Las llamas estaban consumiendo toda la aldea y rápidamente avanzaban hacia el bosque, en el medio del caos estaban Denahi, Koda, Bucky y Emily, los osos no podían escapar de las raíces y Denahi estaba muy débil para correr o tan siquiera caminar.

Koda trataba de usar su magia pero todo era inútil, el pensamiento de la horrible muerte de Kenai no dejaba su mente y no le permitía concentrarse en ninguna otra cosa.

-¡Koda!-gritó Emily de nuevo, las llamas estaban empezando a moverse en dirección a ella y no parecía que esas raíces eran a prueba de fuego-¡Ayuda!

-¡Koda amigo en serio creo que necesitamos tu ayuda!-gritó desesperadamente Bucky, las llamas también se dirigían hacia él.

Koda vio a sus dos amigos, sus ojos no decían otra cosa que el pánico que sentían en esos momentos, mientras tanto todo a su alrededor era de color rojo anaranjado por culpa del fuego, parecía el infierno mismo, se escuchaban gritos por todas partes al igual que los sollozos de niños pequeños.

-¡KODA AYUDA!-grito Emily una vez que las llamas llegaron a las raíces y comenzaron a incendiarla.

-¡NO!-Bucky.

En ese mismo momento Koda tuvo un momento de claridad…

"No pude salvar a Kenai, pero si no hago algo tampoco podré salvar a Emily ni a Bucky… ni a Denahi. Ya perdí una parte de mi ¡Pero no permitiré que pierda otra!"

Koda cerró los ojos y con todas sus fuerzas pensó en los buenos momentos que había pasado con Emily y Bucky en su viaje al Salto del Salmón y en todas las aventuras que habían atravesado juntos, eso le dio fuerzas para usar su magia.

Las raíces que los aprisionaban fueron rodeadas por un aura de color rojo, las llamas se apagaron y luego las raíce se rompieron y sus amigos fueron liberados, luego Koda vio a Denahi.

"Con esas heridas no podrá ir a ningún lado"

Koda hizo su mejor esfuerzo para pensar en momentos felices con su hermano, pero estaba muy cansado por la magia que había utilizado para liberar a Emily y Bucky, así que no podía hacerlo.

Al menos no solo.

De repente Koda sintió más poder en él del que jamás hubiera sentido en su vida, Denahi fue rodeado por el aura y sus heridas comenzaron a desaparecer, cuando termino Koda abrió los ojos y pudo ver que había una pata colocada en su hombro, luego vio a quién pertenecía esa pata y se sorprendió.

Era un zorro… pero no un zorro cualquiera, este brillaba y era transparente… era un espíritu.

Por desgracia, Koda no tuvo tiempo para apreciarlo pues en ese momento, debido a toda la energía que había usado, se desmayó.

Al momento de ser liberados, Emily y Bucky salieron corriendo y fueron hacia Denahi, cuyas heridas habían desaparecido y se estaba poniendo en cuatro patas.

-¡Tu!-grito Emily-¡Hermano de Koda hay que salir de aquí!

-¡Sí!-Denahi-¿¡Pero donde está Koda?!

-No lo sé-Emily.

-¡Ahí!-grito Bucky señalando la prisión de Koda, quien estaba inconsciente-¡Tenemos que sacarlo!

Los dos osos y el lobo corrieron hasta Koda y trataron de liberarlo, mordiendo las raíces con sus mandíbulas y después jalando fuertemente para tratar de liberarlo pero en vano.

-¡No está funcionando!-Bucky.

-Estoy pensando, estoy pensando-dijo Denahi, quién estaba haciendo un esfuerzo para pensar en la mejor opción para liberar a Koda.

Sin embargo fue Emily quién se le adelantó, pues rápidamente fue a buscar el trozo de una lanza que estaba en llamas, luego lo tomo con la boca de la parte que aún no estaba incendiada y corrió hasta Koda, con el fuego prendió una de las raíces y antes de que el fuego se esparciera, golpe la raíz en llamas que se hizo trizas y luego saco a Koda lo más rápido que pudo mientras el fuego terminaba de consumir el resto de las raíces.

-Listo, ahora ayúdenme a llevármelo-les dijo Emily a Denahi y Bucky.

Ellos asintieron con la cabeza y entre los tres se lo llevaron lejos del poder abrazador de la bestia que muerde caliente.

