Lea terminaba de platicar entre suspiros entrecortados ocasionados por el llanto. Dianna miraba el suelo organizando sus ideas.
-¿Por favor di algo?- pidió desesperada por el silencio de la rubia
-No lo puedo creer...por eso la lista y yo...- dijo consternada
-Ni lo pienses, lo quería hacer además respetaste los tiempos de la lista, no pienses que hiciste algo mal, fue todo lo contrario...-
-Yo hice lo mismo que ella...- se levantó del sofá
-Tú estás aquí, conmigo, escuchándome ...tú no eres ella- se acercó para abrazarla
Dianna afectaba por todo lo que había escuchado se echó a llorar abrazada a Lea.
-¡Joder! Yo te deje por el miedo que mis padres se enterraran- se dijo para ella misma
Relacionó varias cosas que Lea había vivido con Ashley que ella misma había hecho.
Eso no se lo podía perdonar, trataba de entender todo el miedo y dolor que había vivido.
-No, Dianna tú te regresaste por mí, luchaste por mí, no te importo alejarte de tu familia por mi...tú no eres como ella...- la tomo de la cara y la beso
La beso lento para calmar sus llantos, para borrar los malos pensamientos porque ellas tenían un futuro y la rubia no había dejado de luchar por ellas.
-Yo no tengo nada con Joe, te prometo que solo admire su cuerpo...- confesó nerviosa, Lea sonrío divertida- solo fue eso, no quiero tener de nuevo un hombre arriba de mí, te lo prometo-
La morena la volvió a besar
-Lo sé, cada noche cuando gritas mi nombre- bromeo para cortar el momento tan tenso- puedes mirar el menú pero no probar- le indicó
-Lo prometo, le dejaré muy en claro que no estoy libre a Joe, que solo te necesito a ti para ser feliz, que eres mi hogar-
Fue el turno de tomar los labios de su chica. La beso con pasión.
Después de una pelea lo mejor es la reconciliación por eso Dianna la cargo hasta su habitación donde ambas sellarían sus promesas.
Esa semana pasó rápido para las chicas.
Cuando estaban juntas Dianna estaba cariñosa con ella, dejándole claro que la amaba.
Cuando se separaban cada una se perdía en su mundo.
Por un lado Lea se sentía más ligera después de sincerarse pero sentía una presión en su pecho.
Por el otro la rubia recordaba, analizaba todo lo que le había contado, sin duda su chica tenía que cerrar ciclo con su ex para poder avanzar pero deseaba que no apareciera.
Esa noche Lea decidió tomarse la noche para acompañar a su chica con sus compañeros a un bar.
-¿Siempre vienen aquí?- preguntó Lea viendo la elegante decoración
-Casi siempre - dijo arrastrándola hacia sus amigos
Saludaron a todos y cuando llego el turno de Joe, la morena lo hizo rápido.
Se sentaron a platicar y a beber hasta que las luces de la pista se encendieron dando inicio al baile.
-Vamos a bailar- dijo una compañera de la rubia
Todos asintieron pero la rubia se negó
-Vamos Di, viene tu chica ahora no tienes excusa-
Lea miro sorprendida a la rubia que se sonrojó
-Iré por algo de tomar y voy a la pista- dijo segura, la morena sonrío conocía esa táctica, sabía que no iba a volver
Todos se fueron a la pista quedando la pareja sola
-¿Soy tu excusa para no bailar?- preguntó divertida
-Tengo la boca seca necesito un trago- dijo evitando la respuesta
-Alto- la sostuvo de la mano mirándola a los ojos- ahora no tienes excusas y me muero por bailar contigo- beso sus labios y se fue a la pista con los compañeros de la rubia
Dianna se mordió el labio y camino a la barra, ahora sí necesitaba un trago.
Pidió una margarita, tenía que tomar valor para bailar, sabía que no tenía escapatoria.
Se la tomaba lento, saboreando la mezcla entre el limón y el tequila mirando a la pista.
Lea había encajado perfecto entre sus compañeros, esa era una habilidad que envidiaba, lugar a donde fuera la morena se adaptaba.
En cambio ella si le molestaba lo dejaba claro con sus gestos. Quizás por eso no tenía muchos amigos.
-Hasta acá huelo el alcohol- dijo Joe sentándose a su lado - Me das uno igual- le pidió al mesero que no tardó nada en entregársela
-¿Te cansaste de bailar?- preguntó la rubia cortando el incómodo silencio
-Un poco, no hay gente linda para bailar- dijo mirándola
-Yo veo un par de chicas lindas- dijo mirando la pista, evadiendo sus ojos.
