Para Lea el tiempo pasaba volando, recordaba aún como si fuera ayer cuando nació su pequeña, que ahora tenía 3 años de edad, que aunque su madre biológica era la rubia, físicamente era su copia.

Se encontraba recargada sobre su auto esperando que su pequeña saliera de sus clases de pintura, porque la enana tenía una gran vitalidad y demasiada energía por lo que ambas decidieron que asistiera a clases de pintura y futbol.

-¡Mami! – llego corriendo la pequeña morena

-Hola amor – se agacho para estar a la altura de su hija y abrazarla - ¿Cómo te fue hoy? – pregunto después de saludarla

-Bien, mira pinte unos perritos como Bo y Ta – dijo animada mostrándole el dibujo

-Son igualitas, seguro a mamá le encantará –

Abrió la puerta trasera para colocar a su hija en su asiente y partir a casa donde una rubia las esperaba.

Dianna terminaba de organizar unos documentos del trabajo, miro su agenda y vio una fecha importante…mañana podrían saber si el tratamiento de Lea había dado resultado.

No pudo evitar sonreír ante la idea de que pronto su familia creciera.

Había pensado que sería complicado criar a Maya, los primeros meses pensó en solo tenerla a ella pero conforme pasó el tiempo ella y Lea se complementaron tanto que no tenían problema con su pequeña.

Ella escuchaba a sus compañeras de trabajos quejándose de lo difícil que era ser madre, ya que no contaban con el apoyo de sus esposos pero ese no era su caso, por lo que comenzaron semanas atrás con el tratamiento para quedar embarazas de nuevo.

Escucho la puerta de entrada abrirse y a su pequeña venir corriendo hacia ella. No dudo en tomarla en brazos y darle un sonoro beso sobre su mejilla.

Maya le platicaba todo lo que había hecho durante sus clases de pintura.

-Me tengo que ir a la academia – informo la morena mirando su reloj – llego antes de la hora de la cena –

Se acercó a su hija dejándole un beso sobre su mejilla, después fue el turno de su esposa, le dejo un beso en los labios que la rubia se encargó de alargar.

La morena llegó a la oficina donde estaba Camila hablando por teléfono

-Acaba de llegar – dijo mirándola – ahora se la paso –

Le tendió el teléfono a Lea que contesto.

Camila miraba atenta la conversación que su amiga tenia por teléfono

-¿Qué querían? –pregunto curiosa

-Quieren que vayamos por 2 semanas al hotel…- dijo sentándose

-Pero eso es genial ¿no? –

-No lo sé…te vas a casar…-

-¿Cuándo tendríamos que ir? - Lea señalo en el calendario del escritorio – Tengo una semana dejar todo listo para la boda, vamos a la Riviera y regresando me caso no veo el problema – señalo muy entusiasmada

-Tal vez este embarazada… - dijo preocupada

-¿Ya te hiciste la prueba? - la morena negó

-Mañana es el plazo que nos dio la doctora para saber si funciono, dijo que era posible que sintiera algunos cambios pero me siento exactamente igual – soltó frustrada tapándose el rostro

-No te preocupes, hagamos algo…si estas embaraza nos olvidamos de todo el viaje a la Riviera…sino vamos a revivir cuando solo éramos tu y yo trabajando en el hotel sería mi mejor despedida de soltera, ¿estás de acuerdo? – propuso con tanta alegría que Lea no pudo decir lo contrario

Dianna comenzaba a preparar la cena sin perder de vista a Maya que jugaba en la sala junto a Ta y Bo.

-Mami – grito la pequeña para recibir a la morena que la abrazo llenándola de besos.

