Hola, pues nuevamente muchas gracias a KK por sus comentarios, y por responder a las preguntas, también me gustaría hacer un anuncio, estuve platicando con Lizarman, y el amablemente me ha permitido continuar con su fic Hermano Humano, y no, no será como A New Life, así que habrá similitudes pero los hechos se desarrollaran de otra manera, espero poder terminarlo después de concluir este fic, bueno, solo para decirles, ahora, vamos con el nuevo capítulo:

Denahi POV: Afuera hay una tormenta, pero por suerte, papa ha asegurado el techo, así que no tendremos que preocuparnos por que el agua se meta, estoy durmiendo en mi cama tranquilamente, tapado con las pieles de animales que mama me ha dado, todo va bien hasta que siento que alguien me mueve.

-Denahi…

Oh no, la irritante voz de Kenai me llega a los oídos como un zumbido, ¿Ahora que quiere?

-¿Qué quieres Kenai?-está al lado de mi cama y tiene ambas manos sobre mí.

-¿Puedo dormir contigo, por favor hermano?

Lo que me faltaba.

-No, no puedes, ahora vete y déjame descansar en paz.

-Por favor hermano-dice mirando alrededor con miedo-Sabes que las tormentas me asustan.

-Cobarde.

-Ándale, por favor-dice Kenai sacudiéndome de nuevo, Espíritus, si no le digo que si no se va ir, pero no quiero que duerma aquí…

-Está bien, bebe.

-No soy un bebe-dice, pero se mete en la cama junto a mí, luego se acuesta, muy bien, ya está aquí, más le vale que ahora no me moleste.

Un truene se escucha y Kenai me abraza…

-¡No me toques!

-Por favor Denahi, tengo miedo.

¡Hermanitos, que odiosos son!

El sol se alza sobre el horizonte, su luz me da en los ojos, pongo una mano para protegerme de la luz y me levanto, mi cabeza golpea el techo de ramas y el refugio se cae sobre mí.

Siento como el agua fría me da un abrazo.

Salgo rápidamente y me pongo al sol, al menos ahora estoy bien despierto, volteo a ver a mi alrededor, las huellas de los lobos siguen frescas, todo lo demás está en orden, excepto porque…

Sitka no está aquí, después de la aparición de los lobos me quede dormido otra vez, mi hermano estaba a mi lado, pero ahora se ha ido, ¿pero a dónde? No creo que haya regresado a la aldea, entonces…

Aparece por delante de unos arbustos, tiene una cuerda en la mano y en ella hay dos salmones.

-Buenos días-dice, luego levanta el pescado-Traje el desayuno.

-Bien-digo-Yo hago la fogata.

Después de que la fogata este lista, nos sentamos, freímos el pescado y comenzamos a comer, durante todo el rato no puedo dejar de pensar en el sueño que tuve, bueno, más bien, recuerdo, porque recordé una vez que Kenai tenía cuatro años y yo seis, ahora me siento mal por haberlo tratado así, bien dicen que nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

-¿Qué te pasa?-me pregunta Sitka.

-Nada, solo, me acorde de algo.

-¿De qué?

-Pues, bueno, creo que no he… sido un buen hermano para Kenai, a veces, puedo ser un tonto con el-dijo bajando la vista, me siento… mal conmigo mismo.

-Denahi-dice Sitka con tono tranquilizador y comprensivo-Kenai sabe que lo amas, y él te ama, eso es lo importante.

-Sí, es solo que… lo extraño, y no es solo eso, el estar con la duda de, donde está, si está bien, a salvo.

-Kenai sabe cuidarse a sí mismo, está bien, lo sé, si algo le hubiera pasado te aseguro que lo sabría.

Eso me levanta el ánimo, lo miro y sonrió.

-Tienes razón, pero debemos darnos prisa, no sabemos cuánto tiempo aguantara Tanana y la aldea.

-Sí, termina el pescado y luego continuaremos con el viaje.

Después del desayuno, terminamos el viaje hasta el puente hacia las Tierras Salvajes, está el rio y un tronco caído que sirve como puente, a lo lejos, la montaña negra se alza como un gigante, tan solo verla me hiela la sangre.

-Aquí estamos-Sitka-Nunca me ha gustado este lugar.

-Dudo que a alguien-le respondo-Bueno, terminemos con esto.

Así pues, comenzamos el camino, hacia lo que podría ser nuestro final, Sitka va delante de mí, está a punto de poner un pie sobre el tronco, cuando un tentáculo gris sale del agua y golpea a Sitka, el golpe lo arroja lejos, rápidamente pongo una flecha en el arco y disparo, la flecha atraviesa al tentáculo, se escucha un grito de dolor y luego el tentáculo se sumerge en el agua de nuevo.

-¡Sitka!-grito mientras corro para auxiliar a mi hermano, se está levantando del suelo-¿Estás bien?

-Si-dice, tiene una mano en el estómago y hace una mueca de dolor-Solo fue, un golpe duro, ¿Qué fue eso?

-No lo sé, pero sea lo que fuera, ya se fue.

Del agua emerge una enorme criatura de color gris, su hocico es largo y está lleno de dientes tan filosos, que parecen cuchillos, sus ojos son rojos y tiene cara de pocos amigos, su tamaño es el de un mamut adulto.

-Espíritus-dice Sitka.

