Kenai despertó al segundo golpe que Sangilak le dio.

-Despierta Bella Durmiente.

Kenai seguía atado de las patas, aunque ya le habían liberado el hocico pero no podía hacer gran cosa, no podía morder las ataduras de sus pies y no estaba lo suficientemente cerca de Sangilak para morderlo o atacarlo, además de que no podía levantarse puesto que también lo habían amarrado al suelo.

-¡Suéltame ahora mismo!-demando Kenai.

-Me temo que eso no se va a poder-dijo El Oso de Odio, quién apareció detrás de Sangilak.

Kenai miro a su alrededor y vio que estaba rodeado también por la Bruja y el Oso, no había posibilidad de escapar.

-Ya es hora-dijo la Bruja caminando hacia Kenai-La luna ya casi está en su punto más alto y pronto comenzara el ritual, con tu sangre traerás de vuelta a Kisín a la vida.

-¿Siguen insistiendo con eso?-Kenai-No van a triunfar.

-Claro que lo haremos-Sangilak-Por qué esta vez te tenemos a ti, y justo en el lugar en el que queríamos, mira a tu alrededor. ¿Qué es lo que ves?

Kenai hizo es mismo y con horror descubrió que estaba en un lugar horrible, por encima suyo el cielo era negro y estaban lloviendo relámpagos por todas partes, estaban en la cima de una montaña.

-La montaña oscura-dijo.

-Así es-dijo El Oso del Odio-En este lugar nosotros somos más fuertes que tú, no hay nada que puedas hacer ahora para detenernos.

Kenai vio hacia todos lados, parecía que tenían razón, sin embargo aún le quedaba un as bajo la pata, cerró los ojos y se concentró mucho…

Pero nada paso.

-Te lo dije-se mofo el Oso del Odio-Tú no tienes poder aquí.

Era verdad, Kenai no podía usar su magia y ahora el oso y la Bruja eran más poderosos que antes.

-Y ni creas que alguien de tu aldea te va ayudar-dijo el oso-Acabo de darme una vuelta por ahí y créeme, no fue bonito.

Kenai quiso lanzarse sobre el Oso del Odio pero no podía.

-¡Mentiroso, mentiroso!

-No lo es.

Kenai no podía creerlo, se dijo a si mismo que nada de lo que decía el Oso del Odio era verdad, que no podía serlo, que todos en casa estaban a salvo…

-Pero aun no es muy tarde-La Bruja-Puedes salvar a tus hermanos y a tu gente.

-¡Mientes!-Kenai.

-No, créeme, yo puedo arreglar todo esto, veras no sé si lo habrás notado pero hace algún tiempo te lance una maldición joven oso…

Kenai hizo memoria y lo recordó, cuando estaba con Tug y Raphael una extraña niebla verde lo rodeo, en ese momento no parecía haberle afectado, sin embargo ahora…

-¿Qué fue lo que me hiciste?

La Bruja sonrió y se acercó a él, puso una mano sobre su cabeza, Kenai tenía su oportunidad para morderla pero prefirió escuchar que era lo que tenía que decir, tal vez pudiera usarlo a su favor.

-Ese hechizo que te lance provoca que si al final de la última luna llena, te quedaras como un oso para siempre.

La cabeza de Kenai dio vueltas, un oso para siempre, no le desagradaba serlo pero… él creía que cuando todo hubiera acabado podría volver a su forma de humano, su verdadero ser y como había nacido, le encantaba ser un humano y esperaba serlo para toda la vida, pero ahora…

-La última luna llena caerá esta noche, después de eso serás un oso por el resto de tu vida.

"No puede ser, no puede estar pasando"

-Pero aún hay esperanza-dijo la Bruja, esto hizo que Kenai la viera-Puedo revertir la maldición… puedo convertirte de nuevo en un humano en este mismo momento y podrás continuar con tu vida, te prometo que una vez que hayamos tomado el control de todo te dejaremos a ti y a tus hermanos, y a tu aldea en paz; y a cambio solo tendrás que entregarnos a Koda.

No podía hacerlo, si le encantaba ser humano… y lo que más quería era que sus hermanos y toda su aldea estuvieran a salvo, pero no podía darles a Koda… jamás, nunca se lo perdonaría.

