Las chicas no podían estar más que felices con la llegada de Maya, al final habían escogido ese nombre para la pequeña castaña clara.

Lea organizo una pequeña fiesta de bienvenida e inauguración de su nueva casa con sus amigos y familiares para recibir a su esposa e hija.

Cuando se quedaron solas el verdadero trabajo inicio. Cada vez que la pequeña se levantaba durante la noche Lea también lo hacía para acompañar a Dianna.

Entre ambas bañaban a la pequeña cada noche, y cuando está dormida, se tomaban su tiempo para pasarla en pareja, aunque la mayoría de las veces solo miraban algún capitulo abrazadas en la cama hasta que el sueño las vencía.

-Hola mis amores – saludo Lea llegando a la cocina

-Hola, ¿A dónde fuiste? – pregunto la rubia acunando a Maya

-Fui por un regalo para ti – sonrió

Se acercó para besar a la rubia, dejo un sobre en la mesa y le pidió a la bebe

-Se supone que lo tienes que abrir – la ánimo a tomar el sobre mientras le hacía caras a su hija

Di lo abrió y comenzó a leerlo. Al terminar miro a su esposa

-Muchas gracias, pero no… - dejo el sobre

-Amor, no hay problema, estamos a poco de abrir la academia y no te podré ayudar mucho con Maya, quiero que descanses aunque sea un poco – dijo tratando de convencerla

-Pero es muy pequeña aún…no has estado sola con ella…- comenzó a enumerar las razones del porque no debía

-Ya tiene 2 meses, te puedes sacar la leche que le toca para alimentarla, no he estado sola porque no has querido pero estoy muy segura que poder cuidar a mi hija – la miro seria - ¿o acaso desconfías de mí?-

Para Dianna estaba siendo difícil decidir, no se había separado de su pequeña durante los 2 meses, y las únicas veces que Lea la cuidaba era cuando ella se bañaba. Pero no era culpa de la morena sino que ella no lo permitía por temor.

-Vale…lo hare – el rostro de Lea se ilumino – iré al spa con Naya pero al primer problema me vendré de inmediato, igual quiero que me mandes mensajes para saber que todo está bien –

-Lo hare amor, si estas más tranquila pero tienes que descansar…estos dos meses has hecho un trabajo increíble con nuestra hija – se acercó para dejarle un dulce beso en los labios

Dianna estaba parada en la puerta de entrada cuando vio bajar a Lea sin la bebé

-Ya se quedó dormidita, el alimento está preparado, todo está en orden rubia – paso sus brazos por la cintura de su esposa

-No se te olviden los mensajes y fotos – se lo recordé haciendo que Lea rodará los ojos

Lea la acerco más a ella y la comenzó a besar de manera hambrienta

-Te extrañaremos –

Le abrió la puerta, el auto de Naya ya estaba frente. La empujo y cerró la puerta.

Dianna camino un poco nostálgica con su amiga

-Cambia esa cara, Lea y Maya sobrevivieran, nosotros nos iremos a descansar –

En cuanto vio el auto arrancar, suspiro. Debía confesar que estaba un poco nerviosa.

Subió a su habitación para acomodar su ropa dando vueltas a la habitación de Maya para revisar que todo estuviera bien.

Cuando despertó la pequeña, le cambio el pañal y bajaron para tomar un poco de sol en el jardín. Le hablo a Camila para invitarla a dar una vuelta con su pequeña, la cual acepto con gusto.

Preparo el bolso con todo lo necesario para su salida, guardo la carriola en el maletero y coloco a su pequeña en el asiento especial.

No tardaron en llegar a un pequeño parque donde Camila ya las esperaba. Se acercó para ayudar a su amiga.

Una vez que Maya estaba lista en su carriola caminaron por el parque mientras hablaban sobre la apertura de la academia.

Se sentaron en una banca donde podían mirar a algunos niños jugar, Lea saco a su pequeña y le pidió a su amiga que le tomará una foto para enviársela a la rubia con la descripción "salimos a pasear, todo bien J"

Después del paseo Lea llego con su pequeña a casa, donde le dio de comer y se preparó su comida.

Ambas tomaron una pequeña siesta antes de que el olor a popó despertará a la morena que inmediato fue a cambiar a su hija.

De nuevo bajaron a la sala donde dejo a su pequeña en una silla mientras ella le tocaba algunas canciones al azar logrando sacarle algunas risas a su hija.

Aprovecho esos momentos para volver a enviarle una foto a su esposa con la descripción "Ya comimos, ya dormimos y ahora estamos cantando, besos".

Naya miraba divertida a su amiga que estaba más pendiente de su celular que del hombre guapo que masajeaba su espalda.

