Lea se encontraba preparando el desayuno cantando para divertir a su pequeña que la miraba desde su silla.

-No sé por qué siento que te estas burlando de mi pequeña – se acercó a besar a su pequeña se reía ante los burlescos movimientos que hacia – cuando tengas más edad te tocará bailar conmigo-

La morena estaba más que feliz esa mañana, ya que había tenía una excelente noche con su esposa, celebrando su aniversario atrasado. Aún faltaba una sorpresa para su esposa pero no se la daría hasta tenerla completamente planeada.

Llamo a su esposa para avisarle que el desayuno estaba servido. Le estaba dando la papilla a su pequeña cuando llego la rubia saludándola con un corto beso en los labios y acariciar la cabecita de Maya.

-Buenos días, que buena pinta tiene el desayuno –

-Debo decir que me gusto más la cena- sonrió picara haciendo sonrojar a su esposa - ¿ya tienes algún nombre para las pequeñas? –

Señalo a las perritas que jugaban entre ellas en el jardín.

-Estaba pensando en que Maya los eligiera pero creo que aún falta para que comience a hablar – dijo mirando a su pequeña

-Bueno, ella solo dice pequeñas palabras – se quedó pensando unos segundos – podemos llamarlas Bo y Ta – levanto los hombros

Como si supiera que estaban hablando de ella, Maya comenzó a articular un "Bo" y "Ta", Di sonrió negando.

Al parecer ya tenían nombre para las nuevas integrantes de la familia. Ese mismo día fueron a una tienda para mascotas para terminar de comprar las cosas que necesitaban y hacer sus placas.

Bo era la pequeña blanca que era la más perezosa, prefería tirarse al sol a dormir que jugar con la pelota; Ta, era la gris, la más juguetona y a la que tenían que perseguir para quitarle los zapatos y calcetines.

Maya estaba encantada con los nuevos miembros, sus madres la dejaban en un tapete en el piso donde las perritas se acercaban a ella para jugar.

Era miércoles por la mañana, Dianna se alistaba para irse a trabajar mientras Lea y Maya seguían en pijama.

-Amor, hoy te tengo una sorpresa – dijo Lea acercándose a la rubia con Maya en sus brazos

-¿A qué se debe si te puede saber? –

-Por nuestro aniversario, solo te diré que Cami pasará por ti a las 8 –

-¿Ella cuidará a Maya? – pregunto acariciando a su pequeña

-Nop, tu mamá lo hará, se la llevaré en la tarde con todo el kit de supervivencia, no es que te corra pero se te hace tarde – beso lento los labios rojos de su esposa.

Al medio día Lea y Maya salieron de su casa rumbo al Mouline Rogue.

Hacía tiempo que Lea había dejado de asistir al lugar, ahora las chicas iban a su academia para ensayar los nuevos bailes.

Su sorpresa consistía en sorprender a la rubia con un baile, por lo que desde el lunes había estado trabajando en eso. La conocía tan bien que sabía que verla bailar la provocaba y con todos los efectos que el club le ofrecía, sin duda le volaría la cabeza.

Entro encontrándose con Britney, que la saludo animada quitándole a Maya de los brazos

-Siempre se olvidan de las madres- dijo dramática la morena

-Es imposible con este pedazo de hermosura – dijo haciendo que la pequeña lanzará una pequeña carcajada – Tu encárgate de ensayar que yo me ocupo de ella –

Vio como la bailarina se alejaba junto a su hija.

-Pensé que llegarías más tarde – le dijo Lucy, una nueva bailarina del club experta en baile en pareja

-Maya se levantó temprano de su siesta y quiero asegurarme que todo salga bien –

-Hemos ensayado bastante y en todos nos ha salido perfecto, yo solo espero que tu mujer no quiera cortarme la cabeza –

Lea camino hasta ella. La tomo de la cintura para acercarla a ella

-Mi temor es que quiera un trio contigo –

-Le romperé el corazón, pues no tengo ningún interés en chicas – le contesto alejándose – vamos a comenzar –

Dianna ya se encontraba en su casa, terminaba de darse un baño y miraba su ropa sin saber que ponerse, pues Lea nunca le dijo a qué lugar irían y por más que le marcaba la mandaba a buzón.

