Cuando colgó el celular, vio cómo se alejaba el auto junto a su esposa e hija. Maldijo rumbo a su auto.
Dianna trataba de controlar las lágrimas que se le escapaban. A veces era muy ingenua, pensaba que Lea entraría a razón, eso era lo que más le dolía.
La morena llego a la academia bastante molesta, le conto a Camila lo que había pasado en su casa esperando que estuviera de su lado pero paso todo lo contrario aumentando su molestia.
Cuando Di llego a la cabaña, los dueños se encontraban esperándola, miro que su pequeña estaba dormida en su silla para salir a encontrarse con ellos.
-Buenas tardes, soy Dianna Agron – saludó a la pareja de ancianos
-Buenas tardes, aquí tienes las llaves, nosotros nos encontramos en la casa de frente – señalo otra pequeña cabaña – por si necesitas algo – dijo el señor amable, la rubia asintió
-¿Te encuentras bien? – pregunto la señora, volvió a asentir aguantando las ganas de llorar – No lo pareces pero no quiero ser metiche, cualquier cosa que necesites no dudes en decirnos, nos encanta tener compañía – le sonrió de manera cálida
Dianna solo pudo abrazar a la señora de agradecimiento y sobre todo porque lo necesitaba.
La pareja se despidió. La rubia mando un mensaje para avisarle a Naya que había llegado, después de pensarlo un poco también le envió un mensaje a su esposa.
Ya instalada en la cabaña decidió aprovechar el tiempo y descansar. Salió a recorrer el pueblo con tu pequeña que miraba maravillada los perros que veían por el camino.
-Te encantan los perros, creo que es hora de tener uno en casa, lo hablaremos con mamá – su hija la miraba seria
Después de recorrer unas cuadras más llego a un pequeño restaurante en el cual decidió comer algo.
Pasaba un rato agradable con su pequeña cuando un hombre se acercó a su mesa
-Hola, ¿Dianna…Agron? – pregunto el chico obteniendo la atención de la rubia que antes la tenía en su pequeña
-Si…-pregunto un tanto dudosa
-Hola, soy Ben – sonrió el chico
-Ben, por dios, que cambiado estas – se levantó para darle un pequeño abrazo
-Tú sigues igual de linda – miro a la bebé – asumo que es tu hija –
-Sí, es mi hija Maya, ¿si quieres toma asiento con nosotras? –
-¿Seguro que tu esposo no se molestará? –dijo mirando por el lugar
-No, ella no pudo acompañarnos al vieja – hizo una mueca triste
-¿Ella? Vaya, no pensé…que… -
-Ni yo lo pensé, solo se dieron las cosas, me conquisto por completo…es una gran mujer – no pudo evitar sonreír al recordar a su esposa - ¿Pero tú que haces aquí? –
-Estoy terminando un proyecto para el pueblo, como sabes estaba viviendo en Los Ángeles pero ya regresaré a Atlanta , ¿Cuánto tiempo estarás aquí? –
-Solo vine por el fin de semana, tendría que ser unas vacaciones familiares pero mi esposa tuvo trabajo…importante y no pudo, así que solo somos mi hija y yo –
Lea llegaba bastante cansada a su casa. Al ingresar sintió la soledad en ella, no había pasado un día y sentía que tenía mucho tiempo sin ver a su esposa e hija.
Había leído el mensaje de Dianna pero con tanto trabajo no pudo contestar y la verdad no quería hacerlo porque sabría que terminarían peleando por mensaje. Decidió que lo mejor sería que cada una se tomara estos días para relajarse y hablar educadamente a su regreso.
Maya dormía plácidamente en su cuna de viaje ante la mirada atenta de su madre que hablaba con Naya
-¿Entonces te encontraste con Ben, tu ex…tu primer amor? – preguntaba Naya
-Sí, aunque no fue mi primer amor, el primero fue Kevin de kínder- rio recordando esa época
-Bueno, pero recuerdo que lloraste como una margarita cuando terminaste con Ben, tenías un altar de él – se burlo
-¡Calla! –dijo bajo para no despertar a su hija – Fue mi crush por 2 años hasta que me hizo caso, creo que era normal…no me lo creía cuando me invito a la feria – bebió de su copa de vino
-Me hiciste pellizcarte varias, estabas tan embobada con él, eran muy empalagosos, eso lo recuerdo perfecto –
-Me acuerdo que comparaba mucho a Harry con él…- dijo melancólica
-Por eso no funciono su relación, Ben era un príncipe y Harry un rebelde con cara de niño bueno, pero algo bueno salió de todo esto –
-Así es Naya, una linda morena –
-Hablando en serio, ¿no sentiste nada cuando lo viste después de tanto tiempo? – pregunto chismosa
-Me dio mucho gusto verlo, te puedo decir que sigue igual de guapo y caballeroso pero nada romántico creo que me volví muy gay – pudo escuchar la sonora carcajada de su amiga a través del celular – me despido que mañana nos llevará a conocer unos lugares por aquí cerca, gracias por todo Nayaya –
-Ojala pudiera estar con ustedes pero será para la próxima que Lea se ponga sus moños, cuídense, besos a ambas –
Dianna al colgar, reviso y contesto los mensajes de su familia y se decepciono de no ver ninguno de su esposa.
