Denahi POV: Sitka se acerca a mi preocupado, no trae puesta su camiseta, así que puedo ver su herida, está mejor que ayer aunque no creo que debamos seguir con el viaje.

-¿Denahi?-pregunta-¿Qué paso?

Intento responderle, pero no puedo mantenerme en pie, mis piernas tiemblan y yo tengo que apoyarme en un árbol para no caer, luego me siento. Esto es horrible, mi cuerpo está cubierto del fango negro, me siento pegajoso y cansado, la sustancia no me deja moverme con tanta facilidad.

Mi hermano tiene una lanza en su mano, la deja a un lado y pone su mano en mi hombro.

-¿Qué fue lo que paso?

Con trabajos, le cuento todo lo que paso, el demonio Kenai, el fango, los malos recuerdos, la aparición del verdadero Kenai, los buenos recuerdos y… la magia que utilice para enfrentarla.

Mi hermano me mira sorprendido, luego sonríe.

-Tanana eligió bien al nuevo shaman-dice.

-Eso no importa ahora, lo que importa es que Kenai está bien.

-¿Y Koda?

-No lo sé, al menos no con seguridad, Kenai lo está buscando pero aún no lo ha encontrado.

-Entonces tenemos que apresurarnos-Sitka-La Bruja ya nos lanzó su segundo ataque, y quien sabe que más cosas nos tiene preparadas.

-De acuerdo-intento ponerme de pie pero es inútil-Demonios, estoy cansado.

-Muy bien, en ese caso mejor reposa, pero antes, vamos a darte un baño.

-Por favor, esta cosa se siente horrible.

Sitka me ayuda a llegar hasta el rio, por suerte, la corriente no es tan fuerte el día de hoy, me desvisto y me meto en el agua, me sienta bien y es glorioso deshacerme del fango, Sitka mientras esta lavando mi ropa, cuando me siento limpio, salgo del agua y me siento en un tronco caído, ahora tenemos que esperar hasta que mi ropa se seque.

Mientras tanto, Sitka prepara un fuego, luego toma su bolsa de piel y saca la carne de foca que trajimos, me lanza un pedazo, yo lo atrapo en el aire y luego comienzo a comérmelo.

-Gracias-le digo.

-No hay de que-Sitka.

A pesar de todo, esto es bueno, así Sitka puede reposar un poco más y su herida puede sanar mejor, además, yo también necesito recuperar mis fuerzas.

-¿Sabes una cosa?-me pregunta Sitka.

-¿Qué?

-Estoy intrigado, tú usaste magia.

-Lo sé.

-Entonces, podemos usarla contra ellos.

Ya venía esto venir.

-Tanana siempre ha dicho que la magia blanca es más poderosa que la negra.

-Pero no sé cómo controlarla, solo… paso, no sé cómo.

-Recuerda Denahi, ¿no recuerdas nada?

-Bueno, ella iba a atacarme, pero yo en reflejo puse una mano en frente y salió una bola mágica.

-¿No estabas pensando en nada?

-Si, en protegerme.

-Tal vez fue un esfuerzo involuntario-Sitka-¿No crees que puedas hacerlo de nuevo?

-Puedo intentarlo.

Me pongo de pie, aunque es un poco doloroso pisar las ramas y las rocas con mis pies desnudos, pero prefiero ignorar el dolor, fijo mi vista en un árbol, pongo una mano adelante, cierro los ojos y me concentro, veamos, una bola mágica, tu puedes, concéntrate, visualiza lo que quieres…

Nada, no pasa nada.

-Tal vez olvidaste algo-sugiere Sitka, se pone de pie y camina hasta mi-¿Por qué no… piensas en algo?

-Pensar…

-Sí, recuerda lo que Tanana nos dijo una vez, si concentras tu energía, en un buen recuerdo, podrás hacer magia, puesto que está relacionada directamente con nuestros sentimientos.

-Pensar en algo bueno.

-Exacto, inténtalo, sé que puedes.

-Muy bien, ayuda con un recuerdo.

-¿Qué tal, la vez en que fuimos de cacería por primera vez?

-¿Hablas de la vez en la que fuimos tú, yo y papa?

-Sí, ¿recuerdas lo nervioso que estabas?

-Y como tú me tranquilizaste, si, si lo recuerdo. Me dijiste que no tenía por qué temerle a la naturaleza, pero aún así, yo seguía sintiendo miedo, pero, tú me tranquilizaste, saber que estabas conmigo, que me estabas cuidando y que estábamos juntos, me tranquilizo, de hecho, me sentí bien por saber que tú estabas a mi lado.

-Denahi.

-¿Qué pasa?

Mi hermano señala con su cabeza hacia nuestro campamento, nuestras cosas están flotando en el aire, y es extraño, porque a las cosas las rodea un aura de color azul, como mi bola mágica, no puedo creerlo, ¿estoy yo haciendo todo esto?

