Capítulo 7
Raven
Me desperté más tarde de lo que debería. Con la excusa de no poder dormir, mis pensamientos daban vueltas alrededor de los fantasmas de ayer y los adolescentes que ahora dormían en nuestra torre.
Entre en la sala de estar para encontrarme con un Chico Bestia y Cyborg emocionados de pie junto al sofá. Esos dos nunca se levantaban tan temprano. Mi mirada permaneció en ambos como el chico de piel verde estaba tratando de no reírse, mientras su amigo estaba sosteniendo una cámara.
Me acerqué a ellos con cautela, sabiendo que planeaban una estupidez.
-Que están…-
-¡Shh!-
Chico bestia puso una mano sobre mi boca y señaló el sofá. Miré hacia abajo, para ver a Danny y a Carrie dormir uno al lado del otro.
Parecía una ridícula escena de película. La espalda de Danny estaba contra el respaldo del sofá, mientras que su brazo derecho estaba debajo de la almohada y su brazo izquierdo estaba alrededor de la cintura de Carrie. Tal como ella estaba usando su brazo derecho para reposar su cabeza y se inclinaba hacia donde estaba él. Era dificil no burlarse del chicle entre ambos.
Observe que Carrie vestía la camiseta y pantalones holgados que Starfire le había prestado, mientras que Danny... ¡¿Qué era lo que llevaba?!
¿Es eso era lo que Robin le había dado? La camiseta negra estaba bien, pero unos pantalones con estampados de dibujos animados... era extraño. Quiero decir, ¿eso era lo que un líder de superhéroes adolescentes le había dado a un chico que parecía mayor que él? O quizás, solo quería demostrar que estaba celoso.
Quité su mano de mi boca y lo empujé hacia atrás un par de centímetros. Me miré a Chico Bestia y Cyborg frunciendo el ceño.
-¿Qué creen que están haciendo?- Susurré.
-¿Estás bromeando?- Chico bestia exclamó en un susurro. -¡Esto puede ser una gran broma!-
Era algo muy tonto por parte de ambos. Así que, para evitar problemas, usé mis poderes para aplastar la cámara.
El sonido fue más fuerte de lo que esperaba, provocando que Danny y Carrie se despertaran bruscamente. Sus ojos estaban muy abiertos y en ellos se podía ver crecer el pánico, se tensaron a tal punto que parecían querer luchar. Pero, al darse cuenta que solo éramos nosotros, sus hombros se relajaron, para luego darse cuenta del porque se habían despertado, y claramente era por los dos inmaduros adolescentes que estaban frente a ellos.
La parte humana del rostro de Cyborg se sonrojo, como las orejas de Chico Bestia cayeron en vergüenza.
-¿Qué está pasando?- Preguntó Danny.
Carrie se dio cuenta de las piezas rotas de la cámara en el suelo, dándonos una mirada de enojo que podría coincidir con facilidad con la mía.
-¿Qué es esto?- Ella preguntó. Su expresión parecia ir tranquila, pero el enojo era evidente en su voz.
Señalé a los chicos y me acerqué a la nevera para conseguir una manzana. Podía escuchar a mis compañeros balbucear palabras, que parecían sonar como disculpas. Danny estaba frunciendo el ceño con un semblante serio; no fue hasta que lograron cambiar de tema, preguntando acerca de los pantalones pijama que llevaba.
-Fue Robin.- Soltó de manera brusca.
Ambos amigos se miraron y se echaron a reír.
-¡¿En serio él te dio eso?!- Chico Bestia rio con más fuerza, provocando que rodara los ojos. Dude por un momento si en realidad Robin era lo que usaba para descansar cuando no llevaba el traje de combate.
Carrie se acercó a la cocina, dejando a su amigo discutir solo sobre su vestimenta. Tomo asiento en la isla, mirando incomoda el lugar.
-Gracias.- Escuche de pronto.
La miré con curiosidad. -¿Por qué me agradeces?- Pregunté.
