-Es ella-
Dianna suspiró cerrando los ojos
-¿Por qué la quieres conocer?-preguntó por la reacción de Dianna,sabía que no podía ser bueno
-La he visto un par de veces en el club, me han dicho que busca a Lea- se sentó a lado de Camila -¿Sabes si se han visto?- preguntó con temor
¿Lea sabría que la estaba buscando? ¿Qué haría al enterarse?
-No creo, ella me lo hubiera dicho- dijo abatida preguntándose ¿por qué después de tanto tiempo regresaba?
No les dio tiempo de hablar más porque Lea acababa de llegar al departamento
-Pensé que estarían dormidas-dijo viéndolas
Camila cerró su computadora rápido
-Estábamos platicando un poco- dijo Dianna
Lea se acercó para besarla
-Cami tendrás que platicar con tu almohada porque me llevó a esta hermosa mujer a mi cama-
Tomo la mano de la rubia rumbo a la habitación dejando a Camila pensando en qué haría su amiga si se enteraba que Ashley estaba muy cerca.
Esa noche Dianna no pudo conciliar el sueño. Su mente no dejaba de pensar en aquella rubia que buscaba a su morena. Sabía que la relación la había marcado.
¡Joder! Ni ella podía olvidarse de su primer amor y le tenía un lindo recuerdo pero estaba segura que si lo viera su corazón no latiría por él porque ahora ya tenía una hermosa dueña. ¿Lea sentiría lo mismo?
¿Le tendría que contar a Lea? O ¿Primero hablaría con la rubia para dejarle en claro que dejara tranquila su chica?
Con estas preguntas la mañana tomo por sorpresa a la rubia que apenas pego el ojo cuando sintió el olor a café.
Se dio un rápido baño para despejar su mente.
Al llegar la cocina se encontró con Lea, totalmente ajena a la situación
-Buenos días amor- beso un suave beso en sus labios para tomar asiento
-Buenas cariño, ¿mala noche?- preguntó extrañaba acercándole su taza de café
-Un poco...¿Camila? -
-Acaba de salir, según ella está gorda y prefirió ir al gimnasio, ¿entonces qué pasó?- se sentó frente a ella
-Tuve un mal sueño- dijo esperando que cortara con el tema
-¿Salió alguien desagradable? ¿Algún ex novio?- dijo divertida
Esa fue una señal que no dejaría pasar la rubia
-Algo así, soñé con quien fue mi primer amor...-
-¿Debo ponerme celosa?- saco la lengua
-No, porque solo te necesito a ti- dijo segura haciendo sonreír a la morena- ¿qué pasaría si te encontrarás con tu primer amor?- preguntó directa,Lea se movió inquieta en su asiento
-En verdad no lo sé, llegue a odiarla por cómo terminaron las cosas pero supongo que si la viera le preguntaría el por qué lo hizo- dijo perdida mirando su café
-¿Cambiaría algo saberlo?- preguntó en apenas un susurro
-Siempre pensé que yo era el problema, que no fui suficiente por eso después cada noche había una chica en mi cama, sin ataduras...nadie que me dejara de nuevo- Di tomo su mano sobre la mesa- pero no cambiaría nada-
-¿Aún la quiere?- Lea se extrañó por la pregunta
-Creo que la mejor frase para responder es "del amor al odio es solo un paso", ¿por qué me preguntas esto?-
-Soñé que Kevin, mi primer amor, me buscaba para decirme que nunca me había olvidado - Lea frunció el ceño- pero yo le dejaba en claro que no tenía nada que hacer, estoy enamorada de una morena de piernas de infarto- sonrío coqueta
No hubo más plática acerca de sus primeros amores ya que cada una fue a sus obligaciones.
Dianna se encontraba tan distraída en sus pensamientos que no vio un pequeño escalón en el laboratorio cayendo junto a las probetas limpias que iba a guardar
-¡Joder! - gritó al sentir un vidrio cortar su mano
-Di, ¿estás bien?- Joe se acercó a ayudarla -con cuidado hay mucho vidrio-
La cargo estilo recién casados para llevarla a la enfermería, tenía mucha sangre en su mano.
La dejo en la camilla suavemente
-¿Qué pasó aquí?- preguntó la enfermera
-Me caí con probetas de un escalón, solo es un poco de sangre- intento bajarse de la camilla pero en el momento en que su tobillo toco el suelo soltó otro grito
-Di, deja que la enfermera te revise- pidió Joe ayudándola a subir a la camilla
-Primero veamos la mano-
Dianna la abrió lento porque le dolía. La enfermera comenzó a limpiar con una gasa. La rubia miro a Joe que perdía todo el color de su rostro pero no quiso salirse cuando se lo pidió, dijo que estaría con ella hasta que viera que todo está bien.
