¡Hola mis amores! Voy a desaparecer por un tiempo. Les aviso para que no piensen que abandonen el fic, tengo mucho que estudiar y no me va a dar el tiempo para escribir. Tan pronto me desocupe vuelvo!

¡Nos leemos!


Disclaimer: Miraculous Ladybug et Chat Noir son propiedad de Thomas Astruc

Capítulo 15

-Mierda.- Exclamó cuándo cayó el agua helada. Esto se estaba volviendo parte de su rutina diaria. Deslizó la mano de arriba a abajo, desde la base hacia la punta; una y otra vez. Cada día le costaba más autosatisfacerse, después de esa noche, no había podido encontrar de nuevo el alivió. Deseaba entrar en ella, hacerla suya otra vez, pero no encontraban el lugar, ni el momento para hacerlo y él se había quedado con unas malditas ganas de más, mucho más.

...

Iba rumbo al colegio junto con Alya. Cuando vio un grupo de chicas, 《Seguro están con Adrienpensó, siempre eran igual cuando se trataba de él. Pensar que antes era así, ante ese pensamiento se sonrojo.

-Nath ¿Que harás hoy después de clases?- se escuchó la voz de una chica.

-Sí, ¿Que harás después?- se escuchó a otra.

¿¡Nath!?

Buscó de donde venía y ahí estaba. El grupo de chicas que vio antes, estaban rodeando a Nathanael; acosándolo y la naturaleza bondadosa del muchacho no ayudaba mucho. Estaba visiblemente nervioso y tartamudeaba, desvió la vista y los ojos turquesas de de él, se encontraron con los azules de la ella, iluminándose de inmediato.

-Buenos días Marinette- dijo con una sonrisa amable.

-B-buenos días N-nath- respondió con dificultad. Por alguna extraña razón, las sonrisas del pelirrojo lograban ponerla nerviosa.

Se quedaron un rato mirándose, sin decir palabra ninguno de los dos. Las miradas celosas de las chicas que intentaban llamar la atención del pelirrojo no se hicieron esperar.

-Vamos Marinette.- dijo Alya tomándola del brazo. Le gustaba la idea de que su amiga se olvidara del rubio que nunca le prestaría atención y se fijara en alguien más. Pero la mirada asesina de ese grupo no decía nada bueno.

...

La jornada escolar transcurría con normalidad, cuando un akuma se hizo presente, alterando a todos. Aprovechado la confusión, Marinette se fue. Desde lejos alguien la seguía sigilosamente.

La azabache entró al baño, iba a mirar si había alguien, cuándo unos brazos la agarraron por detrás, inmovilizándola. Quiso gritar, pero una mano estaba en su boca.

-Shh mi ángel, no querrás que nos descubras.- susurró en su oído, estremeciéndola.

Se dio vuelta para enfrentarlo, no era momento para jugar, debía detenerlo. Los ojos de Marinette volaron hacía la parte delantera de su ajustado traje. Estaba claramente excitado. Se mojó los secos labios y tragó saliva para tranquilizar los apresurados latidos de su corazón. Subió la mirada para verlo a la cara. -Chat... hay un akuma.- él le besó el cuello. -T-tienes que ir a... a detenerlo- dijo lo último en un suspiro, cuándo las manos de él apretaron uno de sus senos.

-Te deseo ahora mismo. No puedo resistirme cuando se trata de ti.- la pegó a su cuerpo. -Me vuelves loco.- finalizó antes de darle un fiero beso que ella correspondió con gusto.

-Vamos- le indicó. El hambre ardía en su mirada.

Marinette dudosa lo siguió. Entraron a un cubículo, cerrando con seguro la puerta. Sin esperar más, aprisiono sus labios en un beso largo y apasionado.

Desde lejos se escuchaban los gritos de la gente. Mientras los besos bajaron hasta su cuello. -C-Chat... de...detente...- debía detenerlo, estaba comenzado a perder la poca cordura que le quedaba.

Haciendo caso omiso a lo dicho por la azabache, subió la remera y el corpiño dejando expuesto los sensibles pechos de la azabache. Acarició sus senos y jugó con sus sensibles pezones. Echó la cabeza hacia la cabeza atrás producto del placer que le daban las caricias del enmascarado.

-Dios. Me vuelves loco mi ángel.- dijo con la voz ronca. Llevo a su boca uno de los erectos pezones, comenzó a succionar y morder suavemente. Marinette solo podía gemir ante el excitante ataque.

Sin dejar de atender sus senos con su boca, bajó una de sus manos hasta el pantalón de la azabache y lo bajo juntó con su ropa interior.

Marinette abrió los ojos, al sentirse desnuda; iba demasiado rápido.

-Perdón princesa. Pero ya no aguanto más.- dijo mientras se iba desnudando.

La azabache quería detenerlo, pero su cuerpo ya no la obedecía a ella, solo reaccionaba a las caricias que le daba Chat Noir.

Él la agarró y la acomodó contra su cuerpo, quedado cara a cara. La azabache envolvió sus piernas alrededor de sus caderas y sus brazos alrededor de su cuello. La palpitante erección se acurrucaba en su hendidura femenina. Deseaba sentirlo en su interior, unirse a él; experimentar de nuevo el éxtasis que solo él sabía darle.

Como si pudiera leer su mente, Chat Noir la agarro de las caderas con las manos y la levantó ligeramente, hasta que su húmedo centro quedó sobre su rígido miembro.

Volvió a besarla mientras lentamente, la hizo descender sobre su erección. El gemido de la azabache al sentirse llena fue ahogado por los labios del rubio.

Estaba mal, tenía que detenerlo; pero se sentía condenadamente bien tenerlo en su interior. Él la agarró por el culo y la empujó hacia arriba y abajo. Marinette escondió su rostro en su hombro gimiendo fuerte con nueva embestida.

Ya no importaba los gritos, la gente y los ruidos, ni el akuma. Solo importaba ese momento. Él entraba lento y profundo, golpeando todos sus puntos débiles; no aguantaría por mucho tiempo.

Echó la cabeza hacia atrás, gritando su nombre, cuando el éxtasis la sorprendió. Las paredes se apretaron destrozado el control de Chat Noir y estallando en ella violentamente.

Respiró hondo, intentando controlar el agitado latir de su corazón. Salió de su cuerpo y la bajó al suelo. La ayudó a limpiarse y vestirse. Le dio un beso antes de alejarse de ella. -Será mejor que me vaya.

Ella asintió.

-Ve a un lugar seguro, ángel.- le dio un beso tierno. -Me moriría si algo malo te pasa...

-T-ten cuidado…

Le guiño un ojo. -Nos vemos esta noche.- salió corriendo del baño.

Se fue rápido, intentaría detener al akuma antes de que causara más destrozos. Mientras esperaba que Marinette/Ladybug apareciera.

...

Adrien daba vueltas de un lado hacía el otro en su habitación. No podía ser descuidado con un asunto tan delicado. Marinette podría estar embarazada y eso sería solamente por su culpa. Aunque si está embarazada, sería solo míapensó y rápidamente sacudió la cabeza.

No podría arruinarle la vida de esta forma, ella tenía planes, un futuro, anhelaba ser diseñadora Con lo talentosa que es seguro lo lograpensó.

Obvio que si llegaba a estar embarazada, no pensaba desaparecer y dejarla sola, no podría vivir sabiendo que su hijo estaba sin un padre; sabía a la perfección como se sentía. Su padre vivía con él, pero era como si no estuviera; no pensaba hacer eso, no señor, él sería un excelente padre.

Debía ir a hablar rápido con la azabache y decirle la verdad.

-¡Plagg, garras!...