Koda POV: La buena noticia es que ir por El Valle de Sable nos ahorrara dos días de viaje hacia la aldea, así que le podremos sacar ventaja a los lobos fácilmente, la mala es que hay un enorme tigre dientes de sable custodiándolo, según Emily todo saldrá bien mientras logremos contestar sus tres acertijos, lo cual es bueno porque soy muy bueno con los acertijos.
Lo que me recuerda que tengo que pensar en momentos felices que haya tenido con mis hermanos para poder controlar mis poderes mágicos, aunque la verdad no tengo idea de cómo voy hacerlo.
Aunque esto sea genial, tengo que aprender a poder controlarlo para poder ayudar a Kenai, sé que algo malo le paso… y si no sé qué algo malo pasara en cuanto los lobos lleguen a la aldea, aunque los osos seamos los depredadores máximos del bosque, los lobos son un clan muy respetado por todos los animales del bosque.
Además de que no te conviene meterte con un lobo, porque si te metes con un lobo, te metes con toda la manada.
-Hemos llegado-anuncia Emily.
Estamos enfrente del valle, es una gran extensión de pasto y grandes pinos que cubren todo lo que alcanza a ver nuestra vista, pero hay algo raro con esto, está encerrado entre dos paredes enormes de piedra, además de que no se escucha ningún sonido, admito que es aterrador no poder escuchar ni siquiera el canto de los pájaros.
-¿Segura que no hay otro atajo?-pregunta Bucky asustado.
-No-responde valientemente Emily-Es la única manera, ¿no has visto a los lobos correr? Es la única manera de sacarles ventaja.
Yo también tengo miedo de pasar por ahí, no se ve nada bueno y además… no quiero estar nada cerca de un tigre dientes de sable, pero mis hermanos están en peligro y no dejaré que nada les pase, no puedo permitirlo, ellos fueron los que me criaron, cuidaron y amaron cuando estaba solo.
Si algo llegara a pasarles jamás me perdonaría a mí mismo.
-Emily tiene razón, es la mejor opción…-digo en voz alta, trato de sonar valiente pero no puedo.
Ambos me miran con cara de no me lo creo y luego miran de nuevo hacia el valle, lo peor es que no se escucha nada, es lo que más me asusta.
Trago saliva y pongo una pata en el interior del valle, no ha amanecido por completo así que aún hay oscuridad, en cuanto mi pata toca el suelo una brisa de viento nos golpea, como si fuera una advertencia para que regresáramos.
-Qué cálida bienvenida-bromea Bucky.
-Vamos-digo-Es solo un poco de viento.
Aunque no estoy muy seguro de mis propias palabras.
Nos adentramos en el valle, no parece malo, en efecto todo está muy tranquilo y hasta es agradable, sabía que esto no sería un reto.
De repente escuchamos un rugido imponente, proviene por encima de una de las paredes de roca, volteamos a ver y vemos que hay un tigre enorme ahí parado, luego con gran agilidad salta entre las rocas de la pared y luego aterriza con gracia enfrente de nosotros.
Su pelaje es de color anaranjado, cono el sol, sus patas con negras y sus colmillos y garras con plateados, con más filosos y brillantes que cualquier otro cuchillo que haya visto en mi vida.
-Intrusos-dice mirándonos, sus ojos son verdes, da miedo pero en serio; escuche la historia de Emily pero jamás me imagine que fuera tan aterrador en la vida real…
-No somos intrusos-me apresuro a decir-Solo… Hay una aldea cerca de aquí, y necesitamos llegar a ella lo más pronto posible.
No creo que mentir sea una buena opción, no se ve como el tipo de animal que le gustan las bromas.
-Hay de hecho una aldea atravesando mi valle-dice el tigre, su voz es calmada y elegante, eso lo hace aún más aterrador, este tigre me pone los pelos de punta y al parecer lo sabe, me mira sonriendo, como si supiera que estoy asustado, intento no mostrarlo pero me es imposible-Pero es una aldea de cazadores, ¿Por qué tres osos jóvenes quieren llegar hasta ahí?
-Esos… son nuestros asuntos y son privados-le digo.
-Ustedes vienen a mi casa sin mi permiso-dice mientras se lame las patas-Y ahora me tratan con modales tan malos.
-No queremos problemas señor Tigre, déjenos pasar y le juro que jamás volverá a ver nuestras caras.
