Kenai POV: El águila nos desvió medio día de camino, supongo que no puedes confiar en tus instintos después de todo; por suerte Tug dice que ya estamos cerca del Salto del Salmón, solo hay que atravesar un valle llenos de géiseres y termas, una tierra de fuego.

El cielo es de color rojo-anaranjado debido a los gases de los géiseres, las piedras son del mismo color y los troncos de los árboles son blancos, que es lo único que se puede identificar entre todo este fuego.

-Bueno… esto no es lo que esperaba-confiesa Raphael admirando el valle-¿Seguro que no hay otra manera?

-Sí, pero tendríamos que subir una montaña y después bajarla, y eso se traduce a dos días de viaje; eso y si no nos detenemos a dormir-Tug.

Suspiro, esta tierra de fuego no me da buena espina, sin embargo ya estamos tan cerca del Salto del Salmón, de Koda, es solo un desafío más y hay que superarlo.

-Vamos chicos, ya estamos cerca-les digo a ambos-Además, después de todo lo que pasamos esto será fácil.

Ninguno de los dos parece muy convencido, pero Raphael da un paso al frente.

-Estoy contigo Kenai-Raphael-Además, en verdad tengo ganas de conocer a tu hermano.

Yo sonrió y luego veo a Tug, quien solo se encoge de hombros y sonríe.

-Ya estamos aquí, ¿no?

Asiento con la cabeza y nos adentramos en el valle, el viaje es tranquilo, aunque ninguno de nosotros logra relajarse mucho, esta no es la mejor atmosfera para estarse tranquilo, para empezar, a cada paso que damos un geiser se activa y esto nos asusta, bueno, a mí y a Raphael, pues Tug solo se ríe de nosotros, ha de haber pasado por aquí tantas veces que ya ha de estar acostumbrado.

Para romper un poco la tensión, Raphael y yo nos ponemos a platicar.

-Entonces-empiezo- ¿Cómo ves nuestra pequeña aventura?

-Bueno… para ser honesto creo que nunca antes me había divertido tanto en mi vida.

Yo sonrió, eso es bueno.

-Y hace mucho tiempo que no tenía tan buena compañía-sigue diciendo mientras mira al frente-Al menos no desde esa noche…

Ya sé de lo que habla, por lo que un silencio incomodo se forma entre nosotros.

-En serio lamento mucho lo que te paso-dice.

-Está bien Kenai-continua Raphael-Tu también sabes lo que es una pérdida, tus padres, tus hermanos, pero tu aun puedes recuperarlos, yo…

-Oye-empiezo-¿Sabes lo que Tanana, la mujer shaman de mi aldea, nos decía a mí y a mis hermanos después de que perdimos a nuestros padres?

Raphael no contesta, pero me indica con la cabeza que prosiga.

-Cuando extrañamos a los que nos dejaron, lo mejor que podemos hacer es estar con los que aún están con nosotros.

Eso deja reflexionando a Raphael.

-No lo sé Kenai… Ya no me queda nadie… bueno, estás tú y Tug, pero tú tienes una familia, y Tug tiene a los osos, yo no tengo nada.

-Eso no es cierto-me apresuro a decir-Me tienes a mí y a Tug, si Tug esta con los osos, pero… ¿Por qué no vienes conmigo y Koda cuando todo esto acabe?

Raphael me mira como si estuviera hablando como un loco.

-Kenai, cuando esto acabe tú y Koda volverán a ser humanos e irán a su aldea, un zorro viviendo con humanos…

-Estoy seguro que Koda jamás pensó en tener tres hermanos humanos Ralph, y aun así mira como terminaron las cosas. No lo sé, podríamos pedirle a la mama de Koda que te transforme en un humano, o vive con nosotros como un zorro, en la aldea tenemos perros, estoy seguro que un zorro no hará ninguna diferencia.

Raphael se detiene y baja la mirada al suelo, yo me acerco a él y le pongo una mano en el hombro.

-No puedo Kenai, hace mucho que olvide lo que significa tener una familia-dice llorando.

Yo sonrió.

-Nunca es demasiado tarde Ralph…

Con mi pata tomo su cara suavemente y luego hago que me vea a los ojos.

-Puedes tener una familia otra vez, con nosotros. Tú, yo, Koda, Denahi, Sitka y Ta´Linda, la prometida de mi hermano, podemos invitar a Tug también, ¿no lo ves Ralph? No tienes que estar solo, nunca más.

Ralph se queda unos momentos en silencio mientras lucha con las lágrimas, baja la mirada y llora en silencio, yo quiero decirle algo más cuando se me lanza encima y me da un abrazo.

-Gracias Kenai.

Yo lo abrazo también.

-De nada Ralph-luego rompemos el abrazo y reanudamos la marcha.

