La rubia miraba a Lea, estudiando su reacción
-Yo...- la morena no esperaba esa propuesta
-Hey, ya tenemos que irnos- dijo Camila ignorando a la rubia
-Vale, ve saliendo ya te alcanzo- la chica asintió y camino a la salida
-No tiene que ser esta noche- busco algo dentro de su bolso- está es la llave de la habitación, el jueves regreso a Londres- le entrego la llave y beso su mejilla de despedida.
Ashley salió casi corriendo del lugar, no sabía expresar todo lo que estaba sintiendo en esos momentos.
Al conocer a Dianna supo que tenía todas las de perder. Lea solo hablaba de su esposa.
Por lo que decidió lanzar todo su juego de una, al final en pocos días tenían que volver a Londres dejando de nuevo a Lea, no tenía nada que perder. Esperaba volver a tener intimidad con ella y llevarse ese recuerdo.
Camila esperaba a su amiga recargada en el auto. Al subir ambas estuvieron calladas.
-¿Qué quería esa tipa?- preguntó molesta Camila
-Vino a decirme que en unos días se regresa a Londres, quiere que nos veamos antes- contestó con la mirada fija en el camino
-Me alegra que se vaya, ella solo trae problemas- dijo relajándose en el asiento.
Al llegar a casa, Dianna estaba en el sofá con una copa de vino.
-Di, te dije que te ayudaríamos s limpiar- dijo Camila mirando a su alrededor
-No tarde mucho- le quito importancia, miro a Lea que estaba seria-¿todo bien, amor? -
-Sí, solo fue Ash a decirme que en unos días se va- dijo acercándose a su esposa
Camila y la rubia se sorprendieron ante la sinceridad de Lea. Di sabía que la buscaría en el club pero no espero que se lo contara, por lo cual la tomo de la playera acercándola a ella para besarla
-Dios, ustedes no se quitan las manos de encima- se quejó Camila caminando rumbo a su cuarto
-¿Crees que podemos continuar esto en el cuarto?- preguntó la morena con los ojos cerrados
-Es temprano, podemos hacer algo-
Lea sonrío besándola y mordiendo su labio
Dianna se encontraba con Santana en un café poniéndose al día
-Entonces el viernes es la cena -
-Que sí, Santana- dijo frustrada
-¿Puedo asistir? -
-¿Para qué?- preguntó sin entender
-Quiero ver la reacción de tus padres...y tus suegros.. joder...siento que las mataran- dijo burlona
-Espero que no- se tapó la cara -pero estoy nerviosa por otra cosa...- confesó a su amiga
-¿Por...? - la rubia no la dejó terminar
-Sí, es un día antes de la cena-
-No creo que pase nada, ya estás casada...- dijo tratando de tranquilizarla, la rubia rodó los ojos
-Es importante para mí-
-Lo harás bien rubia, tienes que relajarte literal...y será mejor que te vayas porque se te hace tarde-
Di miro el reloj, era verdad se le hacía tarde. Se despidió de su amiga y corrió a su auto para ir al próximo destino.
La semana siguió su curso normal, Lea con la mente ocupada en nuevas coreografías y preparando la cena para sus familia. La rubia, por su parte, se entretenía en el trabajo y por las noches seguía llegando cansada a casa.
El miércoles, para sorpresa de Lea su esposa llego temprano.
-Es un milagro verte a esta hora-
-Pues ya no será milagro porque ya regresare a casa temprano - se dejó caer sobre la morena que estaba acostada en el sofá
Di escondió su rostro en su cuello. Comenzó a sentir suaves caricias sobre su espalda.
-¿Camila está en casa?-
-Nop, salió hace algunas horas- dijo mirando la televisión
-De seguro está con Jason- susurro suave
Lea lo escucho y la movió para mirarle la cara
-¿Con Jason? ¿Lo sabes? - Ella pensaba que era la única en saber
-Si, en una ocasión estaba con Jason y le llegó un mensaje de ella y sus ojos se iluminaron, además en casa de mis padres se la pasaron pegados- explicó
-Pensé que era la única, espero que Jason no meta la pata con ella, que se las verá conmigo- dijo preocupada por su amiga
-Tranquila, le dije lo mismo a él y parece que es serio, pero aún no se sienten preparado para decirle a mis padres- se volvió a acurrucar
-Seguro que también lo saben...por eso sus salidas misteriosas- comenzó a atar cabos.
-¿Mañana trabajas?-
-No, solo tengo que ir por la tarde pero estaré en casa temprano, ¿por qué la pregunta?-
-Quería saber para qué mañana veamos el nuevo capítulo de la serie juntas- dijo tratando de sonar segura y agradecía que no le podía ver el rostro
-Estaré en casa temprano para verlo e ir a la cama temprano que nos espera un viernes pesado-
-¿Tus padres ya llegaron?-
-No, el viernes por la mañana- suspiro - dejemos de preocuparnos por eso y vamos a preparar la cena y después un baño juntas- propuso
Propuesta que la rubia no pudo rechazar.
El jueves saliendo del laboratorio Di condujo lo más rápido para llegar a su casa. Le había pedido a su hermano que invitará a salir a Camila para tener el lugar sólo para ellas.
Dejó sus llaves sobre la pequeña mesa de la entrada y corrió a su cuarto de baño, tenía que comenzar todo un ritual de belleza para estar presentable para esa noche.
Después de una hora donde se depilo y se dio un buen baño, salió vistiendo solo una bata, decidió que al último se pondría la ropa.
Corrió a la cocina para colocar el vino en la nevera para que estuviera fresco. Miro que los pequeños bocadillos siguieran intactos.
Del cuarto de lavado saco unas bolsas que Santana le había entregado cuando se vieron en el café, de ellas saco varias velas que fue colocando por la sala.
Movió el sofá hasta pegar con la barra de la cocina para tener un espacio libre.
Colocó una silla en el centro, cerró las cortinas.
Fue a su cuarto por su reproductor de música para colocarlo en la pequeña bocina que tenían probándolo varias veces evitando que fallara en el momento.
Se tomó unos segundos para mirar el lugar. Todo parecía en su lugar, miro el lugar, su esposa llegaría dentro de media hora.
Soltó un suspiro relajándose y fue a su habitación.
Se miró en el espejo ya ligeramente maquillada, resaltando sus ojos verdes. Noto que su cabello ya estaba muy largo, se le cruzó por la mente cortárselo pero sería en otra ocasión.
Sobre su cama estaba el conjunto de encaje negro que usaría debajo de la ropa que Britney le había ayudado a elegir para que fuera más sencillo a la hora que quitársela.
Miro el reloj dándose cuando que Lea pronto llegaría. Suspiro quitando el estrés y comenzó a vestirse.
La morena se encontraba en un café jugando con la tarjeta que su ex le había dado.
Sabía que no tendría otra oportunidad para despedirse de ella.
Quizás podría solo pasar a dejarle la tarjeta y desearle un buen viaje
Miro su reloj, aún faltaban 20 minutos para llegar a la hora de siempre a casa.
Sacó su celular para llamar pero no espero esa respuesta del otro lado del teléfono...
N/A: se que es un capítulo corto pero no quería dejar sin actualizar más tiempo, si todo va como planeo el viernes habrá la continuación del capítulo
