Normal POV: El Gran Jefe del Oeste se quedó mirando incrédulo al lobo que tenía enfrente de él.

-¿Hablas en nombre de los humanos?-pregunto.

-Sí, Gran Jefe-Denahi-Puedo ver que ha habido un desacuerdo con los humanos, pero puedo decirle que sea lo que sea que haya pasado los humanos no quieren una guerra con sus pueblos.

-¿¡Cómo te atreves?!-gruño Ojos Azules saltando al frente-¡Traidor!

-¡Ojos Azules!-lo regaño El Gran Jefe.

-¡Padre, esto es imperdonable, no puedes dejar que este traidor hable!-Ash intervino.

-Ojos Azules, Ash, cálmense-dijo tranquilamente el Gran Jefe-Denahi no ha dicho nada irrespetuoso hacia mí-pero luego dirigió su mirada a Denahi-Sin embargo, lo que me propones Denahi es… inusual ¿Por qué estas defendiendo a los humanos?

Denahi trago saliva, era ahora o nunca.

-Los humanos… bueno, no son un pueblo perfecto, cometen muchos errores todo el tiempo, a veces más de los que deberían. Pero le aseguro que esa aldea está llena de buenos humanos, con cachorros, hembras y ancianos, por favor no hagan esto, hay otras maneras de solucionarlo.

-¡¿Cómo te atreves?!-grito Ojos Azules saltando encima de Denahi, presiono el hocico de Denahi contra el suelo-¡¿Tienes idea del daño que los humanos nos han causado?! ¡¿Y tú quieres que los perdonemos como si nada?!

-No sé qué es lo que creen que los humanos hicieron-dijo Denahi, quien apenas podía hablar con la pata de Ojos Azules sobre su hocico-Pero créanme, en esa aldea hay humanos buenos.

-¡Traidor! ¿Cómo te atreves a poner a los humanos antes que a tu propia especie?

-No estoy… solo estoy tratando de evitar una guerra…

Ojos Azules había abierto su mandíbula y estaba listo para dejarla caer en el cuello de Denahi, cuando el Gran Jefe hablo.

-Espera un momento Ojos Azules-dijo.

-Gran Jefe, no puede permitir que…

-Si no le diéramos una oportunidad para hablar, no seriamos mejores que los humanos Ojos Azules.

-Pero…

-Es una orden-el Gran Jefe alzo su voz y Ojos Azules retrocedió, sabía que desobedecer a un Gran Jefe era una muy mala idea.

El Gran Jefe se acercó a Denahi, quien se levantó de inmediato del suelo.

-Tú me recuerdas a mi hermano del Sur, él y mi hermano del Este decidieron que la mejor opción no era pelear, sino dejar pasar y seguir adelante, entiendo porque escogieron ese camino, pero yo no pude… Supongo que… bueno, tal vez tengo mucho odio conmigo.

Denahi se acercó lentamente.

-Gran Jefe, yo sé cómo se siente… cargar tanta furia y odio, a veces todos los días de tu vida, pero créame cuando le digo que eso no hace ningún bien a nadie.

-Tú no eres nadie para dirigirte a mi padre de esa manera-intervino Ash, estaba a punto de lanzarse contra Denahi cuando el Gran Jefe lo detuvo.

-Denahi… eres un lobo diferente a todos los demás-dijo acercándose a el-No sé qué hay en ti que… te diferencia.

-Ahora es "especial"-Ojos Azules le susurró al oído a Ash, este asintió y los dos le mandaros miradas llenas de odio a Denahi.

-Respeto que defiendas tus ideas tan ferozmente, pero debo decirte que los humanos han estado cazando a nuestros hermanos estas últimas lunas, no por su supervivencia, sino por diversión, actos de guerra.

-¿Y porque deben morir más hermanos?-pregunto Denahi-Por favor acabemos con esto antes de que empeore.