Tug se nos adelantó pero estuvo viendo la escena desde adelante, cuando lo alcanzamos sonríe y me mira muy felizmente.

-Creo que si le haces justicia a tu tótem Kenai.

Yo solo sonrió.

Antes de que podamos volver a caminar, algo cruza el aire y se estrella con una roca que estaba enfrente de nosotros, nos volteamos y lo vemos surgir de las sombras…

Es Sangilak.

¡Nos encontró!

Está igual que siempre, solo que ahora sus ropas están sucias, sus puños están inflamados, sus ojos están inyectados en sangre y su mirada…

Su mirada es lo peor de todo, es la de un loco, está desesperado es un salvaje, una bestia que no parara hasta lograr su objetivo… cazarme.

-¡CORRAN!-grito.

Sangilak lanza un grito de furia y se lanza contra nosotros, nos echamos a correr lo más rápido que podemos, pero entre tantos gases pronto pierdo de vista a Tug y a Raphael, grito sus nombres pero no me responden, esto está muy mal…

Oigo un grito detrás de mí y apenas esquivo el hacha de Sangilak, que se clava en el suelo, el trata de sacarla pero está atascada, así que no espero y lo empujo, cae al suelo y estoy a punto de aplastarlo con mis patas cuando el gira y se escapa de mí, rápidamente se pone de pie y saca un látigo, lo lanza y este se enreda alrededor de mi cuello.

Intento liberarme pero Sangilak aprieta muy fuerte, comienza a arrastrarme hacia él y trato de poner resistencia, pero es inútil… es demasiado fuerte.

-Finalmente-dice sonriendo-Tu eres la pieza que nos falta… contigo por fin tendremos lo que por derecho es nuestro.

-¡Eres un loco, y no voy a permitirlo!-intento ponerme en dos patas y esto lo sorprende, suelta el látigo por un momento pero rápidamente lo vuelve agarrar.

Intento mantenerme en dos patas pero… él es muy fuerte… no creo poder con él.

Jala del látigo y me derriba en el suelo, mi cabeza se golpea con una roca y todo esta borroso, no puedo oír nada…

Debo concentrarme…

Debo seguir luchando… No puedo dejarlo ganar…

-Si-bueno, el oído regreso, lo malo es que tengo que escucharlo- Al fin te tengo donde quería oso, ahora La Bruja hará un buen trabajo contigo.

Quiero ponerme de pie… pero no puedo, me duele la cabeza, y puedo sentir la sangre corriéndome por la cabeza.

Creo que después de todo… termino.

Normal POV: Sangilak estaba a punto de llevarse a Kenai cuando Raphael salió de entre unas rocas y lo mordió en el brazo, Sangilak profirió un grito de dolor y trato de abatir al zorro, sin embargo Raphael era más rápido y lograba esquivar la enorme mano de Sangilak, se movía a través de su cuerpo con agilidad y lo rasguñaba, mordía, en las partes indefensas de su cuerpo.

Sangilak profería maldiciones mientras inútilmente trataba de derribar a Ralph, finalmente el zorro corrió hasta la cara de Sangilak y le dio una buena rasguñada, este grito y Ralph se bajó de él, justo a tiempo pues Tug llego y embistió a Sangilak, quien comió tierra por el impacto, y justo a su derecha había una gran roca, Tug corrió hasta ella y comenzó a golpearla, esta estaba cediendo, aunque muy lentamente, por lo que Ralph llego y comenzó a empujarla también.

Aunque Ralph no era muy fuerte, él y Tug lo estaban logrando, la roca se estaba viniendo abajo, Sangilak se estaba levantando lentamente, por lo que los dos amigos golpearon aún más fuerte.

Finalmente la roca cedió y se vino abajo, enterrando a Sangilak bajo su peso.

-¡Es nuestra oportunidad, corre!-grito Tug.

Los dos corrieron hacia Kenai.

-¡Kenai, debemos irnos ahora!-le grito Raphael al oído, pero Kenai estaba muy herido.

-¡Arriba chico!-exclamo Tug mientras ayudaba a Kenai a ponerse de pie-Si no nos vamos ahora tal vez no podamos escapar.

Kenai se levantó y sacudió la cabeza, seguía herido y cansado, pero ahora por lo menos podía caminar.

-¿Qué paso?-pregunto.

-Historia para otro día-Raphael-Es hora de irnos.

Eso basto para Kenai, los tres comenzaron a correr, ahora juntos, no pensaban separarse por nada.

Finalmente encontraron la salida del valle, sin embargo estaba dividida por un acantilado, la única forma de pasar al otro lado era por medio de un tronco tumbado entre los dos lados que servía como un puente.

-¡Rápido, crucen!-grito Tug.

Tug iba primero, detrás de el Raphael y hasta el final Kenai, los tras pasaron con rapidez, Tug llego primero y Raphael estaba a punto de llegar a otro lado, cuando Kenai se resbalo del tronco y por poco cae, vio hacia abajo y la vista no le ayudo.