"No lo hagas, juraste con tu vida proteger a Koda… además ser oso no es tan malo, has tenido grandes momentos en esta forma y además, Koda decidió ser un humano para estar contigo, sabía que posiblemente jamás volvería a ser un oso pero aun así acepto para estar contigo… ahora es tu deber hacer lo mismo"

-Estás más loca de lo que creí si piensas que voy aceptar un trato como ese Bruja, prefiero ser un oso por todo lo que me queda de vida a entregarte a mi hermano, además sé que no cumplirán su palabra porque son unas sabandijas sin honor.

Kenai le tiro una mordida pero la Bruja el esquivo, ella lo miro furiosa y se dio media vuelta.

-No importa, de todos modos no te queda mucho de vida oso.

Ella levantó los dos brazos hacia el cielo, se escucharon más truenos y un ciclón negro comenzó a formarse encima de ellos, luego comenzó a descender hacia las manos de la Bruja, Kenai miro todo esto aterrado y trato de librarse de sus ataduras pero no pudo.

-Es la hora-dijo la Bruja, sus ojos ahora eran dos bolas blancas sin vida.

Parecía que todo estaba perdido cuando de repente se escucharon grandes pisadas, la Bruja, Sangilak y el Oso miraron hacia el terreno y vieron que un gran número de humanos y lobos se acercaba hacia ellos, encabezados por un oso, un lobo y un humano.

-No puede ser-La Bruja.

Sangilak miro furioso al Oso del Odio y lo golpeo, luego lo tomo del cuello y comenzó a ahorcarlo.

-¡Dijiste que te habías encargado de ellos!

-¡Lo hice! ¡Deje esa aldea en llamas, el fuego debió haberlos matado a todos!

-Pero no lo hizo-dijo Kenai satisfecho-Se los dije, no importa lo que hagan, tenemos a los Grandes Espíritus de nuestro lado, jamás ganaran.

Sangilak lo miro furioso, soltó al Oso y camino hasta el borde de la montaña.

-Es hora de acabar con esto por una vez y por todas.

-¡No!-dijo la Bruja-Te necesito aquí para protegerme, la ceremonia se llevará a cabo no importa que.

El Oso del Odio se puso de pie, estaba tosiendo pero aun así tenía fuerzas para combatir.

-¿Qué tienes en mente?-pregunto.

-Ellos no son los únicos que pueden formar un ejército.

Las manos de la Bruja comenzaron a brillar, un aura negra, luego apunto hacia el campo de batalla, era un lugar donde la vegetación había dejado de crecer hace mucho, la tierra estaba muerta, los arboles estaban marchitos y ninguna hoja crecía de ellos.

La tierra comenzó a moverse y de ella emergieron horribles criaturas, que eran enormes cabezas arrugadas con alas negras en vez de orejas, ojos de fuego, cabello alborotado y dientes filosos.

Luego la tierra se abrió y de ella salió un enorme lago que rodeo la montaña, de este salieron unos horrendos espectros, eran humanoides, tenían apariencia femenina pero su cabello negro les llegaba hasta las rodillas, su cara era redonda y completamente blanca, no tenían nariz, sus brazos eran largos y blancos y sus manos eran como aletas de foca, vestían una túnica café.

Así mismo del agua emergieron gigantes criaturas, que eran un hibrido entre un lobo y una orca, caminaban en cuatro patas, pero su hocico era definitivamente el de la ballena y tenían su espiráculo, al igual en la espalda tenía su aleta, la cola era larga y era de ballena.

De la tierra salieron monstruos con dos largas piernas que los hacían enormes, su piel era como la de los humanos, pero estaba cubierto en algunas partes del cuerpo de pelaje café claro, sus orejas eran puntiagudas y en la boca tenía dos enormes colmillos, sus manos y patas estaban llenas de garras.

Así mismo de la tierra también emergieron de la tierra bestias que eran mitad humano y mitad caribú, se paraba en dos patas pero sus manos y pues eran de caribú, así como su cara y sus cuernos, su espalda jorobada estaba cubierta de pelo café.

