Capítulo 11
Danny
Limpié mi boca con el dorso de mi sudadera.
Era la última vez que comía algo en una feria.
-¿Danny?- Carrie llamó mi atención, caminando en el cuarto de baño. -Esta era la cuarta vez en 2 días que has vomitado.-
-¿Y?- Pregunté antes de enjuagarme la boca con agua.
-Tienes que comer algo.-
La miré frunciendo el ceño, era lo que menos quería hacer en estos momentos. –Realmente me gustaría dejar de probar los alimentos dos veces, ¿por qué debería comer?-
Ella suspiró. –Te sentirás mejor. Además, vas a tener que comer en algún momento.-
-Bueno, algún día lo haré. Pero no en este momento y tampoco hoy.-
Rodó los ojos. -¿Estas bien?-
-¿Es una pregunta con trampa?-
Se acercó a mí, colocando una mano en mi hombro. -En serio Danny. Necesitas mejorarte rápido.- Asentí. Ella no estaba mintiendo, los dos necesitábamos escapar de los Titanes y rápido. El público ya había empezado a notar que sus héroes tenían dos nuevas mascotas.
Pero, ya habíamos hablado de eso y yo estaba haciendo lo mejor para recuperarme lo más pronto, además me era molesto que quisiera tratarme siempre como un niño pequeño. -Sigues creyendo que no quiero salir aquí, ¿cierto?- Dije molesto.
Carrie abrió los ojos con sorpresa, para luego fruncir ligeramente el ceño. –Solo lo digo porque estoy preocupada por ti, si sigues sin querer comer y sigues vomitando de esa manera, solo conseguirás una anemia.-
-Estaré bien Carrie.- Aclaré. -No tienes que ser tan sobreprotectora. Solo, deja de tratarme como un niño pequeño.-
Apretó la quijada y se dirigió hacia la puerta. -Está bien... sólo avísame si necesitas algo más.- Su voz sonaba neutral, dándome a entender que se había molestado.
Genial.
-¡Carrie, espera!-
Más ella no se detuvo y siguió caminando. -Está bien, tú puedes cuidarte solo. Además, Chico Bestia quería que jugara algunos videojuegos con él.-
Caminé más rápido para poder alcanzarla. -¡Carrie!- Sonaba molesto, incluso para mí mismo.
-¿Que?-
Un profundo suspiro se me escapó mientras miraba al techo. -¿Qué estabas diciendo acerca de la comida?-
Levanto una ceja, para luego mostrar una media sonrisa y soltar un suave bufido. –¡Ven!- Ella me agarró del brazo y me arrastró a la cocina. Por desgracia, Cyborg también estaba allí.
-¡Hola chicos! ¿Cómo estás Danny?- Preguntó mientras ponía el libro de cocina que había estado leyendo hacia abajo. Lo miré alzando ambas cejas en respuesta. –Está bien, no importa.-
-Cyborg, ¿podrías ayudarme a cocinar algo?- Carrie preguntó dulcemente.
Cyborg lo pensó y alzo una ceja confundido. -¿Qué planeas hacer?-
Ella se encogió de hombros. -Algo que no esté frito y sin carne.-
La risa de Cyborg resonó en la habitación, incrédulo a lo que había dicho. -¿Cómo qué? ¿No preferirías mejor un buen filete jugoso? ¿O una hamburguesa, ¿O tal vez...?- Se detuvo. Debí de verme tan nauseabundo como me sentía. -O ya sabes, alguna pasta simple, sopa, sándwiches…- Hizo una pausa. –Pero sería un poco seco, sin embargo.-
Carrie y yo nos miramos y comenzamos a reír, al recordar las veces que había dicho algo similar el fantasma de las cajas.
- ¿Eh? ¿Qué están haciendo?- El fantasma de las cajas nos preguntó.
- Aceptar nuestro destino.- Carrie dijo simplemente.
- Y tengo que decirte, que está un poco seco.- Agregué.
