Capítulo 8

Danny

Venir al muelle había traído viejos recuerdos a mi mente. Mi primer encuentro con Johnny 13, como me dividí en dos personalidades diferentes y las tardes de verano que pasaba con mis amigos. Pero, por supuesto, ahora no me gustaba recordar nada de eso.

Este muelle debería de tener al menos el doble de tamaño del que estaba en Amity Park. Había varias montañas rusas, una rueda de la fortuna y tal vez 25 juegos pequeños para niños y demasiados puestos de comida y juegos al azar.

Observe como Carrie sonrió ante la vista.

-¿Cuándo fue la última vez que viniste a algo como esto?- Ella me preguntó.

Me encogí de hombros. -Fue con Sam y Tucker, creo.

Chico Bestia se giró hacia nosotros. -¿Quién es Sam y Tucker?

-Amigos del orfanato.- Carrie respondió sin siquiera tener que parar y pensar en ello. El adolescente verde se encogió de hombros y agarró su muñeca, tirando de ella mientras se dirigía a los demás.

-Está bien, aquí está el plan.- Comenzó, como Cyborg y yo corríamos para alcanzarlos. -Nos subimos primero a las atracciones más grandes y más aterradoras. Es temprano para que los adolescentes y adultos estén aquí, así las filas serán pequeñas. Más tarde, cuando el lugar comience a llenarse, nos dirigiremos hacia las atracciones más pequeñas que aún son divertidas. Una vez que terminemos compraremos algo de comer. ¿Alguna pregunta?

-Sí. ¿Quién te hizo el rey del muelle?- Preguntó Cyborg.

Chico Bestia no respondió hasta que estábamos en la fila.

-Planee todo, y soy el que ha pasado más tiempo aquí. ¡Yo tengo el derecho de enseñarles la verdadera diversión a nuestros nuevos huéspedes!-

-Chico bestia, no estoy seguro que "perder la cabeza" pueda ser llamado diversión.- Señaló Robin.

-¿Perder la cabeza?- Pregunte sin entender de qué hablaban. Él se rio, antes de darme cuenta de que hablaba en serio.

-Amigo, no vas vivir hasta que hayas tenido a tu mente en blanco dando vueltas y vueltas a la velocidad y la genialidad pura.-

-Olvidar todo no siempre es tan impresionante como lo piensas.- Murmure, pensando en el momento en el que Desiree me hizo olvidar a Sam, mientras que yo no tenía mis poderes fantasmas, convirtiéndome en un verdadero y común marginado.

Sin embargo, después de haber sido forzado a subir a cada juego más de dos veces, me di cuenta de que tenía él tenía razón, convirtiendo todo en un momento de diversión. Chico Bestia perdió el control de sus poderes por un tiempo y se convirtió en varios animales al azar; hubo varios gritos por parte de las personas, pero realmente a ninguno de nosotros le importó. El desintegrador de Cyborg ayudo a atacar a todos los objetivos en los juegos de destreza. Hubo una pequeña explosión cuando falló y golpeó contra otra tienda, pero lograron apagar el fuego rápidamente. Yo por mi parte, estaba feliz al ver que Carrie y yo éramos capaces de poder tener un momento de normalidad.

No pasó mucho tiempo para que los demás Titanes se reunieran con nosotros cerca del área de comida.

-¿Qué pasó con ustedes?- Preguntó Robin, consternado por el lío que se había creado.

Chico Bestia se tambaleó como si estuviera ebrio y pasó su brazo por la cintura de Carrie. Ella no lo empujo lejos, en vez de eso, lo ayudo a que no cayera. Por alguna razón, esto me hizo querer tirar al chico desde el techo de la Torre de los Titanes.

-Mi… cabeza...- Tartamudeó.

Incluso después de varias horas de pasear en los juegos y comer; Cyborg, Chico Bestia, Carrie y yo, habíamos superado el "perder la cabeza" como le llamaba Chico Bestia. Por otra parte, gracias a esto subimos varias veces más a las atracciones principales.

Más tarde regresamos con los demás Titanes, caminando hacia la orilla del muelle. Llegamos hasta el final de este para apoyarnos en el barandal y contemplar la luna reflejada en el agua turbia.

Voltee a Carrie. Ella sonreía, se veía demasiado feliz, como si todos los recuerdos malos hubieran quedado en el olvido.

-¿No tienes frio?- Le pregunte susurrando, al notar como sus mejillas comenzaban a ponerse rojas.