El ejército de monstruos que la Bruja había invocado superaba en número al ejército de lobos y humanos, el panorama parecía ser muy injusto.

-Dulce-dijo Sangilak.

-No podrán llegar a la montaña-dijo La Bruja juntando sus manos-Tenemos todas la de ganar.

Kenai no podía ver que era lo que estaba pasando, sin embargo las palabras de la Bruja no lo tranquilizaban, se dijo a si mismo que tenía que encontrar una manera de escapar antes de que fuera demasiado tarde.

Denahi se detuvo cuando vio a la primera criatura, sus ojos se abrieron en miedo y retrocedió.

-¿Denahi que pasa?-pregunto Koda.

En cuanto vio a los demonios que tenían enfrente lo entendió, los espectros que habían salido del agua eran llamados Qalupalik, la criatura era conocida por llevarse a niños pequeños al fondo de lagos congelados.

La criatura mitad lobo-orca era llamada Akhlut, las leyendas decían que el animal nadaba pacíficamente en lo profundo de los océanos, pero cuando su hambre de venganza contra la raza humana crecía lo suficiente emergía de las profundidades en busca de presas.

El hibrido humano-caribú era conocido como Ijiraq, se decía que ayudaba a los viajeros pero que también matarlos, también se les conocía por secuestrar niños para abandonarlos en la naturaleza para morir.

El monstruo peludo era Adlet, era más grande que los hombres y tenía sed por sangre, se decía que era una cruza entre hombre y perro.

Finalmente, las cabezas voladoras, que eran conocidas por gemir mientras volaban por las casas, especialmente donde habían mujeres y niños; se decía que días después de su visita alguien en la casa moría, pues eran los mensajeros de la muerte.

-No debería sorprendernos tanto-dijo Sitka mirando a las criaturas-Hemos visto cosas muy locas últimamente.

-Son horribles-dijo Bucky.

-No importa-Emily-¡Podemos con ellos!

Los primeros en atacar fueron las cabezas, quienes se lanzaron contra ellos, sin embargo Sitka y Denahi fueron más rápidos, Sitka levantó su mano y Denahi su pata y un escudo de energía los cubrió, las cabezas se estrellaron contra él y cayeron al piso.

-Esto debería ser fácil-Sitka, luego se dirigió a todos sus guerreros-¡Ataquen!

-¡Ataquen!-grito Denahi.

-¡Por los Grandes Jefes!-colaboro Ojos Azules.

-Ya los oyeron, al ataque-Koda.

Así se lanzaron contra el ejército de las tinieblas, fue algo que nunca se hizo, los lobos se echaron encima de los Qalupalik y comenzaron a asesinarlos, arrancadores la garganta, mientras tanto los humanos les clavaban sus lanzas a los Adlets y los lanzaban al otro lado; por desgracia los Akhluts eran muy fuertes y difíciles de vencer, pues eran muy fuertes y su piel muy difícil de penetrar, además de que sus mandíbulas podían devorar a tres personas a la vez, y con su cola podían derribar a docenas.

Sitka acaba de matar a un Adlet cuando vio que los estaban superando, así que tuvo una idea.

-¡Retrocedan!-grito por encima de los gritos de la batalla.

Aunque los humanos no sabían cuál era el propósito de eso, hicieron lo que Sitka les indico, luego busco a su hermano y vio que estaba peleando con una cabeza alada, Denahi la sostenía de un ala y no la soltaba, no fue hasta que el ala se rompió que la cabeza se fue volando.

-Denahi.

El lobo volteo a ver a su hermano humano y corrió hasta él.

-Dile a los lobos que se resguarden.

Denahi asintió con la cabeza y fue a avisarles a los lobos, Sitka volvió con el grupo de humanos que había retrocedido, luego saco su arco y los miro a todos.

-¡Preparen flechas y apunten!

Todos asintieron con la cabeza y cargaron sus arcos, luego los levantaron en alto; mientras tanto, Denahi estaba avisando a los lobos cuando Koda volteo a ver hacia los humanos y supo que era lo que querían hacer.

-¡Cúbranse!-grito.

Él y sus amigos buscaron refugio y encontraron una gran roca.

-¡Fuego!-grito Sitka.