La dejo de nuevo en la sala para ir a la cocina junto a su esposa

-Pero que carita traes amor- dijo sin dejar de preparar la cena

Lea soltó un bufido y se sentó en la barra

-¿Quieres contarme que te pasa? –

-Nos hablaron de la Riviera Maya, quieren que regresemos por 2 semanas al hotel…Camila le entusiasmo la idea, quiere que sea su despedida de soltera…-

-Eso es bueno, tu no sabías que hacer de despedida – dijo mezclando la salsa poniendo poca atención a su esposa

-No me escuchaste bien – le reclamo obteniendo la atención de la rubia – Me tendría que ir 2 semanas al hotel de la Riviera, me iría a México… -

Dianna dejo de mezclar para captar lo que su esposa acababa de decirle. Desde que se había ido de gira no se había separado más de 2 días, sería bastante duro estar sin ella dos semanas.

-Además estoy preocupada…mañana sabremos si el tratamiento tuvo éxito – suspiro mirando a su hija

-Hey, mañana a primera hora iré a buscar una prueba y lo sabremos…y sino es positivo lo volveremos a intentar, no quiero que te preocupes por eso – se acercó para dejarle un dulce beso en los labios

Tal como lo dijo Dianna se levantó más temprano de lo normal para ir por la prueba.

Se levantó, baño y arreglo sin despertar a su esposa. Fue a mirar al cuarto de su hija que igual que su madre seguía dormida.

Bajo al primer piso y salió rumbo a la farmacia.

Cuando regreso la casa seguía en silencio, sus chicas seguían dormidas.

Subió a su habitación, dejo la bolsa sobre la mesa de noche.

Se acercó hasta su esposa que seguía dormida

-Amor…- dijo suave acariciando el rostro de la morena

La morena se movió para evitar el contacto y seguir durmiendo.

-Lea, cariño…ya tengo la prueba – probo de nuevo la rubia

La morena abrió un poco los ojos, se encontró con la sonrisa de la rubia que se acercó para besar sus labios.

La rubia la dejo despertarse mientras ella se terminaba de arreglar para irse a trabajar.

La morena se levantó algo nerviosa para tomar la prueba y realizarla.

-Voy a bajar a desayunar – informo la rubia detrás de la puerta

Dianna preparo el desayuno, también ella se encontraba muy nerviosa, quería que la prueba fuera positiva para terminar de formar su familia.

Terminaba su café cuando Lea apareció, su rostro estaba neutro.

La morena se sentó a su lado y coloco la prueba sobre la barra para que la mirará. Dianna la tomo y cuando levanto la vista hacia su esposa, está ya tenía lágrimas en los ojos.

-No estoy embarazada – dijo Lea limpiando las lágrimas que se escapaban de sus ojos

-Amor, está bien – la rubia se levantó para abrazarla – lo volveremos a intentar…no es algo malo –

-Si es malo…tú quedaste en el primer intento…¿si tengo algo mal? – pregunto asustada mirando a la rubia

-Nada de eso, amor…te hicieron pruebas antes y todo salió perfecto…recuerda que la doctora nos dijo que a veces se necesitan 2 intentos…- Lea asintió triste

-¡Mamá, mami! – grito la pequeña de la casa

-Yo voy, se te hará tarde para ir al trabajo – la morena se levantó dejo un suave beso en los labios de la rubia y subió al encuentro de su pequeña

Habían pasado dos días desde que realizaron la prueba y el ánimo de Lea estaba en el suelo. La rubia trataba de realizar todo para animar a su esposa pero nada funcionaba.

-¿Por qué no se van un fin de semana ustedes dos solas? – propuso Naya

-Ya lo hice…nada parece funcionar – dijo frustrada por no poder ayudar a su morena

-¿Y sobre ese viaje que me comentaste, la despedida de soltera de Camila? –

Dianna se le quedo mirando a su amiga, quizás eso podría funcionar, aunque tenía un poco de temor

Lea se encontraba en el jardín jugando con Maya, Bo y Ta cuando la rubia llego hasta ellas

-¡Mamá! Juega con nosotros – dijo divertida la pequeña siguiendo a su mascota

-Ahora voy, cariño – sonrió mirando como Maya peleaba con Ta - ¿podemos hablar? – le pidió a su esposa

