Nuevamente un saludo muy grande a kk por su continuo apoyo, voy a tomar en cuenta tu consejo y una vez que acabe la historia veré si puedo traducirla al inglés para ver qué tal le va.
Otra cosa, la primera vez que actualice, subí por error el último capítulo de El Odio que Ciega, en vez del primer capítulo del fic, pero este error ya fue corregido por suerte, así que si tienes dudas acerca de este capítulo, regresa al siguiente para que sean resueltas.
Lamento los inconvenientes por los que los haya hecho pasar pero, bueno, disfruten el capítulo de hoy:
Denahi POV: Mi primer pensamiento al ver a Kenai corriendo hacia el bosque fue.
Ve tras él.
Pero antes de que pudiera moverme, Tanana me detuvo, últimamente su estado no es el mejor, y muchos creemos que tal vez la hora de Tanana este cerca, no me gustaría creer esto, pero por su aspecto y edad creo que podrían estar en lo cierto, Nana ya no puede caminar sin el bastón y noventa y nueve años son muchos para una persona, aunque el anterior shaman duro ciento y un años y a Tanana aún le falta un mes para su cumpleaños número cien.
-Denahi, tengo que hablar contigo.
-Tanana, ¿Qué es?
-Denahi, me temo que pronto estaré uniéndome a los Grandes Espíritus.
No, sus palabras hieren como cuchillas, aún no puede ser el tiempo de Tanana, no aún, sin ella la aldea no podrá mantenerse en pie, ella es la que hace que este lugar se mantenga a flote, nadie puede…
-Y es por eso que te necesito Denahi, cuando yo me una a los espíritus necesitare que alguien me remplace, y ese eres tu Denahi, tu eres el nuevo shaman de la aldea.
-¿Yo? Nana, no puedo ser yo, yo no estoy a la altura para…
-Denahi, tu tótem es sabiduría, y yo más que nadie sé que tú eres el indicado para este trabajo, te exiges a ti mismo y pones tu empeño en cada trabajo que haces, eres detallista y te gusta que las cosas se hagan bien, es cierto que a veces tus emociones pueden ganarte, pero puedes controlarte, tanto yo como los espíritus sabemos que este es tu destino.
-Pero Nana-no la llamaba así desde que era un niño pequeño-Esto es…
No puedo encontrar las palabras que necesito, me siento por una parte feliz y halagado, ser elegido como el nuevo Shaman es un honor, y sé que mis padres estarían muy orgullosos de oírlo, pero por otro lado, es una gran responsabilidad y no sé si pueda manejarlo, solo soy, un hombre, es bien sabido que los que aceptan este cargo tienen que dedicarle mucho tiempo y estar bien con ellos mismos, aun me siento mal por todo el asunto con Sangilak, además Kenai y Koda han desaparecido, no sé si sea el mejor momento para…
-Denahi, si alguien puede hacerlo, eres tú, confió en ti, y también los Grandes Espíritus, además, si quieres ayudar a Kenai y a Koda, creo que este es el mejor camino.
La miro sorprendido, ella me devuelve la mirada.
-Están bien, por ahora, pero creo que haya afuera aún hay alguien que quiere destruir, no solo a ellos, a todo el mundo, y parece ser que un nuevo shaman, alguien más joven y fuerte que yo puede ser la solución, por favor Denahi, acepta, este es tu destino.
Suspiro, Tanana es muy convincente, además, Kenai y Koda me necesitan, aceptaré cualquier manera con tal de ayudarlos, y de detener a quien quiera que esté detrás de todo esto, quizás esa bruja de la cual esos osos nos platicaron.
-Muy bien Tanana, acepto.
Ella me sonríe.
-Perfecto, ahora vamos, no hay tiempo que perder, tu entrenamiento debe comenzar.
Aquí vamos, lo que sea con tal de ayudar a mis hermanos.
Kenai POV: No puedo creerlo, soy, soy, soy…
¡UN OSO!