-Y recuerdo que… hubo una vez en que mis amigos me dijeron que contarían una historia de terror en la noche, yo era muy joven, me dijiste que no fuera porque me daría miedo, pero yo no te hice caso, así que fui, y la historia me aterro mucho. Y luego en la noche, no podía dormir solo, así que fui a tu cama, sabía que ibas a regañarme, pero aun así fui, pero tú no me regañaste, solo me preguntaste si había escuchado la historia, yo te dije que sí, entonces tú te hiciste para un lado. Entra, me dijiste, señalando el lado de la cama que estaba libre, yo corrí y me metí de inmediato, luego me abrazaste y así nos dormimos. Aunque si me regañaste a la mañana siguiente.

Sonrió al acordarme lo desobediente que fui esa vez, y como Sitka me cuido, a pesar de no haberle hecho caso.

Las cosas ahora no solo están flotando, sino que mis manos están brillando, es un brillo azul, lo estoy consiguiendo, estoy haciendo magia, pienso en mi tótem, y junto mis manos, luego las muevo en círculos, un lobo se forma, es totalmente azul, está en mi mano derecha, aúlla, luego saltar de mi mano y comienza a dar saltitos en el aire, es hermoso, aunque de joven, pensaba que mi tótem no iba conmigo, nunca negué que el lobo era una criatura maravillosa, porque lo es.

Luego el lobo da una maro-meta y desaparece, sin embargo siento que aún está con nosotros, las cosas regresan al suelo, y mis manos recuperan su aspecto normal.

Sitka me está mirando, lleno de orgullo.

-Sabía que lo harías, hermanito.

-Gracias, nunca dejas de confiar en mí.

-Y jamás lo haré, shaman.

-Oye, aun no soy un shaman.

-Pero lo serás, y uno grandioso, te lo aseguro.

-¿Pero qué hay de ti?

-¿De mí?

-Sí, somos hermanos, por lo tanto, ¿Qué no deberías tener tu también magia?

-No lo sé, sabes que muchas veces no funciona así.

-¿Pero qué tal vez si esta sí? Piénsalo, si tú tienes magia, y yo también, la bruja no tendrá oportunidad.

Mi hermano se queda pensando, luego sonríe y me mira.

-Así que si usas tu cabeza después de todo.

Le respondo con una sonrisa.

-Bueno, creo que yo también debería pensar en un recuerdo agradable, uno feliz, veamos, ¿Cuándo mama me dijo que iba a tener a una pequeña rata a la que tendría que cuidar por el resto de mi vida llamada Denahi?

Me rio.

-Cuando nací tenías dos años, ¿Cómo es posible que recuerdes algo así?

-No lo recuerdo, al menos no cuando tú ibas a nacer, pero si recuerdo un poco cuando Kenai iba a nacer, pero no es mucho, son recuerdos vagos, nada concreto, pero aun así, si puedo recordar, o al menos imaginarme, la alegría que debí sentir, digo, ser hermano mayor, que emoción, y luego no solo eso, tuve los dos mejores hermanos menores del mundo, y luego, recibí otro hermanito, un hermano oso, tan alegre y simpático, lleno de energía, creo que ya no puedo pedir nada más.

Unas pequeñas rocas que estaban cerca de nosotros empiezan a levantarse, pero no solo eso, están rodeadas por la misma aura que hice hace unos momentos, solo que está es de color amarillo, las manos de mi hermano están brillando, es el mismo color que el aura, mi hermano levanta ambas manos hacia el cielo y comienza a girarlas, entonces un águila aparece y comienza a volar, es totalmente amarilla y brilla, es hermosa, da una vuelta a mi alrededor y yo la sigo con la mirada, hasta que desaparece.

-¿Los hermanos osos?-Sitka-Ahora nos dirán los hermanos mágicos.

-Ese tiene que ser el peor nombre que he escuchado en toda mi vida-le digo.

-Ahora hay que ponernos en marcha-Sitka-La bruja no va a esperar para atacarnos nuevamente, así que tenemos que darnos prisa, ponte tu ropa en lo que yo recojo el campamento.

-Entendido-luego me doy la vuelta y comienzo a buscar mi ropa.

Vamos a contraatacar.

Kenai POV: Me despierto y miro a todos lados…

Denahi.

Él está bien, y Sitka, pero… Las tierras salvajes, no, ese lugar es muy peligroso, y la bruja…

Con que esos dos están juntos de nuevo, ahora tengo que encontrar a Koda lo más pronto posible y regresar a la aldea.

Tug y Raphael siguen dormidos, no me gustaría despertarlos, ayer fue un día horrible, pero tenemos que ponernos en marcha de inmediato, los empujo ligeramente con mi pata y ellos comienzan a despertarse.