Los humanos dispararon sus flechas y el cielo se vio inundado por ellas, luego cayeron en las criaturas que lloraron de dolor y cayeron al suelo muertas.

-¡Estamos ganando!-grito Emily desde debajo de la roca.

Y parecía que era verdad, la mayoría de las criaturas habían caído, en el equipo de los buenos casi no había habido bajas y ya superaban a los malos en número.

-¡Ahora podemos avanzar hacia la montaña!-dijo Koda desde la roca.

Pero en ese momento…

Más criaturas salieron de la tierra, del lago y de los cielos, rápidamente cubrieron todas las bajas que habían sufrido.

-No puede ser-dijo Sitka-¡Detrás de las rocas, recarguen y disparen otra vez!

Los humanos se colocaron detrás de unas rocas, cargaron los arcos y dispararon, las flechas se clavaban en los cuerpos de delas criaturas pero esta vez no retrocedían, sino que avanzaban.

-¡No está funcionando!-alguien grito desde las filas.

Sitka vio al campo de batalla y vio que tenían razón, las criaturas eran más poderosas que sus hermanas caídas, y no solo eso, también los lobos estaban teniendo problemas.

Saltaban encima de los Adlet pero esta vez los monstruos les rasgaban con sus garras sus pies y los tiraban al suelo, un lobo estaba mordiendo a un Akhlut de una pata trasera, la bestia quería quitárselo de encima pero no podía, en ese momento llegaron más lobos que atacaron a la criatura, mordiéndola por todas partes, el Akhlut rugía de dolor pero solo tuvo que sacudirse bastante fuerte para quitárselos de encima, luego más lobos venían al ataque pero al monstruo le basto un golpe de su cola para mandarlos a volar.

Denahi vio todo esto horrorizada, los estaban venciendo, y empeoro cuando vio la estrategia que los Ijiraq habían tomado.

Se pusieron en línea recta, luego se doblaron y luego fueron a la carga, con sus enormes cuernos se llevaron a todo lo que se les ponía en el camino, sus cuernos se clavaron en la piel de lobos y humanos por igual.

-¡No!-grito Denahi.

Justo entonces apareció un Adlet que rugió y le lanzo un zarpazo a Denahi, el logro esquivarlo y luego le lanzo un golpe al monstruo pero fallo, los dos comenzaron a caminar en círculo, lanzándose golpes y rugiendo, pero Ojos Azules le llego por la espalda, se trepo en ella y lo mordió en el hombro, el Adlet rugió de dolor y Denahi aprovecho, se lanzó encima de él y Ojos Azules salto, Denahi le mordió la garganta mientras Ojos Azules se aseguraba que no utilizará sus garras, el Adlet murió desangrado y los dos lobos se saludaron.

-Gracias por la ayuda-dijo Denahi.

-No me agradezcas, nos están dando una paliza-Ojos Azules.

-Vamos, las cosas no están tan mal-Denahi.

En ese momento, Ash cayo adelante de ellos, se puso en cuatro patas y los miro.

-Las cosas no podrían estar peor-dijo-Nos están dando una paliza, tanto a humanos como a los lobos, y nos superan en número.

-Llevamos las de perder-Ojos Azules-Pero no nos daremos por vencidos.

A Koda y a sus amigos no les estaba yendo mejor, se habían colocado en un círculo para protegerse, así habían logrado mantener alejados a las criaturas, Emily había conseguido matar a un Akhlut, dos cabezas voladoras, un Ijiraq y a un Qalupalik, Bucky había logrado mantener alejados a los Adlets, mientras que Koda estaba derribando a todo lo que se le ponía encima, incluso a un Akhlut.

Pero las cosas estaban comenzando a complicárseles, las cabezas voladoras estaban encima de ellos, les lanzaban mordidas y los osos no eran lo suficientemente rápidos para embestirlas.

-¡Me duele!-dijo Emily, tenía mordidas en sus patas y en su estómago.

-¡Resiste!-Koda.

-¡Koda no creo que podamos aguantar mucho más!-Bucky-¡Hay que retirarnos!

Koda miro hacia la cima de la montaña, Kenai estaba tan cerca y tan lejos… Tenía que salvarlo, pero no podía poner en peligro a sus amigos.