Ella negó con la cabeza, aun sin quitar la sonrisa de su rostro. -Para nada.-

-¿Hambre?-

Volvió a negar, sin despegar la vista del agua.

-¿Cansancio? Si es así podemos irnos. No creo que a ellos les importe en…-

-Danny,- Escucharla hablarme hizo que dejara de hablar para solo mirarla. -Estoy bien, no hay nada por qué preocuparse ahora. Relájate y disfruta.- Y dándome una sonrisa, tomo mi mano helada con la suya.

Sentía como mis mejillas comenzaban a ruborizarse sin razón, así que solo me limite a asentir y a mirar el agua del mar.

Pasaron varios minutos, escuchaba como Chico Bestia y Cyborg hablaban entre sí, al igual que Starfire insistiendo algo con Robin, mientras que Raven debía de estar alejada de nosotros. En cambio, yo solo veía como Carrie admiraba la vista apoyándose sobre sus antebrazos y también aun sujetando mi mano con la suya. Yo, al contrario, me sentía algo nervioso, sin saber bien el porqué.

Podría decir que todo estaba bien, hasta que una voz grave sonó detrás de nosotros.

-Hola Robin.

Cada persona en el tablón se dio la vuelta para enfrentarse al sujeto.

Su aspecto se ajustaba totalmente a su voz. Él vestía en su mayoría negro, con algunos toques naranja aquí y allá. Una máscara ocultaba todo su rostro, solo se podía ver de él su ojo izquierdo.

-Slade-. Robin gruñó.

Los Titanes miraron al hombre con absoluto odio.

-¿Qué quieres?- Chico Bestia exigió.

-Veo que…- Slade comenzó, ignorando por completo a Chico Bestia. -Hay nuevos miembros en el equipo. No sabía que aceptaras criminales Robin.-

Carrie me miró como el miedo comenzaba a apoderarse de ambos. Simplemente no era posible que este hombre supiera quiénes éramos. Lo que en realidad somos.

Él caminó hasta nosotros imponente. -Es curioso. Yo esperaba que eras más vil. Lleno de rencor. Y claro… mucho más alto.- Él se inclinó hacia mí. -Pero puedo ver que me equivoque, pero no hay que perder la esperanza, ¿cierto?- Su voz silbó, provocando que un escalofrío recorriera por mi espalda.

Un brillante destello de luz voló sobre nuestras cabezas y se estrelló contra Slade, provocando que se deslizara hacia atrás un par de metros.

Nos miró a Carrie y a mí. -¿No van a pelear? ¿No tienen ese poco de energía que los dejo en libertad?- Preguntó mostrando burla en su voz. -O, ¿es que el gobierno logro volverlos débiles?-

Raven se puso delante de nosotros a la defensiva.

-Largo Slade. Son sólo dos niños sin hogar que estamos ayudando.- Slade simplemente rió negando con la cabeza.

Y fue entonces cuando se desató la pelea.

Los Titanes intentaron luchar. Pude ver que lo hicieron. Starfire voló en círculos, disparando hacia Slade, pero su él le lanzo un artefacto pequeño, golpeándole en el pecho y lanzándola como una piedra, provocando que se estrellara contra uno de los puestos cercanos.

Chico bestia se convirtió en un rinoceronte, pero su peso hizo la madera a crujir y tuvo que cambiar de nuevo a su apariencia normal, a lo que Slade aprovecho para golpearlo. Carrie se aferró a mi mano como si su vida dependiera de ello. Raven controlaba el agua y la lanzo hacia él, pero no se inmutó en lo más mínimo. El extraño sujeto tomo una pequeña esfera de su traje y la lanzo contra Raven creando una explosión sobre ella, quedando prácticamente inconsciente al instante.

Robin fue contra Slade, finalmente, dejando de lado la ira para ir a luchar, pero el tipo con armadura lo detuvo. El chico lanzó una patada hacia su abdomen, pero no espero que antes en entrar en contacto fuera atrapada, provocando que este cayera en la madera.

Slade tomo a Robin de la parte superior de su traje, levantándolo a varios centímetros del suelo lo llevo al borde del muelle.

-No intentes nada Robin o caerás en el agua.-

Coloque mi brazo izquierdo enfrente de Carrie, impidiendo que corriera hacia él para luchar. Y esperando que entendiera la idea, Cyborg y yo corrimos hacia Slade. No obstante, en el último segundo, cuando estábamos cerca, una bomba fue lanzada contra nosotros, provocando que me deslizara por las tablas de madera hasta casi derrumbarme en el agua.

