Capítulo 3:

Estacionaron el auto a unas cuantas cuadras del predio, esperaron unos cuantos minutos de larga fila, la castaña sabía que no era una ciudad muy grande y no comprendía de donde había salido tanta gente para el espectáculo.

La carpa era la tradicional blanca y roja, con sus características gradas para tomar asiento, ellas lograron conseguir asientos cercanos para no perder un mínimo detalle.

Kari se dedicó a observar a los espectadores y la gran mayoría era gente adulta, contados los niños que asistieron, alguna que otra pareja joven con un pequeño bebé, y el resto grupos de amigos. Apenas lograba entender lo que decían sus amigas ya que el resto hablaban muy fuerte, concentró su mirada en lo que sería el escenario y procuro que su teléfono no interrumpiera, pero al encender la pantalla se encontró con algo fuera de lo común, no tenía servicio y solo indicaba llamadas de emergencia, era raro.

-¿Pasa algo?- Mimi le toco el hombro y se asustó al no estar atenta.

-No hay señal…- Respondió, aun sentía que no estaba del todo bien, tal vez se trataba de que no logro dormir bien.

-Público en general, se les solicita que mantengan silencio que el espectáculo está por comenzar, se les solicita que por favor no tomen fotografías con flash para que no distraigan a los actores, les agradecemos su colaboración y que disfruten de la función-

Las luces se apagaron y solo se ilumino una cortina, por varios minutos quedo intacta, la música apenas empezaba a reproducirse.

-Hace muchos años, cerca del año 1870, nació una joven de la cual sus padres no la aceptaron, y la gente la califico de fenómeno, la pobre sin saber a dónde ir encontró refugio en un circo que la acepto con mucho gusto, vistieron su delicado cuerpo con un hermoso vestido de ceda azul, y peinaron su cabello rojo con una galera negra, y para que demuestre que es una bella dama siempre lleva su sombrilla para cubrirse del calor, denle la bienvenida a la preciosa y única AnaMaria, es mitad mujer, mitad cabra!-

Los aplausos no se hicieron esperar, ella no esperaba que iniciaran con la estrella que todos hablaban, las luces la iluminaron solo a la mujer que caminaba como toda una dama de la época victoriana, se escuchaba el ruido que emitían sus pesuñas en la madera por la que caminaba. Llego al centro del escenario e hizo una reverencia, observo al público y emitió una sonrisa, era una chica muy bonita, a decir verdad.

-Os agradezco de su participación, y por si fuera poco os prometéis que esta será la mejor noche su vida- Dejo su sombrilla en el suelo como si de un bastón se tratase, poco a poco levanto su vestido para mostrar sus extremidades, cubiertas de piel blanca, era muy hermosa para ser real -os doy la bienvenida, me llamo AnaMaria y este es mi circo- hizo otra reverencia y camino hasta donde había un sillón, tomando asiento en este permaneció hasta que ingreso un nuevo miembro.

-Han vivido desde el día de su nacimiento juntos, nadie los pudo separar, por ello que este número es dedicado a ellos dos, un aplauso para los siameses. -

Ingreso una persona, pero portaba dos cabezas, se trataban de dos chicos, ambos castaños de ojos verdes, tomaron asiento al lado de AnaMaria que los observaba con cariño.

-¿Alguno sabe porque a Andy le huelen tan mal los pies?-

-No- Dijo AnaMaria.

-Pues porque en realidad es a mí a quien me apestan…- Al principio nadie entendió a que se referían, Hikari apenas soltó una pequeña risa, ya que era evidente que ambos compartían varias partes del cuerpo.

-¿Oigan, oigan, ustedes saben por qué Oli nunca va a baño solo? -

-No- Esta vez respondió el público.

-Porque le da miedo que nos separemos- Ahora la gente reía, junto con los siameses y la mujer mitad cabra, luego de varios chistes similares, fue el turno del mago joven.

-Desde pequeño siempre le ha gustado los shows de magia, y siempre se ha destacado en todos los trucos, es uno de los más jóvenes del circo, sea bienvenido Yamato, el joven mago- Ingreso al escenario un joven de cabello rubio y ojos azules muy bonito, tomo asiento al lado de AnaMaria y de los siameses.

-¿Cómo estas querido Yamato?- Pregunto la mujer, este beso su mano de forma caballerosa, y le sonrió.

