Capítulo 10
Carrie
-¡No!- Grite, como me gire a observar al sujeto que había tirado a mis amigos al agua helada. -¿Qué demonios quieres probar?-
-Que en realidad sean ustedes.-
Él sabía quiénes éramos nosotros. Averiguo de alguna manera que somos mitad fantasma, prófugos a quienes querían matar.
-¿Qué quieres decir?- Pregunté, aunque tanto el como yo, sabía a qué se refería.
-Tú sabes de que hablo Caroline. No seré yo quien los entregue, serán ellos cuando sepan toda la verdad.-
Starfire no había regresado mientras que Chico Bestia y Raven estaban inconscientes lejos de nosotros. Ahora, Danny, Cyborg y Robin estaban tratando de salir del agua.
Era tonto lanzarme hacia Slade, sabiendo que no podría ganarle. Pero en ese momento no podía razonar bien por el pánico y la ira, solo quería que cerrara la boca, para que no nos delatara con los Titanes y arruinara más nuestras vidas.
Lance golpes y patadas, pero ninguno parecía hacerle ningún daño, fue entonces cuando se me ocurrió que podría tirarlo del muelle y ganar tiempo. Pero mi plan se fue a la basura cuando recibí un fuerte golpe en el estómago que me dejo sin aire.
-¿Por qué no te unes con tus amigos al agua y me haces más fácil el trabajo? O, ¿acaso la niña mala de California le teme al agua?- Sus palabras querían que me obligara a luchar contra él en mi forma fantasma. Quería mostrarles a los Titanes quien era en realidad.
-¡Yo no le temo a nada!- Grité como lo mire a la cara. Observe como su ojo se entrecerró, y eso no podía ser bueno.
-Eso ya lo veremos.- Al terminar de decir eso, sentí como su pie choco mi costado, enviándome al suelo. El dolor se hizo presente al instante, pero pareció desaparecer cuando lo escuche hablar de nuevo. –Es una pena que no le hayas dicho adiós a tu amigo.-
Observe como en su mano de hallaba otra de sus bombas, dispuesto a lanzarla al agua. Si eso tocaba el agua ellos morirían. Danny moriría.
No lo pensé dos veces. Tenía que salvarlos.
Un rayo de energía ectoplásmica se formó en mi mano y fue lanzado hacia el dispositivo destruyéndolo al instante, luego otro se dirigió al pecho de Slade. El golpe lo obligo a caer lejos de mí con un ligero daño a su armadura.
Asustada mire mi mano, si alguien vi algo estábamos condenados.
Una risita vino del él, lo observe confundida como él se levantaba con normalidad, mientras miraba hacia el agua turbia. –Creo que yo gane.- Con eso comenzó a caminar lejos de nosotros, dejando mi mente en un caos.
-¡Ayuda!- Un grito se escuchó a la lejos.
Esa era la voz de Cyborg. Y él había caído al agua hace casi 2 minutos junto con Robin y Danny.
Fue entonces cuando comprendí las palabras de Slade, quería distraerme para que no pudiera ir a salvarlos y hacer que mostrara mis poderes… y yo caí en su plan como una ilusa.
Me levante rápidamente para correr hacia la orilla y observar donde se encontraba Cyborg. La luz era apenas suficiente para ver a través del agua, pero el chico mitad robot estaba nadando hacia la orilla con dificultad y a la vez sujetando a alguien en su brazo derecho.
Salté del muelle sin pensarlo.
Entre al agua helada, provocando que un escalofrió recorriera por mi cuerpo, moví mis piernas y brazos hasta casi llegar a ellos y darme cuenta de que era Robin inconsciente a quien sujetaba. Cyborg parecia casi sonreír al ver que estaba bien, pero me di cuenta de algo, Danny no estaba en la orilla y tampoco se veía que nadaba hacia nosotros. Eso dejaba solo una opción.
-¡Carrie espera!- Apenas alcance a escucharlo, pues me había sumergido en el agua para buscar a mi amigo.
La luz de la luna no ayudaba casi en nada, era como si se hubiera quedado en la superficie por temor. Pero, en esos momentos yo era la que sentía miedo… miedo de perder a Danny.
Los postes del muelle los distinguía por ser más oscuros y la profundidad la distinguía por las rocas del fondo. La corriente del mar era suave, así que no tendría problemas en acercarme al fondo; rocas y basura eran visibles entre la imprecisa vista del agua como el aire en mis pulmones se agotaba, al igual que las posibilidades de que Danny siguiera con vida.
