Primero que nada, perdón por tardarme tanto en actualizar, es que, perdí un poco el rumbo con este fic, a veces me pasa, pero será terminado, aunque me tarde años en actualizarlo, se terminara, tarde o temprano, de eso pueden estar seguros, no lo abandonare, lo prometo, se terminara, ahora, vamos con el capítulo:

Koda POV: Muy bien, les voy a dar un consejo a todos, nunca intenten hacer una fogata si estás con dos osos, y que no se llevan ni bien, ya que nuestras patas no están hechas para hacer actividades de humanos, reunir las piedras fue lo fácil, las movimos hasta el centro, pero ni Bucky ni Emily sabían cuáles eran las ramas que se necesitan, y para terminar, intente mover la rama entre mis garras, pero como son tan grandes esta se rompía con facilidad, así que fue muy difícil, e innecesario, pero pensé que sería interesante.

Termino siendo una pérdida de tiempo.

-¿Podemos dejar esto?-pregunta Bucky-Tenemos aún un camino por recorrer.

-Si-respondo sin muchas ganas-Podemos seguir.

Así continuamos con nuestro recorrido, esta vez Emily se acerca a mí para hablarme, es raro porque es la primera vez que lo hace de verdad, las otras veces han sido…

Menos causales.

-Oye, eso que tratabas de hacer allá atrás, ¿era una fogata verdad?

Ahora Emily sabe que era lo que quería hacer, ¿Cómo? Nunca había escuchado que un oso supiera sobre cosas humanas.

-Sí, ¿Cómo lo sabias?

-Bueno-dice Emily, luego veo que su cara adquiere una expresión de dolor y nostalgia-Es complicado, solo digamos que, lo sé y ya.

-Está bien, no quiero hacerte decir nada que te resulte incómodo.

Emily sonríe.

-Gracias, pero ahora, ¿Cómo sabías acerca de las fogatas? ¿Por qué quisiste hacer una?

Genial, ahora ella puede hacer preguntas perro yo no.

-Es, como lo tuyo, complicado.

-Oh, entiendo, lo siento-dice Emily.

Después de eso la caminata se vuelva muy aburrida, ninguno de nosotros habla, somos tres y ninguno puede pronunciar palabra, antes Bucky estaba alegre por iniciar un nuevo viaje conmigo, pero desde la llegada de Emily se ha vuelto callado y amargado, sé que no le agrada pero al menos podría hacer un esfuerzo por llevarse bien con ella, aunque admito que Emily tampoco está poniendo mucho de su parte, no parece querer llevarse bien con ninguno de los dos, Espíritus es tan enigmática…

De repente, Bucky y yo caemos al rio, no nos dimos cuenta, que tontos somos, íbamos al frente y estábamos tan concentrados en nuestros pensamientos que no vimos al frente, y no vimos que el camino terminaba y el rio comenzaba, así que ahora Bucky y yo estamos siendo arrastrados por la corriente mientras que escuchamos como cada vez nos vamos acercando más a las cataratas.

Perfecto.

-¡Koda, Bucky!-escucho gritar a Emily, pero después la corriente se hace más fuerte, mis oídos y ojos es tan llenos de agua, todo está borroso y no puedo escuchar nada.

Bucky está pataleando para tratar de escapar así que lo imito, pero es inútil, el agua es muy fuerte, nos sigue arrastrando, no hay nada que podamos hacer para combatirla, nos hundimos, salimos a respirar, pero es por cortos tiempos porque el agua vuelve a hundirnos, esta vez entra en mi boca, esto es asqueroso, siento que voy a vomitar, pero antes de que algo más pueda suceder, siento como alguien me toma por mi pelaje, luego siento como soy levantado, dejo de sentir el agua y ahora siento mi pelaje mojado, toso intentando sacar toda el agua de mi boca, luego, miro a mi derecha y veo que Emily ahora está sacando a Bucky del agua, estamos encima de un tronco, pero no estaba aquí antes, ¿entonces como llego hasta aquí? No será que…

-¿Qué?-pregunta Emily.

-¿Qué?-repito, no escuche muy bien lo que dijo.

-Me preguntaste como llegaste hasta aquí.

Oh, eso.

-Tire un árbol para usarlo como puente-ah, eso fue lo que hizo.

Ella sola tiro un árbol y nos sacó del agua, vaya, ahora definitivamente Bucky deberá agradecer que ella este aquí.

-Gracias-dice Bucky mientras tose-De verdad, muchas gracias.

-No hay de que-dice Emily sonriendo-¿Qué? Creyeron que tener una chica en el equipo les haría daño.

Eso nos hace sonreír, creo que esa era una de las cosas que más le molestaban a Bucky.