Había un lago debajo de ellos, pero la corriente era demasiado fuerte… no sobreviviría a la caída, y si lo hacia el rio terminaría el trabajo, Kenai trato de ponerse de pie, pero algo lo agarro de una de las patas traseras y lo hizo caer, Kenai volteo para atrás y vio que Sangilak estaba ahí, en el inicio del tronco, aún tenía el látigo en sus manos, y con eso había hecho a Kenai caer.

-¡NO!-grito Raphael, rápidamente corrió por el tronco, a pesar de las advertencias de Tug, llego a la cabeza de Kenai, se subió en ella y luego salto hacia Sangilak, aterrizo en su cara, se sujetó con sus garras a su mejilla y le mordió la nariz, como si fuera un tomate, la nariz de Sangilak estallo y la sangre comenzó a correrle de la nariz a la boca, esto hizo que Sangilak retrocediera, luego Ralph bajo y con sus mandíbulas partió el látigo de Sangilak, liberando la pata de Kenai.

Kenai POV: Rápidamente volteo para ver a Ralph, quien acaba de partir el látigo de Sangilak a la mitad, está ahí parado viéndome, sus ojos reflejan agradecimiento, miedo, felicidad y valor, pero… ¿Por qué?

-Kenai… gracias por todo, encuentra a tu hermano.

Antes de que pueda analizar sus palabras, Ralph se voltea y Sangilak aparece de nuevo, tiene la nariz ensangrentada, grita y alza su hacha con ambas manos, va a caer encima de Ralph…

Pero no, este salta hacia atrás y logra esquivar el hachazo de Sangilak, este da en el tronco del árbol y este se parte a la mitad, se viene abajo… ¡Vamos a caer!

Sin pensarlo corro hacia el otro lado, pero el tronco ya está cayendo, por lo que tengo que escalar y antes de que el tronco caiga por completo salto hacia la seguridad del otro lado.

Aterrizo en la tierra golpeándome el estómago… pero no importa porque lo conseguimos, me pongo en cuatro patas y miro a Tug.

-¡Lo logramos!

Sin embargo Tug no está festejando conmigo.

-Tug, ¿Qué pasa?-pregunto, no entiendo lo que está pasando, Tug esta horrorizado, como si algo horrible acabara de suceder…

Un momento, ¿Dónde está Ralph?

De repente lo comprendo, veo hacia todos lados, Raphael no está con nosotros… pero si él estaba justo detrás de mi….

No.

Miro hacia el rio, las dos partes del tronco están siendo arrastradas por la corriente, no hay señal de Sangilak… ni de Ralph.

-¡Ralph!-grito con todas mis fuerzas, pero no hay respuesta-¡Ralph! ¡RALPH!

Nada, no hay respuesta, solo el sonido de la corriente del agua…

-No, no, no, no esto no está pasando-Ralph no puede estar muerto, no, el… no-¡RAPHAEL!

No podemos dejarlo, debemos ir por él, estoy seguro que…. Debe haber algo que podamos hacer, no, el… pudo sobrevivir, sí, hay esperanza, tal vez… tal vez…

Siento una pata en mi hombro, me volteo y veo a Tug, quien solo mira al suelo y niega con la cabeza.

-No hay forma de que sobreviviera a esa caída Kenai.

-No…-susurro, no es cierto, Ralph no puede estar muerto.

-Ven Kenai… El Salto del Salmón está cerca-dice Tug en voz baja, luego camina lentamente hacia el bosque.

Yo miro una vez más hacia el rio, Ralph… lo siento, jamás debí pedirte que te nos unieras… lo siento mucho.

Me doy la vuelta y comienzo a caminar hacia el bosque detrás de Tug…

Lo siento mucho Ralph… pero te prometo algo… tu sacrificio no será en vano amigo.

Normal POV: Sangilak salió del agua tosiendo, había logrado sujetarse a una parte del tronco y la corriente lo había llevado hasta la orilla, ahí se bajó del tronco y camino hasta la tierra, ahí se echó y comenzó a descansar.

-Ese oso… me las va a pagar.

-Ahórratelo Sangilak, desde aquí yo me hago cargo-alguien dijo.

Sangilak levanto la vista y lo vio, El Oso del Odio estaba ahí, mirándolo con una sonrisa en su horrible rostro.

-¿Tu?-pregunto Sangilak, sin poder creerlo-¿Qué haces aquí?

-La Bruja se cansó de tus fracasos humano-dijo el oso sonriendo-Y después de mi éxito con los dos hermanos, bueno, digamos que mi eficiencia es indiscutible.

Luego se acercó hasta que estuvo frente a frente con Sangilak.

-Ahora, ¿Dónde está El Oso del Amor?