Lea asintió y se sentaron en la sala exterior que tenían en la terraza

-¿Recuerdas que me comentaste sobre la proposición de trabajar en el hotel? – la morena asintió - ¿Has dado una respuesta? – ahora negó – Vale, creo que deberías tomarla –

-No estoy muy segura – hizo una mueca

-Escúchame – la tomo de las manos – deberías hacerlo, estos días has estado muy triste y me parte el corazón mirarte de esa forma y no poder hacer nada…creo que te vendría muy bien ese tiempo.. –

-Pero no quiero alejarme de ustedes, no puedo dejarte con todo el trabajo –

-Solo serán dos semanas, hablaremos todos los días, además no me dejarás sola, tengo a mis padres, hermanos y a Naya…ellos me pueden ayudar si lo necesito – dijo tratando de convencerla

Lea se quedó pensando mirando jugar a su hija. No era mala idea, necesitaba desconectarse un poco porque era verdad que saber que no estaba embarazada le había caído muy mal y pasar unos días junto a su mejor amiga haciendo lo que más le gustaba la verdad que no le caerían nada mal

-Vale, hablare con Cami pero regresando iremos hacer de nuevo la cita con la doctora – dijo mirando seria a la rubia

-Me parece perfecto, amor – se acercó para besarla

Camila y la morena miraban la carretera, estaban camino al departamento donde ambas vivirían por esas dos semanas. Dejarían sus cosas para ir a presentarse al hotel y saber sus funciones, porque además del baile también decidieron tomar otros trabajos, para recordar los viejos tiempos.

Al llegar al hotel saludaron a los viejos conocidos y hablaron un poco sobre lo que estuvieron haciendo todo ese tiempo. Lea fue la más feliz en presentar a su familia, todos llegaron a la conclusión que Maya, era idéntica a ella.

Para suerte de Lea le había tocado estar en el bar, por lo que se presentó en el lugar encontrándose con su amigo, con el cual habían pasado muchos turnos hace tiempo.

-Jamás pensé que te volvería a ver por acá –

-Si te soy sincera, nunca pensé que regresaría pero era algo que necesitaba –

-No me ha tocado una compañera como tú, con la cual pueda cotillar sobre las chicas – le guiño el ojo

-Pues lo siento por ti porque no tengo ninguna intención de hacerlo, solo tengo ojos para mi rubia– dijo terminando de acomodar unas botellas

Después del primer show que realizaron, la morena no podía más con su sonrisa. Sentía que su cuerpo lo necesitaba para salir del bache del "no embarazo". Al llegar a casa lo primero que hizo fue realizar un FaceTime para ver a su esposa e hija

-Hola amor – saludo a su esposa con una gran sonrisa

-Hola morena, ¿qué tal estuvo el primer show? ¿Hiciste el ridículo? – la molesto

-Estuvo increíble, lo extrañaba y no hice ningún ridículo…lo traigo en la sangre- le guiño el ojo

Estuvieron un rato platicando hasta que la pequeña Maya dejo de jugar para ir a saludar a su otra madre y contarle lo que hizo en el día.

Los chicos del hotel se enteraron de la próxima boda de Camila porque lo que le organizaron una pequeña fiesta en un bar cerca.

-Chicos, no debieron molestarse – dijo feliz Camila

-Es lo mínimo que podíamos hacer, además las hemos extrañado mucho así que matados dos pájaros de un tiro – dijo uno de los bailarines

Lea se divertía con anécdotas viejas del hotel, era increíble todo lo que había vivido y pasado en ese lugar.

Pidieron un shot de tequila para todos para brindar, Lea iba a beberlo pero solo el olor hizo que su estómago hicieron un vuelco por lo que solo probo un poco. Estaba muy desacostumbrada a la bebida.

Estuvieron bailando hasta que la mañana llego. Ambas tuvieron que ir a trabajar sin dormir.

Lea se encontraba en el bar de la alberca, por suerte tenia trabajo que evitaba que se quedará dormida.

