Kenai POV: Cuando despierto a la mañana siguiente, noto que Tug está dormido, pero Raphael no está por ningún lado, me pongo en cuatro patas y salgo de la madriguera, no lo veo por ningún lado, pero, veo sus huellas en el suelo, me acero y las huelo, son recientes, tal vez debería seguirlas, pero…

¿Puede que me haya escuchado anoche? ¿Puede que descubriera que soy en realidad un humano?

No, no creo que haya sido eso, pero, tal vez debería seguirlas, solo para estar seguro, pero, no es necesario, de repente lo veo venir hacia nosotros, tiene dos aves gordas en su hocico.

-Hola-dice con las aves en la boca-Traje el desayuno.

-Oh, muchas gracias-digo sonriendo, y yo ya estaba de paranoico de que nos había abandonado-Pero son solo dos, ¿y tú?

-Bueno-dice dejando las aves en el suelo y sonriendo, un poco culpable-Tome el desayuno allá.

Con la cabeza señala en la dirección en la que vino.

-Oh, bueno, no hay problema, mejor vamos a dentro a comer esto, luego, retomamos el viaje.

-Me parece excelente-dice Raphael, vuelve a tomar las aves y caminamos hasta la madriguera, una vez adentro levantamos a Tug y Raphael le da un ave-Para ti.

-Muchas gracias-dice Tug sonriendo-¿Tu no quieres?

Raphael niega con la cabeza.

-No gracias, yo ya comí, adelante ustedes dos.

-Muy bien-dijo, luego veo el ave, esta cruda y… bueno, con plumas, nunca había comido un ave así, lo primero que debería hacer sería desplumarla, luego asarla y después comerla, pero no puedo hacerlo porque…

Bueno, las patas de oso no sirven para esto, y en segunda, si lo hiciera, Raphael podría sospechar.

-¿Estás bien Kenai?-pregunta Raphael mirándome.

-Si-respondo y luego veo el ave-Estoy de maravilla.

Bueno, al mal tiempo buena cara.

Mi estómago se encuentra…

No sé si decir sufriendo o gozando, no estoy acostumbrado a la carne cruda, pero, comida es comida, aunque tengo que combatir las náuseas que ciento.

-Creo que esa ave debía tener algo-dice Raphael mirándome con solemnidad.

-No, no es eso-respondo-Solo, estoy mareado.

-Si quieres podemos detenernos-sugiere Tug-Te ves…verde.

-No, no-dijo, tomo aire-Estoy bien, sigamos.

Continuamos con el viaje, de repente, me doy cuenta de que esta vez, está muy aburrido, ni yo ni Tug, ni Raphael decimos algo para romper el silencio, solo, caminamos y caminamos, esto no está bien, deberíamos hacer algo para hacer este viaje algo más divertido, veamos, tengo una idea.

-Oigan, tengo una idea-digo.

Tug y Raphael se vuelven para mirarme.

-¿Una idea?-dice Tug.

-Sí, ¿alguna vez han jugado al juego de las traes?

-Si-dice Tug-Es un juego común entre nosotros cuando somos cachorros.

-No, yo nunca lo había escuchado-Raphael.

-Bueno, es algo más o menos así –digo acercándome a él, luego lo toco con mi pata en su hombro-Yo te toco, y ahora tú tienes que tocarme.

Raphael pestañea, no creo haberme hecho entender.

-Mira, simplemente yo te toco y tú tienes que perseguirme.

-¿Para qué?

-Es solo por diversión-digo, Raphael parece debatirse, por lo que rio y le doy un ligero golpe-¡Vamos inténtalo!

Corro lejos riendo y Tug hace lo mismo, pero Raphael se queda en el mismo lugar, sin saber exactamente qué hacer, pero luego, veo que todo su cuerpo se relaja, ríe y comienza a perseguirnos riendo, esto es como me gusta.

Los dos, hombro con hombro, yendo, la mismo lugar,

Bucear, hasta el fondo, y muy alto saltar,

¡Aaaaaaahhhhhh!

Raphael está a punto de alcanzarme, pero no voy a dejarle, tengo que…

No me fije en el camino y en consecuencia estoy cayendo, por fortuna aterrizo en un lago, me hundo pero luego salgo a la superficie riendo, Tug y Raphael me miran sonriendo, luego rompen en carcajadas.

-¡Vengan!-les dijo-¡Es refrescante!

Raphael parece indeciso, pero luego se ríe y salta, cuando llega al agua me salpica, luego sale y ríe, me salpica con el agua, y yo hago lo mismo, un momento…

¿Y Tug?

Miramos hacia arriba y vemos a Tug sonriendo, luego salta y grita.

Raphael y yo gritamos y nadamos lejos de la zona de aterrizaje de Tug, cuando golpea el agua crea una súper ola que nos lanza muy lejos.

Vamos, hombro con hombro.

