Dianna observó detenidamente a la rubia que le tendía la mano. Si en fotos era linda en persona se quedaba corta, sus rasgos finos, su tez blanca con pequeñas pecas sobre sus mejillas y nariz. El azul de sus ojos parecían océanos.
Se sintió tan poca cosa a su lado pero siguiendo los consejos de su amiga y aparento.
-Dianna Agron,mucho gusto- tomo su mano dándole un firme apretón
-Lo siento, había gente en el baño- comunicó Lea llegando a su lado mirando primero a las dos rubias y después los cuadros- ¡Joder! Soy yo- susurro
La morena miro los cuadros enseguida de su ex novia pidiendo una explicación
-Solo te puedo decir que tengo excelente memoria fotográfica – levanto los hombros, Lea negó mirando a su chica
-Veo que ya conoces a mi esposa – colocó la mano en su cintura
-Sí, nos acabamos de conocer – fingió una sonrisa, que ninguna de las dos creyó - tus gustos siguen siendo los mismos por lo que veo – pico a la rubia
Al escuchar ese comentario Dianna tuvo muchas ganas de contestarle pero prefirió alejarse porque estaba segura que terminaría lanzándose contra ella, por lo que se disculpó diciendo que iría al baño.
Lea miro como se fue alejando su esposa para mirar a su ex
-Ese comentario estuvo de más –
-Vamos Lee, ambas somos rubias, de ojos de color, blancas…- comenzó a describir sus similitudes
-Mis gustos cambiaron…elegí a alguien que se juega por mí, eso es una gran diferencia para mi – contrataco la morena
-No peleamos – contesto evitando el tema – quiero que saludes a algunos de nuestros amigos – la tomo del brazo y se la llevo
Di miraba y prefirió dejarlas, al final confiaba en la morena y no estaba para aguantar los comentarios de la otra chica por lo que camino mirando los demás cuadros.
Llegaron a una pequeña mesa donde se encontraban algunos amigos de su época en Nueva York que venían a acompañar a Ashley en la exposición.
Lea los saludo amigables, algunos seguían con las viejas manías como la droga. Le ofrecieron pero tanto ella como Ashley negaron.
Estuvieron un rato platicando hasta que decidió ir a buscar a su rubia. Se despidió de ellos y Ashley la acompaño a buscarle mientras la invitó a la pequeña fiesta que darían en el lugar al terminar la exposición.
-Creo que la he encontrado – informo la rubia señalando a la otra chica que platicaba alegre con un chico- tienes excelente competencia –
Lea ignoro el comentario fue para encontrarse con su rubia
-Deberías ir a comer esas hamburguesas, cuando quieras te invito – dijo coqueto el chico
-Hasta que te encontré amor – Lea llego a su lado besando su mejilla, la rubia se sonrojo
-Aquí estaba platicando con Dan – dijo mirando al chico
-Le comentaba sobre unas hamburguesas que están aquí cerca –
-Gracias, pero nos quedaremos a una pequeña reunión con Ashley – señalo a la otra rubia
-Bueno, la invitación sigue en pie el día que quieras…que quieran – le entrego una tarjeta que tomo Di
-Lo tomare en cuenta, hasta luego – beso la mejilla del chico que se fue con sus amigos
-¿Ese chico te estaba invitando a salir? – pregunto en tono celoso
-¿Nos quedaremos a la reunión? – la miro molesta
Ante el silencio de la morena, prefirió ir por una bebida fuerte, sin duda lo necesitaría.
Dianna iba por su tercer vodka, miraba como los invitados a la reunión bailaban, incluida su esposa que ahora bailaba cerca de su ex.
Bebió de golpe su vaso y llamo a su amiga, necesitaba expresarse con alguien.