Mientras tanto, las llamas estaban comenzando a moverse hacia el bosque, si llegaban sería un incendio forestal como nadie había visto.

Desde una tienda, Ta´Linda veía toda la destrucción que había afuera, quería salir pero no podía dejar a Sitka solo.

Con trabajos, su prometido se puso de pie y Ta´Linda tuvo que poner un brazo debajo de su hombro para ayudarlo a moverse, pero Sitka era muy pesado.

-No puedo hacer esto sola.

-No tienes que hacerlo-dijo Sitka, quien con todas sus fuerzas comenzó a caminar afuera de la tienda, juntos atravesaron el mar de fuego en el que la aldea se había convertido.

Mientras tanto varios aldeanos se habían reunido y habían decidido apagar el fuego, recogían los pequeños cuencos que habían sobrevivido al incendio y los llevaban al lago que estaba cercano a la aldea, luego volvían para tratar de apagar las llamas pero por desgracia no eran tan veloces, no podían ir al lago y de vuelta a la aldea para apagar las llamas lo suficientemente rápido para evitar que las llamas se propagarán.

Por suerte no estaban solos.

Ojos Azules vio que la bestia que muerde caliente se estaba dirigiendo hacia el bosque, así que después de dejar el cuerpo del gran Jefe del Oeste en un lugar seguro vio los intentos de los humanos por apagar el fuego.

-Necesitamos ayudarlos-dijo.

-¿Qué?-preguntó Ash quien había sacado a su padre de las llamas de la aldea para el bosque.

-Tenemos que ayudarlos a cargar el agua contra la bestia que muerde caliente o de lo contrario acabará con el bosque-señalo Ojos Azules.

Mientras tanto, Sitka y Ta´Linda habían logrado salir de la tienda y ahora trataban de salir de la aldea en llamas, pero al ver todo lo que pasaba Sitka se detuvo.

-¿Sitka que haces?-le preguntó desesperadamente Ta´Linda.

-Necesitamos apagar el incendio.

Entonces vio a Iyaroak, una amiga de Koda, tratando de apagar el fuego echándole agua desde un cuenco de agua pero no era suficiente.

-¡Iyaroak!-le grito Sitka.

Ella volteo a verlo y se acercó.

-¡Sitka, tratamos de apagarlo pero es inútil!

En ese momento Sitka vio que los lobos se acercaban, liderados por Ojos Azules, él les dijo algo a los lobos en su lengua y ellos obedecieron, tomaron unos cuencos del suelo con su boca y luego corrieron, cuando volvieron aparecer los cuencos estaban llenos de agua, la vertieron en el fuego y ese comenzó apagarse, lo mejor era que como eran muchos lobos, y eran muy rápidos, el fuego se apagaba rápidamente, era un chorro de agua tras otro.

Sitka vio esto y sonrió, el incendio en la aldea estaba controlado, pero aún había riesgos, las llamas aún se dirigían hacia el bosque, así que Sitka sabía exactamente qué hacer.

-¡Iyaroak, reúne a todos los aldeanos que puedas, que un grupo pequeño ayude a los lobos apagar el incendio, los demás vamos a los bordes de la aldea!

-¿Para?

-Evitar que las llamas se propaguen al bosque.

Así, liderado con un gran grupo de aldeanos, Sitka fue a la entrada de la aldea mientras que otros estaban en los bordes de la aldea con el bosque, Sitka les había dado órdenes de apagar las llamas y así evitar el incendio forestal.

Cuando Sitka y su equipo llegaron las llamas aún no habían tocado los árboles, pero si unos cuantos arbustos, así que lo que hicieron fue pasarlos para apagar el fuego, así como echar agua a las tiendas que estaban en llamas.

Era un esfuerzo formidable por parte de todos, tanto lobos como humanos. Por desgracia no parecía ser suficiente, el incendio estaba fuera de control.

-¡Ojos Azules no vamos a lograrlo!-le grito Ash-¡Lo mejor que podamos hacer es huir antes de que la bestia nos coma!

Ojos Azules no quería retirarse, pero parecía ser la única opción sensata.

En el otro lado de la aldea, Sitka creía tener todo bajo control cuando una llama saltó hasta la rama de un árbol y esta se incendió y luego se propago hasta el otro árbol.

-No-dijo Sitka-¡Krernertok, Kakortok! ¡Ayúdenme apagar esto!