-Pero ustedes tienen caras preciosas-dice caminando hasta nosotros, da una vuelta alrededor de mí y me examina, luego hace lo mismo con Bucky y finalmente se detiene con Emily-Sobre todo tú.
Con su garra acaricia el mechón de pelo azul de Emily.
-El azul siempre ha sido mi color favorito-dice con una sonrisa, enseñando todos los colmillos.
Rápidamente me pongo enfrente de Emily, protegiéndola del felino, el Tigre retrocede y se ríe entre dientes.
-¿Ustedes son pareja?
-No, pero no me gusta que molesten a mis amigos.
El felino no deja de sonreír, Emily u Bucky se ponen a mi lado, dejando claro que si tenemos que pelear lo haremos, los tres juntos.
-Un equipo formidable-dice el tigre, no sé si lo dice en serio o no-Ustedes me divierten osos, así que tal vez les permita pasar por mi valle.
Esto me gusta más.
-Pero solo si logran resolver mis tres acertijos.
Muy bien, eso será fácil, siempre que jugaba con Kenai a los acertijos o a las adivinanzas siempre le ganaba, esto será sencillísimo.
-Primero, ¿qué tan rápido pueden correr los osos?
Sin previo aviso ruge y se lanza sobre nosotros, logramos esquivarlo pero nos separamos del susto, el tigre se incorpora y ruge, me alejo corriendo pero en cuanto escucho el grito de Emily me volteo para ver que el tigre ha ido detrás de Emily, me detengo de golpe y corro hacia ella.
El tigre la tiene contra la pared, pero antes de que pueda lanzársele encima, me aviento hacia él y lo empujo con todas mis fuerzas, él se estrella contra el suelo y hasta deja un hoyo en el por la fuerza del impacto.
Me pongo enfrente de Emily y rugo, el tigre se pone en cuatro patas y ruge también, pero antes de que pueda hacer otro movimiento, Bucky lo taclea en el suelo y luego lo golpea con ambas patas, aplastándolo contra el suelo.
Parece que vamos a ganarle cuando el tigre le da un zarpazo a Bucky en la nariz y lo derriba en el suelo, luego se voltea enojado hacia mí, sus ojos arden llenos de furia.
-¡Corre Emily!-le grito.
Ella asiente con la cabeza y comienza a correr hacia la entrada al valle.
Luego miro al tigre que viene hacia a mí, yo me pongo en dos patas y rugo, el hace lo mismo y nos metemos en una pelea, intercambiando zarpazos, los suyos me rasgan el pelaje y llegan hasta mi piel, mientras que los míos apenas le hacen cosquillas.
Le doy un empujo y logro que se ponga en cuatro patas, pero luego toma impulso y me avienta para atrás, yo caigo de espaldas y escucho su rugido, rápidamente comienzo a correr para alejarme de él. Puedo escuchar sus pisadas detrás de mí, me está siguiendo.
Volteo a ver hacia todos lados pero parece no haber solución, no es hasta que veo que hay un camino en la pared de piedra, es mi única opción, corro hacia ella y comienzo a subir, el camino lleva para arriba, pero ya es muy tarde para dejarlo, el tigre me está siguiendo.
Finalmente llego al final del camino, un acantilado, es un espacio circular y eso es todo, aquí todo está lleno de neblina y no se puede ver nada.
Escucho un golpe detrás de mí y lo veo, el tigre ha llegado y ya no hay escapatoria.
Me mira y sonríe, sabe que estoy atrapado.
-Muy bien-dice-Ya sabemos que tan rápido puede correr un oso-saca sus garras y me las enseña-No lo suficientemente rápido.
Retrocedo pero me doy cuenta que estoy al borde del acantilado, un paso más y caeré a mi muerte, nunca antes había sentido tanto miedo, si salto será el adiós, pero mi suerte contra el tigre no es mejor, además de que estoy muy cansado como para pelear otro asalto.
-Ahora, segunda pregunta-dice acercándose-¿Qué tan cobarde eres realmente Koda?
¿Cómo sabe mi nombre?
Me da un zarpazo que me manda a volar hasta el otro lado del acantilado, chocó contra una enorme roca que por poco se quiebra sobre mí, el golpe me dejo sin energía, trato de ponerme de pie pero no puedo, estoy muy debilitado.
-No… no… no soy un cobarde-si voy a morir, no dejaré que me insulte.