-Bueno-Emily continua viendo hacia el otro lado-Tenemos que encontrar donde pasar la noche, se está haciendo tarde, podemos continuar el viaje mañana. ¿Qué les parece?

-Por mi está bien-respondo.

-Si-Bucky-Estoy cansado y quiero dormir.

-Perfecto, vámonos.

No encontramos una cueva, pero encontramos un sitio muy agradable, al aire libre, vamos al lago y pescamos algunos peces, me gustaría i intentar asarlos, pero como vi antes, las patas de oso no son buenas para esta actividad, además ni Emily ni Bucky ponen de su parte, además, no sé cómo Emily sabe sobre las fogatas, al parecer tiene conocimientos sobre el mundo de los humanos, ¿pero cómo? ¿Quién le enseño? ¿Tendrá que ver con ese extraño mechón de cabello color azul? No me atrevo a preguntarle porque como ya me dijo, no le gusta hablar de eso, pero miento si digo que no me interesa saberlo.

Bucky, por el otro lado, disfruta del pescado, después de Emily salvara nuestras vidas ha empezado a simpatizar con ella, lo cual es genial porque ya era hora, además, este viaje sería muy aburrido si no platicáramos entre nosotros, las cosas parecen ir bien.

Hasta que escuchamos los rugidos de los truenos, luego, comienza la lluvia, genial, los Espíritus deben estar jugándonos una mala pasada.

-Vamos, tenemos que buscar un techo-dice Bucky desanimado. Tanto que estaba disfrutando su pescado.

-Es solo agua-Emily.

Horas después nos encontramos buscando una cueva por segunda vez en el día, esto es ridículo, si no encontramos una en la mañana dudo que lo hagamos ahora, todo está oscuro y el suelo de tierra, se ha convertido en barro, no podemos avanzar sin que nuestros pies entren en el horrible barro y se hundan, nos cuesta mucho salir, y cuando lo hacemos, es solo para entrar a otro, caminamos alrededor de una hora y seguimos sin encontrar una cueva, creo que a todos nosotros esto nos está empezando a cansar, y mucho.

Después de seguir buscando, por lo que parece ser dos inviernos, encontramos al fin, una cueva vacía, menos mal, mis patas me duelen y estoy cansado, lo mismo puede decirse de Emily y Bucky, sus rostros me lo dicen, así que entramos por fin a la cueva, es húmeda y fría, nos sacudimos y luego tenemos que juntarnos para calentarnos con nuestros cuerpo, había olvidado que la vida de los osos es muy diferente a la de los humanos, siempre que había lluvia en la aldea, nos refugiábamos en nuestras tiendas, generalmente nos cubrían muy bien.

Pero si tenían hoyos, o la lluvia era muy fuerte, lograba penetrar en la tienda e inundaban todo, si esto llegaba a pasar era un verdadero lio, y necesitábamos irnos a una tienda más resistente, lo admito, eran ocasiones en las que necesitamos tener muchas precauciones, pero, era divertido, porque a mi lado estaban Kenai, Denahi y Sitka, y no me malinterpreten, amo que Emily Y Bucky estén a mi lado, pero, extraño a mis hermanos…

A veces me arrepiento de haber tomado, esta decisión, a pesar de ser la correcta, a mi parecer.

Si, nuevamente me siento vacío…

-¿Qué tienes?-pregunta Emily.

-¿Qué?-le pregunto.

-Te ves muy decaído, ¿estás bien?

Asiento con la cabeza.

-Sí, solo, recordé una cosa… buena, pero, está en el pasado.

-Oh, te entiendo-dice Emily, luego mira hacia el frente, con una expresión de lastima en su cara-Se lo que se siente.

-¿De verdad?

-Sí, sabes, creo que esa historia, te la contaré, algún día, hoy no.

-¿Por qué ahora no?

-No me gusta este ambiente, prefiero, esperar. Si me entiendes.

-Si, por supuesto, descuida.

Luego nos quedamos en silencio, Bucky ya se ha dormido, pero al parecer ni Emily ni yo tenemos sueño, lo cual es curioso porque hace unos momentos me moría por poder descansar.

-¿Y Koda, te sabes alguna buena historia para contar?

-Bueno, tengo algunas, una vez, en el cuarto día más helado de toda mi vida…

Kenai POV: El viaje tuvo que ser detenido debido a la lluvia, por suerte Tug nos consiguió una madriguera para dormir, así es, como lo leyeron, una madruguera, ahora también las hacen para los osos.

-Bueno Kenai, hay que aprender a improvisar-dice Tug.

