Lea no pego el ojo durante toda la noche, escuchaba la respiración de Camila en la cama de alado y la envidiaba. Ella debería estar durmiendo para amanecer fresca y descansada para ese día tan importante.
Solo lograba dormir una hora seguida y se levantaba agitada mirando la hora preocupada. Suspiro frustrada y se levantó al baño.
Cerró la puerta con cuidado evitando despertar a su amiga. Se miró al espejo, sus ojeras comenzaban a aparecer, esperaba que el maquillaje las ocultará.
Se sentó sobre la tasa del baño para mirar su celular. Tenía mensajes de Dianna
Di: Naya me tiene secuestrada, dice que voy a tomar hasta perder la conciencia
20:35
Di: espero que te estés portando bien!
20:40
Di:te extraño muuuuuchoooo, quiero besarte…cual es tu habitación…
10:30
Di: Imagen adjunto (Dianna bebiendo directo de la botella de tequila) yo te cuido a la rubia 10:45
Sonrió ante la imagen, mañana se arrepentiría de haber tomado tanto.
Lea: Espero que ya estés en cama durmiendo, sola…no puedo dormir de los nervios, así que disculpa mis orejas mañana cuando me veas, te amo
4:26
Tenía dos días sin tener contacto con su rubia, Camila y Naya estaban haciendo realmente excelente su trabajo de damas de honor, pues no se habían cruzado desde que llegaron al hotel.
Quien diría que el hotel donde trabajo un tiempo, en el que paso las noches con muchas chicas ahora sería testigo de su boda.
Uno de los principales preparativos para la boda fue elegir el lugar y ambas estuvieron de acuerdo al instante.
Querían casarse en una playa y que mejor que en el lugar donde se conocieron.
Al principio Edith no estaba de acuerdo debido al papeleo que tendrían que hacer para validar tu matrimonio en Estados Unidos, solo basto que Lea le dijera que ya estaban casadas y solo era una boda simbólica para que accediera, eso sí, sin dejar de reprocharle lo que habían hecho a escondidas.
Eligiendo el lugar, el siguiente paso fue la selección de invitados. Ambas hicieron sus listas por separado, dando un total de poco más de 60 invitados, incluyendo a amigos de sus padres.
Por supuesto su madre no pudo evitar invitar a todas sus "amigas" del club, aunque sabía que no irían, no pudo evitar restregarles la boda de su hija junto a otra chica, eso daría que hablar durante toda una semana.
Lo que le saco algunas canas verdes fue la elección de su vestido de novia, viajo toda una semana a Miami para elegir su vestido mientras Di hacia lo mismo en Atlanta.
Desde que puso un pie en casa de sus padres, su madre no hacía más que llevarla a todas las tiendas que existían de la ciudad y la obligaba a probarse vestidos que para ella eran pasados de moda, vestidos amplios con los cuales era imposible cruzar las puertas pero ante los ojos de su madre parecía toda una princesa, "es el vestido perfecto" claro que era perfecto para los gustos de su madre pero ella buscaba algo más sencillo pero sobre todo cómodo.
Paciente visito y se probó todos los vestidos que su madre elegía, dos días antes de regresar Camila llego para ayudar a la búsqueda.
Aprovecharon que su madre tenía una importante reunión en el club y se escaparon para mirar el vestido que desde Atlanta había encontrado por Internet.
Desde el momento en que se miró al espejo sabía que era el indicado, al salir del probador y mirar la reacción de Camila y la vendedora estaba más que segura que Dianna se enamoraría más al verla.
Le harían algunos arreglos y podría pasar a recogerlo.
Cuando el día de recogerlo llego, le dijo a su madre que la acompañará a ver un vestido, Edith más que encantada la acompaño contándole a Camila lo hermosa que se veía con los vestidos de cuentos de hadas.
Lea entro a cambiarse mientras su madre platicaba muy animada con la vendedora, contando que los últimos detalles de la boda de su hija.