Su segunda opción fue llamar a su madre para preguntarle si sabía algo de la sorpresa pero tampoco sabía, solo le dijo que Lea llevó a Maya a las 6 y que pasaría la noche con ellos.

Prefirió esperar a que Camila llegará para preguntarle.

-Se supone que ya deberías estar lista- dijo la morena al verla en bata

-Se supone que tendría que saber que ponerme pero no tengo idea al lugar que voy – la morena rodo los ojos

-Es una salida de noche por lo que puede ser un bar o restaurante y sobre todo algo de fácil acceso…ya sabes para que te pueda meter mano fácil – explico conociendo las intenciones de su amiga

-No puedes ir diciendo eso como si nada, tú crees que me mete mano cuando quiere – pregunto un poco ofendida y ruborizada

-Conozco a Lea, incluso las he visto en…. – comenzó a explicar

-¡Basta! Bajo en 5 minutos – corrió a las escaleras

Lea se encontraba en los camerinos, ya se encontraba vestida y maquillada para el baile que haría junto a Lucy.

Le llego una notificación a su celular, Camila le avisaba que Di estaba ya en el lugar, justo a tiempo pues en solo 5 minutos comenzaba el espectáculo.

La rubia desde que llego al lugar descubrió que la sorpresa era un baile. Había pensado que se trataba una cena en un lujoso restaurante u hotel pero saber que sería un baile sin duda era la mejor sorpresa que podía darle.

Ya no recordaba el último baile que la morena le dio, entre los trabajos, la gira, embarazo y ahora el cuidado de Maya realmente tenían poco tiempo para ellas. Y cuando lo tenían casi nunca había un previo como antes, y realmente lo extrañaba.

Al entrar saludo a la seguridad que le indicaron su lugar preferencial, justo en la barra donde ya la esperaban con una bebida y una sonrisa pícara. Todos sabían que necesitaría más de una bebida para bajar el calor que le provocaría la morena, quizás debería de pedir una bolsa de hielo.

Las luces se apagaron, Dianna se giró para mirar el escenario y le dio un trago a su bebida.

Comenzó a sonar "Oops! I did it again" con la voz de su esposa, esa sorpresa sí que no se la esperaba. Se giró para llamar al barman pero este ya tenia preparado un vaso con mucho hielo.

En cada extremo del escenario aparecieron dos chicas en cada extremo del escenario comenzaron a moverse lento.

La rubia enseguida pudo distinguir a su esposa aún con la mascará que tenía. Las chicas se acercaron, demasiado para el gusto de la rubia, Lea tomo la cintura de Lucy para acercarla aún más a ella, movían las caderas en sincronía con la música.

Lea tomo asiento en la silla que se encontraba cerca de donde estaba la rubia. Por un momento cruzan las miradas, Lea le sonrió.

Lucy se acerca hasta ella hacerle un pequeño baile, todo el público grita emocionado.

-No sabía que te gustaban estos lugares – dijo una voz masculina al oído de la rubia haciendo que se sobresaltará

Se giró encontrándose a Ben con una cerveza en la mano

-Debo reconocer que esas 2 chicas…son increíbles…movimientos perfectos…-dijo mirando fijamente el escenario, desabotonándose los primeros botones de su camisa

Dianna volvió la vista al escenario para encontrarse de nuevo a las chicas bailando juntas. Tenía que confesar que al principio los celos hicieron acto de presencia al ver a su mujer bailando con otra chica tan juntas pero ahora los celos se habían ido para que llegarán las hormonas.

