Capítulo 42
Dianna llegó a su piso encontrándolo en silencio total. Al ver que ni su esposa ni Camila estaban, aprovechó para darse una ducha rápida y quitar toda la suciedad de su cuerpo.
Cuando terminaba de colocarse el pijama escucho la puerta de entrada junto al grito de saludo de la morena.
Se acomodó rápido sobre la cama aparentando que tenía rato en ella.
-Buenas noches amor, ¿qué son estas horas de llegar?- preguntó jugando
Lea se dejó caer sobre el colchón a su lado.
-Me encontré con...una amiga y fuimos a cenar- contestó después de pensar si contarle o no acerca de Ashley
-Hueles a humo- dijo con cara de asco, odiaba el olor a cigarro- será mejor que te bañes si quieres dormir conmigo
Lea intentó darle un beso consiguiendo que la rubia la tirara de la cama. Ambas rieron ante la caída y después se fue a dar un baño.
En realidad lo agradeció, una ducha no le caería mal para despejar su mente.
Había vivido un reencuentro importante. Si era sincera nunca pensó volver a verla pero lo llevo mejor de lo que pensaba.
Ambas lloraron ante las confesiones, entendió un poco las razones de Ashley,ella misma había sentido el pánico de confesar su gusto a sus padres.
Lo que no le perdonaba era que hubiera tomado la decisión ella sola. Eran una pareja a punto de casarse, tenían buena comunicación y confianza...incluso el amor aún se sentía
Cerró los ojos imaginando lo que hubiera pasado si le hubiera contado el problema con su padre, seguro ya tendrían algunos hijos.
Al salir del baño se encontró con una rubia dormida abrazada a su almohada.
Se acostó a su lado quitándole la almohada suave, al sentir el movimiento Di se abrazó a ella.
No pudo evitar sonreír, ahora no quería un futuro con Ashley, ahora quería todo con su esposa.
Cuando Lea se levantó solo se encontró con Camila desayunando mirándola de mala manera
-Era hora que te levantaras- le hizo una seña para que se sentará
Obediente tomó asiento, tomo un poco de café
-¿Y no piensas hablar?-
-Vale...-dijo cual niña pequeña regañaba por tus padres- me encontró en el Mouline Rogue, ayer fuimos a hablar, me explico porque se fue y quedamos bien- resumió rezando porque no hubiera preguntas
-¿Todo bien? ¿Me estás jodiendo?- preguntó golpeando la mesa asustando a la morena- Te dice cualquier excusa barata de porqué mierda se fue y ¿la perdonas como si nada? Tanto sufriste por ella, lloraste, quisiste...quisiste acabar con tu vida y me dices que todo está bien -
-Primero cálmate un poco, me explico cómo estuvieron las cosas...tenía miedo y lo entiendo, no hay nada más que hablar-
-¿Es una joda Lea? No puedo creer que después de todo la defiendas- se levantó saliendo del departamento
Lea suspiro, no entendía el enojo de su amiga, ella misma le había dicho que cerrara el ciclo y era lo que había hecho...o estaba tratando de hacer.
Durante la semana Lea había intercambiado alguno que otro mensaje con Ashley.
No había encontrado el momento para comentárselo a su esposa, pero en realidad no hay momento aunque sabía que no había un momento perfecto solo tienes que decirlo y listo pero tenía miedo de su reacción.
Camila seguía molesta con ella, apenas hablaba con ella.
Dianna notaba las cosas tensas entre las morenas pero sabía que no debía meterse, por lo que se hacía de la vista gorda y no preguntaba nada.
Ahora la rubia se encontraba totalmente agotada acostada sobre el suelo
-Te odio- dijo sincera cerrando los ojos
-Dios, deberías seguirme el ritmo ya...llevamos dos semanas haciéndolo...me decepcionas rubia- le lanzó una toalla a la cara
Tomo unos segundos más para recuperar su respiración
-Lo sé, pero ya te he dicho que hago mi mejor intento- se levantó frustrada limpiando su rostro y cuello con la toalla
-La próxima semana intentare algo nuevo contigo...que no me rendiré contigo rubia- le guiñó un ojo coqueta.
Ese viernes Lea se encontraba un poco aburrida en su casa, Camila salia bastante y aunque estuviera en casa seguro no le hablaría y su chica había entrado a un curso que la hacía llegar un poco tarde a casa por lo que se entretenía un poco hablando con Ashley
Le contaba que estaba por hacer una exposición en un centro cultural de la cuidad y que se encontraba nerviosa. La morena le daba ánimos porque recordaba que era buena pintando.
El sonido de la puerta seguido por las llaves en la pequeña mesa de entrada le indicaron que su esposa había llegado a casa por lo que se despidió de la rubia para prestar atención a la rubia que ingresaba a su habitación.
-Hola amor- saludo la rubia que se comenzó a quitar la camisa, ante el silencio volteo a verla- ¿pasa algo?-
La morena observaba su torso desnudo, sus firmes pechos y su ahora marcado abdomen.
¿Pero en qué momento pasó a estar marcado? Si hacía memoria la última vez que estuvieron juntas, hace un mes. Joder, ¿había pasado un mes? Habían tenido un encuentro rápido donde la ropa no les estorbo pero con la prisa no noto el abdomen de la rubia.
-¿Lea? ¿Amor?- la morena la miro a los ojos lamiendo sus labios
Se acercó hasta ella. La tomo del rostro y la beso con hambre.
-¿Y este beso a que se debe?- cerró los ojos ante sus caricias
-Que eres increíblemente hermosa y ese mi esposa- confesó besando su cuello
A la rubia le encantaba como sonaba de sus labios la frase "mi esposa", siempre que la escuchaba quería comérsela a besos.