El Gran Jefe se quedó pensando en las palabras del forastero, camino hasta la gran roca donde antes Ojos Azules había estado observando la aldea humana.

-Pospongan el ataque.

-Pero padre…

-¡Es una orden! ¡Debo hablar con mi hermano del Norte, hasta entonces nadie moverá un bigote del bosque, queda prohibido acercarse a la aldea humana, quien desobedezca se las verá conmigo!

Ojos Azules y Ash estaban furiosos, miraron a Denahi con desprecio e ira, el tonto forastero lo había echado todo a perder.

-¡Ash, Ojos azules!-dijo El Gran Jefe como detalle final-Hasta que tomemos una decisión, ustedes vigilaran a Denahi.

Kenai POV: Estamos ya bajando la colina que da al Salto del Salmón, desde nuestro último encuentro con Sangilak y la caída de Raphael no nos dijimos palabra, creo que Tug aún no puede aceptarlo.

Yo aún no puedo aceptarlo.

-Oye…-dice Tug, creo que está tratando de aliviar la situación-¿Ya tienes pensado lo que le dirás a Koda?

-No, aun no-digo, quiero pensar en Koda y en que pronto estaremos juntos… pero-Tug.

-¿Qué pasa?

Ya no puedo contenerme, tengo que sacarlo…

-Ralph está muerto… por mi culpa.

-Oh no Kenai.

-Yo lo mate-digo, ya no puedo contenerme-Él nos siguió… yo hice que nos siguiera en esta misión que ni siquiera era suya…

-Kenai…

-De no ser por mí, seguiría vivo.

Es cierto, yo fui quien destruyo la cueva de Ralph, yo fui el que lo arrastro a todo esto, yo fui el tonto que se quedó atrás.

-Kenai-dice Tug firmemente, está claro que la hora de la compasión ha pasado, admito que me da un poco de miedo, es como Sitka cuando se enoja-De no ser por ti Raphael hubiera pasado los últimos días de su vida solo, sin amigos, sin familia. Tú le diste una oportunidad de recuperar lo que había perdido hace tanto tiempo, el amor de una familia. ¿Crees que Ralph solo se sacrificó porque quiso? No Kenai, él se sacrificó porque tú eras su amigo, él se sacrificó porque te veía como familia. Ahora, no podemos traerlo de la muerte… eso es imposible, pero lo mejor que podemos hacer es cumplir nuestra misión para que la muerte de Ralph no sea en vano.

Wow… al parecer si necesito a un líder y a un sabio todo el tiempo conmigo para que me muestren el camino, sé que Tug tiene razón… pero aún me duele aceptarlo, Ralph me veía como su familia, y si él no hubiera muerto hubiéramos podido ser una…

Pero él hubiera no existe, y Tug no se equivoca, no puedo dejar que el sacrificio de Ralph sea en vano, debo honrar su memoria, encontrando a Koda y regresando con Sitka, con Denahi y con toda mi ladea, no dejaré que Sangilak o La Bruja sigan dañando a mi familia, a mi hogar.

Le doy una sonrisa a Tug, sé que aún no voy a recuperarme, pero lo haré.

Tug me sonríe, diciéndome que sabe que será difícil, pero lo lograre.

-Ahora vamos Kenai, es hora de que conozcas este paraíso de los osos.

Koda ahí voy, perdió a Ralph, pero no te perderé a ti.

Finalmente hemos llegado al Salto del Salmón, es impresionante.

Hay cataratas por todos lados, y los osos abundan por doquier, hay de todo tipo, machos, hembras, cachorros, con pelaje café, gris, negro, morado… Hay de todo.

Admito que es increíble, ahora entiendo porque a Koda le gusta tanto venir aquí…

-Muy bien, a lo que vinimos-dice Tug-¿Ves a Koda por algún lado?

No, como dije veo todo tipo de osos diferentes pero no veo a mi hermanito.

-No.

-No te preocupes-me asegura Tug-Él debe estar por aquí.

-Eso espero.