-¿Qué pasa?-pregunta Tug soñoliento.

-Tenemos problemas, tenemos que irnos ya.

Eso despierta por completo a Tug, se pone en cuatro patas y me mira preocupado.

-¿Qué estás diciendo?

-La Bruja, está viva, y no solo eso, planea algo muy, muy mal.

Tanto Tug como Raphael se aterran.

-La Bruja, oh no, esto es malo-Tug-Kenai, una vez mi abuela me conto sobre la magia negra, es muy poderosa y también peligrosa, corrompe a las personas y las convierte en algo… horrible. La única cosa que puede derrotarla es magia blanca.

-Algo que nosotros no tenemos-otra desventaja.

-Kenai, ¿Cómo sabes esto?

-Hablé con mi hermano en sueños.

-¿En sueños?

-Si-le relato a ambos mi encuentro con Denahi-Así fue como pasó.

-Vaya, mi abuela también me conto que solo los shamenes y los espíritus pueden hablar en sueños.

Bueno, hasta donde sé, mis hermanos no son espíritus aun, pero, los shamanes tienen magia, y yo no tengo magia, dudo que Sitka y Denahi la tengan, menos Koda.

-No somos shamenes ni espíritus.

-Pero, ¿de qué otra manera pudieron haber hablado?-Raphael.

-El espíritu de la mama de Koda me lo dijo.

-Los shamanes pueden hablar con los espíritus-Raphael-Al menos eso es lo que las leyendas dicen de ustedes los humanos.

-Es cierto-Tug-Además, ¿Qué no habías mencionado que ya habías hablado con espíritus antes? Por lo que se, solo los shamanes pueden hacerlo.

Nunca antes había pensado eso, ¿Cómo es que la madre de Koda siempre habla conmigo cuando la necesito? Se supone que solo los shamanes tiene ese poder, entonces, eso me convierte en un…

No, ser shaman eso es… algo muy importante y no todos pueden hacerlo, yo solo soy un cazador, u oso, la verdad esto me confunde.

-Pero no, eso es… una excepción, además, no tengo magia.

-Puede que si la tengas-Raphael-Pero aun no la has liberado.

-Es cierto-Tug-Además, fuiste transformado en un oso, has estado en contacto directo con la magia de los espíritus.

-No creo que eso pruebe nada, además, en ese caso Koda también tendría magia.

-Una familia de shamanes, que conveniente-Raphael-Así tendremos más oportunidades de vencer a la Bruja.

-Chicos, aunque tuviera magia, no sé cómo usarla, soy inútil.

-No, no lo eres-Tug-Y lo sé porque es hora de que aprendas a controlarla.

-¿Controlarla, cómo?

-Las leyendas dicen que la magia blanca nace de los más puros y limpios sentimientos, como el amor, la amistad, la tolerancia, la solidaridad, la confianza y muchas otras-Raphael-Tu eres amor Kenai, así que no creo que tengas problemas.

-De acuerdo-haré esto pero solo para que podamos seguir con la búsqueda, según las leyendas, los shamanes pueden mover cosas con la mente, visualizo una pequeña roca, muy bien comenzaré con eso, me concentro lo más que puedo y pienso en Koda, vamos, vamos.

No pasó nada, la roca sigue en el mismo lugar que siempre.

-Se los dije, yo no tengo magia.

Pero aun así Tug y Raphael no quieren darse por vencidos.

-Kenai-dice Tug acercándose a mí, luego pone una mano sobre mi hombro-Hagas lo que hagas, no importa lo que sea, tienes que tener fe en ti mismo, debes creer que eres capaz de hacer todo lo que quieres, de lo contrario, no dará resultados. Ten fe en ti mismo, y lo veras.

Luego se aleja caminado.

Ahora sé porque Tug me recordaba tanto a Sitka, lo malo es que los consejos de ambos ayudan. Muy bien, estaba pensando en Koda la última vez, pero no tenía fe en mí mismo, muy bien, esta vez las cosas van a ser diferentes.

Tu puedes Kenai, tu puedes hacerlo, si no lo haces, la Bruja y Sangilak van a ganar, y si lo hacen la vida no solo jamás volverá a ser la misma, sino que también todos los que amas morirán o sufrirán por el resto de sus vidas.

Sí, creo que esa es una buena motivación.

Vuelvo a cerrar los ojos y me digo lo mismo una y otra vez, de repente… siento que algo cambia dentro de mí, es… algo nuevo, nunca había experimentado nada así, abro los ojos.

No, nada, todo está igual que siempre.

-Em… Kenai.

Me doy la vuelta y veo que Raphael y Tug están flotando en el aire, están rodeados por un aura de color verde.

-¿Ves?-dice Tug nervioso-Te dije que podrías.

