El doctor después de escuchar lo que pasó hace 2 semanas decidió que lo más seguro era hacer una prueba de sangre para saber la verdad.
-Joder, no lo puedo creer – dijo Camila saliendo del consultorio
-Aún no podemos contar victoria, hasta mañana sabremos –
-¿Le dirás a Dianna? – pregunto muy feliz
-No, hasta que sepa…no quiero ilusionarla también –
-Mañana será un gran día –
Dianna se encontraba en el aeropuerto de Cancún junto a su pequeña y sus maletas. Rento un taxi para llevarlas donde se estaba quedando su esposa pero olvido el pequeño gran detalle de preguntarle el lugar exacto por lo que decidió pasar una noche en el hotel donde trabajaba su esposa.
Al llegar, pidió una habitación para ella y para su pequeña
-Listo, Cami, ya estoy en casa...si me siento bien, no era necesario que me mandaran a casa...si, en la noche iré...es el último día...vale, lo hablamos después, Ciao- se despidió y colgó la llamada
Suspiró acariciando su vientre. Era muy probable que ya tuviera vida dentro de ella pero no quería volverse a ilusionar por lo que decidió tomarlo con calma.
Una vez instalada en la habitación y con su pequeña emocionada por ir a la alberca le envió un mensaje a su esposa para preguntarle qué hacía y así saber su ubicación sin arruinar la sorpresa
Dianna: amor, estoy aburrida en el trabajo...que estás haciendo tú?
-¡Mama! ¡Vamos,vamos!- brincaba cerca de la puerta con su traje de baño y su salvavidas
-Ya vamos cariño- contestó paciente la rubia
Tomó su bolso con todo lo necesario para ella y su pequeña para disfrutar un poco de la alberca
Estaría atenta en el camino para ver si podía localizar a su mujer.
La morena estaba por acostarse cuando tocaron su puerta
Al abrir se encontró con la señora, ahora algo mayor, que alquilaba los departamentos para los empleados
-Buenas tardes, Lea...me alegra de verte- sonrío la señora
-A mí también Lupe, estaba vez prometo limpiar y dejar el departamento como lo encontramos- se disculpó
La última vez, ante la prisa de irse dejó varias cosas olvidadas
-No hay problema, yo le pago a alguien más para que lo haga- le restó importancia- por cierto, esto es tuyo- le entregó una caja de zapatos
-¿Mío?- preguntó la morena confundida
-Sí, la chica que limpia encontró unas fotos y algunos documentos, he olvidado pedir tu dirección para enviártelo pero que mejor que regresaras-
La morena y la señora platicaron un poco más antes de despedirse
Curiosa llevo la caja hasta su cama para mirar lo que había dentro.
Al parecer Lea no se encontraba por el hotel, tenían cerca de 2 horas en la alberca y no había señales de ella.
-Mama, podemos ir por algo de agua- pidió la pequeña señalando el bar
La rubia acepto
-¿Qué le puedo servir a la princesita?-preguntó dulce el barman a Maya
-Una soda de limón- contestó tímida
Dianna miraba al chico con atención. Era compañero de su mujer, algo más grande pero estaba segura que era el
-¿Y para usted?- preguntó el chico mirándola por primera vez
Dianna sonrió al ver su reacción, era el
-Un agua mineral...y saber dónde puedo encontrar a Lea-
El chico comenzó hacer su trabajo un tanto nervioso
-Lo siento, no suelo ser tan torpe pero...no pensaba que volvería a verte- el chico sonrío - Tengo que confesarte que eras mi crush...pero cuando supe que Lea gustaba de ti lo deje...y ahora me arrepiento de no haber luchado- dijo sincero
-No creo que hayas tenido alguna oportunidad contra la morena- le guiñó el ojo- y hablando de ella...-
-Ooohh ¡cierto! Debió estar conmigo pero al parecer se encontraba mal y la mandaron a descansar...pero en unas- miro su reloj- 3 horas debe de estar para el show-
Saber que Lea se podría encontrar enferma le preocupó. Tenía tiempo sin revisar su celular.
Lo saco y tenía un mensaje de su esposa
Lea: no tengo mucho que contar, al parecer comí algo que me sentó mal y estoy en cama...en un rato regreso al hotel.
Dianna: segura que estás bien? Ya fuiste al medico?