Los tres lanzaron agua hacia la rama pero estaba demasiado alta.

-Es inútil, todas vamos a morir-Kakortok.

Y justo cuando Sitka creía que todo estaba perdido, vio algo entre los arbustos… Un zorro, pero no era un zorro normal, este brillaba y era como si fuera transparente…

"Un espíritu" pensó Sitka.

De repente el cielo se nublo y se escucharon truenos, luego comenzó a llover… las gotas de lluvia ayudaron a que las llamas por fin se apagaran y que el incendio llegara hasta el bosque.

Pero aun así cuando las llamas desaparecieron, el panorama no fue mejor…

Oirás una voz

Sin saber en dónde estás,

Salía vapor de la aldea, o al menos de lo que había quedado de ella, las tiendas que no habían sido consumidas totalmente por el suelo tenían un aspecto bastante deprimente, había muchos heridos y la mayoría de las almas habían sido destruidas.

Con lo poco que había quedado de las plantas curativas, un pequeño grupo de personas estaban ayudando a los heridos, tanto humanos como lobos; los Grandes Jefes estaban vivos pero estaban muy malheridos.

Dice ya no llores mas

Contigo estoy...

Koda pasó por los restos destruidos de la aldea, tiendas, trampas, redes, armas, muñecos, tótems, cuencos… todo estaba hecho cenizas o quemado, era bastante deprimente.

El lugar donde había pasado los últimos ocho veranos era ahora historia, y todo por su culpa, se suponía que había vuelto a la aldea para salvarla y había hecho exactamente todo lo contrario a eso.

Y Kenai se había ido…

Koda no pudo evitar que las lágrimas cayeran de sus ojos al suelo.

Querrás Encontrar

Un amigo fiel,

De tu misma piel

Contigo Estoy...

Denahi poso su mirada sobre solía estar el muro de las marcas de los ancestros, ahora ya no había nada, ni su marca, ni la de sus hermanos, ni la de sus padres y abuelos… No había nada.

Se acercó al montículo de piedras que se había formado e identifico la marca de una mano, o la mitad de una, luego vio otra roca que estaba partida a la mitad un poco alejada de la otra, Denahi las junto y vio que formaban una sola marca…

La de Kenai.

"Lo siento… fallé, le fallé a todos, Kenai, Grandes Jefes, Ojos Azules, Sitka, Tanana, Espíritus… les fallé a todos"

No habrá montaña

Sin escalar,

El rio del tiempo

Lo puedo cruzar,

Sitka estaba haciendo lo mejor para mantener la situación bajo control, les decía a unos hombres que asistieran a los heridos y si podía ayudaba con algún herido, luego se pasaba con las enfermeras para ver si necesitaban algo y al mismo hacía un recuento de lo que habían perdido y lo que aún les quedaba, que no era mucho.

Así mismo Ojos Azules les indicaba algunos lobos que trajeran más agua y revisaba a los heridos.

Al igual que Koda se sentía muy responsable por lo que había pasado, y estaba preocupado por la salud de los Grandes Jefes, no sabía si lograrían sobrevivir.

Tú en tu camino

Yo al mío voy,

Al mismo tiempo Emily estaba viendo la aldea destruida cuando Bucky se acercó a ella.

-Hola-le dijo levemente.

-Hola-respondió ella.

Se quedaron en silencio por unos momentos apreciando la destrucción y el dolor que habían provocado la Bruja y el Oso del Odio, finalmente fue ella quien rompió el silencio.

-¿Qué desastre no?-preguntó.

-Si… realmente horrible.

Luego se volvió hacer el silencio, pero en ese mismo instante Emily miro hacia su derecha y vio a Koda, se veía tan solo y miserable que su corazón le dijo que si Koda alguna vez había necesitado a alguien era ahora, y sus amigos estaban ahí para él.

-Bucky vamos.

-¿A dónde?-preguntó el.

-Con Koda, nos necesita.

Bucky vio a su amigo y se dio cuenta que Emily tenía razón.

-Vamos.

Mi luz te doy

Y contigo estoy...

Contigo estoy...

Contigo estoy…

Mientras Koda seguía viendo las ruinas, sus amigos se acercaron a él y sonrieron, aunque sus sonrisas desaparecieron al mismo tiempo que Koda apartó la vista de ellos.

-Oye… Koda-dijo Bucky.