-Bueno, yo no soy de ese tipo de persona que es demasiado amable o irradian felicidad por todas partes… de todas formas, lo siento por lo que ocurrió al principio.- Hablo, mientras comenzaba a jugar con sus manos. -Lo que quiero decir es... bueno ustedes pudieron habernos dejado en el parque, pero, a pesar de eso nos trajeron a su casa después de haberse disculpado. Y claramente no nos ven como... vagabundos.- Término, aunque hacia lo posible para no mirarme a los ojos, distrayendo su mirada en sus manos o en las paredes cercanas.
Le sonreí. -¿No acabas de decir que no eras sentimental?-
-Y no lo soy. Solo que a veces suelo tener recaídas.- Ella me dio una media sonrisa. -¡Simplemente no hagas que te lo repita!-
Le dedique una media sonrisa y justo en ese momento Starfire entró.
-¡Buenos días, amigos!-
Nos miró a todos nosotros, como su mandíbula cayó cuando vio a Danny. Él se cruzó de brazos y miró hacia otro lugar como sus mejillas adquirían un color rojo.
-Lo sé. Me veo como un niño de 6 años.-
Starfire negó con la cabeza. -No. Te ves... lindo.-
Danny se sonrojó aún más, casi adquiriendo un tono escarlata. -Gracias.- Él murmuró avergonzado. Cyborg rió y entró en la cocina.
-¡¿Quién tiene hambre?!- Preguntó.
Muy pronto, el hombre mitad robot estaba cocinando huevos revueltos con tocino para todo el mundo, a excepción de Chico Bestia quien era extremadamente vegetariano, él prefería comer su extraña comida tofu.
Carrie había ido a cambiarse, pero Danny estaba atrapado en su pijama, pues Robin aún no había despertado. Era imposible no fijarse en el par de cicatrices y moretones que tenía en su espalda. Sabía que no era la única que se preguntaba como las había conseguido, pero nadie quiso cuestionarla, no era el momento adecuado.
Todo el mundo estaba a mitad de su comida, almorzando en silencio, cuando Robin entró.
Al principio solo se limitó a observarnos, hasta que su mirada termino en la ropa que le había prestado a Danny; intento reprimir una risa, pero fracaso miserablemente. Fue entonces cuando me di cuenta de que había sido intencional, ahora la pregunta era: ¿Por qué actuaría él de una manera tan inmadura?
-Creo que será mejor darte tu ropa.- Dijo con una media sonrisa. Con eso se llevó a Danny lejos de la sala de estar.
Sonreí débilmente. A veces todo tendía a ir de una forma extraña.
-Entonces…- Preguntó Chico Bestia, después de varios minutos. -¿Qué vamos a hacer hoy?
-Pensé que tal vez podríamos llevar a Danny y a Carrie al muelle.- Cyborg sugirió, como volteo a mirarla. -¿Cuándo fue la última vez que ustedes fueron a un parque de diversiones?- Preguntó.
Ella lo pensó por un momento, casi meditando su respuesta. -Creo que fue... hace dos o tres años.
Chico bestia volteo a mirarla con rapidez, al escuchar su respuesta. -¿Tres años? ¡¿Porque no han ido a una feria en tres años?!
Carrie se encogió de hombros. -Bueno estábamos un poco ocupados peleando…- Se detuvo al escuchar sus palabras.
-¿Peleando? ¿Contra quién peleaban?- Pregunté alzando una ceja.
-Uh no, nosotros...-
Comenzó a buscar las palabras correctas y tartamudear a la vez, como justo en ese momento, Danny y Robin regresaron. Danny llevaba su ropa original y al parecer se veía mucho más feliz, tomando asiento al lado de su amiga, se dirigió a hablarle.
-Así que… ¿vamos a hacer algo hoy?- Robin cuestionó.
Chico bestia sonrió. -¡Llevaremos a Danny y Carrie al muelle! No han estado en un parque de diversiones en tres años. ¡Tres años!-
-¿Al parque de diversiones? ¡Eso asombroso!- Exclamó Danny con euforia como todos los demás se rieron a causa de su emoción.
Carrie le sonrió a su amigo, para despues girarse a mirar a Cyborg. -Pero ¿un parque de diversiones abierto en febrero? Creí que no abrían hasta verano.
Él solo se encogió de hombros, dándole una sonrisa. -Son las ventajas de vivir en Jump City.