Hemos viajado tanto, ahora no puede que este viaje haya sido todo en vano.

-Voy a preguntarle a unos amigos, de seguro ellos vieron…

De repente se escuchan gritos y rugidos por todas partes.

-¡Tug! ¿Qué es eso?-pregunto angustiado.

-No lo sé Kenai, creo que…

De algo golpea a Tug y lo manda hasta el agua, yo intento ayudarlo pero algo me empuja contra una roca y me estrello con ella.

-¡Kenai!-escucho a Tug gritar mi nombre.

Me levanto y alcanzo a ver la tragedia…

Una bestia que creí que no existía más que en las leyendas está enfrente de mí, le muerde el cuello a mi amigo y lo lanza lejos.

-¡TUG!-grito y trato de alcanzarlo pero la bestia me devuelve al suelo con un golpe, luego lo tengo frente a frente.

-Hola, Oso del Amor-me dice.

-Tú no eres real-le contesto.

-¿Ah no?

El Oso del Odio me da un golpe en el rostro, luego me toma del cuello con su mandíbula y me lanza lejos, aterrizo contra el suelo…

Eso me dejo son aire, El Oso del Odio se acerca.

-¿Qué hiciste con Koda?-le pregunto, de seguro el sabe que es lo que le paso, solo hay una forma que El Oso del Odio, una leyenda, este a unos pasos de mí.

-Tu hermano nunca llego aquí, se encuentra de camino a tu aldea de humanos… tratando de evitar una guerra con los lobos.

¿Lobos? ¿De qué está hablando?

-Oh sí, hay problemas en casa oso, tal vez nunca debías haberte ido.

Oh no, las cosas deben estar mal en la aldea, tengo que volver…

El Oso del Odio me da un zarpazo en el brazo, grito de dolor y caigo al suelo, me rasgo la carne… Puedo ver la carne colgando de mi brazo.

-Eres débil, Oso del Amor.

No, ahí es donde se equivoca…

Me pongo en cuatro patas y lo miro a los ojos.

-Te equivocas Oso del Odio-le digo y me preparo para combatir-Soy más fuerte que tú.

Él se ríe y se prepara para la lucha.

-Demuéstralo.

No voy a mentir, tengo miedo, mucho miedo, jamás había visto algo tan horroroso en mi vida, es más grande que yo, más rápido, más feroz, podría matarme con un solo zarpazo y sus dientes… son más filosas que cualquier lanza, colmillo o diente que haya visto en mi vida. Estoy aterrado…

Pero no voy a retroceder, porque yo tengo algo por lo que luchar.

Koda

-¡TIENES MIEDO, PUEDO LEERLO EN TU ROSTRO!-me está provocando, pero no funcionara.

Denahi.

-¡ERES UN COBARDE!

Sitka.

-¡VOY A MATARTE, Y DESPUÉS A TODOS LOS QUE AMAS!

Tanana.

Hago esto por todos ustedes, porque los amo, y su amor me da fuerzas para hacer esto.

-Yo soy Kenai, El Oso del Amor, y nunca perderé una batalla con alguien como tú, porque soy mucho mejor, y cada parte de mi dice patéalo.

-¿Qué estás haciendo?-pregunta, genial, lo he desconcertado-¿Estás cantando?

-Tus reglas nunca vamos a seguir, ven hacia mí sin ninguno de tus tontos trucos, luchemos solo tú y yo, luchemos uno contra uno.

El Oso del Oso ruge y se lanza hacia mí, yo me pongo en dos patas y lo recibo, él trata de derribarme pero no le dejo, le clavo mis garras en su pelaje y lo tiro al suelo, él se levanta rápidamente y trata de darme un zarpazo, pero yo lo esquivo mientras sigo cantando.

-Vamos, intenta golpearme si es que puedes, no ves que esta batalla es enserio. Puedo ver el odio que te causa eso, solitario, sin amigos, yo lo entiendo.