-Hola, ¿me puedes dar una cerveza helada? – pidió una mujer bastante linda

-Hola, enseguida se la doy – dijo amable la morena

-Por cierto, ¿a qué hora sales? – Lea le entrego la bebida y tardo un poco en captar el coqueteo de la chica

En Atlanta Naya se encontraba en casa de su amiga, ambas sentadas en el jardín mirando a la pequeña jugar.

-¿Y bien, ya te hablo Lea? – pregunto la morena

-No, solo hemos hablado por mensajes pero muy poco…pareciera que ya no nos extraña – confeso insegura

-Estoy más que segura que las extraña, será que tiene mucho trabajo –

-Hace más de 5 días que no hacemos FaceTime, solo me ha enviado fotos donde se ve que esta de paseo –

-¿Estas celosa? – pregunto Naya conociendo a su amiga

-No lo sé – se levantó para comenzar a caminar por la terraza nerviosa

-Pero tú le dijiste que se fuera, la motivaste a que aceptará –

-Porque estaba mal pero no quería…¡Dios! Allá hay chicas, que diga mujeres muy lindas que no dudarán en coquetearle y pedirle algo… - confeso su temor por fin

-Seguro lo harán – la rubia la quiso asesinar – pero tienes que confiar en Lea, no creo que ella se preste para eso –

-Y con esos pocos mensajes que me ha estado enviando y las fotos mi mente comienza a imaginar…yo la conocí en ese lugar, sabía que era…que salía con muchas mujeres solo por sexo…quizás esta tan mal que busque consuelo en ello de nuevo…-

-Deberías de dejar de mirar televisión – dijo seria Naya – Si, Lea era una de esas chicas que se podía acostar con todas pero ya no más, sentó cabeza y formo una familia junto a ti, debes de confiar en ella –

Naya miraba como su amiga comenzaba a planear algo

-¡Lo tengo! Iré a visitarla, llegaré un día antes de que termine su trabajo…nos quedaremos otros 3 días en otro hotel, no hemos tomado vacaciones en mucho tiempo…tengo que comprar ya los boletos – dijo alegre ante su genial idea

Después del show, Lea se encontraba totalmente agotada en los vestuarios

-¿Qué paso con la condición? – se burló Camila

-Te juro que no sé, estoy días prácticamente llego a casa a dormir, no he hecho FaceTime porque me quedo dormida, seguro Dianna me quiere matar –

-Hoy no dejare que te duermas hasta que le hables, además ya solo faltan 3 días para irnos de regreso – la animo

Tal como lo prometió Camila, no la dejo dormir hasta que realizo la llamada. Lea se disculpó por no hablar antes. Dianna noto muy cansada a su esposa, lo cual se le hizo muy raro pero al final confiaba en su esposa.

Un día antes de su partida, Lea termino en la enfermería del hotel, casi se había desvanecido durante los ensayos del espectáculo.

-Tu presión esta perfecta, me dijiste que has comido bien…no encuentro a que se deba tu malestar – dijo el doctor mirando los informes

-No lo sé, no me había sentido así jamás, quizás sea el cansancio – sugirió

-¿No te has sentido mal? ¿Quizás alguna comida te cayo mal? Ayer que estuvimos en casa con los chicos no quisiste tequila…- dijo Camila preocupada

-Desde que fuimos a tu despedida, el tequila no lo puedo ni oler, automáticamente me revuelve el estómago – dijo la morena sentaba en la orilla de la camilla

-A mi esposa le paso igual cuando salió embarazada, su bebida favorita era el tequila y después no lo podía ni oler – contó divertido el doctor

Un absoluto silencio se hizo presente en el consultorio

-Ehh.. eres lesbiana ¿no?- pregunto con duda el doctor, la morena asintió - ¿entonces no hay posibilidades que estés embarazada? –

Ante el silencio de su amiga Camila contesto

-Creo que hay una gran posibilidad -

N/A:cada vez falta menos para el final!