-¿Mamá? – la llamó para que la mirará con el vestido
-No es de princesas – dijo mirando a su hija en apenas un susurro
-Lo sé, pero es perfecto para la playa y es lo que busco – dijo esperando la aprobación de su madre
-Ese vestido está hecho para ti cariño – dijo dulce la vendedora
Lea sonrió agradecida, de pronto escucharon unos sollozos, las tres miraron a la mujer mayor
- ¿Estás bien Edith? – pregunto Camila acercándose a ella
-Sí, no es uno de princesas…- dijo entre lágrimas
-Mamá, si quieres…- Lea interrumpió, odiaba ver llorar a su madre
-Shh…- le pidió silencio su madre – hoy me doy cuenta que no eres una princesa – las tres fruncieron el ceño – eres toda una guerrera, una hermosa guerrera – abrió los brazos
Lea no dudo en ir abrazar a su madre, consolándola para que evitará llorar más.
Desde ese momento su madre dejo de insistir con el tema de una boda de princesas, dejándolas elegir a sus gustos.
Cuando Lea le contó lo que paso en la búsqueda del vestido a Dianna, esta no pudo evitar reírse de ella durante la semana siguiente llamándola "princesita".
La experiencia del vestido de su rubia había sido completamente diferente, tuvo la ayuda de su madre, sus hermanas y Naya, solo necesitaron visitar la primera tienda para encontrar el ideal para ella, las 5 lloraron al mirarlo.
Después de tener el vestido, la morena decidió deslindarse un poco de lo que restaba de la fiesta, banquete, música y decoración, ya que los colores que eligieron era el blanco con un toque de rojo. Ella sólo opinaba cuando Dianna le preguntaba y por suerte ambas concordaban.
La rubia más de una vez llego a casa totalmente estresa por Mary y Edith, parecía que ellas estuvieran en su contra y le pedía que la ayudará, Lea decía que tenía demasiado trabajo con el lugar para sus clases que próximamente inaugurarían.
Lo único que podía hacer por su esposa era ayudarla a relajarse, y vaya que le encantaba hacerlo todas las noches.
Miró el reloj de su celular, marcaban las 5 de la mañana, en 4 horas tendría que levantarse por lo que decidió darle de nuevo una oportunidad a que Morfeo la tomará en brazos.
10 vueltas sobre la cama le basto para volver a desistir en dormir. Cerró los ojos frustrada. Quizás un poco de música la ayudará a conciliar el sueño.
Tomo despacio sus audífonos de la mesa de noche y los coloco en su celular. Coloco el orden aleatorio a un volumen bajo y cerró los ojos.
Escuchar la canción Believer de Imagine Dragons hizo volar su mente a lo vivido hace unos meses cuando tuvieron ciber sexo. Una gran experiencia que sin duda volvería hacer sin dudar.
Le encantaba las reacciones de la rubia cada vez que bailaba para ella. Muchas veces sin tanta preparación, era muy espontaneo, podrían estar mirando televisión y de la nada comenzaba a bailarle, Di tomaba un rojo intenso pero no despegaba sus ojos de ella y terminaban ambas sin ropa.
Se preguntaba muchas veces que se sentiría que te bailará la persona de la cual estas enamorada. Era obvio que en su experiencia como bailarina le hubieran bailado a ella de forma sensual, sin provocarle nada, ni el mínimo cosquilleo.
Y tendría que esperar para que eso sucediera…
Lea espero paciente a Dianna que tenía bastante rato en los camerinos. Cuando estaba por ir a buscarla apareció en el escenario.
Corrió para preparar el escenario, dejando solo el reflector a la mitad del escenario. Se sentó en el lugar más cercano.