Fue entonces, cuando logre distinguir algo de gran tamaño cerca de un poste. Creyendo que tenía que ser Danny y colocando todas mis esperanzas en ello, nade hasta él.
Estaba allí flotando, sus ojos estaban cerrados como no parecia ver ninguna señal de vida.
Me di cuenta de que parte de su pierna estaba atrapada por una roca de gran tamaño y sin perder un segundo, utilice todas mis fuerzas logrando mover un poco la roca y tirar de su brazo, así también con ayuda del agua su pierna quedo libre
Lo sujete por debajo del hombro y comencé a nadar hacia la superficie.
Tome una gran bocanada de aire cuando entre en contacto con el exterior. Vi a Cyborg en la orilla junto con Starfire ayudando a Robin, ambos con una mirada preocupada. Cuando nos vieron, corrieron hacia nosotros. El chico mitad robot llego nadando y tomo uno de los brazos de Danny pasándolo por sus hombros, mientras que la chica de cabello rojo me ayudo a llegar a la orilla.
Al llegar a la costa y dejar a Danny sobre el suelo, revise su pulso. El temor me invadió cuando me di cuenta que no estaba respirando, mire a Cyborg con pánico, como él al verme comenzó a realizar presión sobre su pecho, despues lleve dos de mis dedos a su vena principal para sentir si había un latido. Espere exactamente cinco segundos cuando encontré uno.
Casi al instante abrió los ojos para comenzar a toser agua. Por poco saltaba de alegría al ver que estaba respirando de nuevo, sonreí y mire a Cyborg y Starfire a quienes parecia que el alivio los había invadido. Y como no estarlo, Danny estuvo atrapado bajo el agua por más de 4 minutos, todos y sobre todo yo casi perdíamos las esperanzas.
-¿Carrie?- Escuche a Cyborg llamarme.
Me había perdido en mis pensamientos recordando lo que ocurrió en el muelle, de nuevo. Todo se volvió un verdadero caos, y a pesar que ahora Danny está bien, no dejo de pensar si alguien vio la pelea que tuve con Slade.
Le contaría a Danny de lo sucedido por supuesto y después tendríamos que irnos lo más pronto posible de la torre.
Pero por ahora, habría que esperar a que se recuperara.
-Perdón, me distraje.- Murmure.
…
-¡¿Qué él hizo qué?!- Gritó Danny con pánico.
Comencé a reírme de manera descontrolada al ver la expresión de Danny. Sus ojos parecían querer salirse de sus orbitas, sus mejillas estaban rojas, sus cejas estaban alzadas y su boca estaba abierta. En verdad necesitaba una cámara.
A la mañana siguiente cuando Robin se había ido de la enfermería, comencé a contarle detalle a detalle mi batalla contra Slade y llegue al punto donde creí que estaba muerto y como pequeña broma, decidí hacerle creer que Cyborg había realizado respiración boca a boca para que recobrara los sentidos. Sus sentidos comenzaron a entrar en pánico, incrédulo a mi falsa historia.
-Pero él… tu cómo pudiste… Ugh que asqueroso…- Tartamudeaba sin poder completar ninguna de sus frases. Pero eso solo provocó que me risa aumentara.
Después de unos segundos, comenzó a mirarme con el ceño fruncido. Por fin lograba captar mi mentira.
-Eso no fue divertido Carrie. Casi vuelvo a vomitar y no por las náuseas.- Dijo rodando los ojos como el color rojo de su cara se desvanecía poco a poco.
Más tarde cuando mi risa logro controlarse, mire a Danny quien estaba cruzando los brazos y frunciendo los labios. –Vamos, admite que fue divertido, solo quise agregarle emoción a la historia.-
Volvió a rodar los ojos como me dio un codazo en el brazo. –No le encuentro lo divertido.-
-Aguafiestas.- Dije sonriendo. –En fin, luego de llegar aquí, Cyborg me pidió que le contara porque vivíamos como dos vagabundos sin familia…-
-¿Le dijiste la verdad?- Preguntó sobresaltado.
-Claro que no, no soy estúpida. Tuve que inventar una historia de cómo los dos éramos huérfanos a quienes nadie busco despues de un incendio.-
-¿No crees que exageraste?-
-Por favor, eso fue lo más normal que he contado sobre mí y es una mentira.- Me voltee a mirarlo, para darme cuenta que me observaba triste. Solté un suspiro. –Bien, opino que se creyó la historia, no me pregunto nada después. Eso los mantendrá tranquilos un tiempo.-
-Eso espero.- Dijo mirando al suelo.