-Demasiado bien, ¿y usted como se encuentra? - Hikari observo a sus amigas, era notoria la envidia que sentían y sus mejillas rojas, ahora comprendía porque se había llevado el corazón de muchas jóvenes, ese chico era todo un galán.

-Feliz, ¿que os ha preparado para esa noche? -

-Para usted, este humilde ramo de rosas- Tomo su galera y saco un pequeño ramo de flores negras que se las entrego. Observo al público y sonrió -¿alguno de ustedes conoce algún truco clásico? ¿Como este? - De su galera saco un conejo blanco -ay pero que mal, recordé que tengo una terrible alergia… Permítame señorita- Le entrego la galera -necesito sonarme la nariz- empezó a sacar una gran serie de pañuelos de su camisa, la castaña sonreía ante el acto.

Después de varios trucos que presento el rubio, finalmente sonrió y miro hacia la dirección de AnaMaria.

-Bien, creo que a todos les gustan los payasos ¿no? - Todos respondieron -bueno, en este lugar voy a invocar al famoso "Laughing Jack" con mi magia soy capaz de hasta hacer que les brinde un gran espectáculo, bien necesitamos que suene "Epic pop goes the weasel" productor…- Dijo y empezó a sonar la canción -ahora, dejare esta bolsa de golosinas en el suelo, necesitamos estar en completa oscuridad, de lo contrario no aparecerá…-

Lo único que se escuchó entre la oscuridad fue una temible carcajada, de a poco las luces se volvieron intensas y apareció el payaso comiendo un caramelo, estaba sentado en el suelo. Su risa continua por varios minutos, parecía que no iba a acabar, además que se volvía más tenebrosa.

-¿Qué tal?- Le hablo el mago, pero seguía riendo. -¿Desearías más caramelos?- Consulto.

-Si- Respondió al fin y se hizo un largo silencio.

-Te quiero presentar al público, ¿te gustaría presentarles lo que nos preparaste? -

Elevo sus manos y con una sonrisa dibujada en el rostro, volvió a emitir otra carcajada, Hikari concentró su mirada en las manos del payaso, notando las uñas largas y negras que tenía, además de sus mangas con rayas horizontales, le parecía haberlo visto en su sueño, además de la extraña carcajada, todo era tan familiar.

-Creo que tengo unos globos para los niños- Dijo, cuando bajo las escaleras del escenario tropezó a propósito, golpeándose la cara -estoy bien- su tono era alegre, le entrego a los pocos niños y subió nuevamente con el resto de sus compañeros.

-Bien amigo, ¿por que no eliges a una chica para tocar tu canción? - pregunto el mago.

-Si- miro a todo el público en general y percato su mirada en la joven castaña, se acercó hasta ella y la señalo -pasa- Hikari no sabía que hacer, estaba roja de la vergüenza, el payaso extendió su mano y ella la acepto, lo acompaño hasta el escenario, dejo que se sentara al lado de AnaMaria y los demás, empezó a tocar el piano, estaba muy concentrado al igual que una tímida joven que no le quitaba la vista de encima, por momento soltaba su característica risa, apenas termino todos aplaudieron.

Yamato se acercó a ella y le entrego una bolsa de caramelos para que se la diera al payaso, esta se levantó y se la entrego con una sonrisa. Con sus grandes manos cubiertas por la venda blanca los recibió, pero permaneció con la mirada fija en la de la joven, y volvió a emitir esa sonrisa.

-Ahora tu- Le dijo y le enseño algunas notas en el piano, a pesar de tener largos dedos era ágil en lo que hacía, la joven lo miro, sus plumas decoraban sus hombros, la nariz era puntiaguda decorada en blanco y negro, su rostro era blanco, pero con hermosos ojos azules, el resto de la vestimenta consistía en un traje de tiradores, pantalones cortos, sus mangas y medias hacían juego con las líneas horizontales. Tomo la temblorosa mano de la joven e hizo que ella tocara, de lo nerviosa que se encontraba no podía apretar bien sobre las teclas. -No tengas miedo- Dijo en voz baja -sonríe- por algún motivo esa voz se le hizo muy conocida, palideció, para no demostrar lo asustada que estaba continuo con lo suyo hasta que le permitiera volver a su asiento. -Se lo agradezco señorita- dijo amablemente y la acompaño hasta donde estaban sus amigas.