Me lanza zarpazos pero los esquivo todos, cuando se distrae le lanzo uno que lo golpea en la cara, retrocede aturdido y yo me lanzo sobre el ahora que lo tengo en el suelo, le doy una mordida en el hombro mientras lo sigo penetrando con mis garras, pero el rápidamente me empuja con su pata y caigo en el agua, El Oso de Odio se pone en dos patas y alza las delanteras, luego las deja caer sobre mí, pero yo logro girar a tiempo para escaparme.

-No destruirás lo que tenemos, juntos por siempre así estaremos, si tú nos separas, nos uniremos y siempre seremos mejores que tu… Estoy hecho d amor, a a a amor, a a a amor. A a a amor, a a a amor, a a a amor-no dejare de cantar, no solo porque sé que odia eso, sino porque realmente me está ayudando a controlar mi miedo.

-¡CALLATE!-grita.

Antes de que pueda moverme, El Oso del Odio se me abalanza de frente, su cabeza esta contra mi pecho y lo peor es que sigue avanzando, trato de defenderme pero es inútil, no puedo moverme y el aire se me ha ido de los pulmones…

El oso me lanza contra una cueva y atravieso la pared, luego aterrizo en el suelo…

Absolutamente todas las partes de mi cuerpo me duelen, estoy seguro que tengo más de una costilla rota y otra vez puedo sentir el cálido líquido que es la sangre en mi boca.

Pero no pienso rendirme.

Con trabajo me pongo en cuatro patas mientras sigo cantando.

-Esto es lo que somos, este es quien soy yo y si crees detenerme, eso es un gran error-El Oso del Odio ha entrado a la cueva, me mira sonriendo, como si ya hubiera ganado-Soy un sentimiento, que no terminara, No dañaras a mi hogar, y a mis hermanos no herirás…

Nuevamente nos lanzamos el uno encima del otro, logro encestarle una mordido en su oreja negra y luego un zarpazo en la cara, luego varios en todo su cuerpo.

-Vamos, intenta golpearme si es que puedes, No ves que esta batalla es enserio-le doy otro golpe en el hocico y un colmillo de la mandíbula superior se le cae-Sé que piensas que no soy un gran tótem, Porque no sabes de verdad de que estoy hecha.

Mis patas comienzan a brillar nuevamente, ¡Mi magia ha vuelto! Coloco mis dos patas en el estómago del oso y este recibe un baño de mi energía que lo manda a volar afuera de la cueva, vuela por los aires hasta aterrizar al borde de la catarata.

-Yo soy mucho más que un tótem, todo lo mejor de él yo soy, yo soy la furia, soy la paciencia.

El Oso del Odio ruge como nada que haya escuchado y comienza a correr hacia mí, su cuerpo está rodeado por un aura de color rojo y negro, es como fuego, pero estoy listo, estoy brillando, todo mi cuerpo está rodeado por un aura verde.

Él tiene sus ojos puestos en mí, así como yo los tengo en él.

Chocamos y se escucha una gran explosión, creo que hasta hicimos que se le cayeran las hojas a unos árboles, mientras peleamos las auras que nos rodean comienzan a fusionarse, las chispas de color verde, rojo y negras bailan por doquier

- Soy una conversación…-canto esa parte justo en frente de su cara, luego pongo mis brazos debajo de los suyos y me preparo para ponerme en dos patas-Estoy hecho d amor, a a a amor, a a a amor.

Hago que El Oso del Odio se ponga en dos patas y luego lo suelto, El Oso del Odio alza los brazos en el aire para darme otro golpe pero yo estoy listo, con ambas patas le doy un empujón en el pecho y sale disparado para atrás, el oso cae por la catarata.

-Y soy más fuerte que tú, A a a amor, a-a-a- amor, a-a- a- amor, Y soy más fuerte que tú, A- a-a amor, a- a- a- amor, a-a- a amor, Y soy más fuerte que tú, A a-a amor, a-a-a amor, a-a-a amor.