-Vamos, no tienes por qué ponerte así.- Me baje de la camilla en un salto para volverlo a mirar. –En menos de una semana estarás mejor, entonces podremos irnos de aquí y decirles adiós a los Titanes.- Hice un ademan en mi mano como si me estuviera despidiendo. –Nos iremos lejos, no me importa si salimos del país, estaremos mejor en otro lado.-
Él me dio una media sonrisa, para luego ser remplazada otra vez con la preocupación. -¿Enserio quieres irte?-
Observe la enfermería, me recordaba las tardes de trabajo que pasaba con mi madre años atrás. La historia que le había dicho a Cyborg no era del todo mentira; hace años, mamá solía ir a los asilos y orfanatos para brindar atención médica y yo tenía que ir con ella para no quedarme sola en casa. Un día jugando con los niños, vi que llegó una pareja con un niño de siete años, ellos se veían muy jóvenes por lo menos de veintiséis años, desesperados mandaron buscar a la dueña del lugar. Mientras hablaban dejaron al niño jugando con nosotros, para luego regresar para decirle a su hijo que tenían que irse y regresarían por él más tarde.
Recuerdo ir y verlo llorar pues sabía que sus papás lo habían abandonado, de modo que cayó enfermo un par meses despues, y al no poder recuperarse, murió. Me enojaba pensar en los cobardes que habían sido los padres de aquel niño solo para continuar con su vida sin compromisos. Él no tenía la culpa de nada y sin embargo provocaron que muriera.
También veía como los niños sufrían cada vez que llegaba una pareja nueva para adoptar a alguien, la desilusión era presente en ellos cuando salían con un niño menor de tres años. Y ahora yo estaba en el mismo problema, creyendo que quizás mis padres estarían buscándome y a la vez viviendo en un mundo lleno de basura. Y no lo digo literalmente.
-Danny sabes que aquí corremos más peligro que haya afuera.- Tome su mano y con la otra señale hacia una ventana.
-Pero nos están invitando a quedarnos con ellos. Y, ¡por Dios! Aquí tienen todo lo que necesitamos: comida, un lugar donde dormir, incluso hay una enfermería y un gimnasio.- Dijo eufórico, mientras alzaba los brazos hacia el cielo señalando el lugar.
Le dedique una media sonrisa, pero no estaba entendiendo. –Sé que este lugar es genial, a mí también me gustaría vivir aquí. ¿Pero qué tal si esto es solo una trampa? Debieron de investigar sobre nosotros desde aquel día que fuimos a la cárcel, y sí no tenían claro si éramos nosotros, ya lo comprobaron, Slade dijo todo lo necesario para que puedan regresarnos con Los Hombres De Blanco.-
Quizás estaba exagerando, pero tenía todo el derecho de estar preocupada después de lo que habíamos pasado. No les daría la oportunidad para que esos estúpidos nos mataran de una vez.
Danny comenzó a asentir con la cabeza, comprendiendo lo que quería decir. –Sí, tienes razón. No lo estaba pensando, solo me deje llevar.- Volteo a mirarme, como sus labios se fruncían.
Genial Caroline, estropeaste todo.
-¡Hey! Te prometo que cuando salgamos de aquí encontraremos un lugar mucho mejor que los árboles. Quizás no sea tan extraordinario como este, pero será asombroso. No me importa si tenemos que ir hasta Canadá, o hasta México, incluso si cruzamos el océano ilegalmente, llegaremos a ese lugar y ellos jamás podrán encontrarnos.- Trataba de animarlo a como diera lugar, no importaba sí lo que decía sonara patético.
Danny soltó una risita cuando termine de hablar, sí debí de haberme escuchado demasiado estúpida. –Claro, y luego montaremos unicornios hasta llegar a la luna.- Dijo para luego seguir riéndose.
Rodé los ojos. Claro, ahora era su turno de burlarse. –Trataba de animarte un poco.-
-Y lo lograste- Logro hablar entre risas. Sonreí, me sentía bien cuando él lograba reírse a pesar de la situación.
-Por favor, ni siquiera fue gracioso.-
Pero él no me hizo caso y siguió riendo. Pero su risa se vio interrumpida por una mueca en su rostro, en seguida se tapó la boca con una mano, para luego salir corriendo al baño y seguir vomitando.
Sera una larga semana.