La criatura ruge y trata de aplastarnos con su tentáculo, pero la esquivamos, coloco otra lanza en mi arco y disparo, logro darle en el pecho pero solo consigue enojarla aún más, me golpea en el costado, caigo al suelo y siento un dolor terrible, es muy fuerte, varias de mis flechas se han caído al suelo, la criatura vuelve a rugir y trata de aplastarme, pero Sitka llega a tiempo y le clava su lanza, la criatura gime y yo recojo una flecha y le disparo a la garganta.

Eso la enfurece y trata de morderme, por un pelo logro esquivarla, Sitka da una voltereta y esquiva su ataque, luego saca su cuchillo y rebana la punta de un tentáculo, la criatura grita y mira directamente a mi hermano, tomo otra flecha y disparo, grita y Sitka coge su lanza, luego se la lanza al monstruo, con esto, no puede más, la criatura gime y regresa al rio, donde da un último rugido y luego cae al agua, muerta, la corriente se lleva su cuerpo y la vemos desaparecer.

-¿Qué era eso?-pregunto.

-No tengo idea-dice Sitka mirando hacia donde el monstruo se fue, dejando un rastro de sangre morada-Pero sea lo que fuera, espero que este muerta.

-Sí, yo igual-digo recogiendo todas mis flechas, perdí cuatro flechas, me quedan once, espero que alcancen.

-Mi lanza, ha desaparecido-dice Sitka-No importa, puedo hacer otra después, ahora, tenemos que avanzar.

Dice mirando al puente.

-Sí, así es-pero-Sitka, ese solo fue, el primer obstáculo, ¿verdad?

Mi hermano suspira y mira el rio.

-Sí, estoy seguro que sí.

Koda POV: A la mañana siguiente yo soy el primero en despertarme, a mi lado está dormida Emily, anoche estuvimos hablando un poco más de lo usual, luego se durmió a mi lado, es linda, y además, nunca había estado así de cerca con una chica…

Bueno, a mis quince años de edad, ¿Qué esperaban? Con los osos está permitido, pero los hombres y las mujeres no tienen derecho de casarse hasta los veinticinco años de edad, ya que esa es la mejor edad para casarse.

Y, Emily es bonita, tengo que admitirlo, pero hay algo que aún me intriga de ella, creo que algo muy malo le paso, ¿pero que fue? No quiero preguntárselo, sé que ese tipo de cosas…

No es bonito decirlas en voz alta.

Miro afuera de la cueva y veo un hermoso día por delante, nada podría arruinarlo, y eso es lo que me preocupa, antes veía todos los días así de brillantes y lindos, pero, después de pasar por lo que pase…

Gane mis dudas.

Además, hay algo allá afuera, comienzo a oler y…

Huele a reno.

Me levanto, cuidadoso de no despertar ni a Emily ni a Bucky y camino hasta la entrada de la cueva, salgo y comienzo a oler, el olor se me hace cada vez más fuerte, no me cabe duda de que hay un reno por aquí cerca, sigo oliendo y camino más.

De repente, ahí está el reno, es uno grande, presume unos hermosos y grandes cuernos, es de dolor café oscuro, como mi pelaje, está comiendo las hojas de un arbusto, tal vez no se ha dado cuenta de mi presencia.

-Si vas a comerme hazlo ahora por favor-dice sin levantar la vista de su comida-Así como están las cosas preferiría reunirme con mi familia lo más pronto posible.

-Lo siento-me disculpo-Pero… un momento, dijiste, ¿Cómo están las cosas? ¿A qué te refieres?

-¿No lo sabes oso?-dice sin mirarme-Los lobos les han declarado la guerra a los humanos.

Esas palabras son como si una lanza atravesara mi pecho, los lobos y los humanos…

No.

¿Cómo pudo ser?

¿Por qué?

¿Cómo?

No, Sitka, Denahi, Kenai, están en peligro, no…

-¿Cuándo?-le pregunto.

-Anoche-dice el reno, por fin levanta la vista y me mira, sus ojos con color avellana, y son muy profundo, indescifrables-Todos los clanes de los lobos se reunieron, algunos decidieron mudarse a otros lugares, lejos de los humanos, pero otros, están marchando a la guerra, se detuvieron anoche, pero de seguro ya reanudaron la marcha, será una masacre te lo dijo, una vez, estuve en medio de una batalla entre cazadores y animales, no fue nada bonito.

No, una batalla de esa magnitud…

No, no puedo dejar que eso pase, deje la aldea, pero ahí están mis hermanos, mis amigos, Tanana, Sitka, Denahi, Kenai, no puedo permitirlo, tengo que alertarles, como sea necesario, me perseguirán, pero, Kenai me reconocerá cuando me vea, si, si lo encuentro a él, todo lo demás saldrá bien.

-Tengo que irme-le digo dándome una vuelta y echándome a correr de nuevo a la cueva.

-Los osos, con criaturas tan extrañas-escucho al reno decir detrás de mí.

Pero no le contesto, solo sigo corriendo hasta que llego a la cueva, luego, trato de despertar tanto a Emily como a Bucky.

-¡Despiértense, rápido, rápido, es una emergencia!

-¿Qué, que pasa?-dice Bucky poniéndose de pie, abriendo lentamente los ojos-¿Por qué el alboroto?

-Bucky, Emily, tenemos que irnos, ahora.

-Oye, oye, tranquilo Koda, sé que el Salto del Salmon es un lugar bonito, pero, ¿Por qué la prisa?

-Bucky, ya no iremos al Salto del Salmón.

-¿Qué? ¿Por qué no?

-Porque tenemos que evitar una guerra-le dijo.

A mi respuesta, Bucky y Emily abren mucho sus ojos.