Lea llego lo más rápido que pudo a la comisaría. Preguntó en la recepción y la llevaron a una sala escoltada por un policía.

-Gracias a Dios estás aquí- la abrazaron

-¿Qué fue lo que pasó?- preguntó la morena separándose para inspeccionándola

-Estoy bien, solo el estúpido taxista que quería aprovecharse- dijo molesta

Lea miro al policía buscando una mejor explicación

-La señorita golpeó al taxista por el costo del viaje- el policía miraba divertido a la rubia - y está un poco borracha-

Ashley lo miró ofendida

-Claro que no estoy borracha- dijo tratando de hablar con normalidad

-¿Hay que pagar alguna fianza?- preguntó paciente la morena al oficial

Dianna estaba sentada en la silla mirando la puerta. Ya era hora que su esposa llegara a casa. Le había mandado un mensaje diciéndole que le avisara cuando llegara al edificio para tener tiempo de prender las velas.

Fue a la cocina y bebió de la margarita que se había preparado con anterioridad para tomar valor.

Quizás la morena se había atrasado en el club, no sería la primera vez.

Lea y Ashley estaban en el lobby del hotel

-Gracias por sacarme de ahí- dijo la morena con timidez

-¿Por qué? - Ashley se hizo la desentendida- ¿por qué te volviste a drogar?-

-Yo no...-

-No me mientas, estas drogada, lo sé...tus ojos están igual de cuando lo hacíamos-

Ashley desvió la mirada, Lea suspiro cansada

-Porque pensé que no vendrías, porque te perdí definitivamente- se limpió las lágrimas que caían en sus mejillas - pero estas acá- trato de sonreír acercándose a ella

-Me perdiste hace mucho tiempo- se alejó- solo te llame para despedirme, no tenía pensado venir-

-¿Solo acompáñame a mi habitación? - le pidió la rubia omitiendo el comentario

Dianna ya había terminado con toda la margarita que preparó. Sólo miraba entre la puerta y su celular.

Debería estar enojada pero quizás el tequila le ayudaba a relajarse y si tenía que ser sincera durante la espera se había arrepentido de la sorpresa. Pero en cuanto la morena cruzara esa puerta le diría algunas cuantas verdades.

Mientras pensaba en el discurso, unos golpes se hicieron presentes en su puerta.

Supuso que la morena había perdido las llaves, por lo que se levantó tambaleando un poco. Tomo aire y abrió la puerta

-¿Otra vez perdiste las llaves?- preguntó sin notarle el alcohol

Cuando levantó la vista se encontró con 2 pares de ojos mirándola divertidos.

-Un segundo-

Cerró la puerta y cómo pudo llego corriendo a su habitación para colocarse la bata sobre el disfraz que tenía

Regresó en pocos segundos para recibir a sus invitados

-Lo siento, no sabía que llegaban hoy- dijo muerta de vergüenza

Sus suegros miraban curioso la decoración de la sala. El primero en reír fue su suegro ganándose un pequeño golpe de su esposa

-Cariño,creo que le hemos arruinado sus planes- dijo divertido

-Basta- miro a su marido- lo siento Di, pensamos en sorprenderlas e invitarlas a cenar-

-Parece que este día todos queríamos darle una sorpresa, pero ella nos sorprendió no llegando a casa- dijo un poco abatida sentándose en la silla en medio de la sala

-No hay problema, nosotros nos vamos y mañana venimos a la cena- dijo su suegro viendo la cara de su nuera

La pareja se despidió de ella dejándola en medio de su salón.

Lea llego al edificio y miro los mensajes que había recibido, el primero que contesto fue el de su esposa. En el camino se había parado para comprar un ramo de rosas, las favoritas de Di.

Al abrir la puerta se sorprendió de ver una gran cantidad de velas sobre la barra de la cocina, dejó las flores sobre ella.

Los alta voces estaban prendidos iluminando la sala por lo que se acercó a apagarlos

-Llegas tarde-

Se asustó al escuchar la voz de la rubia desde el pasillo sin luz.

-Dios, me asustaste- se tomó el pecho - ¿y todas esas velas? -preguntó acercándose para saludarla

Dianna volteo la cara para recibir el beso en la mejilla. Lea frunció el ceño

-¿Pasa algo? - miro su celular- aún es temprano para mirar la serie- propuso coqueta

-Tus padres vinieron para invitarnos a cenar- comenzó a caminar rumbo a su cuarto

-Pensé que llegaban mañana temprano- volvió a checar su celular y vio unos cuantos de sus padres

-Pues no, te querían sorprender, me voy a la cama-

-Pero es temprano, vayamos algún bar a bailar- pego su cuerpo al de la rubia

-Estoy cansada, ve tú -

-¿Estuviste bebiendo?- pasó la lengua por sus labios - tomaste tequila, tu no tomas-

-Hoy se me antojo- dijo caminando a su habitación

Lea no entendía la actitud de su esposa, hoy quería terminar el día a su lado pero al parecer por alguna razón su rubia no pensaba igual.

Se sentó sobre su sofá y prendió la tele dispuesta a ver alguna que otra película.