-Se lo que piensas, y esto no es tu culpa Koda-dijo Emily apresuradamente.

-Pero lo es Emily-Koda-Por mi culpa todo esto paso, si no hubiera estado aquí esos locos no habrían atacado en primer lugar, todo esto es por culpa mía, y si no hubiéramos distraído a los lobos el oso no hubiera liberado a la Bruja y no habría destruido la aldea.

-Si no hubiéramos distraído al oso hubiera matado a tu hermano Koda-Emily-Además, tú no tienes la culpa de que esos dos estén locos.

-Así es joven oso, además yo si tengo la culpa-dijo Osos Azules que se acercó al grupo de osos-Estaba tan desesperado por pelear con los humanos que no me di cuenta de todo lo que pasaba alrededor, luego no creí en ustedes cuando me dijeron que ustedes no atacaron a nuestros Jefes, así que yo soy responsable de esto… lo siento.

Ojos Azules estaba realmente arrepentido, y los tres osos estaban dispuestos aceptar sus disculpas, era lo único que podían hacer.

-No, yo soy a quién deben culpar-dijo Denahi quién apareció y se unió al grupo-Se supone que yo debía salvar a la aldea… y miren lo bien que la salve-señalo con su cabeza la aldea destrozada-Yo fallé, le fallé a todos.

-No digas eso Denahi-Ojos Azules-Salvaste más vidas de las que puedes imaginar, tanto de humanos como de lobos.

-Aun así mi hogar fue destruido…

-Pero tu familia no-Ojos Azules.

Lamentablemente eso solo hizo a Denahi sentirse peor pues aun creía que Kenai estaba muerto, Koda se acercó a ellos y miro a Denahi, no se dijeron ni una palabra pero solo juntaron sus cabezas y contuvieron las lágrimas.

-Te equivocas Ojos Azules… perdí a un hermano hoy.

Ojos Azules no podía creer lo que escuchaba.

-Ya lo sabe Sitka-le preguntó Koda.

Denahi negó con la cabeza.

Y justo como si lo hubieran invocado, en ese momento pareció Sitka quien por fin podía ver a sus hermanos después de haber mantenido el control con los aldeanos, ahora no podía esperar para ver qué era lo que había pasado con sus hermanitos.

-¿Denahi, Koda?-les preguntó a los dos animales cuando los vio.

Ellos asintieron con la cabeza y Sitka los abrazo.

-Gracias a los Espíritus que están bien.

El lobo y el oso se dejaron querer, pero cuando Sitka rompió el abrazo y los vio a los dos, en sus ojos pudo ver que algo les molestaba, y luego noto que había alguien que hacía falta.

-Un momento… Koda, se supone que Kenai fue a buscarte, ¿Dónde está?

Con mucho dolor, Koda le mostro el tótem de Kenai a Sitka, él lo tomo con sus manos y lo vio, con lágrimas en los ojos, luego vio a sus otros dos hermanos quienes no dijeron nada, pero en sus rostros no había otra cosa más que tristeza.

Sitka los abrazó nuevamente y los dos animales reposaron sus cabezas en los hombros de su hermano humano, estuvieron en silencio por un rato, hasta que una voz le dijo a Denahi…

"Kenai está vivo"

Denahi rompió el abrazo y miro en la dirección en la que la voz había venido… era el zorro.

-No puede ser.

-¿Denahi que pasa?-pregunto Koda.

-¿Lo ves?-dijo Denahi señalando al zorro.

-Si lo veo-Koda.

-Denahi, tu hermano está vivo, pero está en serios problemas.

-¿De qué hablas?

-¿Denahi con quien hablas?-Ojos Azules.

-Con el zorro.

-Pero el zorro no ha dicho nada-Koda.

Denahi miro al zorro incrédulo.

-Denahi, solo tú puedes escucharme porque yo soy un espíritu y tú un shaman, Tanana te ha transmitido sus poderes a ti.

-¿Qué, cómo?

-No hay tiempo para explicar, pero tienes que escucharme bien, Kenai está vivo pero es prisionero de Sangilak, en poco tiempo empezara la ceremonia para despertar a Kisín y entonces no solo tu hermano estará condenado, sino todos nosotros.

-¿Qué está pasando?-pregunto Sitka.

Koda lo vio y le dijo "No tengo idea" con la mirada.