Se imaginaba esos movimientos de cadera sobre ella. Las manos recorriendo su pierna en vez de la de la bailarina. Los brazos alrededor de su cintura pero sobre todo la mirada hambrienta de su esposa en ella.

Bastante acalorada miro su vaso ya sin hielo, para su suerte y el de su autocontrol el baile había terminado

Antes de salir del escenario Lea le regala un guiño que varios hombres se lo quieren adjudicar.

-Vaya, parece que me estaba mirando la morena- dijo Ben con el rostro ligeramente rojo

-Estaba mirando para acá pero no era para ti- dijo la rubia girando su cuerpo de nuevo a la barra, Ben soltó una risa

-¿Sabes para quién es? -preguntó mirando a su alrededor, la rubia asintió- ¿Dime quién es el privilegiado?- preguntó curioso

Dianna bebió de su vaso sonriendo. Tímidamente levanto su mano.

-Nah,es joda...además tú estás casada- dijo señalando su anillo

Pronto la rubia siente unos brazos alrededor de su cintura.

-¿Quién es tu amigo? -preguntó Lea un poco celosa

Desde el backstage vio a la rubia hablando con el chico por lo que se colocó una chamarra para salir a buscarla, ya que esperaba que la rubia fuera a su encuentro.

-Es Ben, un amigo de hace años-

Ben le ofreció la mano y Lea educada lo saludo

-¿Ahora me crees?- le preguntó con burla la rubia

-¿Eres la esposa de Di?- preguntó el chico

-Si, soy la afortunada de tener a esta gran mujer- le dejó un dulce beso en la mejilla -¿de dónde se conocen?-

Antes de que la rubia contestara, el chico se adelantó

-Fuimos novios hace años y nos encontramos hace poco en el pueblo, déjame felicitarte por tu hija, es muy linda-

Lea solo sonrió, y apretó un poco la cintura de su esposa. La rubia estaba en problemas.

-Pues, gracias por cuidar a mis chicas- dijo Lea educadamente

Miro a su alrededor buscando alguna excusa, estaba molesta, muy molesta, pues Dianna no le hablo nada del encuentro.

-Para mí fue todo un placer- Sonrío Ben, encima el chico era guapo, todo un galán

-Hey, Lea...te buscan en los camerinos- dijo una camarera

-Fue un gusto conocerte, Ben-estrechó las manos- te espero atrás, amor- dejo un beso sobre la mejilla antes de irse

Dianna se giró para mirar a su esposa, y se despidió de su amigo.

Lea hablaba con Lucy, cuando está le indicó que mirara hacia atrás

-Hey, pensé que tardarías más-

-Créeme que no quiero perder más tiempo- dijo mirándola de arriba a bajo

-Es mi señal para irme, nos vemos luego Lea- beso su mejilla- un gusto conocerte Dianna- dijo ofreciéndole la mano

Dianna aceptó el saludo

-¿Debo ponerme celosa?- preguntó la rubia

-No,100% heterosexual- se acercó a su esposa

Colocó sus brazos en la cintura de la rubia, se acercó rozando sus labios

-¿Te gusto el baile?- preguntó tentándola evitando besarla

-Me acabe todo el hielo del bar- atrapo los labios de la morena – pero lo que más me gusto fue escuchar tu voz, creo que eso me encendió más -

-Espera a que lleguemos a casa- se separó del beso

Lea se alejó a tomar su bolso. Camino a la salida

-¿Vienes?- preguntó desde el marco de la puerta

-¿Tienes...-señaló su cuerpo- el traje...-

-Lo tendrás que averiguar, vamos-

Durante el camino a casa, ambas hicieron un gran esfuerzo para mantener las manos alejadas.

En cada alto que les tocó se miraban con lujuria.

Al llegar a casa Dianna arrojó ambos bolsas al suelo.

Atacó sin piedad los labios de su esposa. La arrinconó contra la pared.