El sábado tal como le había comentado a su amiga, Ben se ofreció a llevarla a conocer el pueblo quedando fascinada encantada con el lugar.
Para comer decidieron parar en un parque donde había puestos de comida, Ben se ofreció a traer la comida para que ella pudiera darle de comer a su hija.
Cuando llego el chico una señora se acercó a ellos para decirles que hacían una hermosa familia. Ambos no evitaron ruborizarse
-Muchas gracias señora, pero solo somos amigos – contesto el chico educado
-¿Cómo va ser? Si la pequeña tiene rasgos tuyos – sentencio bastante decidida la señora
Ben iba a contestar pero la rubia con una seña le dijo que no lo hiciera
-Gracias señora, que tenga linda tarde- dijo Dianna para sacarse a la anciana
-Eso fue muy raro- dijo mirando a la bebé
-Suele pasar, a veces hay que dejar que las personas crean cosas que no son, porque si les explicas la realidad es mucho peor, así que si ella piensa que somos familia bien por ella – dijo como si nada la rubia dándole una mordida a su hamburguesa
A Lea sentía que ni el sol la calentaba, el director hacia lo que quería con las coreografías por más que ella le explicaba que eso no era lo que había pedido el cantante, solo se arreglaría hasta mañana cuando este llegará para grabar su parte.
Por otro lado no tenía noticias de su esposa e hija, ni un mensaje ni una foto…en un momento de arrebato marco a su esposa pero este la mandaba directo a buzón haciendo que su enojo aumentará, aunque sabía que el lugar tenía poca recepción celular.
-¿Segura que no quieres salir a despejarte? – le pregunto Camila
-No, lo que quiero es matar al idiota del director, no sé cómo lo puedes soportar –
-Se llama paciencia Lea, algo que tú nunca has tenido cuando se trata del baile, siempre haces lo que quieres –
-Claro, porque se lo que hago, vivo de esto y estoy muy segura que se más que ese idiota –
-Relájate, no puedes hacer nada…ve a casa…mañana será otro día –
-No quiero irme a casa porque no hay nadie, Dianna no contesta el teléfono –
-Pudiste irte con ellas, te dije que estas cosas no eran para ti, con que solo hubieras hecho la coreo yo me hubiera encargado de lo demás, así que te aguantas…si quieres vamos a mi departamento, va a ir Jason y unos amigos a tomar cervezas –
Lea termino aceptando el plan de su amiga, aunque el enojo seguía bastante presente.
El domingo por la mañana la rubia comenzaba a guardar sus cosas para el viaje de regreso. La noche anterior se la había pasado jugando con su pequeña y durmiendo juntas en la cama.
Terminaba de acomodar las cosas en el maletero cuando Ben llegó a ella
-Llegue a tiempo para despedirme –
-Aún no nos vamos, desayunaremos y luego tomamos camino, ¿ya desayunaste? –
El chico negó, la rubia lo invito a desayunar, mientras ella preparaba le pidió que cargará a Maya, que era mañana estaba más inquieta que otras veces.
-Ben, ¿Qué raza era el perro que tenían en tu casa? – pregunto desde la cocina
-Maxus era un Beagle, ¿estás buscando uno? –
-Si, a Maya le encantan los perros y creo que es tiempo de tener uno en casa, y la verdad que el tuyo me encantaba –
-Si lo deseas, pudo conseguirte uno…-
-Primero quiero hablarlo con Lea, pero ya tengo tu teléfono cualquier cosa te aviso – el chico asintió
La locación del video era en unas fábricas abandonadas, llevaban la mitad del video antes de que el director y Lea comenzarán a discutir por el mismo hecho de ayer, al final el cantante decidió darle la razón a la morena, por que la idea del director era una tontería.
Salió a recorrer un poco el lugar, para relajarse y regresar a terminar el video cuando algo llamo su atención. En una esquina se encontraba una pequeña bola de pelos gris, se acercó pensando que era un gatito, si lo era le avisaría a Camila porque ella no era amante de estos animales.
El pequeño animal levanto su carita y se dio cuenta que era un perrito. Se colocó en cuclillas para acariciar con cuidado al cachorro y hablarle tierno, pues se notaba que tenía bastante miedo.