-¿Y tú como sabes esto?-Denahi.

-Porque yo fui amigo de tu hermano Denahi, yo lo acompañe en su viaje por encontrar a Koda, estuve ahí con el cuándo fuimos atacados por Sangilak en un puente, él y yo caímos al gua, por desgracia el sobrevivió y yo… bueno, no lo logré.

Denahi escuchaba atentamente.

-Tu hermano y otro amigo, Tug, llegaron al Salto del Salmón pero fueron interceptados por el Oso del Odio, Kenai lo venció, pero por desgracia Sangilak los había alcanzado y mientras Kenai estaba distraído aprovecho para dispararle un tranquilizante y lo tomaron prisionero, en estos momentos están llegando a la Montaña Oscura.

-Pero aún podemos salvarlo-Denahi.

-Sí, si se apresuran… me temo que como Espíritu no hay nada que pueda hacer… la magia de la Bruja es muy poderosa y está en la cúspide de su poder.

-No importa, si hay alguna posibilidad de salvar a Kenai la voy a tomar, la vamos a tomar.

Al oír eso, Koda y Ojos Azules abrieron sus ojos en sorpresa.

-Muy bien, ¿ves ese lugar donde las nubes son más negras que el resto?

Denahi miro hacia el valle y exactamente fue lo que vio, las nubes eran grises pero en una parte en específico eran negras como la noche.

-Ahí está la montaña, ahí tienen a tu hermano retenido.

-No por mucho-Denahi.

-Muy bien, pero deben darse prisa, no queda mucho tiempo.

Con eso el zorro se dio media vuelta y comenzó alejarse, en ese mismo instante Denahi le pregunto.

-Espera… ¿Cómo te llamas?

El zorro se dio la vuelta y giro levemente la cabeza.

-Mi nombre es Raphael, pero puedes decirme Ralph.

Luego desapareció entre los arbustos.

-Muy bien, déjame ver si entendí Denahi, tú no eres un lobo en realidad… eres un humano que se convirtió en un lobo para evitar la guerra, y tu hermano Koda si es un oso pero que se transformó en oso para estar con ustedes, tus dos hermanos Sitka y Kenai son humanos… Pero después un demente llamado Sangilak los ataco y secuestro y quería la sangre de Koda para despertar a un demonio ancestral y destruir todo, pero lo salvaron y Koda se sintió responsable por todo lo que había pasado e huyo, luego Kenai fue a buscarlo y se convirtió en un oso, se hizo amigo de un zorro que después falleció en otro enfrentamiento con Sangilak, ahora te dice que Kenai tu hermano está vivo pero están a punto de sacrificarlo en lugar de Koda porque necesitan la sangre de alguien que haya cambiado de especie… ¿Es así?

-Bueno… creo que es un buen resumen dada la situación Ojos Azules-respondió Denahi, quien acababa de contarle a Ojos Azules todo lo que había pasado en los últimos veranos, lunas y días.

Ojos Azules vio a Ash quien solo se encogió de hombros.

-Debo admitir que ha sido un día extraño.

-Muy bien… Ahora debemos rescatar a tu hermano o de lo contrario este demonio surgirá y nos matara a todos… ¿Me equivoco?

-No.

Ojos Azules y Ash intercambiaron miradas y luego Ojos Azules dijo.

-Denahi… yo te debo la vida, y no estoy en posición de renegarte nada con todos los problemas que te hemos dado… Yo te acompañare en esta batalla, pero no puedo garantizar que los demás lobos lo hagan… ya han pasado por demasiado.

-No importa, estoy seguro que contigo será suficiente-Denahi-Además unos se quedaran atrás para proteger a los heridos.

-Los Grandes Jefes están bien… heridos pero sobreviran-Ash-Yo iré contigo y Ojos Azules, los responsables por todo esto deben pagar.

Denahi vio a ambos lobos y sonrió.

-Sera un gran honor tenerlos a mi lado en esta pelea.

Los dos lobos sonrieron y luego se dieron la vuelta.

-Reuniremos a todos los lobos que podamos, nos vemos en la salida de la aldea en unos minutos.

Denahi asintió con la cabeza y fue a ver a Tanana, quién estaba descansando en una de las pocas tiendas que habían sobrevivido, cuando la vieja shaman lo vio sonrió, él se acercó a ella y le puso una mano en la cabeza.