Esto no puede estar pasando, yo no pedí esta clase de ayuda, no, no, debo volver a ser un humano, intento ponerme de pie pero vuelvo a caer, el cuerpo de un oso es realmente difícil de controlar, no sé qué tal bien pueda hacerlo, veamos, si pongo un pie en frente del otro, no, caigo de nuevo, se acabó, regreso arrastrándome al lugar donde deje mi lanza, le pediré a los espíritus que me regresen a mi forma humana y…
El tótem de Koda, lo amarre a mi lanza porque sabía que podría arrepentirme de mi decisión, pero ahora que lo veo, Koda, aun estas allá afuera, tal vez no estás solo pero aun así tengo que encontrarte, eres mi hermano y los hermanos siempre están juntos, sin importar que, no puedo darme por vencido ahora, con mi boca tomo la lanza y hago que el tótem se caiga, por suerte no lo amarre muy bien, cuando está hecho, lanzo mi lanza hacia otro lado y tomo el tótem con mucho cuidado con mi boca, luego levanto mi cabeza y lo dejo caer sobre mi cara, luego se desliza hasta mi cuello y va a compartir lugar con mi tótem, ahora tengo dos en mi cuello y no es muy cómodo, pero está bien, si conservo el tótem de Koda es porque es un símbolo de mi amor por él, y de que no voy a rendirme hasta encontrarlo.
Con pasos muy tontos, me pongo en dos piernas y me agarro de lo que encuentro para caminar, emprendo el viaje hacia el salto del salmón.
…
Ya ha amanecido, estoy cansado, mi forma de caminar no me ayuda en nada, me recargo en un árbol, estoy exhausto.
-Oye mira ese oso ¿eh?
-Sí, ¿crees que vaya a comernos?
Alguien está aquí conmigo, volteo a ver hacia todos lados pero solo veo a dos alces mirándome detrás de un tronco.
-Oye está mirando-dice uno de ellos asustado.
¿Qué? ¿Ese animal acaba de, hablarme?
-Creo que sí, eh.
-¿¡Hablaron?!-grito y me dejo caer para atrás.
No puede ser, escuche hablar a dos animales, hablar, palabras, no puede ser, o, tal vez si, tal vez, los animales si pueden comunicarse los unos con los otros después de todo.
Me levantó y los miro otra vez, parece que los he asustado.
-Oh no, rompan filas-dice uno de ellos y ambos comienzan a correr, pero de repente chocan y sus cuernos se atoran entre sí.
-¡Genial!
-¡Mira lo que hiciste!
Comienzo a caminar hacia ellos.
-¡Escóndete!
-Sí.
Ambos se agachan pero aun puedo ver su trasero, patético.
El tronco está cubierto de musgo, así que me agacho y meto mi cabeza debajo de una cortina de musgo para encontrarme cara a cara con los alces que están muy asustados, y tienen sus ojos cerrados.
-¿Crees que se fue eh?
-No lo sé, sal a mirar.
-Em, hola-digo.
Los dos abren los ojos y gritan saliendo del tronco, levanto la cabeza y los veo recargados contra un árbol.
-¡No me comas!-suplica uno de ellos-¡Solo comete al babotas!
-Que tierno eh, boca floja.
-¡Narizón!
El otro alce suspira sorprendido y el otro pone cara de arrepentimiento, creo que son hermanos…
-Lo siento.
-Te pasaste.
-No voy comerme a nadie.
Camino hacia ellos y separo sus cuernos, luego tengo que apoyarme de nuevo en el tronco para no caer.
-Oh, que amable señor oso.
-Sí, yo soy Tuke, y este es mi hermano Rutt.
-¿Qué tal oso?-dice Rutt.
-Oh no, yo no soy un oso.
-Oh ya, ¡eres un perro enorme!-dice Tuke riendo y su hermano lo acompaña.
-No, soy un humano.
-Em…. Si-dice Rutt no muy convencido y luego tose-Loco.
-¿Qué?-Tuke.