-Por supuesto que lo eres-dice acercándose-¿Acaso no te quedaste escondido entre los arbustos cuando los cazadores estaban matando a tu madre?
No… eso es… verdad.
Los horribles recuerdos de las lanzas penetrando el cuerpo de mi madre, y de sus gritos de dolor me vienen a la mente, la pesadilla que había desaparecido hace años regresa.
-No… eso no fue lo que paso.
-O cuando Kenai te vio como un oso y huiste asustado.
No…
-O cuando tú fuiste capturado por Sangilak y dejaste a tu hermano detrás, o como ni siquiera pudiste ir a salvarlo, o como huiste de la aldea en cuanto las cosas se pusieron feas, eres tan cobarde que le das la espalda a tus problemas en vez de afrontarlos, ¡No mereces tu tótem!
Es… cierto, todo es cierto, es la verdad y solo la verdad… soy un cobarde, siempre lo he sido, todo lo que dice es cierto, no merezco mi tótem, defraude a mis hermanos, a mi madre, a todo el mundo…
"No escuches las palabras de necios Koda" esa voz… es Sitka, puedo escucharla, no sé de dónde viene pero la escucho "Tú no eres un cobarde Koda, confía en ti mismo y no tendrás nada que temer"
No sé cómo la oigo pero… ya lo sé, Sitka es mi guía, su tótem es el Águila Guía, y lo tengo presente conmigo todo el tiempo, en mi corazón y ahora me está guiando cuando más lo necesito, debo escucharlo.
"Ponte de pie Koda, y pelea" me dice.
"Siempre habrá gente que quiera hacerte pedazos, desanimarte, quitarte la esperanza y la confianza en ti mismo Koda, pero depende de ti decidir, si dejas que te afecten; o decides ignorarlos y escucharte a ti mismo" ahora es Denahi, claro, El Lobo de la Sabiduría "A palabras sordas, oídos sordos Koda"
"Tú no eres un cobarde, sentir miedo está bien, porque si no tuvieras miedo no estarías vivo Koda"
"Y recuerda, el miedo no es malo, lo malo es dejar que el miedo te domine"
"Y nunca olvides, que el amor es el poder más fuerte que existe en este mundo hermanito"
Ese último fue Kenai… tiene razón, no puedo dejarme ganar, necesito… mostrarle a ese tigre quien manda aquí.
-¡No soy un cobarde!-exclamo poniéndome en cuatro patas-¡Yo soy Koda! ¡Puedes decirme lo que quieras tigre, pero no te escuchare!
-Pero tienes miedo-dice el tigre sonriendo.
-Sí, si lo tengo-le digo mientras me acerco a el- Pero eso no va a detenerme, gente que quiero y que me importa está en peligro, y no dejaré que un tigre egoísta me detenga.
El tigre sonríe.
-Muy bien, esa era a respuesta al último acertijo, ¿Quién eres oso, y que vas hacer?
Cierra los ojos y luego desaparece, literalmente, en frente de mí se desvanece, como si fuera una pila de tierra y luego el viento se la llevase.
Me quedo ahí, en cuatro patas sin poder creer lo que ha pasado… el… ¿era un tipo de prueba?
-¡Koda!-escucho gritos que vienen por el camino donde entre, camino hasta él y veo a Emily y a Bucky corriendo como locos.
-¡Koda! ¿Estás bien?-pregunta preocupada Emily.
-Sí, lo estoy-respondo, aunque no sueno muy seguro.
-¿Y el tigre?-pregunta Bucky preocupado, y mirando hacia todos lados.
-El… se fue.
-¿A dónde?-preguntan ambos.
-Em…-intento buscar una respuesta que suene lógica y creíble-Se fue, y ya no va a molestarnos, podemos pasar el valle sin problema.
Bucky y Emily intercambian miradas, es claro que no saben nada de lo que acaba de pasar, y no creen mi explicación, aunque para ser honestos no los culpo.
-Bueno… será mejor que sigamos, hay que llegar a la aldea lo más pronto posible.
Los dos asienten con la cabeza y comenzamos a bajar de la pared, mientras lo hacemos Emily se acerca a mí.
-Fuiste muy valiente Koda-dice sonriendo, luego se me adelanta y continúa caminando. Yo la veo y no puedo evitar sonreír, por fin las cosas parecen ir bien.
