¡Hola a todos! ¿Me extrañaron? ¡Yo sé que si!. Okno ja ja ja -

Perdón por la tardanza, no hay excusa, solo me tomé un mini descanso. c:

¡Gracias por sus favs, follows y reviews!

¡Nos leemos!


Disclaimer: Miraculous Ladybug et Chat Noir son propiedad de Thomas Astruc

Capítulo 16

Entró a la biblioteca y se sentó en soledad a esperar a sus compañeros de grupo. El tiempo pasaba y nadie venía, cansado de esperar se recostó en el espaldar de la silla y cerró los ojos. Una sonrisa se formó en su cara al recordar lo sucedido la noche anterior.

Iba decidido a hablar con Marinette y estaba dispuesto a asumir toda responsabilidad. A mitad de camino, gotas comenzaron a caer una tras otra, volver hacia atrás no era una opción, tenía que hablar con ella.

Por la lluvia, todo estaba cerrado. Golpeó insistentemente hasta que la azabache le abrió.

-¡Chat! estás empapado- dijo acercándose a él. -Te traeré una toalla.

Él solo asintió, tenía frío y estaba completamente empapado.

-Ma-Mari... te-tenemos que... que... ha-ha... ¡ACHUS!-No pudo terminar su frase cuando un estornudo lo sorprendió.

-Ahora vuelvo Chat, te traeré algo caliente.- antes de que pudiera negarse la azabache se había ido. Una sonrisa tonta se dibujó en su rostro, adoraba ese lado suyo.

Marinette subía con unas croissant y chocolate caliente, acomodó todo en el escritorio; tragó saliva cuando giró hacia Chat Noir, tenía una toalla en la cintura y con otra se secaba el pelo. Dios, era prefecto. El ancho pecho bronceado, las caderas estrechas, el abdomen plano y duro. Siguió deslizando la mirada hasta la toalla blanca, deseando que no estuviera y así poder contemplar todo de él.

Cuando Chat Noir terminó de sacarse el pelo, la miró, quiso decirle que no lo mirara de esa manera a no ser que quisiera acabar en la cama con él.

-¿Quieres que... eh... algo caliente? -dijo ella señalando el chocolate.

Él asintió.

Ella se acercó al escritorio para servir el chocolate, cuándo Chat Noir desde atrás la agarró de la cintura. Marinette se humedeció los labios y él inclinó la cabeza hacía ella atrapando su boca en un apasionado beso. Se giró para facilitar el beso y con sus manos recorrió el pecho masculino, sintiendo cada músculo bajo sus dedos.

-C-Chat Noir- gimió cuándo este le besó el cuello.

Estaba perdiendo el poco control que le quedaba cuando se acordó a que había ido. La confusión golpeó el rostro de la muchacha cuando se separó de ella.

-Mari, perdón... Nunca había sido tan irresponsable antes. Supongo que...- vacilo -me dejé arrastrar por la pasión... Pero eso no significa que vaya a dejarte sola, al contrario, podemos irnos...

-¡Chat! -lo interrumpió -No logro seguirte.

Respiró hondo -No usé protección.

Un silencio incómodo se hizo presente en la habitación, solo se escuchaba el golpeteo de las gotas de lluvia en el vidrio de la ventana. Él la observaba con atención, esperando lo peor y de pronto se empezó a reír.

-¡Gato tonto!- risas -Tomo la píldora desde hace unos meses, para regular la...

Él no la dejo terminar y volvió a atrapar sus labios en otro ardiente beso. Al mismo tiempo, bajó las manos hasta su culo y la estrechó aún más contra su cuerpo...

Un golpe y un gritito lo sacaron de sus pensamientos.

-¡¿Estás bien?!- fue corriendo a la ayuda de la muchacha que se agarraba la cabeza.

-L-lo siento Adrien, no quería molestarte. Vi que dormías y en mi intento de ser sigilosa... terminó por caerme los libros encima.- dijo completamente roja.

Adrien se imaginó la situación y quiso reír. Era adorable. -No estaba durmiendo Marinette, solo estaba... pensando. ¿Te encuentras bien?- apoyó la mano en su hombro.

-Si, no fue nada Adrien- sonrió, esperando que le creyera.

-Hum... ¿Estás segura?- se acercó a ella y con expresión sería tocó una mancha roja en la frente de la azabache.

La azabache se sobresalto. -D-duele Adrien.

-Lo siento- bajó la mano de la frente hacía la mejilla en una caricia.

La mirada tan intensa del rubio la estaba poniendo nerviosa. -A-Adrien, tengo que ir...

Sus palabras fueron calladas por los labios del rubio. Cerró los ojos y se dejó besar, durante tanto tiempo esperó ese beso. Era suave, tierno y... extrañamente conocido.

-¡No!- se separó de él de manera brusca. -Esto está mal.

-¿Por qué Marinette?

-Y-yo estoy saliendo con...

-Marinette, vamos.- la llamó el pelirrojo.

La mirada de ambos muchachos se cruzó, el odio entre ambos era evidente. Sin decir más nada la azabache aprovechó el momento para huir del rubio. Mientras se alejaban una sonrisa se formó en los labios del rubio que miraba con superioridad al pelirrojo.

...

-¿Estás bien Marinette? Desde hace un rato que estás callada.

-¿Hum? Sí, estoy bien- sonrió para tranquilizar al pelirrojo.

-¿Continuamos? Quiero terminar rápido- dijo Alix.

-¡Sí!- respondieron la azabache y el pelirrojo al unisón.

Mientras escribían no pudo evitar tocarse los labios; besó por primera vez a Adrien pero al cerrar los ojos solo pudo sentir a Chat Noir. Era él quien la besaba, eran sus manos la que acariciaron su rostro, solo era él, era Chat Noir.

Con preocupación unos ojos turquesas miraba con atención cada uno de sus movimientos. Desde que había estado con Adrien algo la preocupaba, estaba distante, callada, no era la misma.¡Maldito Adrien! ¿Qué le hiciste para que esté así?

...

Marinette sabía que a Chat Noir no le agradaba que se negara a hacer el amor con él desde aquél día cuando Adrien la besó. La llegada de su período le había dado una excusa perfecta durante unos días para pensar en lo sucedido con Adrien; ese besó la dejó perturbada.

No podía ser posible que dos personas besaran igual y le hiciera sentir lo mismo, a no ser que fueran la misma persona. Pero eso era algo ridículo, los dos eran tan distintos, durante un año estuvo enamorada de Adrien y la personalidad de él, era totalmente opuesta a la Chat Noir, por ese motivo se fijó en el gato; eran tan diferentes que pudo olvidarlo, pero no espero terminar enamorándose de él.

Suspiró pesadamente y agarró su teléfono. Había tomado una decisión, iba a descubrir la verdad.


Pd: no creo poder actualizar antes de que termine el año, así que ¡Les deseo una muy feliz Navidad y que tengan un maravilloso año nuevo, lleno de alegrías! ¡Los quiero!