-Para...para...un poco- dijo Lea tratando de controlar su respiración ahora que la rubia atacaba su cuello

-Vamos a la habitación- mordió su cuello

Tomo a su esposa de la mano llevándola a la habitación.

Al llegar a la habitación Lea fue quien tomó el control.

Arrojó a la rubia sobre la cama, lentamente se fue quitando la chamarra.

Dianna sentía que moriría con todo el calor que sentía en ese momento.

La morena se acercó para besarla. La rubia pasó sus brazos detrás de su cuello y con sus piernas la atrajo más cerca de ella

-Con ese atuendo me matas...pero me encantas más sin el-

Poco a poco la ropa fue siendo lanzaba por la habitación.

-Joder...me encantan tus piernas- dijo la rubia acariciando sus piernas dejando uno que otro beso sobre ellas

-A mí me encantaría que prestaras mayor atención un poco más al norte- dijo con voz ronca la morena

-Pero que desesperada...para allá voy- dijo con una sonrisa pícara

Lea apretaba las sábanas ante las acciones que la rubia realizaba en su centro.

No tardó mucho para que la morena llegara al orgasmo.

-Parece que no he perdido el toque- dijo orgullosa la rubia besando a la morena

-Déjame recuperarme y sabrás lo que es mi toque- hablo tratando de recuperar la respiración

-Mientras lo haces iré por un poco de agua-

Se levanto desnuda y tomó su bata saliendo rumbo a la cocina.

Tardó unos minutos antes de regresar a su habitación.

Al llegar se encontró la cama vacía. Pensó que la morena se encontraría en el baño, por lo que se acercó.

-No estoy en el baño- susurro la morena detrás de ella

La giro, desató la bata y la cargo hasta el tocador que tenían en la habitación.

-Vas a tirarme- dijo entre risas

-Nada de eso, te quedarás aquí sentada mientras yo hago todo el trabajo- beso a su esposa antes de arrodillarse.

Ambas ya se encontraban en la cama, abrazadas y desnudas.

-Extrañaba mucho tenerte desnuda- dijo la rubia estrechando a su esposa

-Tu no me dejas dormir desnuda- dijo besando suave los labios de su esposa

-No, ya que Maya sea grande puede venir a nuestro cuarto y no quiero que te vea desnuda-

-Aún es muy pequeña...-

-Pero luego se te hará costumbre y no quiero preguntas incomoda de nuestros hijos- le regresó el beso

-¿Nuestros hijos?-

-Si, ahora es tu momento para quedarte embarazada-

-Es cierto, pero falta tiempo, Maya es pequeña aún...-

-Dos años más y listo...- volvió a besarla de manera lenta

-Podemos practicar desde ahorita para que nos salga tan lindo como Maya- dijo la morena colocándose sobre su esposa para comenzar a besarla de nuevo

En la mañana Dianna se levantó temprano para alistarse e irse al trabajo.

Cuando terminaba de preparar el desayuno Lea llego a la cocina.

-Buenos días, amor- la abrazo por la espalda

-Buenas, ya está listo el desayuno-

-Pues no te veo en la cama desnuda- dijo separándose de ella para mirarla

-Temo decirte que eso no es posible porque me tengo que ir al trabajo, ¿tú pasaras por Maya?-

-Si,me baño e iré por ella...por cierto tenemos que hablar de tu amiguito...-

-No hay nada de qué hablar, creo que ayer te dejé muy en claro a quién amo es a ti y no necesito mirar a nadie más porque eres todo lo que necesito y quiero- se acercó para besar dulcemente a su esposa- ahora no me quites el tiempo que voy tarde- le dijo cuando vio que la morena le quería decir algo

Lea escucho la puerta cerrarse

-Solo quería decirle que tenía un chupetón pero creo que alguien más en tu trabajo le dirá- dijo mirando a Bo y a Ta

N/A: un capítulo más para la historia, creo que ya les habia comentado que estamos cerca del final...

Muchas gracias por todos sus comentarios!