- Por casualidad no tienes mostaza o salsa picante de la fatalidad, ¿verdad?- Tuck preguntó esperanzado.
- O, ¿un sándwich de la muerte sin pavo?- Sam preguntó mientras escupía la carne que había masticado accidentalmente.
-¡Danny!- Carrie movió su mano delante de la cara. -¿Sigues aquí?-
Moví mi cabeza, olvidando el recuerdo. -¿Qué? Sí, lo siento. Estaba pensando acerca del fantasma…- Me detuve cuando me di cuenta que Cyborg estaba mirándome.
-¿Qué fantasma?- Preguntó.
-El... eh...- Traté de pensar en una excusa.
-El fantasma al que solía tenerle miedo cuando estaba en el orfanato. ¿Verdad Danny?- Preguntó Carrie, salvándonos de una explicación muy incómoda.
-Cierto. Había historias muy aterradoras sobre el.- Le sonreí inocentemente a Cyborg, quien se rió de nosotros.
Después de discutir un largo tiempo sobre que cocinar, Cyborg comenzó a hacer un poco de pasta sencilla. Más tarde al terminar de comer algunos pequeños bocados, me senté en el sofá como Carrie se sentó a mi lado para ver la televisión.
-¿Estas mejor? ¿Verdad que el comer te ayudo?- Carrie preguntó después de bostezar.
-Bien, bien. Tenías razón…- Dije asintiendo. -Yo estaba equivocado. ¿Feliz?- Ella asintió.
-Mucho.- Se acomodó entre los cojines, para luego apoyar su cabeza en uno de ellos y suprimir un bostezo con su mano. -¿Te importa sí duermo un rato?-
Negué con la cabeza.
Al poco tiempo se quedó dormida, como que su largo cabello tapaba parte de su cara.
-Hey.- Robin llamó mi atención, mientras se sentaba a mi lado derecho. -¿Te sientes mejor?-
Me encogí de hombros. -Supongo. ¿Y tú?-
Me había olvidado que él también había caído en el agua, hasta que vi que su cara estaba un poco pálida.
-¿Yo? Estoy bien. Solo estuve en el agua un par de segundos. Nada grave.- Miró a Carrie por un tiempo antes de volver a hablar. -Sabes que ella te salvo, ¿no? Starfire me dijo que la vio peleando contra Slade, que en realidad supo dar batalla. ¡Es decir, es increíble!-
Él miedo comenzó a crearse en mi cabeza. Carrie esa noche utilizo sus poderes y Starfire la había visto… aun peor le había dicho a Robin. Mierda, ahora estábamos perdidos.
-Sí. Es bastante impresionante.- Logre responder despues de unos segundos.
-Entonces…- Comenzó de nuevo. -¿Ella si es tu novia?-
-¡¿Qué?!- No sabía que quería hacer, primero me asustaba creyendo que él ya sabía la verdad sobre nosotros y despues cambiaba a un tema demasiado diferente. -No, quiero decir en realidad no. Ella es como mi mejor amiga y yo soy como su hermano, quiero decir que ella es muy bonita, pero… Espera, ¿qué es lo que acabo de decir?-
Robin rió. –Está bien, tranquilo. Es complicado, lo entiendo.-
Voltee a mirarlo, una sonrisa de medio lado estaba plasmada en su cara, pero su tonta mascara no me dejaba llegar a la conclusión si estaba engañándome, o solo quería verme avergonzado.
-¿Qué pasa contigo y Starfire?-
Me reí, como Robin tartamudeó algo parecido a lo que yo acababa de decir.
Después de unos minutos de silencio, reprimí un bostezo contra mi mano.
-Sera mejor que me vaya para que puedas descansar.- Dijo Robin mientras se levantaba y salía de la sala.
Realmente no tenía planeando dormir tan pronto, pero al cambiar los canales, no había más que documentales y programas educativos.
Así que con el sonido de la televisión, me quedé dormido.
