-¿Sabes qué están en un gran problema con tu madre?- dijo Camila mirando a su amiga

La morena había ido al aeropuerto a recoger a su mejor amiga que por fin había decidido mudarse a aquella cuidad para estar juntas

-Lo sé...tú también- Camila la miro sin entender- tú y Naya son las únicas que saben así que seguramente también mi mamá te regañara por no decirle nada-

-¿A mí? ¡Pero si no podía hacer nada! ¡Estaba en Miami! -

-Conoces a mamá, eso no es excusa- dijo restándole importancia

-¿Cómo puedes estar tan tranquila? Era el sueño de tu mamá- dijo alterada

-Ya lo hice, no hay nada que hacer...y la verdad no me arrepiento, quizás fue un poco precipitado pero estoy encantada - dijo con una sonrisa

-En las fotos se ven muy felices...¿y lo son?- preguntó curiosa

-Soy muy feliz junto a ella, nunca pensé que esa noche bailando en el hotel me cambiaría la vida- sonrío al recordar la noche en que la vio por primera vez

-Ya eres toda una señora ama de casa- dijo molestando a su amiga

-Mis noches de fiesta, de pasar la noche con una chica diferente llegaron a su fin- suspiro nostálgica

-¿Lo echas de menos?- preguntó sorprendida.

Lea se tomó un momento para pensar su respuesta

-Echo de menos no tener que dar explicaciones, a veces en el club veo a las meseras coquetear, conseguir a algún interesado para pasar la noche...creo que extraño esa adrenalina un poco...pero llego a casa ,la veo en nuestra cama y pienso que soy la mujer más afortunada del mundo por tenerla- sonrío boba

-El amor te pego fuerte, amiga- la morena asintió continuando su viaje a casa

Dianna había tenido un día muy pesado en el trabajo, con muchas investigaciones por hacer.

Por lo cual aceptó la invitación de Naya para ir a festejar el cumpleaños de una amiga de la infancia, la morena declinó la invitación para quedarse con Camila.

-Hey rubia- saludo a su mejor amiga- ¿por qué esa cara?-

-Pésimo día en el trabajo- dejó su bolsa en el asiento de a lado - soy la encargada de unas investigaciones así que la próxima semana me la viviré en el laboratorio- se quejó

-No hablemos de trabajo, hoy hay que celebrar- levanto su cerveza para brindar

Lea y Camila llegaron al departamento. Le mostró el cuarto donde se quedaría hasta encontrar un piso para ella. Después de acomodar sus cosas se encontraban en la sala comiendo pizza y mirando televisión

-Me siento muy gorda después de comerme la pizza entera y es tu culpa- se quejó Camila

-Yo también me comí una pizza entera, no seas llorona- dijo acostaba en el sofá

-Joder, necesito hacer ejercicio-

-Necesitas un hombre- movió sus caderas de manera exagerada, se ganó un cojinazo

-Vamos a bailar algún lado- se levantó animada, la morena se negó- anda, quiero bajar la comida...podemos ir algún bar cerca, por fis- suplico

Al final Lea se dejó convencer con su amiga. Ambas amigas se arreglaron y fueron en busca de algún lugar para bailar.

-¿Por qué de todos los lugares elegiste este? - preguntó la morena a su amiga

-Soy una superficial que solo se fija en la portada- explicó observando el lugar- no es tan malo, tú estás acostumbrada a lugares de ambiente y siempre te acompaño así que no te quejes- la señaló con el dedo

Lea suspiro Camila tenía razón siempre que salían a bailar terminaban en lugares de ambiente porque ella no le gustaba tener que lidiar con hombres borrachos que se le insinuaban. Así que se mordió la lengua y siguió a su amiga hasta la barra donde pidieron unas cervezas.

-¿Ya encontraste algún chico para bailar?- preguntó mirando alrededor para buscar un chico para su amiga.

-No, nada interesante aún- miro a la morena- puedes sacarme a bailar-

-Oohh no- negó- yo no quiero bailar, esta fue tu idea así que yo beberé algunas cervezas en esta cómoda barra mientras tú bajas la panza- la señaló

-Por Dios- dijo mirando a la pista- mis ojos sangran con los movimientos de esa chica- señaló el lugar.

Lea miro y era verdad había un grupo de chicas donde una rubia se movía sin ningún ritmo. Se preguntaba cómo sus amigas dejaban que hiciera esos ridículos movimientos. Se preguntaba cómo estaría la chica, ¿sería linda? Tenía un lindo cuerpo pero solo podía apreciar su espalda y su culo...tenía un culo de envidia...

Hizo un extraño movimiento girando quedando de frente

-Joder- dijo la morena ante la mirada burlona de su amiga

La rubia se movía,ya bastante borracha, al ritmo de la música. Sus amigas no le prestaban atención pues conocían su habilidad en el baile y era mejor no ver.

Ella sentía que con el alcohol su cuerpo se relajaba, tal como le había dicho que hiciera Lea, haciendo que bailara excelente, tristemente era mentira.

Lea se acercó esquivando algunas parejas hasta llegar con la rubia de culo envidiable.

Dianna de pronto sintió unas manos sobre su cadera, se giró lanzando un golpe que Lea pudo esquivar

-Amor, soy yo- levanto sus manos en forma de rendición

-¿Lea?- preguntó tratando de enfocar su mirada

-Soy el amor de tu vida - la morena colocó sus manos de nuevo en la cadera

Dianna sonrió. La atrajo hasta sus labios, besándola aunque parecía más que la estaba devorando.