Nos acomodamos en el suelo, no es muy cómodo pero es mejor que estar ahí afuera en la noche, solo, espero que Koda esté bien…

-¿Kenai, pasa algo malo?-Raphael me pregunta, está mirándome con esos ojos, tan profundos.

-¿Qué? Oh no, estoy, pensando en mi hermano.

Debería pensar en mis hermanos, no sé ni siquiera como están Sitka y Denahi, no debí haber sido tan impulsivo, debí haberles avisado antes de mi partida, de seguro están preocupados por mí, pero, ellos seguramente me hubieran hecho desistir de mi búsqueda, por lo que me alegro de no haberlo hecho.

Ante mi respuesta, Raphael me sonríe.

-Eres un buen oso Kenai.

Eso me hace a mí sonreír.

-Gracias-respondo, luego mira hacia la lluvia, siento que, algo le está doliendo, algo le esta lastimando.

-¿Sabes?, este clima, no me gusta mucho, me, trae malos recuerdos-volteo a verlo pero él ya se está alejando-Me voy acostar, si no te molesta, estoy cansado y aún tenemos mucho camino por delante.

-Por supuesto, no te preocupes, descansa.

-Gracias, descansa tú también Kenai.

Luego se duerme, vaya, un día y ya le estoy tomando cariño a este zorro, que curioso, creo que después de todo si merecía el tótem del oso del amor, el mismo amor por el que hago este viaje para reencontrarme con mi hermano.

-Kenai-me dice Tug-Lo encontraremos, pero ahora necesitas dormir, recuperar tus fuerzas.

-Si-digo, aunque algo ausente-Lo hare Tug.

Me dirijo hacia mi sitio, cuando regreso a ver a mi amigo.

-Tug.

-¿Si?

-Gracias, por todo.

Tug me sonríe.

-De nada Kenai, eres un buen, oso/humano, creía que ustedes, los humanos no eran más que criaturas insensibles, pero, tu, me has hecho cambiar de opinión.

Eso me hace sentir muy bien.

-Gracias Tug, para ser honesto, pensé de los osos al principio, pero gracias a Koda vi mi error, y ahora, amo a todos los animales.

-Eso es bueno Kenai, y, ¿Por qué te desagradaban los osos?

-Pues, cuando era niño y acompañe a mi padre en una cacería, fuimos atacados por un oso, mi padre me obligo a esconderme y el lucho contra el oso, ninguno de los dos fue asesinado pero mi papa quedo herido, el viaje de regreso a nuestra aldea fue difícil, pero al final, mi papa se recuperó de las heridas, aunque un accidente se llevaría su vida unos años después.

-Oh, ya veo.

-Sí, pero eso es el pasado, además, ahora tengo a mis hermanos, y estoy seguro de que un sobrino vendrá muy pronto.

Se lo mucho que mi hermano desea ser padre.

-Eso es bueno, y en cuanto encontremos a Koda, volverán a ser una familia feliz.

-Así es Tug, así es.

-Muy bien, en ese caso, duerme, necesitaras todas tus fuerzas para esto.

-Lo haré Tug, gracias.

Luego voy a reposar a mi sitio, de repente, me fijo en Raphael, dije en voz alta mi verdadera especie, y él me pudo haber oído pero, no, está bien dormido, de seguro ni una estampida podría despertarlo, mi secreto está a salvo.

Denahi POV: Debido a la lluvia, nuestro viaje fue interrumpido, por lo que Sitka yo tuvimos que hacer un refugio improvisado, con cuerdas que trajimos, juntamos ramas e hicimos un techo, pasaremos aquí la noche, no hacemos un fuego porque la lluvia lo apaga de inmediato.

Excelente manera de iniciar una búsqueda, ¿no creen?

Mi hermano y yo estamos silenciosos, esto es horrible, no solo por el clima, sino porque ni siquiera nos contamos nada para tratar de olvidar nuestra situación, pero por suerte, como buen hermano mayor, Sitka sabe romper el silencio.

-¿Te acuerdas lo mucho que Kenai le asustaban estás tormentas cuando era un niño?

El recuerdo me hace sonreír, Kenai le tenía mucho miedo a estas tormentas, si era de noche, se metía en mi cama, o en la de mama o papa, o en la de Sitka y pedía dormir ahí de lo asustado que estaba, si le dábamos permiso, se acurrucaba a nuestro lado y nos abrazaba lo más fuerte que podía, yo siempre me queje por eso y ahora…

Me gustaría un abrazo de mi hermano, lo extraño mucho….

-Oye-dice Sitka empujándome juguetonamente-Los encontraremos, luego les daremos una paliza por lo que hicieron y luego les diremos lo mucho que los amamos.

Eso también me hace sonreír.

-Lo haremos-digo mirando hacia el cielo.

-Así es, lo haremos.