Pero algo andaba mal, la rubia usaba la misma ropa
-No hay baile – Dijo la rubia sentándose sobre la silla iluminada
-¿Por qué?- pregunto desilusionada
-Te agradezco todo lo que estás haciendo – señalo el lugar – pero esto es de manera espontánea, sin tanta producción –
Lea bajo la cara para que no mirará su rostro triste
-Lo siento, solo quería…quería remediar lo que hice…-
-Lo has hecho amor…te bailaré después de que nos casemos – dijo tratando de alegrar a la morena
-Te recuerdo que ya estamos casadas – sonrió
-Después de la boda- bajo del escenario quedando frente a la morena – lo haré, solo que no quiero forzar las cosas, ¿está bien? – la tomo de las manos
-Serán los meses más largos – dijo dramática
-Valdrá la pena, o eso espero amor – hizo una mueca
Lo bueno es que la espera terminaría en unas horas y en cualquier momento tendría ese baile.
Se mordió el labio al imaginar a su esposa bailando.
Desecho esas imágenes, ya que con ellas no lograría dormir, sino todo lo contrario, podría ir al lobby y sobornar a su amigo para que le diera el número de habitación de la rubia.
Suspiro y quito la música, dejándolo de nuevo en la mesa de noche.
La había puesto feliz volver a encontrarse a los chicos del hotel, los que fueron su familia por el tiempo que estuvo trabajando.
Se sorprendió cuando le organizaron una pequeña despedida de soltera, en el lugar donde solían ir a festejar los cumpleaños.
Nada mejor que pasar la noche antes de la boda, rodeada de amigos contando anécdotas, la mayoría para avergonzarla, como cuando estuvo escondida entre los arbustos de la carretera porque había perdido la ropa esperando que llegaran con ropa.
El final de su despedida de soltera fue un brindis con los mejores deseos de sus amigos y agradeciendo la aparición de la rubia en su vida.
Con ese feliz pensamiento por fin Morfeo apareció en su camino.
Sintió que alguien la movía llamándola pero ella solo quería seguir durmiendo, su cuerpo lo necesitaba.
-Vamos, Lea, es tarde –
Camila llevaba rato tratando de despertar a su amiga. Eran pasadas de las 9 y tenían el tiempo medido para llegar a la boda.
Al ver que su amiga no se levantaba, llamo a Edith para hacerlo. Su técnica de jalar el dedo gordo del pie nunca fallaba, y si ella lo hacía era muy probable de Lea la matará pero a su madre no.
Edith apareció en la habitación lista para desayunar, este día también era muy importante para ella, ya que su única hija se casaría, por lo que todo quería que saliera perfecto y era implicaba el horario que tenían pautado.
Lea no tardo el levantarse de un brinco ante la intervención de su madre.
-Lo siento, intente levantarte – se excusó su amiga
-Ayer apenas dormir – dijo sentada en el borde de la cama con las intenciones de volverse a recostar
-Tendrás tiempo para dormir después, cariño, tenemos una agenda que comenzar-
-Todo puede esperar – cerro los ojos evidentemente cansada
-Los nervios el día de la boda es normal, a mí también me costó dormir por los nervios, mi mayor temor era que tu padre me dejará plantada – dijo con tono divertido
Mal comentario en el momento menos indicado frente a la persona equivocaba.
Camila vio como el color en el rostro de su amiga se desvaneció.
-No es como que a ti te pasará, Dianna nunca lo haría, al igual que no lo hizo tu padre – dijo arreglando su comentario
Edith se sentó a su lado y la tomo de la mano
-Si quieres descansa una hora más, pediré que te traigan el desayuno a la habitación – beso su frente y salió
-Tu mamá no lo dijo con esa intención – dijo Camila
-Lo sé, y sé que Di no lo hará…pero no puedo evitar recordar… -
-Si quieres duerme un poco más, lo necesitas, estas horrible – dijo logrando que su amiga sonriera
Después de una hora extra de sueño se levantó renovada y con menos tiempo que tardar.
Se dio un baño a conciencia depilándose para quedar presentable para su noche de bodas y se dejó hacer todo, ella solo cooperaba.
Durante las horas previas, su madre y Camila corrían de un lado a otro dando órdenes.