-¡Dianna! -gritó Naya acercándose a ella- te dejo unos segundos y te estás comiendo a una cualquiera- dijo un poco molesta

Dianna terminó el beso para mirar a su amiga

-No es...uunaaa cualquiera...es el amor de mi vida- dijo totalmente borracha

Lea saludo a Naya con Dianna en sus brazos

-Dios, ¿qué haces aquí?-

-Camila quería salir a bailar y llegamos aquí...-beso la mejilla de la rubia- y gracias por cuidarla-

-Deberías evitar que baile- llego Camila con 2 tragos en las manos, le dio uno a su amiga

-Dianna borracha es imposible - negó Naya mirando de nuevo los movimientos de la rubia que había escapado de los brazos de la morena

Lea tomo su bebida de un solo trago negando divertida ante los movimientos de su chica.

Tal como le había dicho a Camila,Lea estaba sentada en la barra, no tenía ninguna intención de bailar, sólo miraba los locos movimientos de la rubia y vigilaba a su amiga que bailaba con otro chico.

Por unos instantes se distrae perdiendo de vista a su chica. Cuando está por buscarla siente alguien detrás de ella y sonríe.

-Hola, amor de mi vida- besa su cuello

-Hola- se gira para mirarla, Dianna la abraza

-No me siento bien- esconde su rostro en el cuello de la morena

-¿Qué tienes?-preguntó imaginándose que sería por la bebida

-Estoy...muy caliente-

Lea la separo para tocar su frente

-No seas idiota- la regaño- estoy muy cachonda- se acercó para besar sus labios

-Eso con una buena ducha se te quita-

-No quiero una ducha, te quiero a ti- hizo puchero

-En casa estará Camila- dijo negando

-No tiene que ser en la casa- dijo picara tomándola de la mano caminando rumbo a los baños

A la mañana siguiente Lea se despertó con una gran sonrisa. Cada vez que su chica tomaba mucho terminaban teniendo sexo en lugares públicos y le encantaba, estaba pensando seriamente en emborracharla siempre que salieran cuando Camila entró en la cocina.

-Buenos días- saludo a su amiga mientras servía su desayuno - ¿linda noche?-

-Demasiada,creo que nos van a prohibir entrar a ese bar por el escándalo- dijo divertida

-Tanto que me gusto el lugar y ustedes lo echan a perder-

-¿Qué echaron a perder?- preguntó Dianna recién levantaba

A Camila se le hizo tierna de imagen mientras que a su amiga se le caía la baba y quizás sus bragas

-Que ya no nos dejaran entrar al bar por lo que hicieron en el baño-explicó tranquila

El rostro de Dianna tomo un color rojizo.

Recordó cómo una mesera las tuvo que pedir de forma amable que salieran del cubiculo, ella se negaba por lo que Lea se la tuvo que llevar abrazaba mientras ella le gritaba a la mesera que había cortado su orgasmo.

Lea prefirió salir del lugar antes que Dianna se fuera contra la mesera y el guardia que las escoltaban.

-Por eso no voy a bares heteros- dijo Lea

-Lo siento Cami, te llevaré a bares mejores-

-Pero que no vaya Lea porque saca una bestia en ti- pidió

Lea solo soltó una gran carcajada.

Con Camila en el departamento las noches eran mejores para Dianna, ya que tenía su compañía y en algunas ocasiones invitaban a Naya.

En su trabajo Lea, estaba capacitando a una bailarina para que en las noches ella estuviera a cargo y ella pudiera estar en casa.

Después de una semana cargaba de trabajo para Dianna y su equipo decidieron salir para festejar y nuevamente acudieron al Mouline Rogue.

Dianna le aviso a Lea que irían y les reservo una mesa cerca del escenario aunque esa noche no bailaría, estaría en backstage.

La rubia no podía negar que admiraba los bailes. Sin duda Lea era excelente coreógrafa, las bailarinas dejaban todo arriba el escenario haciéndolo totalmente un éxito.

Dianna se acordó a la barra para platicar con Britney, la mejor bailarina después de la morena.

-Entonces ¿Segura que podemos esos días?- pregunto nerviosa la rubia

-Si, estoy libre, solo te pasó la dirección...creo que está cerca de tu trabajo- dijo divertida ante los nervios de la rubia

-Vale, pero ninguna palabra a Lea- la señaló

Britney hizo la seña de cerrar su boca con un se despidió de ella.

Cuando iba de regreso a su mesa de nuevo vio a la rubia que hacía unas semanas atrás había chocado hablando con el moreno bartender.

Espero hasta que terminaran para acercarse a él.

-Hola, ¿conoces a esa chica?- preguntó directa

-Ahora que lo dices no me ha dicho su nombre- contestó pensativo- pero viene seguido preguntando por Lea, dice que es amiga de ella, ¿tú no la conoces?-

-No, pero no le digas que pregunte por ella-dijo alejándose para ir con sus amigos.

Al poco tiempo se fue a su departamento a descansar sin esperar a Lea que aún le faltaba tiempo.

Llego aún con la imagen de la rubia en su cabeza. No podía ser amiga cercana de Lea ya que nunca la había visto en fotos y vaya que la morena tenía miles de ellas.

Tenía una hipótesis acerca de la chica pero no podía preguntarle a Lea.

Se colocó la pijama y escucho que Camila estaba en la cocina.

¿Qué mejor que preguntarle a la mejor amiga si su hipótesis era cierta?

Llego hasta ella y fue directa

-¿Tienes una foto de Ashley?- Camila se sorprendió por la pregunta

-¿Cómo?-

-Necesito verla, ¿tienes una foto de ella?-preguntó impaciente

Camila asintió en silencio. Le pidió que se la mostrará.

Mientras iba por la imagen, comenzó a sentir nervios, esperaba de todo corazón que estuviera equivocaba.

Si era verdad no sabía cómo Lea reaccionaria.

Camila llego con su computadora. La colocó sobre la barra de la cocina.

-Es ella- la señaló

Dianna suspiró cerrando los ojos