Termino de cantar cuando me acerco al borde, El Oso del Odio ha sido derrotado, hay un enorme cráter en el lugar donde cayó y parece que no va a levantarse…

He ganado.

Ahora puedo regresar a la aldea con Koda, antes de que…

Siento un piquete en mi cuello y luego todo lo que veo es oscuridad.

Normal POV: El Oso del Odio se levantó lentamente, ahora sí que había recibido una paliza, estuvo a punto de caerse dos veces antes de poder ponerse en cuatro patas.

-Eres tan débil, ¡fue tu culpa que nos venciera!

-¡Mi culpa, tú te estabas conteniendo, debimos atacar con más ferocidad!

-La culpa la tiene la Bruja por confiar en un par de inútiles como ustedes-dijo una tercera voz, El Oso del Odio miro hacia donde la voz provenía y vio a Sangilak, todo mojado y sin capa de oso, llevaba arrastrando una gran red…

Que tenía a Kenai en ella.

-¿Tu?-pregunto El Oso del Odio.

-Como pueden ver, mientras ustedes estaban jugando yo hice algo importante.

El Oso se puso furioso y quiso matar a Sangilak, pero estaba muy débil como para pelear.

-No gastes energía tonto-dijo Sangilak-Tenemos lo que necesitamos, es hora de irnos.

El Oso del Odio se sintió humillado, el debería ser el que capturara a Kenai, el que llevaría la gloria a Kisín, pero el estúpido humano les había ganado…

"Esto no se quedara así" pensó.

Sangilak solo sonrió y se dio la vuelta, dirigiéndose hacia la montaña oscura, arrastrando a Kenai detrás de él, y con El Oso del Odio siguiéndolo.

Denahi estaba esperando impaciente el veredicto final de los Grandes Jefes, se sentía impaciente y además desesperado, Ojos Azules y Ash no lo dejaban moverse.

Siempre que Denahi se estiraba o algo, ambos lobos lanzaban gruñidos y enseñaban los dientes, listos para pelear.

-No vengo aquí buscando una pelea.

-Solo quieres llenar la mente del gran jefe con mentiras-dijo con desprecio Ash.

-Escucha yo…

Antes de que Denahi pudiera decir algo en su defensa, los dos Grandes Líderes aparecieron y caminaron hasta Denahi.

-Ojos Azules, Ash pueden retirarse-dijo el Gran Jefe del Oeste, y así lo hicieron, no sin antes darle una última mirada de muerte a Denahi.

-Denahi-dijo El Gran Jefe del Oeste-He hablado con mi hermano del Norte, y hemos decidido darte una oportunidad…

-¿En serio?-pregunto Denahi.

-Sí, pero hay una condición…

Las orejas de Denahi bajaron y su sonrisa se desvaneció.

-¿Qué condición?

Los Grandes Jefes se miraron entre sí.

-Si quieres evitar una guerra, hay algo que debes hacer para nosotros, una prueba de vida o muerte.

-¿Qué clase de prueba?-Denahi.

-Ya llegaremos a eso.

-Si triunfas, el ataque a la aldea será cancelado y nos retiraremos-dijo el Jefe del Norte.

-Pero si fallas, atacaremos y no podrás intervenir, luego cuando acabemos con la aldea, vendrás con nosotros y serás parte de nuestra manada.

Denahi por poco pierde el conocimiento al escuchar las condiciones de los Grandes Jefes, como ellos dijeron, era cuestión de vida o muerte…

Pero no tenía muchas opciones, y como la aldea no aguantaría un ataque en las condiciones en las que estaba…

Tendría que arriesgarse.

-Acepto-dijo Denahi sin miedo.

Hola, la canción que aparece durante la pelea de Kenai y El Oso del Odio es "Más fuerte que tu" de Steven Universe, y con respecto al nombre de Aga su significado es "Madre" me pareció un nombre adecuado para la madre de Koda.