-Mi dulce Denahi… serás un gran shaman cuando el momento llegue, pero ahora debes salvar a Kenai y restaurar el equilibrio que se ha roto, tú y tus hermanos pueden hacerlo, confió en ti.

Denahi se acercó a ella y le lamio la mejilla, luego ella abrazo su cabeza.

-Que los Grandes Espíritus estén siempre contigo Denahi, y que te cuiden en esta tarea tan difícil que ha caído sobre ti y los que amas.

El abrazo se rompió y Denahi se despidió de ella, sin saber que sería la última vez que la vería con vida.

Sitka se colocó el último vendaje en su cintura y luego se puso su suéter, luego tomo su lanza, cuando se volteó vio que Ta´Linda estaba detrás de él.

-Tengo que ir-le dijo.

-Lo sé, por eso iré contigo-dijo ella mostrando su arco.

-Tal... no

-Sitka, si Kenai está en peligro debemos ayudarlo… Esto es muy peligroso y si algo llegara a pasarte… quiero saber que hice todo lo que pude para protegerte.

Sitka solo la envolvió en un abrazo y la beso en la frente.

-Además… nuestro hijo necesita conocer a su tío Kenai ¿no?

Sitka se rio, el pensamiento de tener un hijo, y de tener futuro realmente le daba esperanzas para salir adelante, y superar esta gran prueba que los Grandes Espíritus le habían encomendado.

-Además… traje algunos amigos.

Rompieron el abrazo y Ta´Linda le mostro a Sitka un ejército de aldeanos armados que estaban listos para vengar a su hogar destruido y a todos los seres queridos que habían sido heridos.

Sitka sonrió y vio a Ta´Linda, ya tenían un ejército.

Sangilak, la Bruja y el Oso del Odio iban a tener de que arrepentirse.

Koda estaba en la salida de la aldea, no podía esperar por partir ya y salvar a su hermano.

En su corazón Koda sentía esperanza por la oportunidad de encontrarse con su hermano una vez más, y de hacer pagar a los responsables de todas las desgracias que los habían acontecido últimamente.

Sin embargo aun había un pequeño problema…

-Koda-le dijo Emily, quien estaba detrás suyo-¿Cuándo partimos?

-Ustedes no vendrán-respondió, a ella y Bucky-Es muy peligroso, y no puedo permitir que les pase nada.

-Koda, no puedes hacer eso-Bucky.

-Sí que puedo Bucky, cuando creí que Kenai estaba muerto fue el peor momento de mi vida, y sentía una carga sobre mis hombros horrible, ahora si algo les pasara a ustedes jamás me lo perdonaría.

-Pero somos amigos, atravesamos tantas cosas juntos, no puedes dejarnos ahora.

-No quiero perderlos… ustedes son los mejor amigos que he tenido.

-Lo sabemos Koda, pero tú lo dijiste somos tus amigos y por esa misma razón no podemos dejarte solo ahora cuando más nos necesitas-Emily-Además debemos ajustar cuentas con esos locos.

-Sí, lo que ella dijo Koda-Bucky-Así que aunque nos lo impidas vamos a ir contigo, no importa lo que hagas tendrías que dejarnos inconscientes para después arrojarnos a un lago para evitar que te siguiéramos.

Emily solo se le quedo mirando.

-Muy bien… no hay que llegar a semejantes extremos, pero estamos contigo Koda, pase lo que pase.

Koda vio a sus mejores amigos, sabía que no había forma de dejarlos atrás.

-No podría haber pedido mejor amigos que ustedes dos.

-Lo sabemos-dijeron los dos al mismo tiempo.

Los osos intercambiaron un abrazo y luego Denahi apareció, junto con el estaban Ojos Azules y Ash con todo un ejército de lobos con ellos; luego se sumaron Sitka, Ta´Linda, Amy y otros aldeanos, todos armados y listos para el combate.

Tal vez no eran muchos, pero aun con los pocos que eran, eran fuertes y no se darían por vencidos sin pelear.

Pues juntos eran uno solo.

Sitka, Denahi y Koda se pusieron en el frente, cada uno dirigía a una parte de su ejército, Sitka a la humana, Denahi a los lobos y Koda a los osos, estarían bien.

Y sin un segundo aviso todos fueron corriendo hacia la Montaña Oscura para salvar a Kenai, y al mundo como lo conocían y amaban.