Tuvo respuesta inmediata
Lea: si, el médico del hotel me reviso, no es nada grave.
Lea: por cierto mira lo que me encontré
Su esposa le envió una foto de ellas cuando fueron a Chichén Izta en su primera cita.
No puedo evitar sonreír ante el recuerdo
Dianna: de dónde las sacaste?
Lea: las olvide aquí y la dueña las guardo...que tiempo...
Y vaya que si...como había pasado el tiempo.
Ambas habían imaginado que ese sería su último día juntas, la última vez que se verían
-¿Ya podemos entrar de nuevo? -pidió la pequeña señalando la alberca
-Ahora vamos-
Dianna: tengo que dejarte, Maya pide mi atención, te amo!
Lea leyó el mensaje de su esposa.
Extrañaba mucho a sus chicas pero pronto las vería, en cuestión de un día o dos.
Suspiró tomando las demás fotografía de ese día.
Al día siguiente las había imprimido para guardarlas porque ese día, en ese tiempo, fue el mejor de su vida.
Maya caminaba de la mano de su madre
-¿A dónde vamos mama?- preguntó la pequeña cansada
-Iremos a ver un espectáculo, estoy segura que te encantara- dijo emocionada
-¡Mira mamá! Es la tía Cami- gritó señalando a la morena
Que al escuchar el grito las miro acercándose a ellas. Maya se soltó de la mano de la rubia para abrazar a su tía
-Hey, ¿qué hacen aquí?- preguntó confundida
-Es una sorpresa para Lea, así que no le digas nada- pidió la rubia
-No lo haré, me tengo que ir que el show comienza- beso la mejilla de su sobrina y se fue - Al parecer ambas serán las sorprendidas-
Dianna encontró libre el mismo sitio que siempre usaba para mirar el show.
Camila ya estaba lista para el espectáculo, se acercó a su mejor amiga
-¿Saldrás en todos los números? – pregunto sentándose a su lado
-Solo descansaré el primero, los demás los tengo dominados –
El show comenzó y las ganas de dormir de la pequeña pasaron a segundo término, estaba maravillada lo que veía.
-¡Es mi tía, mamá! -
Por otro lado su madre buscaba a su morena, y al no verla comenzó a preocuparse. ¿Y si seguía mal? ¿Estaría peor? Esas preguntas cruzaron por su mente durante el primer número.
-¡Mamá! ¡Es mami! – grito la pequeña quedando parada sobre el asiento mientras saludaba con emoción a la morena
La preocupación se esfumo del cuerpo de la rubia al mirar a su mujer encima de escenario haciendo lo que más le gustaba
-Así conocí a tu mamá – le informo a su pequeña
En el tercer número a Lea le toco bailar en la parte donde se encontraba su familia. Fue hasta un grito de su pequeña que volteo a la zona donde se encontraban.
Maya estaba de pie en el asiento agitando sus brazos para que la viera, mientras la rubia la sostenía para evitar que cayera.
A Lea no se le borró la sonrisa hasta que termino el show.
-No vas a creer quien está en el público – le informo a su mejor amiga mientras se cambiaba rápido
-Tu esposa e hija – dijo cortándole el misterio
-¿Pero cómo? –
-Las vi antes de entrar aquí, era una sorpresa, vamos a saludarlas –
Dianna esperaba que su esposa saliera sosteniendo en brazos a su pequeña que estaba a nada de caer rendida.
-Hola, mis amores – dijo detrás de ellas la morena con su bolso sobre el hombro
-Hola, amor – se giró para mirarla. La había extrañado tanto - Maya es mami – le informo a su pequeña que ya estaba dormida
-Esta profunda – le informo después de acariciar el pequeño rostro de su hija
-Fue demasiada la emoción y sin duda el agua la agoto – dijo con una sonrisa
-Esta ha sido la mejor sorpresa – se acercó para besar los labios de la rubia
-Yo me encargo de mi sobrina mientras ustedes se dicen todo lo que se extrañaron e intercambian fluidos – dijo Camila antes de tomar a la pequeña en brazos - ¿En qué habitación están? –
-En la 460 – dijo la rubia, tomando de la mano a su esposa para caminar detrás de Camila y su hija - ¿Y cómo te encuentras? – pregunto mirando el rostro cansado de su mujer
-Cansada, bastante…pero por suerte solo queda mañana y listo…regresamos a casa –
-No lo haremos – Lea miro a su esposa – Nos quedaremos unos días más aquí, quiero te tomemos unas vacaciones en familia –
Lea se acercó para besar sus labios.