-Bien amiga- La abrazo Mimi, pero ella aun permanecía en shock, la tomo por sorpresa aquella actuación, en el fondo estaba aterrada al haber recordado algo que estaba en el olvido.

Prácticamente no presto atención al resto del espectáculo, cuando la bailarina de trapo bailaba como una muñeca, no la lleno la alegría y ternura que plasmaba al resto.

La función estaba por concluir, Mimi toco su hombro y se percató de que no estaba poniendo atención a lo demás, su mirada había quedado en el payaso.

-Esperamos que hayan disfrutado de esta noche, los esperamos en próximas funciones- Hablo el mago.

-Nuevamente os agradezco de su participación, y por favor la salida es hacia la derecha- Menciono AnaMaria, toda la gente se levantó, y se hizo un gran tumulto, por lo que las tres esperaron.

-Y creen que me voy a ir sin antes hablarle al sexi mago, se equivocan…- Dijo Mimi.

-No sabemos si podemos conversar con ellos- La tomo del brazo Sora.

-Oigan ustedes tres- Dijo el rubio.

-¿Si?- Respondieron al mismo tiempo.

-Ya deberían irse…- Cuando observaron no quedaba un alma.

-Perdón, ya nos retiramos- Hablo la menor.

-No seas así, hoy estaba lleno- Se le acerco el payaso al rubio. -Les agradezco que hayan venido, pueden ver las siguientes funciones si desean-

-Gracias- Se levanto la pelirroja.

-Tú eras la chica que toco el piano- Señalo el joven.

-Si, ¿perdón lo hice mal? -

-No para nada, solo que no parecías estar asustada- Mimi la abrazo.

-Por si no lo sabias ella es una estudiante y le encantan las historias de terror- le guiño el ojo. Yamato le hizo un gesto a las chicas para que los dejaran solos, la castaña por poco y no lleva de las orejas a Sora y siguieron al mago.

-¿Con que estudiante? ¿Qué carrera? - Pregunto.

-Letras-

-Suena interesante- Menciono. -Como te llamas? No tuve la oportunidad de preguntar tu nombre-

-Hikari, Hikari Yagami-

-Mi nombre es Takeru, espero que te haya gustado la actuación-

-Si, de hecho, pensaba escribir un artículo sobre ustedes, si no les molesta- Sus mejillas empezaban a tornarse carmesí.

-No, al contrario, nos traería más público de ser así- Sonaba alegre, ella le sonrió.

-Ya estamos por cerrar…- Hablo el mago.

-Bien ahí voy- observo a la castaña -perdona a mi hermano, siempre está de mal humor- paso su mano por su cabeza.

-¿Hermano?- Pregunto la joven.

-Si, él es mi hermano, Hikari, fue un gusto conocerte enserio, si puedes, ¿podríamos vernos en este horario? Me entusiasma tu idea del artículo. -

-Si por supuesto, ¿dónde? - Cuestiono.

-En el parque, ¿te parece? No llegues tan puntual, tal vez me retrase un poco…- Parecía que se estaba sonrojando.

-Si, buena idea- Se despidió del joven, y regreso con sus amigas al departamento directo a su cama por el cansancio.


Ambos jóvenes ingresaron a su remolque, uno de ellos busco algo para cenar mientras que el otro retiraba el maquillaje de su rostro.

-¿Piensas que es buena idea?- Cuestiono el mayor.

-Por supuesto que si, recuerdo un rostro similar, pero más infantil…-

-A mí no me parece la gran cosa… Ya inventas…- Empezó a reír con su típica carcajada.

-¿Tú crees eso?- Observo su mano cubierta por una venda blanca y las grandes y filosas uñas -creo que lo mejor será dormir, va a ser una larga y placentera noche…- observo al joven rubio que estaba de brazos cruzados, al momento de sonreirle mostró sus filosos dientes, sus ojos azules estaban muy abiertos y sus pupilas se dilataron y un mechón de cabello negro callo entre medio tocando su nariz, de a poco su carcajada sonó en todo el remolque.


¡Fin de la función!

¿Qué tal están? Espero que les haya gustado la aparición de T.K.

Decidí hacer que T.K se disfrace de Laughing Jack para darle mejor aspecto xD