-¡Danny!- Logre escuchar como Carrie gritaba mi nombre.

Caímos lejos de Slade; como me estrelle contra la barandilla, el adolescente robótico se desplomó aun lado mío, rompiendo los tubos y parte de la madera. Con la barandilla a punto de romperse por completo, la mitad de mi cuerpo se encontraba en el borde, mientras que, me aferraba a uno de los tubos como medida de protección para no caer después. Cyborg trató de levantarse, pero uno de sus pies había quedado atrapado entre las tablas. Todo había terminado en un caos, dejando a Carrie sola.

Volteó a mirarnos desesperada, como vi que también la ira comenzaba a crecer en ella.

-¡Detente!- Gritó.

No sabía que hacia ella, tenía que escapar de allí. Ninguno de los dos podía luchar sin el uso de nuestros poderes.

Slade volteo a mirarla soltando una risita. –Mira Robin, quien ha decidido por fin pelear.

–¡Déjalos a ellos en paz! Tu lucha es contra nosotros.- Él exclamó, mientras que intentaba liberarse de su agarre.

-No pienso lo mismo.-

Y con eso último, lanzo a Robin hacia nosotros, provocando que cayéramos al agua sucia.

Era aún más oscuro bajo el agua. Mis mejillas estaban hinchadas, sosteniendo el aire tanto como mi forma humana me lo permitía. Al caer mi cuerpo choco contra el suelo rocoso, provocando que la corriente que había enviado, moviera una roca de gran tamaño, cayendo sobre mi pierna. Después de moverme un par de veces y tratar de moverla, todo había resultado en vano.

En la distancia, pude ver dos siluetas batallando bajo el agua. Una se veía decaída mientras que la otra de gran tamaño se dirigía hacia esta, en ese momento supe que eran Robin y Cyborg.

Yo todavía estaba atrapado, como mis pulmones comenzaban a arder, sintiéndose como si fueran a estallar. Mi visión se oscurecía en momentos y estaba viendo manchas. Ni siquiera podía concentrarme lo suficiente para transformarme.

Una figura grande estaba nadando en círculos, supongo que era Cyborg tratando de encontrarme. Intente moverme, pero solo provoqué que la roca se clavara más en mi pierna. Abrí la boca, como si pudiera dejar escapar un grito, a modo que comencé a atragantarme por el agua que había aspirado.

Esta sería una manera estúpida de morir.

Cyborg no me había visto y se alejó más de donde yo estaba, mientras que yo tosía e inhalaba más agua. Mis pulmones no resistieron más.

Me sentía muy débil, como si quisiera dormir para que mejorara todo. Cerré los ojos, dejando mi cuerpo a la deriva de la corriente.

Debía estar muerto o aún seguía alucinando.

El aire fresco entro a mi tórax, como comenzaba a respirar con dificultad. Comencé a toser sin control, arrojando el agua que había absorbido. La poca energía que me quedaba la utilice sin pensar para voltearme y apoyarme sobre mis codos. Mi nariz y boca ardían a medida que trataba de respirar con rapidez. Sentía como pierna derecha dolía, solo esperaba que no fuera una fractura.

Logre ver a Carrie a mi lado, así que supuse que Cyborg estaría a mi otro costado. No sé qué había pasado con los demás Titanes y no me importaba, en ese momento solo quería sobrevivir. Cuando la tos paro, mis brazos comenzaron a sentirse débiles, incapaces de soportar mi peso; mire a la arena enfocando mi sentido, pero eso solo provoco que las náuseas vinieran.

Me derrumbe en el suelo, cayendo sobre mi espalda.

Tenía que levantarme y recuperarme, pero nada en mi cuerpo quería responder. Mi vista comenzó a volverse indefinida de nuevo, captando solo sombras de las personas que me rodeaban.

Genial, volvería a desmayarme.

-¡Amigo Danny, por favor, mantén los ojos abiertos!- Escuche la voz de Starfire. Debió de aparecer despues de que cayera al agua.

Sentí dos manos frías a cada lado de mi cara, que me obligaban a que permaneciera despierto.

-Danny, mírame.- La voz de Carrie resonó en mis oídos, como si fuera solo un eco.

-No estoy…-

Traté de hablar, pero solo conseguí toser más agua. Me sentía débil y mareado, era como si necesitara dormir para librarme de todas las tensiones. Sentí como mis ojos se cerraron de nuevo, sabiendo que las personas a mi alrededor comenzarían a preocuparse.

-¡Danny!-