Poco a poco la morena la guió hasta recostar su cuerpo contra el colchón.
Dejó de besarla para quitarse su playera. Di sonrío ante su prisa.
-Calma que tenemos toda la noche- dijo admirando el torso desnudo
-La tenemos pero ahora necesito terminar ya- dijo tocando su abdomen - me encanta tu cuerpo- bajo sus labios para besarlo, recorrerlo con sus labios y lengua.
Se separó de ella para quitarle el jeans. Una vez que estaba la ropa en el suelo con sus manos recorrió sus piernas. Hubo algo que llamó su atención, en la perfecta piel blanca había pequeños moretes, algunos recientes y otros viejos.
Cuando iba a preguntar Di la atrajo para cambiar posiciones. Comenzó a recorrer su cuello sacando un gemido
-Amor, necesito tomar una ducha- le dijo la rubia separándose
-¿Ahora?- la miro frustrada
-Lo siento pero me siento un poco sucia- hizo una mueca de disculpa- dame 5 minutos y te espero en la ducha- sonrío lanzándole su sujetador
Lea lo atrapó y se dejó caer en la cama. Odiaba cuando la dejaba caliente y con ganas...para que se engañaba le encantaba, hacía que el próximo encuentro fuera más ardiente.
Miro el reloj contando mentalmente los 5 minutos, ¿por qué se tenía que bañar? Pero sobre todo ¿por qué tenía esos golpes en las piernas? Le tendría que preguntar antes de hacer cualquier cosa
-Amor, te necesito aquí- dijo con la voz ronca llena de excitación
La morena se levanto como resorte entrando al baño.
El fin de semana pasó rápido para las chicas que aprovecharon para pasear y pasar tiempo a solas.
Dianna preparaba el desayuno cuando vio a su chica tomar asiento
-Buenos días, ¿te caíste de la cama?- la pico
-Hola, algo así...mi almohada me abandono- hizo un puchero
-No hagas esa cara que se quema el desayuno- le lanzó un beso
-¿Camila sigue dormida?- dijo extrañada
-Si,siempre me acompaña a desayunar pero últimamente sale temprano y llega tarde-
-Seguro tiene un ligue, pero le tendrás que preguntar tu-
-No se porque están enojadas pero supongo que se arreglaran después, siempre que me enojaba con mis hermanas durábamos semanas sin hablarnos- dijo quitándole importancia
-Oye, el jueves va a tocar un grupo en el bar de siempre, ¿quieres ir?-
-Me gustaría pero tengo que ir al curso-
-¿Y no puedes faltar? -
-No, me mataría- contestó dándose cuenta que lo había dicho en voz alta
-¿De qué es el curso?- preguntó ya interesada ante su respuesta
-De...de un nuevo...método...ya sabes cosas de laboratorios...se me hace tarde- dijo saliendo de la cocina rumbo al baño
Lea la miro con desconfianza. Al poco tiempo regreso la beso y salió de la casa.
Esa semana la morena le presto mayor atención a su esposa, notaba que todos los días llegaba y se duchada. Otras veces parecía que le dolía la cadera o alguna parte de su cuerpo. Pero cuando sacaba el tema, se mostraba nerviosa y cambiaba el tema.
-¿Cómo llevas la exposición?- preguntó la morena bebiendo de su cerveza
Al final había invitado a Ashley para ir al concierto.
-Bien, es muy difícil elegir las obras para la exposición...quiero todas- gritó frustrada
-Es cómo elegir qué pasos son mis favoritos- comentó riendo
-Eso es fácil...los movimientos de cadera- dijo muy segura
-¿Esos eran tus favoritos?- preguntó sorprendida
-Claro, solo tenías que mover la cadera y ya estaba cachonda- bebió un largo trago de cerveza helada- fue por eso que te reconocí,esos movimientos jamás los olvidare- sonrío nostálgica
-Vaya- exclamó dejándose caer sobre el respaldo
-Por cierto tienes que ir a la inauguración y no acepto un "no" por respuesta- le dijo seria
-Hecho, apartaré la fecha para ir- sonrío
-¿Y has hablado con tu chica sobre tus dudas? -
La morena le había platicado acerca del extraño comportamiento de la rubia
-No he tenido tiempo, toda la semana he estado saliendo tarde del club y cuando llego esta dormida- hizo una mueca
-¿Y tú crees?-
-No lo sé...-cerró los ojos- confió en ella pero...-
-Si confiaras en ella no estarías preocupada- dijo mirándola a los ojos
La morena no pudo responder porque el concierto inicio. Tomaron sus cervezas para acercarse al escenario
Dianna tomó su celular dándose cuenta de los mensajes de la morena donde decía que iría al bar por lo que llegaría más tarde. Le respondió que no había problema.
-Creo que es tu día de suerte porque puedo quedarme más tiempo- dijo saltando su bolso al suelo
-Lo disfrutaras- dijo una voz femenina riendo mientras la rubia negaba.
Al terminar el concierto y después de algunas cervezas más, Ashley acompañaba en taxi a la morena.
-Tenía mucho tiempo que no me divertía tanto- reconoció la rubia
-Yo tenía tiempo que no se me subía tanto la cerveza- dijo riendo
Ashley se quedo hipnotizada mirándola reír. Cuando la encontró se prometió hacer todo lo posible por conquistar nuevamente pero al saber que ya estaba casada, lo dejo.
Pero en ese momento mirándola reír después de pasar una increíble velada junto a ella,como lo hacían hace tiempo, no pudo evitar lanzarse a sus labios.
A la morena le tomó por sorpresa, quizás el alcohol influyó en que contestara el beso
N/A: nuevo capítulo
Las dos andan actuando extraño...se viene una buena platica el próximo capitulo!