Los dos, y a la par, si tú y yo nos cansamos un poco,

El otro puede ayudar.

Nadamos bajo el agua y Raphael hace unas maromas, se ve muy bien y es muy ágil y se ve muy bien, muy natural, y, por primera vez, lo veo feliz, bueno, completamente feliz.

Luego salimos de nuevo a la superficie a la par, Tug nos espera para mojarnos, nos reímos y empezamos una pelea de agua.

-Oye Kenai-dice Raphael-Tengo una idea, ¿puedes darme una mano?

Eso puede sonar peligroso, pero, quiero intententarlo.

-Seguro-le respondo-Dime que hacer amigo.

-Camino sobre tu espalda, luego voy a llegar a tu cabeza y tú me vas a lanzar con todas tus fuerzas hacia el cielo, ¿te parece?

-Hecho.

Aaaaaaahhhhhh

Aaaaaaahhhhhh

¡Aaaaaaahhhhhh!

Me pongo en posición, luego Raphael viene nadando hasta mí, luego salta a mi espalda, no es muy pesado, corre y cuando lo siento en mi cabeza, lo lanzo con ella lo más fuerte que puedo hacia el cielo, luego veo como vuela por los aires, luego comienza a descender, parece que va a caer de golpe, pero luego hace bolita todo su cuerpo y así cae al suelo, mojándonos, luego sale triunfante del agua.

-¡Oh sí, no he perdido el toque!-dice muy alegre, y su alegría es contagiosa, no puedo evitar sonreír y reírme, ni Tug.

-¡Eres muy bueno!-le dice Tug.

-Gracias-responde Raphael, aunque en su voz es obvia la modestia-Hacia tiempo que no lo hacía, pero, lo que bien se aprende nunca se olvida.

-Así es-dice Tug.

-Eso fue asombroso amigo-le dijo nadando hacia el-Nunca había visto a nadie hacer eso.

-Bueno Kenai, es un talento nato-dice con emoción.

Yo le sonrió.

-Pues es asombroso.

A lo que él me da una mirada sincera de felicidad y gratitud.

Nunca un mejor amigo tuve,

No puedo saber, que se siente,

Pero lo que me, me pasa por es que,

Me siento más completo al ser,

Tu amigo.

Luego hacemos unas carrearas cerca del lodo, ya que nos permite deslizarnos mejor.

-¡Allá voy!-dice Tug mientras se lanza, luego se desliza en el lodo, cuando se detiene por completo, se pone en cuatro patas en el lugar donde se detuvo-Muy bien chicos, superen eso.

-Muy bien, mi turno-dijo y después me lanzo al lodo, cielos, muchos podrán decir que este juego es muy infantil, pero es muy divertido, pese a que mi pelaje se está ensuciando por completo, me detengo, no muy lejos de Tug, pero aun así, no llegue tan lejos como él.

-Mejor suerte la próxima Kenai-dice Tug.

-No le puse ganas-dijo sonriendo, luego volteo a ver hacia Raphael-¡Ven Raphael, es divertido!

Él se prepara y luego se lanza, y vaya que es veloz, ¡Como un rayo, es asombroso, este pequeño zorro nunca deja de impresionarme!

Llega más lejos que Tug y que de mí.

-¡Muy bien!-le grito, cuando se detiene, se levanta victorioso y nos mira.

-Supongo que gane, ¿no?-pregunta tímidamente, los tres nos reímos y luego nos enjuagamos en el lago.

Con eso, sabemos que debemos continuar nuestra marcha, comenzamos a caminar de nuevo, cuando vemos que hay sombras de nubes detrás de nosotros.

-¡Un nuevo juego!-propone Raphael-¡El primero al que lo toque la nube pierde!

-¡Me parece genial!-le respondo, Tug está de acuerdo conmigo.

-Muy bien-Raphael-En sus marcas, listos… fuera.

Con eso comenzamos a correr, sintiéndonos felices, sintiéndonos libres, poderosos, invencibles.

Busca, busca, busca y encuentra,

Forma, forma, un lazo especial,

Siembra, siembra, construye amistades,

Juntos en una canción.

Luego, cuando vemos que la nube esta por alcanzarnos, nos lanzamos hacia adelante, y rodamos por el suelo riendo, felices, luego nos detenemos y nos quedamos unos momentos en el suelo riendo, recuperando nuestras fuerzas.

-Nunca, nunca, nunca antes me había divertido así, gracias amigos.

Esas palabras son como música para mis oídos, la felicidad de Raphael me contagia, ahora me doy cuenta, que le estoy empezando a tomar cariño, tal vez después de todo, el tótem de El Oso del Amor, si era para mí.

Aaaaaaahhhhhh

Aaaaaaahhhhhh

¡Aaaaaaahhhhhh!

Para dos.

Nuevamente muchas gracias a KK por sus comentarios y las ideas.