-Bueno, no de mi gusto- dijo sin despegar la mirada de ella
Para su buena suerte Lea y su compañera se acercaban a ellos.
Al llegar junto a ellos,la morena le dedico una mirada de pocos amigos que el chico ignoro
-Venimos por ustedes, todos tenemos que bailar- dijo la chica ignorando la incomodidad
Dianna se tomó lo que quedaba de su trago de golpe. Se levantó y tomo la mano de la morena que la miraba divertida
-Cuando antes vaya, antes termina- dijo
Lea soltó una carcajada y beso su mejilla caminando para llegar a la pista.
Joe prefiero quedarse a terminar su trago en la barra.
Lea pego todo lo que podía su cuerpo al de la rubia. Tomándola de la cadera. Guiándola en el ritmo de la música.
Aunque nadie prestaba atención, la inseguridad de Dianna estaba presente. Poniendo su cuerpo en tensión.
Su mente dejo de prestar atención a sus torpes movimientos al sentir unos labios en su cuello.
-Lea...¿qué haces?- dijo con la voz entrecortada
-Estas tensa, solo te relajo- contestó sin despegar sus labios
-Eso no está ayudando- cerró los ojos disfrutando de las caricias
-Claro que sí, estás bailando-
Dianna se miró y automáticamente se tensó de nuevo. La morena se separó de su cuello para mirarla
-Ibas tan bien- bufo un tanto desilusionada
-Es tu culpa- la acusó
-¿Mi culpa? Solo te estaba relajando- dijo inocente
-Además de relajarme...-se ruborizó- me excitaste- se abrazó escondiendo su rostro en el cuello de la morena
-Amor, esa no fue mi intención- confesó acariciando su espalda
-Esas caricias tampoco ayudan- dijo aún escondida
-Lo siento- paro las caricias y deshizo el abrazo para mirarla
El rostro de la rubia estaba rojo, un claro indicio que era verdad.
Cuando se excitaba su rostro re tornaba de un ligero carmesí.
-¿Tomaste mucho?- preguntó a la rubia
-Un poco, solo lo necesario para venir a la pista de baile-
-Media botella entonces como mínimo- se ganó un golpe por su comentario- vamos a que te refresques un poco-
La tomo de la mano y caminaron rumbo al baño.
Al llegar sorprendentemente no había gente.
-Vamos a mojarte la cara-
La morena se acercó al lavamanos esperando que su chica se acercara
Dianna sonrió. Se acercó a ella besándola y empujándola a un cubículo.
La morena reaccionó cuando la puerta ya estaba cerrada y se encontraba contra la pared.
-Pa...ra- pidió entre besos
-No, quiero hacerlo ahora- dijo la rubia con la voz ronca
La voz ronca de Dianna era su perdición, lo que pidiera lo tenía.
Así que invirtió las posiciones.
Lea hizo que enredara una de sus piernas en la cadera para tener mejor acceso.
-Eres mi perdición rubia- confesó besando su cuello y tocando por arriba de su ropa interior
-Necesito más- dijo con los ojos cerrados
Lo tenían que hacer rápido para que no lo notarán.
Así que se arrodilló, acaricio sus piernas hasta llegar a su ropa interior que bajo.
Dianna bajo la mirada, la morena se lamió los labios y le hizo la seña de guardar silencio.
Se acercó al centro acariciando con la lengua. La rubia tuvo que morder su mano para evitar gritar.
Fue fuerte y rápida haciendo que llegara a un intenso orgasmo en poco tiempo dejándola un tanto agotada.
-Te amo- beso los labios de la morena que gustosa los recibió - Ponte contra la pared- le susurró a la morena
Muy obediente lo hizo. Puso sus manos en la pared. Sintió a la rubia pegarse a espalda, pasando sus brazos por su cintura hasta tus pechos
-Esto te gustara- mordió sus cuello
Sin perder tiempo, desabrocho su pantalón colando su mano dentro de la ropa de interior.
La morena se encontraba tan mojada que sin previos ingreso sus dedos haciendo que soltara un pequeño grito
-Nada de gritos, amor- susurro en su oído mordiéndolo
Tal como ella lo había hecho se lo hicieron, intenso y rápido.
Ambas colocaban su ropa en su lugar para lucir presentables.
-Entonces tú sales primero y yo después- explica Lea
Dianna sonrió, la tomo de la mano y salió del cubículo ante la mirada de todas las chicas que se encontraban en ese momento en el baño.