-Te has vuelto muy gay – dijo Naya una vez que estuvieron solas

-¿De qué hablas? – miro a su amiga dejando el celular a su lado

-El tipo que te estaba tocando, era un bombón comestible – hizo un gesto obsceno – y tu ni lo miras – negó

-Si lo mire, era muy guapo pero mi mujer está mucho mejor – la morena rodó los ojos

-Ese dios no lo ves dos veces- dijo incorporándose – y voltea a otro lado, siento tu mirada desnudándome – dijo consiguiendo que su amiga se avergonzara

-Lo vuelvo a repetir Lea está mucho mejor que tu –

-No creo que tenga este par de chicas- dejo caer su toalla un poco para mostrar sus pechos desnudos

-¡Naya! Cúbrete – le pidió totalmente roja

En casa Lea terminaba de bañar a la pequeña, colocándole su pijama de conejos rosados

-Ya quedamos limpias para dormir – la tomo en brazos, miro su reloj – todavía falta para que mamá llegue, podemos mirar dibujos animados hasta que sea la hora de dormir – propuso

Llevo a la pequeña hasta su cama, donde se acostó con ella sobre su pecho, colocó una canal de dibujos animados, los más adecuados a su edad que encontró.

Dianna regresaba más relajada a su casa, tenía que agradecerle a su esposa el regalo, pues lo necesitaba, necesitaba un tiempo para ella y con su mejor amiga.

Al ingresar a su casa la encontró en silencio y solo la luz de la cocina prendida. Camino despacio hasta su habitación donde solo estaba la luz que emitía la televisión.

Se encontró con una imagen que no tardo en capturar. Su hija estaba dormida sobre el pecho de su esposa que también se encontraba dormida.

Los meses siguieron pasando y la academia por fin estaba funcionando, Camila y Lea invitaron algunos amigos para dar clases ya que tenían mucha demanda y no querían saturarse.

Por lo que Lea solo daba algunas clases en la mañana para tener libre la tarde y quedarse con sus chicas.

Dianna había regresado al trabajo tomando solo algunas horas donde Lea cuidaba a la pequeña en la academia, al salir la rubia iba por su hija para llevarla a casa.

Estaban por ser su aniversario y la rubia tenía el regalo perfecto. Había rentado una cabaña en un pueblo cercano a la ciudad donde pasarían las 3 un fin de semana.

-¿Qué en el pueblo no venden comida? – pregunto Naya manejando el carrito del supermercado

-Quiero hacerle una cena especial y no sé si venden las cosas allá, por eso me aseguro – dijo mirando su lista para saber que le faltaba

-La pequeña ya se durmió y si seguimos aquí hare lo mismo – se quejó cual niña pequeña

-No puedo creer que Maya se comporte mejor que tú, para la otra no te traigo –

-Hablas como una madre- se volvió a quejar

-¿Adivina qué? Soy madre…ahora vamos a los vinos –

Naya hizo un pequeño puchero para después seguir a su amiga

Lea llego a casa después de una reunión de trabajo. Se encontró con la rubia en la cocina.

-¿Maya se durmió? – pregunto después de saludar a su esposa

-Sí, fuimos a pasear con Naya y llego cansada –

-Te tengo una excelente noticia – dijo muy emocionada

Dianna se sentó para prestarle toda su atención

-El próximo fin de semana, van a grabar un video clip y nos pidieron que nosotros fuéramos las bailarinas, que hiciéramos toda la coreografía-

-¿El próximo fin de semana? – pregunto, para asegurarse que había escuchado bien

-Sí, desde el jueves comenzaremos con la coreografía, el viernes la enseñaremos a los bailarines, que serán de nuestros alumnos y grabar sábado y domingo…esto le dará mucha publicidad a la academia –

La morena esperaba una reacción más animada por parte de su esposa, pero solo se encontró con la mirada seria de su parte

-Olvidas que el próximo fin de semana es nuestro aniversario y tenemos planes para ir a la cabaña-

-Claro que lo recuerdo, lo tengo anotado en el celular, pero podemos cambiarlo de fecha, esto es importante – dijo acercándose a su esposa y tomarla de las manos

-¿Más importante que nuestro aniversario? ¿Qué nuestra familia? – dijo afectada

-No lo cancelaremos, solo cambiaremos la fecha –

Trato de besar a la rubia pero esta se alejó, levantándose

-Tenemos tiempo planeando esta salida, nuestras primeras vacaciones en familia, tuve…estoy haciendo algunas horas extras para poder tomar esos días…pague más por la cabaña porque no querían darme esas fecha… -

-No te preocupes por el dinero, podemos elegir otra sino está disponible…-

-No me importa el dinero Lea…-se tomó unos segundos para calmarse - Camila puede hacerse cargo del video sin problema, podemos tomarnos estos días para nosotras, hemos tenido mucho trabajo, descuidado nuestra relación…solo te pido un fin de semana contigo y nuestra hija – le explico

Maya comenzó a llorar, Dianna miro a su esposa y fue por su hija.

Lea se quedó en la cocina pensando que hacer.

Algunos días pasaron y las chicas no volvieron a hablar del tema.

El jueves llego, Lea se levantó temprano para ir a la academia a preparar la coreografía, dejo un suave beso en la mejilla a su esposa y se despidió de su pequeña que seguía dormida.

Durante el camino aún no sabía bien que hacer. Por un lado entendía el punto de Dianna pero por el otro estaba la oportunidad que posicionar su academia.