Llegaron a la habitación, Camila acomodo a la pequeña en la cama
-¿No te quieres quedar a dormir aquí?- le pregunto la rubia
-No, seguro hacen guarradas y no quiero escucharlas otra vez…-
-No haremos nada, aunque quiero…mucho…pero esta Maya –se quejó Lea
-En verdad gracias pero tengo pendientes en casa, tengo que acomodar todo para regresar, mañana en la noche tenemos una fiesta de despedida, no lo olvides –
-No lo haré, iré un rato…- le informo la morena
Lea salía del baño después de darse una ducha. La rubia ya se encontraba en cama para dormir.
-No puedo creer que nos saliera tan linda – dijo mirando a su hija
-Tiene muy buenos genes…además de tener dos mamás que le enseñaran a ser una gran mujer – dijo la rubia acariciando la melena oscura de su hija
Esa noche Lea volvió a descansar antes la compañía de su pequeña y esposa. Mañana podría ser un día muy especial.
-Mami, vamos a la playa – escucho la suave voz de su pequeña
-No, quiero dormir – se quejó de forma infantil
Maya frunció el ceño y miro a su rubia madre
-Despiértala con besitos –
La pequeña asintió acercándose a la morena, comenzó a darle pequeños besos por todo el rostro
-Mami, despierta…vamos a la playa –
Lea comenzaba a despertarse, por más sueño que tuviera era débil ante los besos de su pequeña
-Pero es muy temprano, Maya – se froto los ojos
La pequeña miro a la rubia pidiendo ayuda
-Son las 11 de la mañana, cariño –
-Joder, voy tarde – se quejó sentándose en la cama
-Camila, le informo a tu jefe que llegarías tarde –
-No, tengo que ir con el medico por los resultados – dijo bostezando
-¿Los resultados? – la rubia se acercó a ella preocupada -¿Es muy grave? -
-No, es solo para…descartar algo… no tienes que preocuparte amor – beso sus labios para tranquilizarla
-¿Puedo ir contigo? – la morena negó
-Tienes que llevarla a la playa, pero yo iré con los resultados para que los veas –
-¿Ya podemos irnos, por favor? –pidió la pequeña desesperada
-Vale, te espero en 15 minutos en la playa – tomo su bolso
Ambas se despidieron de la morena y salieron rumbo a la playa.
Lea tomo prestada ropa de su esposa para ir al centro médico del hospital, durante el camino llamó a Camila para que las viera también en la playa.
-Buenos días, doctor –
-Hola, Lea ya tengo tus resultados – tomo un sobre de su escritorio - ¿quieres que lo abra? –
-No, me los llevare…mi familia vino de visita y quiero leer los resultados con ella...- el medico asintió
Dianna miraba como Camila y Maya jugaban cerca de la orilla del mar, la pequeña corría queriendo escapar de las olas que llegaban.