-Nunca dude de ti Kenai-dice Raphael asustado-¿Pero te importaría bajarnos?

-Em si chicos, solo hay un problema con eso-les digo.

-¿Cuál es?-preguntan ambos.

-No sé cómo controlarlo.

-Oh-Tug.

-Ese si es un problema-Raphael.

-¿Por qué no?-Tug-¿Te imaginas bajándonos? Eso podría funcionar.

-Bueno, lo intentaré-cierro los ojos y me imagino bajando a ambos, incluso me pongo en dos patas, levanta mi pata y luego la dejo caer para ver si sirve de algo, solo escucho un golpe en el suelo, abro rápidamente los ojos y Tug y Raphael están en el suelo, tosiendo, oh-oh, los deje caer-¡Lo siento!

Corro hasta ellos, se ponen en cuatro patas, se sacuden y luego me miran sonriendo.

-Sabía que podrías-Tug.

-Sí, nunca dude de ti-Raphael.

-Bueno, sí, tengo un poco de magia.

-¿Poco?-pregunta Tug levantando una ceja-Elevaste a un oso negro adulto y a un zorro adulto, tu solo, en tu primer intento, yo no diría que eso es poco.

-Sí, jamás había visto tanto poder en alguien-Raphael-Es asombroso.

-Si yo tengo magia, tal vez mis hermanos también, entonces, ellos son más poderosos que yo.

-Lo dudo-Raphael-Dijo, mira tus patas, tu tótem.

Las miro, están brillando verde, no, no están brillando, se ve más como… fuego, tengo fuego en mis patas delanteras pero, no me quema no siento el dolor, es de color verde y…

Esto es una locura.

Al igual que mi tótem, los ojos del oso están brillando y se mueve hacia los lados, como, si tuviera algo muy poderoso en su interior.

-¿Esos tótems sirven para representar el animal que eres por dentro no?-Tug.

-Sí.

-Tal vez eres muy poderoso porque estás en tu verdadera forma-Tug.

-Puede que tenga razón-Raphael-Tal vez naciste siendo un humano… pero toda tu vida has sido un oso, por eso tu tótem, por es Koda tu hermano oso, por eso… tu magia.

-Tal vez tu destino siempre ha sido ser un oso-Tug.

Miro mis patas, ¿podrá ser verdad? ¿Será que está siempre ha sido mi verdadera forma? Puede que mi destino es de hecho, ser un oso.

-Las leyendas dicen que hace muchos veranos-Tug-Había shamanes animales, pero que fueron cazados hasta el borde de la extinción, ¿Podría ser que tú eres… el renacer?

-¿Renacer? Tug, toda mi vida he sido un cazador, no… un renacimiento.

-Bueno, es la primera vez que escucho que un cazador se hace hermano del que solía ser su peor enemigo.

-Y hasta donde se eres el primer cazador en ser convertido en oso-Tug.

-Pero-miro mis manos, no, yo no soy nada de eso, yo soy solo un cazador-Eso no importa, lo que importa es encontrar a Koda.

De repente escuchamos a un águila arriba de nosotros, vemos hacia arriba y vemos que hay un águila parada en una rama de un árbol, pero no es un águila normal, es de color verde, y brilla, nunca antes había visto nada similar, nos mira y luego se echa a volar hacia el frente, pero se detiene en otra rama y nos mira de nuevo…

Como si nos estuviera esperando para guiarnos…

-¿Sitka?

-No-Tug-¿Dijiste que admirabas a tu hermano y que su tótem es un águila no?

-Sí, si lo admiro mucho y su tótem es un águila.

-Esa cosa apareció luego de que dijeras que teníamos que encontrar a Koda, y tu hermano siempre ha sido un guía para ti-Raphael-Estás usando tu magia para encontrar a Koda, y el amor que sientes por tus hermanos se está representando en un guía.

Esto no tiene sentido.

-Bueno, yo digo que hay que seguirla-Tug-¿En marcha estoy?

Miro el águila, bueno, me recuerda a Sitka… es extraño, ya lo sé, pero… no lo puedo explicar, creo que lo mejor es seguirla, por ahora.

-Bueno, vámonos-mis patas están normales otra vez, pero mi tótem sigue brillando.

Nos ponemos en marcha, mientras comienzo a repasar las palabras de Tug y Raphael. ¿Y si en verdad yo fuera un oso, durante toda mi vida, pero nací en un cuerpo humano?

Aun así, mi mama solía decirme que me veía como un osito de niño, yo odiaba que me dijera así porque odiaba a los ojos, pero incluso…

Sitka, Denahi, Tanana y otros amigos me decían que a veces que me parecía a un oso parado en dos patas, creí que me lo decían para hacerme enojar, pero ahora…

¿Por eso soy… un hermano oso?

¿Porque siempre lo he sido?