-Por la cara que traes parece que no has hablado con la rubia – dijo Camila llegando a su lado

-No lo he hecho, no sé porque es tan cabezota y no acepta cambiar la fecha del viaje, solo serán unos días – se quejó

-La rubia organizo todo, me pidió que organizara tu agenda para que estuvieras libre…está preparando este viaje desde hace tiempo…sabes que puedes ir, no te necesitamos aquí – lo último lo dijo suave, sabía que su amiga se podía molestar

-¿Qué no me necesitan aquí? Somos la imagen de la academia, no puedo irme… el director del video me contacto a mi directamente para hacer el video…eso no lo entiende ella – finalmente exploto dejando sola a su amiga

Camila la miro negando, su amiga tenía problemas en saber sus prioridades.

Por la noche Lea llego a su casa totalmente cansada después de tanto baile. Fue directa a su habitación donde se encontró a la pequeña Maya sobre la cama rodeada de almohada jugando con unos peluches mientras la rubia guardaba prendas en una pequeña maleta

-Buenas noches, amor – se acercó para besar la mejilla de la rubia que se encontraba seria, enseguida le hizo cosquillas a su pequeña antes de darle un sonoro beso en la mejilla – iré a ducharme –

Se perdió en el baño, Dianna miro la puerta por unos segundos. Conocía bien a la morena, sabía que no sacaría el tema o preguntaría sobre porque estaba haciendo la maleta.

-Maya, nosotros nos iremos aunque tu madre no quiera – dijo mirando a su bebé que soltó una pequeña risa

Cuando salió del baño, la habitación se encontraba vacía, salió al pasillo y escucho la voz de su esposa en la habitación de la pequeña.

-Alguien huele a bebé sucio – dijo con voz graciosa haciendo muecas

Lea no pudo evitar sonreír ante esa tierna imagen, se acercó abrazando a la rubia por la espalda

-Llegue a la hora del baño – dejo un beso sobre el cuello de la rubia

La rubia se movió un poco incomoda, dándole a su hija

-Cuídala mientras preparo el agua – camino al baño

Lea miro a su esposa irse

-Parece que mamá está molesta – su bebé la miro seria

Bañaron a Maya entre juegos, Lea le toco colocarle el pijama para que la rubia le preparará la leche.

Lea decidió que ella le daría de cenar a su hija, Di acepto y bajo a la cocina a seguir preparándose para el viaje.

-¿Por qué guardas todas esas cosas? Pensé que hoy prepararías mi comida favorita –

-La voy a preparar pero no hoy, sino el sábado en nuestro aniversario – contesto sin mirar a la morena

-¿Todavía tienes la idea de ir al viaje? – pregunto cansada

-No tengo la idea, es un hecho que iré…-miro a su esposa – es tu decisión si vienes con nosotros o no – guardo las ultimas cosas en una hielera

-Hablar de esto de nuevo no traerá nada nuevo –

-Ya no hay nada de qué hablar, ambas somos adultas capaces de decidir…apaga la luz cuando subas –

Le dejo un beso en la mejilla a su esposa y tomo rumbo a su habitación.

Dianna se encontraba muy nerviosa, sabía que Lea no iría con ellas pero una pequeña parte de ella se aferraba a la posibilidad de que cambiara de idea y las acompañara, aferrada a esa esperanza se durmió.

A la mañana siguiente la rubia aprovecho que Maya estaba dormida aún para guardar todas las cosas necesarias para su viaje.

Miro su celular, le había enviado un mensaje a Lea para avisarle que a las 12 saldría, faltaban menos de 20 minutos y su esposa no aparecía.

Cuando terminaba de arreglar a su pequeña, escucho la puerta de entrada abrirse. No pudo evitar que una sonrisa se escapará de su boca.

Tomo todo lo que quedaba de la bebe y bajo junto a ella.

Se encontró a Lea buscando unos papeles.

-Viniste- dijo emocionada la rubia

-Sí, se me olvido unos papeles para hoy – dijo entretenida buscando entre una pila de papeles sin mirar a su esposa

Dianna apretó los labios para evitar contestar y camino a su auto.

-Por fin lo encontré – contesto Lea creyendo que su esposa estaba aún.

Escucho las puertas del auto abrirse por lo que se asomó a la entrada. La rubia cerraba la puerta de atrás después de colocar a su hija en la silla de auto

-Te vas…- dijo molesta la morena

-Te lo dije ayer, me iba a ir contigo o sin ti – dijo sin mirarla, tratando de ser fuerte

-Tiene que dejar de ser caprichosa – se acercó a ella evitando que abriera la puerta del conductor

-Por favor Lea, no quiero pelear más…ambas hemos decidido, todo está dicho –

Lea estaba bastante enojada, no creía que la rubia se fuera junto a su hija.

-Tú lo decidiste, ¿no pensabas decirme? – le grito, la rubia no pudo evitar soltar las primeras lagrimas

-Te envié un mensaje avisándote que me iría a las 12, cuando te escuche pensé que habías cambiado de idea, pero fui una idiota –

El sonido del celular de la morena corto la conversación. Contesto haciendo que Di logrará abrir la puerta

-Claro, ya voy para allá – dijo Lea antes de colgar