En la habitación comenzó a sonar una canción muy conocida por ella, llevándola a recordar
Going out tonight
Changes into something red
Her mother doesn't like that kind of dress
Everything she never had she's showing off
La noche que vio por primera vez a Dianna, ella vestía un veraniego vestido rojo que desde el escenario se podía apreciar, fue lo primero que le llamo la atención, lo segundo fue su mirada
Driving too fast
Moon is breaking through her hair
She said it was something that she won't forget
Having no regrets is all that she really wants
Cuando vio a Dianna nadando en el mar desnuda, solo iluminada por la luna, sabía que tenía que conseguir pasar la noche con ella, era una imagen que no podría olvidar y estaba muy agradecida. Remordimiento fue lo que sintió cuando la dejo ir por primera vez.
We're only getting older baby
And I've been thinking about it lately
Does it ever drive you crazy
Just how fast the night changes?
Everything that you've ever dreamed of
Disappearing when you wake up
But there's nothing to be afraid of
Even when the night changes
It will never change me and you
¿Qué tan rápido la noche cambia? Siempre le decía a Camila cuando veía a una mejor chica para pasar la noche. Esa noche cambio demasiado en ella, toda una forma de vida, que la tenía muy asustada ante los sentimientos que comenzaba a desarrollar
Chasing it tonight,
Doubts are running 'round her head
He's waiting, hides behind a cigarette
Heart is beating loud, she doesn't want it to stop
La persiguió hasta que lo consiguió pero pronto las dudas y miedo aparecieron con la llegada de Harry, la pelea con él, Dianna sin decir nada. Ella hizo lo mejor que sabía hacer, esconderse, volver a ser quien era antes de la rubia.
Moving too fast
Moon is lighting up her skin
She's falling, doesn't even know it yet
Having no regrets is all that she really wants
Se negó durante mucho tiempo los fuertes sentimientos que tenía por la rubia, solo basto volver a verla para aceptar que estaba perdidamente enamorada de ella. Lo que menos quería era tener el remordimiento por lo haber luchado por Di.
We're only getting older baby
And I've been thinking about it lately
Does it ever drive you crazy
Just how fast the night changes?
Everything that you've ever dreamed of
Disappearing when you wake up
But there's nothing to be afraid of
Even when the night changes
It will never change me and you
Muchas veces por las noches se despertaba asustada pensando que todo había sido un sueño, que no se había reencontrado con la rubia, pero solo tenía que girar su cabeza para mirarla dormir a su lado. Se abrazaba a ella agradeciéndole que continuara con ella.
Going out tonight
Changes into something red
Her mother doesn't like that kind of dress
Reminds her of a missing piece of innocence she lost
El atardecer en el mar era el fondo perfecto para volver a jurarse amor eterno. Nerviosa miro su ramo de rosas rojas, el camino de pétalos rojos que acababa de recorrer, aliso arrugas invisibles en el vestido que su madre no había escogido para ella.
We're only getting older baby
And I've been thinking about it lately
Does it ever drive you crazy
Just how fast the night changes?
Everything that you've ever dreamed of
Disappearing when you wake up
But there's nothing to be afraid of
Even when the night changes
It will never change, baby
It will never change, baby
It will never change me and you
El violín comenzó a tocar anunciando la llegada de la otra novia. Levanto la vista y se encontró con los ojos verdes que amaba. Una sonrisa automática se instaló en su rostro.
Durante ese tiempo ambas habían madurado. Ahora no tenía por qué temer más había encontrado su hogar.
Quizás no tenían su vida soñada y la noche podría cambiar rápidamente presentándoles nuevos obstáculos pero sabía que pasará lo que pasara entre ellas nada cambiaria.
Dianna no pudo evitar besarla en los labios cuando llego al altar provocando tiernas reacciones entre los invitados.
Lea tomo la mano de la rubia, miro al cielo un segundo agradeciendo, más que nunca, que esa noche cambiara.