Lea negó nerviosa, su chica podía pasar de la pena a "vale madre" de un momento a otro.
Llegaron con los compañeros que les pregonaron si estaba todo bien y con una gran sonrisa la rubia asintió.
Cuando llegó el momento de irse a casa Dianna se adelantó ya que no se sentía bien después de tomar tanto tequila, un poco de aire le vendría bien.
-¿Todo bien?- preguntó Joe que la había seguido
-Sí, solo me maree un poco por el tequila- dijo un poco mejor
-Te lo bebiste como agua- dijo divertido
-No me gusta bailar y solo así tomo valor- explicó
-Yo también necesito valor- dijo acercándose a ella
Estaba por preguntar el por qué cuando sintió los labios de su amigo moviéndose sobre los suyos.
Rápido se separó de él y le dio una cachetada
-Moría de ganas de besarte- confesó el chico tocando su mejilla roja acercándose de Nico
-No vuelvas a hacerlo nunca, soy una mujer...-
No pudo terminar la frase porque el chico se volvió a acercar pero no llegó a tocarla porque Lea estaba frente a ella. La morena golpeó al chico mandándolo al suelo.
-No vueltas a tocarla, imbécil- dijo bastante molesta.
Dianna la tomo de la cintura evitando que se fuera contra el chico que se disculpaba.
Dianna se llevó a Lea mientras sus compañeros ayudaban a Joe.
Al llegar al auto, Lea se esperaba un regaño pero se encontró con los besos de la rubia pidiendo que llegarán pronto a casa porque tenía muchas ganas de volver hacerlo.
El lunes Dianna habló con Joe, diciéndole que no quería nada con él, que mejor se alejaran un tiempo y si después ambos querían retomar la amistad lo harían. El chico acepto.
Nuevamente Lea se había tomado el fin de semana, esta vez para visitar a sus padres y ver a su amiga a Miami.
Las dos se encontraban cenando con los padres de la morena. Poniéndose al corriente.
Su madre les contaba los últimos chismes del club
-Pues como quedo embarazaba la casaron con ese tipo- termino de contar
-Lo bueno es que yo no tuve esos problemas- dijo Mark divertido mirando a su hija
-Ni yo- levanto su cerveza para brindar con su padre
-Hablando de bodas, ¿cuándo se casan?- preguntó directa mirando a la pareja
Lea escupió la cerveza ganándose la mirada reprobatorio de sus padres y unos pequeños golpes en la espalda de su chica.
-Quiero organizar la boda con la ayuda de Di- dijo mirándola- y de tu madre si lo desea-
Dianna solo se puso roja sin saber qué contestar
-¿Y yo?- preguntó para ayudar a su chica
-Cariño- dijo paciente su madre- te conozco y sé que te aburrirías, y confió más en el gusto de Di-
Lea miro a su padre esperado ayuda
-Claro que Di tiene buen gusto, eligió a mi hija- le guiño a la morena que solo rodo los ojos
-Claro que me gustaría- por fin la rubia encontró su voz
-Bueno, ya solo nos falta una fecha- dijo su madre animada
-Pero mamá...primero nos tenemos que comprometer- explicó Lea tratando de evitar el tema
-No me tomes por tonta Lea Michele- la miro muy seria- Dianna tiene ya el anillo de compromiso-
Ambas miraron la mano izquierda donde efectivamente estaba el anillo.
Dianna lo oculto con su mano nerviosa
-Así que quiero una fecha pronto- señaló a su hija
-Estamos en problemas- susurro muy bajo Lea
En Atlanta el Mouline Rogue estaba a reventar esa noche como cada noche desde que Lea era la coreografa.
Una rubia se acercó a la barra para pedir algo. Miro a su alrededor buscando a alguien.
El moreno bartender se acercó a ella
-¿Buscas a alguien linda?- preguntó sirviendo su trago
-Hace unos días una chica bailo junto a otras dos, la busco a ella, la del centro… a Lea- dijo esperando no haberla confundido
-¿Eres amiga de Lea?- preguntó curioso el chico
-Sí, somos amigas de hace tiempo- contestó
-Pues no la encontrarás hoy, salió de viaje, el lunes regresa por la tarde- indicó el chico rápido para seguir atendiendo a los clientes
La rubia asintió, tomó su bebida, dejó una buena propina y salió de lugar con la intención de regresar el lunes.
N/A: nuevo capítulo, déjenme leer que es les pareció
Muchas gracias por los reviews!