En ese momento un enorme Akhlut los embistió y provoco que se separaran, Emily cayó en la tierra, luego vio que sus dos amigos estaban a metros de ella.

-¡Bucky, Koda!

Emily se puso en cuatro patas e intento correr hacia ellos, pero algo la agarro desde el suelo y la tiro, cuando Emily se volvió a incorporar vio que unas horribles manos blancas la estaban agarrando de sus patas traseras, una grieta se abrió y adentro de esta había agua, de ahí venían las manos.

Dos Qalupalik salieron del agua, eran los que apresaban a Emily, luego comenzaron arrastrarla al fondo del lago.

-¡NO, NO! ¡SUELTENME! ¡AUXILIO!-Emily estaba usando todas sus fuerzas para liberarse, pero los Qalupalik eran muy fuertes, Emily clavo sus garras en el suelo pero no sirvió de nada-¡AYUDENME!

Koda se puso en cuatro patas y vio como arrastraban a su amiga.

-¡EMILY RESISTE, AHÍ VOY!

Corrió hasta ella, pero una nube de cabezas voladoras le cerró el paso, luego lo rodearon y comenzaron a morderlo.

-¡No! ¡Suéltenme!

Pero a donde quiera que mirara, Koda solo veía alas negras y colmillos, las cabezas lo estaban mordiendo en todas partes y no podía hacer nada al respecto, más que lanzar golpes ciegos a todas partes que no le daban a nada.

Bucky se puso en cuatro patas y vio como ambos de sus amigos estaban en apuros.

"Esto no está bien, ¡Tengo que salvarlos!"

Se puso en dos patas y rugió lo más fuerte que pudo, en un intento por ver si eso lograba asustar a las criaturas, pero no pasó nada, Bucky iba a intentarlo de nuevo cuando la enorme cola de un Akhlut cayó encima de su cabeza, se estrelló contra el suelo.

"No… no puedo fallarle a Koda… no puedo"

Pero la cola volvió a caer encima de su cabeza y lo hundió más en el suelo, luego el Akhlut continuo haciendo lo mismo.

Mientras tanto, Denahi, Ojos Azules y Ash estaban en un apuro, los habían logrado atrapar en un círculo y el círculo cada vez se estaba haciendo más pequeño pues se caía a pedazos y daba lugar al lago, lo peor es que los Qalupalik ya estaban acechando en el agua, nadaban alrededor de los lobos.

-Si caemos al agua seremos comida para los demonios-Ash-No tenemos oportunidad contra ellos.

-Con algo de suerte el agua helada nos matara primero-Ojos Azules.

-¿No les gustaría ver las cosas con un poco más de optimismo?-pregunto Denahi, aunque él tampoco tenía muchas esperanzas de salir con vida de esa…

Mientras tanto en el fuerte humano, los aldeanos seguían cargando las flechas y disparando, aunque las flechas daban en su objetivo, estos seguían avanzando.

-Esto no funciona-dijo Ta´Linda, quien acababa de darle a un Ijiraq pero seguía en pie.

Sitka se dio cuenta de esto, pero no podía pensar en que más hacer, solo quedaba el combate cuerpo a cuerpo pero era muy riesgoso…

Un Akhlut los embistió con todas sus fuerzas y destruyo las piedras en las cuales se ocultaban, luego comenzó a atacar a todos, los humanos disparaban sus flechas pero no le hacían nada a la enorme bestia.

Sitka lo vio y tuvo una idea, corrió hacia al Akhlut, este lo vio y le lanzo un golpe con su cola, pero Sitka fue más rápido, salto y aterrizo encima del Akhlut, luego con todas sus fuerzas clavo su lanza en el espiráculo, el Akhlut rugió de dolor y se tambaleo, Sitka saco su lanza y una lluvia de sangre salió del espiráculo, Sitka salto al suelo al mismo instante que la bestia caía al suelo y dejaba una enorme mancha de sangre en el suelo.

Sitka volteo a ver a los aldeanos que lo miraban, había comenzado a llover y sus ropas habían sido manchadas con la sangre del Akhlut.

