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Disclaimer: Miraculous Ladybug et Chat Noir son propiedad de Thomas Astruc
Capítulo 5
6:00am el despertador sonó.
En su rostro era evidente que no había dormido bien. No podía sacar de su mente el beso que le había robado y la sensación que este había despertado, algo que jamás había sentido con otras mujeres. El tenerla abrazada y sentirla tan entregada a su beso, le dio una sensación cálida y posesiva.
Su intención no era besarla en el baile, solo quería acercarse a ella, pero al verla sonrojada y nerviosa, no puedo evitar besar esos labios que tanta veces había probado. Se endureció de solo pensar en el débil gemido que dio la azabache, como tembló en sus brazos y el contacto de sus cuerpos. -diablos- masculló. Necesitaba una ducha fría, al igual que hizo la noche anterior.
Bajó a desayunar 《Otra vez solo...》pensó con desagrado. No buscaba atención a esa altura de su vida, tampoco esperaba que las cosas cambiaran, ya estaba acostumbrado; pero se sentía realmente solo en ese enorme lugar que llamaba "hogar".
Tal vez por esa sensación de vacío que hay en su interior, lo arrastró todavía más a buscar llenarlo de otra forma. El rechazo constante de su padre y el rechazo de el amor de su vida; formaron una sensación de soledad muy profunda en su pecho, eso y sumado a las crecientes hormonas que alteraba su Lady, fue suficiente para ir a buscar eso que le faltaba en otro cuerpo.
Era sábado y como acostumbraba la azabache se despertó tarde. Todavía acostada emitió un sonoro bostezo mientras se estiraba.
-Buenos días Marinette- dijo Tikki con una gran sonrisa.
-Buenos... días...- respondió adormilada.
-¿Descansaste?-preguntó la kwami- anoche estabas muy inquieta.
La azabache se despertó de golpe-Solo tenía insomnio- mintió. No podía decirle a Tikki la verdadera razón de su insomnio. Se había desvelado pensando en ese beso, sus labios todavía ardían al recordarlo, todas esas sensaciones nuevas que despertó en ella.
Se tocó los labios y pensó en... Adrien; giró molesta, ella había guardado ese primer beso para el rubio, esperaba que su primer beso fuera un beso tierno, no ese lascivo que le dio Chatnoir… ¿como se atrevía ese gato mujeriego a robarle su primer beso?. Frunció el ceño, ¿como haría para verlo ahora?. Rogó para que ningún akuma atacará hoy.
《Qué fastidió》 pensó mientras miraba por la ventanilla, estaba cansado y necesitaba dormir, pero tenía una sesión de fotos en Vieux Lyon. El sol golpeaba su rostro y eso lo irritó más《No sabía que el sol podía ser tan dañino》 entrecerró los ojos, bostezó, tendría que fingir que estaba bien, como muchas otras veces. Sonrió irónico, en su vida diaria usa una "máscara", cuando realmente tenía una, podía ser él. Otro bostezo, intentaría descansar un poco, todavía faltaban dos horas de viaje.
La tarde había caído y un muchacho pelirrojo caminaba nervioso por las calles de París; al acercarse a su destino, mas le costaba caminar. Miró su celular para verificar la dirección que le pasó la azabache el día anterior, era la primera vez que iría a la casa de la muchacha, la primera vez, de muchas (esperaba). Subió las escaleras, dudó un poco y golpeó la puerta. Empezó a respirar hondo para calmarse, cuándo los nervios lo habían abandonado, tocó la puerta decidido.
-Hola Nath! Pasa- dijo la ojiazul con una gran sonrisa.
-S-Si...-los nervios le ganaron cuándo vio la brillante sonrisa de la azabache.
-Por acá- le indicó el camino a su habitación. El pelirrojo caminaba con dificultad, ni en sus fantasías mas loca pensó en entrar a la habitación de Marinette.
Habiendo ya hablado de toda la planificación del videojuego, las gráficas que tendría, etc., se pusieron a hablar sobre temas triviales, riéndose más de una vez, mientras comían unos croissants relleno de chocolate que prepararon los padres de la azabache.
-Marinette, son deliciosos-dijo el pelirrojo con una sonrisa infantil. La azabache solo rió divertida y agarró otro croissant.
El pelirrojo volvió a reír contagiado por su risa y la miró, lentamente se acercó y llevo su mano a la cara de la muchacha, tenía una miga en su boca, con mucho cuidado la sacó.
Volvió a verle la cara, el rostro de confusión de la azabache, le hizo darse cuenta de lo que había hecho. Su rostro tomó el mismo color que su pelo.
-Y-Ya me voy- alcanzó a articular. Agarró sus cosas y se fue casi corriendo, no podía creer lo que había hecho.
Estaba confundida, no entendía por qué el pelirrojo se fue tan rápido sin decir nada. Miró su habitación y había papeles desparramados, decidió ponerse a limpiar, mas tarde le mandaría un mensaje a Nathanael preguntando que le paso.
Desde afuera un gato miró toda la escena fastidiado. Había llegado de su sesión de fotos y se disponía a darle una visita a la chica, no había dejado de pensar en ella en todo el día. Cuando llegó, su risa se hizo presente, pensó que estaba con Alya, hasta que escucho la voz de Nathanael. Se acercó a la ventana y vio esa maldita escena.
Aprovechándose de que la azabache estaba distraída, entró sigiloso y se acomodó. La ojiazul se dio vuelta y lo vio visiblemente asustada. Contuvo un risita al verla asi. -Por fin se fue.-dijo extendiéndose en el diván.
-Q-Que haces aquí?- preguntó nerviosa y enfadada
-No es obvio? Vine por otro beso de esos suaves labios.- se acercó la azabache.
-N-No puedes…-dijo en un hilo de voz.
-Por qué? -se acercó más a ella- Son tan suaves- dijo sobre su boca. La muchacha solo retrocedió.
-¿Que pasa? Ayer parecías disfrutarlo. La cara completamente roja de Marinette le resultó divertida.
-Y-yo... n-no...
Chat río, se veía tan hermosa cuando estaba nerviosa. Se acercó mas, acorralándola, apoyó sus brazos en la pared, dejándola presa.
-Eres tan hermosa- dijo en un susurro sobre su oído.
Su palabras la hicieron estremecer -C-Chat… n-no…
Pegó sus labios a los de ella antes de que pudiera decir algo más, aprovechó cuando esta iba a decir algo para meter su lengua. Lentamente la sintió relajarse en sus brazos y entregarse completa a ese beso. Le agarro la cintura y la pegó mas a él, con su otra mano agarró su nuca para profundizar el beso.
-¿Marinette? -la voz de la madre la azabache se hizo presente, mientras el ruido de la escalera se hizo presente. -¿Que le pasó a tu amigo que se fue tan rápido?- dijo mientras abría la puerta que se ubica en el suelo.-¿Marinette?- volvió a preguntar.
-A-Acá estoy mamá- respondió nerviosa la azabache.
-No te había visto- rió suavemente- ¿Sabes que le pasó a tu amigo? Se fue muy rápido- dijo la mujer preocupada.
-No sé mamá… tal vez tenia cosas que hacer.- respondió en igual estado que su madre.
Desde afuera, un gato escuchaba todo. Una sonrisa victoriosa se formó en su rostro 《Si ese maldito piensa que va a lograr algo, está equivocado》él se iba a encargar de que no pasara nada entre ellos. Marinette se entregaba a sus besos, si no fuera por la interrupción de su madre, se hubiera aventurado a tocar un poco de esa nívea piel.
-Esto no queda asi- dijo antes de partir. Este juego le estaba gustando.