-El amigo-tose-Esta-tose-Chiflado-dice Rutt sin dejar de verme.
-¡No estoy loco o chiflado! La madre de mi hermano me hizo esto para que yo pudiera reunirme con él.
-Entonces, ¿no sería tu madre en ese caso?
-Oh no, Koda es mi hermano adoptado, pero lo amo como su fuera mi hermano biológico, mis dos hermanos mayores también lo aman y estamos muy preocupados por el, así que-ya sé cómo llegar al Salto del Salmón, pero cualquier dato sobre la ruta de Koda me sirve, tal vez Rutt y Tuke lo vieron-¿No lo han visto? Es un oso más joven que yo, supongo que de esta altura, pelaje café oscuro, muy hablador, juguetón, ojos cafés.
-Emmmmmmmmmmmmm siiiiii, no, lo siento, no tenemos idea oso-Tuke.
-No es oso es perro-Rutt.
-¿En serio?
-Soy un humano que convirtieron a oso, humano a oso, ¡Y ya!
-Oh sí, pero antes fuiste una liebre-dice Rutt que se coloca atrás de mí y me estira ambas orejas como si fueran las de una liebre-¡Mira esas orejas!
-Sí, y yo soy en verdad un lobo estepario, mira estos colmillos-responde Tuke mostrando sus dientes y rugiendo.
Ah, no son más que un par de alces tontos, mejor empiezo a caminar hacia el Salto, mientras más rápido mejor, me alejo de ellos y finjo que no los escucho.
-Oye yo no iría por ahí-Tuke.
-¿Por qué?-Rutt.
-No lo sé, era algo, pero no lo recuerdo.
De repente, me resbalo y caigo por una colina, mi cara es golpeada por ramas, moras, lodo, mosquitos, y no sé cuántas cosas más, finalmente llego al final y al momento en que toco el suelo, doy una vuelta y caigo unos metros más alejado, dándome un enorme y doloroso golpe con el suelo.
Genial.
Cierro los ojos tratando de evadir el dolor, y siento que alguien toca mi nariz, como si quisiera arrancarla, abro los ojos y veo que hay una ardilla en frente de mí.
La ardilla se espanta y salta al suelo.
Pone los brazos en defensa como si fuera a lastimarla, pero no le hago nada, luego abre los ojos y me mira.
-¿Por qué no me has comido?-me pregunta.
-¿Por qué tendría que comerte?-le respondo incorporándome.
La ardilla me mira sorprendida, como si yo estuviera loco.
-Es común, incluso mis amigos, primos y tíos han sido comidos por osos, por lo tanto tú debes comerme,
-Bueno, yo no quiero comerte, no tengo hambre-las ardillas nunca han sido ricas.
La ardilla me mira enojada y sin avisar salta a mi boca, que asco, toma ambas mandíbulas y trata de cerrarlas pero yo las mantengo abiertas, que molesta es esta ardilla.
-¡Vamos! ¡Mastica! ¡Abre y cierra! ¡Abre y cierra! ¡Mastica!
Logro escupirla y me alejo de ella.
¿¡Acaso todos los animales están locos por aquí?!
-¡Aléjate de mí!-le grito, esta ardilla me asusta, lo que trataba de hacer era un suicidio, ¿Quién quiere ser comido vivo? Esta loca, mejor me alejo de ella lo más que pueda antes de que se le ocurra otra locura.
Se escuchan pisadas y aparece otro oso, es muy grande y su pelaje es de color negro, tiene cara de "amigo de todos", un momento, lo reconozco, ¡Es Tug! El amigo de Koda que ayudo en mi rescate.
-Vaya, ¿Por qué estás tan enojado pequeño amiguito?-le pregunta a la ardilla.
-Es fácil, nadie quiere comerme, no lo entiendo, soy delicioso.
-Bueno, si eso te hace sentir mejor, yo puedo comerte.