Por la mañana Lea se fue al club para supervisar el espectáculo que darían ese fin de semana mientras la rubia se quedó preparando la comida con sus padres

La morena supervisaba el baile de las chicas, pero su mente estaba buscando el por qué la rubia estaba molesta.

Después de algunos ensayos, la morena se acercó a las bailarinas

-¿Y qué tal la noche?- preguntó Britney picara

-¿Qué tuvo de especial la noche de ayer?- preguntó un poco borde

-El baile de tu chica, se estuvo esforzando varias semanas preparándolo, he de decir que soy una buena maestra- dijo orgullosa

Lea no entendía nada. De pronto unió los cabos, las velas, los altavoces prendidos, el pedido que llegara temprano, el mensaje de aviso y sobre todo la molestia de esposa.

Dianna tenía todo listo para la comida, decidió hacer una pasta, ensalada y el postre lo traería Lea, y esperaba que no lo olvidara, como ayer había olvidado llegar temprano a casa.

Acomodo las flores que la morena había traído en el comedor.

Necesitaba más que unas flores para perdonarla.

La primera pareja que llegó fueron sus padres. Los saludo efusivamente invitándolos a pasar para esperar a los demás.

A los pocos minutos llegaron los padres de Lea, y de ella aún no tenía señales de vida.

La pareja saludo de manera cariñosa a su nuera.

Di hizo la presentación formal, ya que era la primera vez que se conocían.

Para suerte de la rubia ambas parejas congeniaron muy bien y no se formó ningún silencio incómodo.

Lea por fin apareció con el postre cargando, se disculpó por la tardanza, dejó el postre en el refrigerador y fue a saludar.

-Pasemos a la mesa- dijo Di con una sonrisa

-¿Te ayudo cariño?- preguntó su madre

-No hace falta, yo le ayudo- dijo Lea

La pareja fue a la cocina a servir. Di no le dirigió la palabra, y la morena no encontraba el momento para hablar, quizás después de la cena.

-¿Nos van a contar de que va esta cena?- preguntó Jake

-Que tiene que ser importante para hacernos venir de Miami- dijo Mark

-Solo queríamos que se conocieran - dijo Di nerviosa bebiendo un poco de su vino

-Para nosotros es importante que se conozcan, ambas somos muy apegadas a nuestras familias- dijo apoyando a la rubia

Lea se acercó para besar sus labios pero la rubia giro el rostro terminando en la mejilla.

-Voy por el postre- la rubia se levanto para tomar los platos -Si quieren pueden pasar a la sala-

Lea enseguida se levanto para ayudarla, ambas parejas sentían la tensión en el ambiente pero ninguno hacía nada para cortarla.

Desde que la morena llego notaron el trato un tanto frío de su esposa. Eran muy efusivas al saludarse, esta vez el beso fue en la mejilla y la rubia se alejó ante la confusión y tristeza de la morena.

En la cocina Di sacaba el postre tranquila para partirlo. Lea dejo los platos sucios y llego a su lado

-¿Podemos tratarnos con normalidad frente a ellos?- pidió suave

-¿Por qué llegaste ayer?- la miro con el cuchillo en la mano que usaba para partir el pastel

-Porque...-tragó saliva- tuve que sacar a Ashley de la carcel, fui a pagar la fianza y la deje en el hotel, después fui a comprarte las flores y llegue a casa- explicó mirándola a los ojos

Durante unos segundos ambas se miraban fijamente. La morena noto el color de ojos de su esposa más intenso, eso quería decir dos cosas o estaba excitada, como que estaba descartada o está enojada, bastante por su mirada

-¡Dejaste plantada a tu esposa para ir por ella!- gritó obteniendo la atención de los presentes

-¿Esposa?- preguntaron ambas madres levantándose del sofá de donde estaban

Los padres trataban de tranquilizar a sus esposas y las chicas perdieron todo el color de sus rostros

-Lea Michele Sarfati, ¿qué quiso decir Di con eso?- le preguntó

-Dianna, ¿te casaste?- preguntó mirándole la mano

Di suspiro cerrando los ojos tratando de tranquilizarse. Primero tendría que hablar con sus padres y después con su esposa

-Vayamos a sentarnos, por favor-

Ambas madres se miraron y siguieron la instrucción

La morena camino detrás de la rubia y tomó asiento a su lado

-Y bien,estamos esperando- dijo Jake con los brazos cruzados

-Hicimos una estupidez...- comenzó la rubia

-No fue una estupidez- miro seria a la rubia- fue la mejor decisión de mi vida casarme con Di-

Ante tal declaración la rubia sonrío.

-¿Cuándo pensaban decirnos?- Mary preguntó mirándolas seriamente

-Pensábamos hacerlo hoy- dijo la rubia con cara de niña buena

-Exijo saber cómo sucedió- dijo Edith bastante molesta

-Es una buena historia...- dijo Lea tratando de bromear

Las chicas tenían muchas cosas que explicar

N/A: tal como lo prometí la segunda parte del capítulo, gracias por los comentarios!