Cuando el cachorro tuvo más confianza, se levantó y camino dentro de una caja de cartón, la morena lo siguió con la mirada encontrándose con uno cachorro pero de color blanco.
Hizo el mismo procedimiento para ganarse la confianza del pequeño y los tomo.
-Hey, Lea te estamos esperando, ¿Qué traes ahí? – pregunto al ver a su amiga con una caja de cartón
-Caminando me entre con estos cachorritos, son hembras, no podía dejarlos ahí…están desnutridos- dijo triste
Dejo a los pequeños en el tráiler que la producción les había dado con agua para volver al trabajo.
Terminaron de grabar por la noche, después de las despedidas y agradecimientos Lea llevó a los cachorros a un hospital veterinario para que los checarán.
Dianna llego a la casa y por la ausencia de luz supo que Lea no estaba aún. Bajo a su hija para dejarla en el corral que tenían en la sala mientras baja las cosas.
Terminaba de acomodar las cosas cuando Lea apareció en la puerta con una caja de cartón
-Hola – dijo simplemente dejando la caja para volver al auto
A la rubia le extraño el comportamiento pero no le prestó atención, tomo a su pequeña en brazos para darle de cenar.
La morena volvió a entrar con otra caja dejándola en el suelo.
-¿Qué es todo eso? – señalo la rubia
Lea sonrió a mirar a sus chicas, se acercó rápido para besar las mejillas de madre e hija.
-Me encontré estas hermosuras en el lugar donde grabamos – dijo sacando a las cachorritas de la caja que miraban todo con miedo
Al verlas Maya comenzó a aplaudir emocionada, Lea fue a tomarla en brazos para acercarla y las tocará
-¿Qué hacen aquí? – dijo acercándose a su esposa para mirarlas de cerca
-Hablamos de tener una mascota y bueno…tendremos dos –
-¿Ya lo decidiste tú? ¿Sin preguntármelo? – dijo a la defensiva
La morena suspiro antes de contestar
-No podía dejarlas allá, el veterinario me dijo que por su desnutrición llegan mucho tiempo solos y apenas tienen 2 meses, si lo prefieres podemos quedarnos con una pero me partiría el corazón separar a las hermanas-
Una de las perritas se colocó detrás de otra pidiendo protección. La de adelante parecía estar atenta a cualquier peligro que pudiera existir.
-Son muy lindas para separarlas, las tendremos que educar y el jardín es amplio para las dos –
-Yei, mami acepto a las cachorritas- la morena festejo con su hija que estaba encantado con los animalitos
-Dame a Maya, que la bañare mientras acomodas a las nuevas integrantes –
Lea acomodo a las pequeñas en el salón de familiar, coloco las camas una a lado de otra, junto a un gran tazón de agua y otros tazones con comida especial.
Cuando subía paso por la habitación de su hija que ya estaba dormida, beso su cabecita.
En su habitación Dianna terminaba de salir del baño ya con pijama
-Mañana tendremos que comprarles sus collares y elegir sus nombres – dijo masajeando su cuello
-Bien, por la tarde podemos ir – dijo simplemente
-Me daré un baño que tuve unos días horribles –
-¿Podemos hablar antes? Esta tensión que se siente no me dejará dormir – pidió tranquila la rubia, Lea asintió – Creo que ambas actuamos mal…. –
-Lo siento Di, debí haber ido con ustedes, no me necesitaban todo el tiempo allá, fui egoísta y no vi todo lo que habías preparado para nuestro aniversario…tu eres siempre la que organiza los aniversario y yo solo estoy pasiva, no hago nada para demostrarte cuando te amo, solo quería decirte eso – se acercó a ella para dejarle un suave beso
Dianna no esperaba esa respuesta y actitud de Lea. Ella venia preparada para una discusión y fue lo que menos obtuvo. Simplemente Lea acepto toda la culpa cuando ella también la tuvo.
Escucho la ducha abrirse por lo que no dudo ni un momento en entrar con su esposa.
Lea se sobresaltó al sentir a su esposa detrás de ella
-¿Qué haces aquí? – se giro
Se encontró con el cuerpo desnudo de la rubia
-Yo también soy culpable, pude cambiar el día pero me dolió que no le dieras importancia a nuestro aniversario –
-Claro que le doy importancia – paso sus brazos por la espalda de la rubia para acercarla a ella – Feliz Aniversario atrasado amor – beso a su esposa
N/A: nuevo capítulo a mitad de semana, necesito un poco de ayuda con los nombres para las perritas :)
Muchas gracias por tomarse un tiempo para leer y sobre todo comentar :D