La ardilla le sonríe y se acerca a Tug muy feliz, pero luego abre los ojos aterrada, dándose cuenta de lo que acaba de aceptar, grita y corre lo más rápido que puede desapareciendo de la vista, menos mal, me estaba poniendo nervioso.
-Estos animales-dice Tug, ríe un poco y me mira-Hola ahí, ¿Quién eres? No recuerdo haberte visto antes por aquí.
Me examina muy detenidamente, no creo que me reconozca, después de todo, nuestro primer encuentro fue muy rápido y en circunstancias muy difíciles, pero espero que si me recuerde.
-Hola Tug.
-¿Cómo sabes mi nombre?-lo he tomado por sorpresa, debo decirle que soy amigo y no un enemigo.
-Tug, soy Kenai, el hermano de Koda.
No me cree, lo leo en su cara.
-Pero, Kenai, tú eras un humano, como Koda, no veo…
-Lo era Tug, pero Koda huyó de la aldea, se sentía responsable por todo lo que paso, de eso estoy seguro, y creo que su madre lo transformo de nuevo en un oso y ahora se dirige al salto del salmón, con un Binky y tengo que encontrarlo, pero Tug, no estoy loco de verdad soy yo, por favor créeme y ayúdame a reunirme con él, amo mucho a Koda y quiero decirle que nada de lo que paso fue su culpa, que él es mi hermanito y que siempre lo será. Mira, incluso uso su tótem, no pienso dejarlo hasta que lo encuentre, por favor, ayúdame, incluso accedí a que la mama de Koda me transformara en oso para encontrarlo, pero necesito que alguien me ayude a saber cómo ser un oso, un guía para llegar al Salto del Salmón, se cómo llegar pero aun así, estar con un oso de verdad, me ayudaría mucho, por favor, ayúdame.
Espero que mi pequeño discurso lo convenza, lo miro esperanzado, el parece debatirse si creerme o no, si ayudarme o empezar a correr lo más lejos que pueda de mí.
-Escucha, Kenai, no me agradan mucho los humanos, casi todos mis encuentros con ellos han sido, malos, pero-me mira fijamente y lleno de seriedad-No percibo ni una nota de mentira o malas intenciones en tu voz, ni en tus ojos, así que, te creo, y voy ayudarte, estoy seguro de que en serio amas a Koda, y a mí eso me basta, yo también amo a ese cachorro (aunque ya no lo es, pero para mí siempre lo será) y su madre fue una muy buena amiga mía cuando vivía, así que si Kenai, voy ayudarte a reencontrarte con tu hermano.
-¡Gracias!-grito y le doy un enorme abrazo de oso, estoy muy aliviado con que ahora tenga un amigo guiándome y apoyándome.
-No te preocupes, los osos nos ayudamos-dice Tug devolviéndome el abrazo, no dura mucho pero no importa, por mi está bien-Pero primero, tengo que enseñarte a ser un oso, como actuar, como moverse, como pescar.
-Si no hay problema Tug, haré lo que tú me digas.
-Bien, desde hoy Kenai serás un oso.
-Bueno, creo que toda mi vida lo he sido-me mira otra vez incrédulo, no sabe lo que digo-O es que mi tótem es el oso del amor, nuestro tótem simboliza el animal que somos, y nos indica las acciones que deben guiarnos durante toda nuestra vida.
Le enseño mi tótem levantando el cuello y el los mira con asombro.
-Son bonitos, pero, ¿Por qué el tigre?
-Oh, es el de Koda, es el tigre dientes de sable de la valentía, planeo dárselo a Koda cuando lo vea de nuevo.
-Oh, es un lindo detalle-Tug.
-Sí, Koda lo dejo en la aldea, como un recuerdo-digo con tristeza, aun no puedo creer que se haya ido.
-Pues hay que devolvérselo y rápido, el viaje hacia el Salto del Salmón nos tomara al menos una semana y tú tienes mucho que aprender mucho sobre cómo ser un oso.
-Lo sé Tug, que el entrenamiento comience.
Las cosas que hago por amor…