-Hola rubia –
-Ashley baila jodidamente bien – fue su saludo
-¿Ashley? ¿Dónde estás? –
-Todavía en la exposición, hicieron una reunión y están bailando…¿por qué no puedo bailar? Ashley es mejor que yo – se quejó ya borracha
-Di, no digas eso…solo tienes que mirarte la mano izquierda – hizo lo que le pidió su amiga sin entender- Lea puso el anillo en tu dedo, ella te ama – dijo logrando tranquilizar a la rubia
-Tienes razón, será mejor que me vaya a descansar, te quiero –
Lea miró a su esposa hablando por teléfono un poco abatida por lo que se acercó a ella.
-¿Está todo bien? – la tomo del rostro, la rubia asintió
-Iremos al club que está cerca a continuar con la fiesta – informo a la pareja dejándolas solas para salir
Estando afuera Lea iba a tomar la mano de su esposa pero la quita.
-Me iré a casa, no me siento bien – dijo mirando a Lea y a su ex
Sin esperar respuesta comenzó a caminar hasta localizar un taxi. Le dio la dirección de su casa y durmió durante el trayecto.
Al estar en el pasillo de su departamento ve que alguien está en la puerta
-¿Qué haces aquí? – pregunto
-Si te refieras aquí afuera es que olvide las llaves en casa… - la rubia negó
- Aquí en casa…-
-Bueno, mi esposa se fue sin esperarme así que llegue en el auto – sonrió
-Pensé que irías al club – dijo abriendo la puerta
-Si tenía ganas, no lo negaré pero más ganas tengo de estar con mi esposa borracha…-Di la miro ofendida- se pone muy cachonda –
La empujo dentro de su departamento donde la besa ferozmente, la rubia sonrió en el beso y se dejó llevar por su esposa, pues tenía razón, el alcohol siempre la ponía cachonda.
El fin de semana tenían una albercada con la familia de la rubia por lo que ella ya se encontraba en casa de sus padres ayudando
-¿A qué hora llega Lea? – pregunto su mamá terminando la preparación de la comida
-Solo termina con algo de trabajo y viene – dijo un poco seria
-No quiero parecer la suegra metiche pero ¿está todo bien entre ustedes? –
Mary había notado que su hija desde hace algunos días estaba desanimada. Sabía que del trabajo le iba perfecto por lo que la única opción era su vida amorosa.
-Apareció la chica con la que se iba a casar – soltó, la rubia siempre directa
-Vaya… ¿y Lea como se siente? – pregunto tomando asiento junto a su hija
-Me dice que es una persona importante en su vida pero que quiere estar conmigo – dijo con un poco de lágrimas en sus ojos
-Cariño, no sé qué habrá pasado entre ellas pero a Lea se le ve que está hasta las trancas por ti – consiguió sacarle una sonrisa- si tu padre y yo solo estamos esperando que venga a pedirnos tu mano – Di cerro los ojos perdiendo el color de su rostro – así que no debes dudar del amor de tu chica – abrazo a su hija
-Sé que me quiere pero no puedo evitar tener un poco de temor –
-Cuando tu padre y yo éramos novios, una ex novia de él regreso para rondándolo, tenía temor de perderlo, por eso te entiendo, pero ¿sabes que hice? – la rubia negó – le pedí que se casará conmigo, se lo dije directo "Jake, quiero casarme contigo" –
-Siempre pensé que papá te lo había pedido –
-Tu padre me lo pidió, una semana después con una hermosa cena, en ese momento supe que yo era todo lo que él necesitaba, de lo contrario me hubiera dado alguna excusa –
La rubia entendió el punto de su madre pero ella ya no podía pedirle matrimonio de nuevo a la morena. Se sentía tan mal por mentir a su madre y decirle que iba a pensar esa opción.
Cuando el carbón estaba en su punto, Lea y Camila llegaron. La familia completa se sentó a la mesa a comer, Lea y Dianna a su lado mientras Camila se sentó a lado de Jason.
Después de la comida, se cambiaron para entrar a la alberca. Lea prefirió tomar un poco de sol, observando a su nueva familia.