-Siempre he dicho que Camila será una gran madre – dijo llegando a lado de su esposa
-¿Y bien? – pregunto desesperada
La morena le enseño el sobre, hizo que ambas se sentarán en los camastros que había en la playa
-Antes de abrirlo quiero ser sincera contigo… -
Con esas palabras la mente de la rubia comenzó a mascullar un sinfín de probabilidades de lo cual la morena tendría que contarle la verdad
-¿Me engañaste? – pregunto directa
Lea desvió la mirada, tal como lo hacía Maya cuando hacia alguna travesura
-Si lo hice…lo siento mucho…-
La rubia sintió que toda su sangre desaparecía de su cuerpo, se sentía totalmente fría ante la confesión de su esposa. Ella sabía que estaba esa posibilidad, ella la conocía de esa forma y con todo el estrés era normal que buscará una forma de sacarlo
-¿Fue solo una vez? – pregunto con temor, una vez lo podía dejar pasar
-Fue desde hace unos días – Dianna quería matarla – quería estar segura antes de decirte algo…de hecho te lo iba a decir cuando estuviera en casa, ¿estas molesta? – le pregunto mirando su rostro
Pero claro que estaba molesta, ella venia para sorprender a su esposa y la sorprendida era ella ante esta confesión
-Amor, no te enojes…Camila tenía razón –
-¿Camila lo sabe? – esto se ponía peor, tenía cómplices… Joder, su cómplice era quien ahora jugaba con su pequeña
-Sí, ella estaba cuando sucedió y me dijo que te lo dijera antes y que ambas lo resolviéramos pero no pude aguantar…y luego llegaste aquí y cambio todo lo que tenía planeado -
Si la respuesta era positiva la morena tenía planeado comprar un pequeño pañalero para darle la noticia apenas llegará a Atlanta
-¿Cómo sucedió? – la rubia sentía un nudo en la garganta
-Una noche que salimos, con el tequila…- el aire comenzaba a faltar a la rubia
-Sin detalles – dijo de forma un tanto ruda, la morena asintió confundida
-Ok, el día que llegaste acá te mentí…no fui al médico por algo que comí…casi me desmaye, me reviso y todo estaba bien, pensábamos que todo era cansancio- tomo un poco de aire
Ahora fue el turno de la rubia de estar confundida, en que parte de esa historia entraba la amante
-Le dije al médico que esa noche que salimos de fiesta…-en esa parte aparecía ella pensó la rubia – no pude ni oler el tequila, me dio muchas náuseas y él me dijo que lo mismo le paso a su esposa –
¿La amante era la esposa del médico? La rubia no entendía nada
-No te sigo – confeso la rubia
Lea suspiro y tomo el sobre para entregárselo
-El médico me hizo estudios, y lo que estoy tratando de decirte está ahí –
Joder, ¿Tendría una enfermedad de transmisión sexual?
Con algo de temor, Dianna abrió el sobre. Desdoblo la hoja, su vista solo llego a la parte donde decía 99.9% POSITIVO
-Positivo – dijo con la voz suave
-¿Qué? –la morena la quito la hoja para verlo con sus propios ojos - ¡Es positivo! – se levanto emocionada- Joder, estoy embarazada – Dijo haciendo su baile de la victoria
-¿Qué? – se levanto Dianna - ¿De que hablas? –
-Volveremos a ser mamás, amor…el tratamiento dio resultado…estoy de…-volvió a mirar el papel – un mes, mi pequeño tiene un mes- dijo acariciando su vientre, aun plano
La rubia volvió a tomar el papel y lo leyó con detenimiento, era un estudio de sangre para confirmar un embarazo.
-¿No estas feliz? – pregunto ante el shock de su esposa
-Necesito unos segundo para procesarlo…-
Lea abrazo fuerte a su esposa que no tardo en corresponderlo
-Pensé que me habías engañado – dijo soltando las primeras lagrimas
-¿Por qué pensarías eso? – dijo divertida la morena
-Toda la conversación concordaba…soy una estúpida – dijo riendo al final
-Nada de eso, yo hablaba de los síntomas, quería decirte hasta saber el resultado, no quería ilusionarte y que saliera negativo, como los anteriores –
-Jamás me desilusionarías amor – besos sus labios
-Creo que lo acabo de hacer porque pensabas que te había sido infiel y en cambio tendrás otro bebé que cuidar –
-Contigo cuidaría todos los bebes – la beso más intenso
-Epa, hay menores frente – dijo Camila llegando junto a ellas
-Maya – dijo la rubia emocionada – hay algo que queremos decirte mami y yo – se hinco para estar a la altura de su hija
Camila volteo a ver a su amiga que asintió con una gran sonrisa en su rostro
-¿Me porte mal? – pregunto la pequeña con temor
-Nada de eso cariño – dijo Lea
-Dentro de unos meses…mami tendrá un bebé…- la pequeña miro a la morena – serás la hermana mayor – dijo feliz la rubia
-¿Mi hermanito está ahí dentro? –señalo el abdomen
-Sí, poco a poco va a ir creciendo, como en las fotos de mamá, donde tú vas creciendo dentro de ella- le explico Lea
-¿Es niña? – pregunto la pequeña
-No lo sabemos aún…puede ser niña o niño. Eso lo sabremos en algunos meses – dijo Dianna
-¿Tú quieres que sea niña? – le pregunto Camila
-Quiero que sean los dos – dijo la pequeña con simpleza
N/A: el próximo capitulo es el final! Muchas gracias por seguir leyendo después de tanto tiempo