La enfermera tomo unas largas pinzas
-¿Para qué es eso?- preguntó un poco asustada. Ver como de su mano salía bastante sangre no le daba miedo pero ver esas pinzas era otro cuento
-Tienes vidrio incrustado en tu mano,varios pedazos...estoy te va a doler un poco-
Con estas palabras con poco tacto la enfermera saco el pedazo más grande de la mano de la rubia que soltó una faena de groserías, al punto de llanto
-Será necesario que vayas a un hospital, tienes pequeñas astillas que no puedo sacar- volvió a colocar una gasa para limpiar un poco la zona -
-¿Y el tobillo?- recordó Joe para evitar que la rubia matara a la enfermera
Se agachó para mirarlo de cerca. Hizo un movimiento brusco haciendo que soltara otro grito.
Definitivamente la enfermera no era delicada, seguro por eso termino en el laboratorio donde eran muy pocos los accidentes.
-Parece que esta torcido pero es necesario unas radiografías para estar seguros- se giró para escribir unas cosas
Dianna la miró con muy mala cara. Pondría su queja contra la "amable" enfermera
Joe sonrió un poco divertido ante la situación. Perdió toda sonrisa cuando le pidió que fuera por sus cosas.
Cuando el chico regreso con su mochila, ya se encontraba en una silla de ruedas.
-¿Quieres que te lleve al hospital?- dijo Joe conduciendo la silla a la salida
-No es necesario, hable con Lea y me dijo que estaba cerca...por favor tú también pon una queja contra esa enfermera- pidió
-No es tan mala- la rubia se giró como pudo para mirarlo- quizás la agarramos en la hora de su novela- explicó el chico divertido
-Claro...y lo tuve que pagar yo- golpeo sus piernas con la mano lastimada- que idiota- se quejó
-Tu mano no se ve muy bien- Las gasas que le habían puesto estaban empapadas de sangre.
Lea al recibir la llamada de la rubia, llego lo más pronto que pudo hasta el laboratorio donde estacionó en la entrada, explicándole paciente al guardia que su chica necesitaba ir al hospital y no podía caminar.
No tardó mucho en ver salir a su rubia en silla de ruedas empujada por Joe.
Sonrío al chico agradeciéndole en silencio. Dianna se despidió de Joe asegurándole que le mandaría un mensaje.
Lea al ver su mano se asustó así que condujo lo más rápido que pudo aunque Di trataba de calmarla.
Llegaron a emergencias donde los camilleros bajaron a la rubia mientras Lea estacionaba.
Dianna miraba el suelo del hospital mientras esperaba al doctor y a la morena. Odiaba los hospitales y más cuando ella era la paciente.
-Aquí estás- dijo Lea con una sonrisa, se acercó tomo su rostro y la beso lento, muy lento- me asustate-
Cuando Dianna terminó de contar cómo había sucedido entró un doctor, alto, moreno de ojos oscuros
-Buenas tardes...-miro la historia- Dianna, ¿puedo ver tu mano?- pidió con una sonrisa coqueta
Lea no le pareció que ese doctor miraba de esa forma a la rubia...
El doctor comenzó a revisarla
-Suave por favor- pidió la rubia
-¿Eres de las chicas que le gustan suave?- contestó en doble sentido, Di ajena a eso asintió, ella solo quería evitar el dolor, Lea solo rodo los ojos
-Tenga cuidado porque necesita esa mano- dijo Lea al ver cómo se quejaba al quitarle las pequeñas astillas
-¿La utilizas mucho?- preguntó curioso
-Todos los días- contestó Lea, ante el mudismo de la rubia
-¿Para qué si se puede saber?- le sonrió a la rubia que estaba más ocupaba mirando el suelo
-Para hacerme el amor todas las noches- soltó como si nada obteniendo la atención de ambos
Dianna miro a la morena que le sonrió inocente con ambas manos en las bolsas de su pantalón.
-Lea- la regaño señalando al doctor
-Pero si no es mentira amor, seguro el doctor habrá escuchado cosas peores- dijo acercándose a ella - ¿cierto doctor?- le sonrió
-Es cierto- dijo seco concentrándose en su trabajo
Lea sonrió complacida, le había dejado claro al doctor que la rubia no estaba disponible.
No tardaron mucho en llegar a casa, al final solo tenía una torcedura en su tobillo por lo que tenía que estar en reposo unos días. En la mano le habían tenido que dar algunos puntos, nada complicado.
Lea acostó a la rubia en su cama, colocó cojines debajo de su tobillo para mantenerlo en alto.
Con las pastillas que le dieron para el dolor se durmió todo la tarde.
Cuando despertó ya era de noche, seguro Lea se encontraba trabajando por lo que llamó a Camila.
-¿Cómo le hablas a Camila y no a mí?- preguntó ofendida
-Me quiere más que a ti- dijo Camila que venía detrás de ella
-¿No deberías estar trabajando?-
-Sí, pero llame para pedir lo que queda de la semana, seré tu sexy enfermera- ronroneo coqueta
-Si quieres una enfermera capacitada aquí estoy rubia- dijo Camila antes de salir de la habitación
Lea se dejó caer a su lado abrazándola de la cintura
-¿Estas bien? ¿Quieres cenar?- preguntó acurrucándose
-Estoy bien...- se quedó callada disfrutando de las suaves caricias- amor...tengo hambre- dijo suave, no quería que las caricias terminaran pero el hambre era mayor
-Vale, te prepararé algo deliciosos- antes de levantarse le dio un dulce beso y salió de la habitación.