Sus suegros platicaban animadamente junto a Tom y Jane. Isabel estaba en una orilla de la alberca muy cariñosa con su novio. Su esposa se encontraba dentro de la alberca jugando con su pequeña sobrina, se le iban los ojos ante esa escena, ¿ya sería tiempo de pensar en hijos?
Escucho unas voces detrás de donde estaba tomando el sol, se giró para mirar por la ventana a Camila y Jason juntos y solos en la cocina. Su amiga sin duda tendría que darle explicaciones.
-Amor, ven al agua – miro que su esposa se encontraba sola en la alberca, la pequeña estaba refugiada en los brazos de su madre
El bikini negro de la rubia era una increíble tentación que estaba gustosa de aceptar.
Ya en su departamento, después de un largo rato nadando y jugando contra Isabel y su novio, Di salía del baño lista para acostarse.
-Le tenemos que decir a nuestros padres que estamos casadas – dijo antes de acostarse a su lado
-Lo sé, mis padres vienen la próxima semana, podemos organizar una cena y contarles…deberíamos comenzar a rezar para salir vivas de ahí –
Dianna soltó una carcajada, aunque sabía que tenía razón.
La rubia aprovecho la tarde libre para quedarse en casa para limpiar un poco para la cena que tendría con sus padres, Camila y Lea se encontraban en el Mouline Rouge. Ya que había descuidado su casa por ciertas actividades extras que hacía por las noches.
Coloco su música favorita para comenzar a ambientar su hogar y motivarse a terminar todas las tareas que se propuso hacer esa tarde.
Comenzaba a sonar su segundo disco favorito cuando sonó el timbre. No esperaba visitas, al final pensó que su hermana se había apiadado de ella y la venia a ayudar con la limpieza.
Pero al abrir la puerta se encontró con una mala sorpresa.
-¿Tú que haces aquí? – pregunto a la defensiva
-Esta es la casa de Lea, vengo a verla– respondió Ashley
Dianna la miro, iba vestida con un hermoso vestido que se adaptaba a sus curvas muy bien definidas mientras ella traía un short y playera deportiva, lo típico cuando limpias tu casa.
-Pues ella no está, está trabajando, así que te puedes ir – intento cerrar la puerta pero el pie de la rubia lo impidió
-Vaya, no está Lea y sale tu verdadera identidad – se burlo
-Te equivocas, soy educada –
-¿Educada? Me estas corriendo –
-Soy educada porque mereces una bofetada por meterte con una mujer casada, mi mujer, y no lo he hecho –
-Pues "tu mujer" no puso resistencia, así que seguiré intentando – sonrió engreída
La sangre comenzó a hervirle a la rubia, no podía ser tan descarada y decirle eso de frente.
-No sé qué mierda Lea vio en ti, pero te voy a dejar algo en claro imbécil, te vuelves a acercar a ella y me olvidare de la educación dándote lo que mereces, hasta luego idiota –
Le cerró la puerta en la cara. Comenzó a temblar por la furia, tendría que hablar con Lea y decirle que no quería que la volviera a ver. Definitivamente no eran celos, Ashley le había dicho que quería recuperar a la morena y ella, claro está, no la dejaría. Tendría que adelantar su sorpresa.
Camila se acaba de levantar de la barra después de que Lea le preguntará por Jason y cual cobarde huyo.
La morena sonreía ante la actitud culpable de su amiga. Sintió una presencia a su lado
-Hola Ash- se saludaron de beso
-Sabía que te encontraría aquí – pidió una bebida
-¿Para qué me buscabas? –
-Seré directa, quiero que hagamos el amor de nuevo –
Lea dejo su bebida en la barra sorprendida por la petición
N/A: siento el retraso pero tuve una semana muy ocupada y hasta hoy me pude sentar a escribir, espero que les haya gustado...y déjenme saber que piensan de Ashley y ustedes que harían en el lugar de Di
