Lea fue la primera en despertar al sentir un poco de frío sobre su cuerpo desnudo. Abrió los ojos encontrándose en su habitación, sonrío al recordar la noche que habían pasado. Después de hacerlo en el camerino, se despidieron y llegaron a su departamento para seguir con la noche. Sin duda encontraría ropa por toda su sala. Miro a su derecha donde la rubia aún dormía. Delineo su rostro, se acercó para dejar besos por su rostro.
Logrando que la rubia se despertará.
-Buenos días, rubia- beso sus labios
-Estos si son buenos días,amor- sonrío a la mitad del beso
-Necesitamos darnos un baño y arreglar la casa, Naya va a venir- le recordó
-Solo un rato más- se acurrucó contra ella- dame 10 minutos así y nos bañamos- cerró los ojos
Lea simplemente se relajó al sentir el calor.
Dianna se vestía demasiado rápido, los 10 minutos se habían convertido en horas por lo que la rubia fue la primera en darse un baño para arreglar el lugar.
Corrió por la sala buscando la ropa de ayer. El timbre sonó, contestó que esperará un segundo, aventó la ropa en su cuerpo y aviso a la morena de la llegada de su amiga.
-Hola,siento la demora- saludo a su amiga
-Hola a ti...y entiendo la demora-dijo bromista mirando su cuello
Dianna se tomó el cuello y lo miro en el pequeño espejo de la sala. Tenía grandes marcas sobre el. No sabía en qué momento la morena los hizo.
-Esto es de anoche- dijo hundiéndose más, Naya sonrío
-¿Las de tu pecho son de ahora?- preguntó
Dianna miro su pecho logrando una sonora carcajada de su amiga
-El amor,el amor- dijo sentándose en el sofá -¿por qué no huelo a comida?- frunció el ceño
-Porque estábamos esperando ver que se te antoja-dijo Lea entrando a la sala
-Claro...-la saludo- porque si fueras tú ya tendrías a mi amiga en la mesa desnuda y no es mucho de mi agrado de esa manera- sacudió la cabeza alejando la imagen
-Me has dado una excelente idea- miro picara a la rubia
-Basta de hablar, pongámonos manos a la obra- dijo Dianna
Las chicas estaban buscando un regalo para la prima de la rubia que se casaría mañana.
Lea estaba cansada de dar vueltas por las tiendas. Suspiro cuando Dianna se debatía entre un juego de tarros de cerveza o unas cacerolas.
-Por Dios,amor llévate lo que quieras- se quejó
-¿Cuál seria más útil para ti?- le preguntó concentrada,la morena rodo los ojos
-Los tarros de cerveza-
Cansada los tomo y camino a la caja sin hacerle caso a las protestas de la rubia.
Le pidió a la cajera que lo arreglará para la la miraba molesta
-Cambia esa cara,es un lindo regalo- beso su mejilla
Con ese beso de la morena volvió a sonreír,olvidando la molestia.
El día llegó de la boda,después de la misa la recepción fue en un lindo jardín donde toda la familia Agron se encontraba.
La hora del baile llegó y no tardo Jason en invitar a la pista a su cuñada, ya que su hermana se negaba a bailar.
Dianna podría pasarse horas y horas mirándola bailar, desde lo más básico como un baile cocinando hasta una coreografía elaborada para el club. A veces sentía que el cuerpo de la morena tenía un iman para sus ojos.
Negó cuando su hermano le hizo señas para que se uniera y negó. Se levantó para ir al baño para evitar la insistencia.
Al salir al baño se encontró con su,nada querido, primo Adam.
-Hola,hace tiempo que no te veo- dijo a modo de saludo
-He estado ocupada- dijo esperando que diera terminada la conversación pero estaba equivocada
-Supe que estás viviendo aquí desde hace tiempo, Harry me ha preguntado mucho por ti, podemos salir los tres-propuso
-No creo, a nada tenemos que salir los tres- dijo bufando
-Vamos-insistió el chico- el chico sigue enamorado de ti-
-Pues es una lástima porque yo lo supere hace mucho y sinceramente no tengo nada de ganas de pasar tiempo con ustedes- dijo caminando para alejarse
Adam irritado por la respuesta la tomo del brazo colocándola contra la pared
-¿Es verdad lo que me dijo Harry? - Dianna solo lo miro- ¿te vio besándote con una chica?- preguntó apretando los dientes
-Lo que haga con mi vida no te tiene que interesar- le contestó dura
-Entonces es verdad, esta...cualquiera te está llenando la cabeza, tú no eres así...- dijo con la mirada inyectado de rabia ocasionando que su agarre fuera más fuerte lastimando a la rubia
-Basta Adam,me estás lastimando- se quejó
-Hey! Suéltala- le gritó Lea al ver la situación.
Adam se separó para mirar a la morena y unió los cabos
-Eres la bailarina del hotel- dijo mirándola- por esta cabaretera jodiste a tu familia- miro a su prima
-No es ninguna cabaretera y la relación con mi familia no te debería de importar- dijo ya molesta haciendo un lado a su primo
-No te vas a ningún lado con esta- la volvió a sujetar
-Idiota,suéltala- lo empujo del pecho la morena ya cansada
-Tu no deberías de estar aquí- encaró a la morena olvidándose de su prima que le pedía a Lea que lo dejara
-Mi lugar está a su lado- señaló a la rubia- mientras ella me quiera a su lado ahí estaré y no dejaré que un idiota homófobico le haga daño-
-Eres una puta además de lesbiana...tu madre es igual- escupió
No bastó más para que Lea perdiera todo su autocontrol propinándole un derechazo al chico haciéndolo tambalear.
Este se limpió la sangre que comenzaba a brotar de su labio mirándola con rabia
-Esto no se queda así-
Se abalanzó contra ella pero con un ágil movimiento lo esquivo ocasionándole más rabia al chico. Lea lo miraba con una sonrisa.
El chico se acercó a lanzarle un golpe y Lea al esquivarlo le lanzó otro conectando con la mandíbula mandándolo directo al suelo.
Tanto escándalo ocasionó que las personas se fueran reuniendo entre ellos Jason, que como buena cotilla no se perdía nada.
-Lea,basta- le pidió tomándola de la mano
-La próxima vez que insultes a cualquier mujer te juro que te rompo la cara-
Dianna arrastró a Lea fuera del lugar. Su hermano las siguió felicitando a su cuñada. La rubia le pidió que se despidiera de sus padres. No faltaba decir más porque sabía que Jason contaría con lujo de detalle lo que pasó.
Una vez en el auto Dianna miro a la morena que acariciaba su mano.
-No debiste golpearlo- la miro seria
-Se lo merecía, me estaba controlando desde que vi cómo te tenía pero el comentario sobre mi mamá derramó el vaso- explicó mirando su mano- se merecía más- la rubia suspiro
-Los golpes no es la solución, además ¿dónde aprendiste a pelear?-
-A veces se necesitan golpes para que entiendan- la rubia rodo los ojos- una chica debe saber defenderse, lo que viste no es nada, cuando se trata de defender a mi...- Dianna la beso
-Me encantas cada día más-