Dianna miro la ventana y sonrío porque por lo menos esta semana estaría segura que su ex y Lea no se encontraría, ¿eso la convertía en mala persona?
-Tenemos que ir al súper, no hay nada decente para cocinar...solo pude rescatar un emparedado- se lo acercó -¿quieres mirar una película? - la rubia asintió comiendo su cena.
Al final la película que la morena había elegido termino durmiéndola al contrario de la rubia que estuvo atenta hasta el final.
Tenía que ir con urgencia al baño, decidió no levantarla aún primero haría sus necesidades y lo haría.
Con toda la paciencia y tranquilidad llego al baño segura. Un recorrido que le tomaba segundos, le tomó 2 minutos...lo contó.
Solo le quedaba lavarse las manos para regresar a la cama cuando por descuido tiro una de sus cremas haciendo ruido.
Se quejó cerrando los ojos y cuando los abrió una desubicada Lea estaba detrás de ella
-¿Pero qué haces aquí? Deberías estar en la cama- señaló confundida
-Amor, tenía que hacer pis- sonrío ante la cara soñolienta de su chica
-Me hubieras dicho, y te llevaba- bostezo
Se giró para quedar frente a la morena que se tallaba los ojos, posó sus brazos detrás de su cuello
-Ahora puedes llevarme a la cama- ronroneo, Lea sonrió
Al dejarla a salvo en la cama, comenzó a quitarse la ropa quedando solo en su colette
-Te falta la pijama- señaló obvia la rubia al mirar que se metió a la cama
-Tengo demasiado sueño para ponérmela, tendrás que controlar tus manos- dijo ya un poco dormida
La admiro sonriendo, tendría que controlarse, no estaba en posición de hacer algo más esa noche con su tobillo y mano lastimada, así que se giró un poco para evitar la tensión.
El resto de la semana pasó demasiado tranquila, Lea no se despegó de su lado, solo lo esencial.
Sabía que la morena le gustaba cuidar a las personas desde aquella vez que se toparon en el pasillo y la acompaño por las pastillas para la cabeza.
No podía sacar la imagen de Lea cuidando a sus hijos en un futuro, con esos pensamientos la acompañaron a tomar una siesta.
-¿Y la rubia?- preguntó Camila, se extrañó verla en el balcón con un cigarro en la mano
-Se durmió- exhalo el humo -¿puedo preguntarte algo?-
-No te voy a decir con quién estoy saliendo- Lea la miro sorprendida- ¿no era eso?...Olvida lo que dije, ¿qué me ibas a preguntar?-
-No lo dejaré pasar- la amenazo- pero hay algo que desde hace días no sale de mi mente- Camila la miro algo incomoda - Di me pregunto qué pasaría si viera a Ashley- pronunciar su nombre le dolía bastante
-¿Y qué harías?- dijo tratando de sonar tranquila
-Sinceramente no la quiero ver porque...siento que todo esto...-suspiro- todo esto que he estado guardado explotaría...-
-¿Explotaría?-
-Si...joder- dijo frustrada- no terminamos como todos...de hecho nunca terminamos...-
-¿Un "Lo siento no puedo" no te parece terminar?- miro a su amiga sería
-No, ella me lo tenía que decir en la cara...me lo tiene que decir- tiro el cigarro al suelo pisándolo con fuerza
Ambas se quedaron calladas unos segundos
-Sé que tuvo que pasar algo grave para que se fuera de ese modo, lo sé- dijo susurrando
-¿El que estuviera comprometida y a las semanas se casara con un chico?- dijo sarcástica
-¡Ella no era así Camila!-
-Lea, hemos pasado por esta plática muchas veces...-dijo paciente- ella intentó contactarte y tú no quisiste-
-Porque me duele...porque después de tanto tiempo el verla...el solo imaginarlo me hace sentir una niña pequeña-
-Te diré lo que siempre te he dicho...necesitas hablar con ella cerrar ese tema para siempre y avanzar...ahora tienes a una espectacular rubia a tu lado, eso es suficiente motivo para dejar el pasado...- termino abrazando a su amiga que se rompió a llorar.
Todo regreso a la normalidad comenzando la nueva semana.
Esa noche Lea se quejó de tener que trabajar con tremenda tormenta, solo se quería quedar con la rubia abrazadas en la cama. Se admiraba que el club estuviera lleno, quizás las personas querían resguardarse de la tormenta lo pensó.
Reviso los últimos detalles del show antes de que comenzara, esta vez decidió darse el lujo de mirarlo desde la barra, lo que nunca hacia...
Las luces se apagaron comenzando el show. Se perdió en los movimientos de las bailarinas anotando mentalmente sugerencias o cambios.
Estaba tan metida en eso que no sintió una presencia a su lado hasta que hablo
-Se nota que eres la maestra, son tus movimientos-
Esa voz hizo que su corazón comenzará a latir demasiado rápido
N/A: muchas gracias por tomarse unos segundos en comentar la historia, siempre dan ánimos de continuar y muchas veces aportan ideas para que la historia no se vuelva aburrida. asi que MUCHAS GRACIAS!