Con su lanza apunto hacia la montaña oscura.

-Tenemos que llegar hasta allá, sin importar que-cuando Sitka termino de decir eso, un rayo toco la tierra e ilumino a Sitka, dándole una muy buena imagen.

Los hombres dejaron salir un grito de guerra y levantaron sus armas, luego Sitka les indico el ejército de monstruos y grito, luego todos se lanzaron al ataque.

Los Ijiraq recibieron lanzas en sus estómagos y cayeron muertos, así los humanos comenzaron abrirse camino y apoyaron a los lobos que estaban en apuros, así mismo varios lobos rápidamente se recuperaron y continuaron pelando, era algo que nunca antes se había visto, humanos y lobos peleando lado a lado como hermanos contra un enemigo en común.

Sitka se estaba luciendo, un Adlet lo ataco pero rápidamente le clavo su lanza en el estómago, luego la saco rápidamente y dio una vuelta mientras el monstruo caía al suelo, justo detrás del Adlet estaban dos Qalupalik y al dar la vuelta Sitka los partió a la mitad con la punta de su lanza, luego vio que varias cabezas voladoras iban hacia él, todas en línea recta, Sitka lanzo su lanza y esta perforo a todas las cabezas, una detrás de otra, finalmente la lanza llego a un árbol y se quedó clavada ahí, con siete cabezas voladoras muertas.

Sitka sonrió, pero no tuvo tiempo para festejar, pues un Ijiraq apareció y trato de rasguñarlo, pero Sitka retrocedió a tiempo, saco un cuchillo de su pantalón y le rasgó el estómago a la bestia.

Al mismo tiempo, un Qalupalik salió del agua y trato de agarrar a Denahi, pero él fue más rápido y le mordió la mano, luego se la arranco, antes de que el Qalupalik pudiera gritar de dolor, Denahi le dio un zarpazo en la cara que lo mando de vuelta al agua, luego vio a sus dos amigos lobos.

-¡Ahora, hay que irnos!

Los lobos asintieron con la cabeza y saltaron al agua, luego se fueron nadando hasta la orilla, donde la batalla continuaba.

-Parece que hemos recuperado terreno-Denahi.

-Pero aun así nos superan en número-Ash.

-Debe haber algo que podamos hacer-Ojos Azules-No podremos contenerlos para siempre, tenemos que hacer algo.

En ese momento un Ijiraq cayo muerte en frente de ellos, en su espalda estaba Sitka.

-Escúchenme, hemos logrado contenerlos… Pero no podrán hacerlo por mucho tiempo, nosotros estamos perdiendo a muchos y ellos no, por cada uno que matamos salen otros dos.

Los lobos asintieron con la cabeza.

-Pero no significa que todo este perdido-Sitka-Tengo un plan… pero… es muy peligroso, Denahi, tu, Koda y yo iremos a la montaña a salvar a Kenai mientras los demás distraen a este ejercito lo más que puedan, una vez que hayamos sacado a Kenai de aquí todos nos retiraremos al bosque.

-Tiene razón-dijo Ojos Azules, miro a Denahi-Nada de lo que hacemos servirá de nada si logran despertar a Kisín, y en estos momentos tienen la llava para hacerlo en sus manos. Denahi, si no salvamos a tu hermano puede que todo lo que amamos desaparezca. Nosotros podemos con estos monstruos, tu ve a salvar a tu hermano.

Denahi asintió con la cabeza, le dio un ladrido a Sitka indicándole que estaba de acuerdo, Sitka sonrió.

-El problema es que todos ya están muy cansados-Ash-No podremos conseguirles suficiente tiempo para que se acerquen a la montaña, y creo que otra vez nos superan en número.

Eso era cierto, los monstruos ahora eran muchos más que los humanos y los lobos, y a pesar de que ambos pueblos luchaban con todas sus fuerzas, el ejército del mal los superaba.

Pero no todo estaba perdido, en ese mismo un enorme rugido se escuchó encima de una de las colinas que rodeaban el campo de batalla, pero no era solo un rugido… sino el rugido de varias criaturas juntas, y sonaban nada más y nada menos que como…

Osos.

Al borde del valle apareció Tug, detrás de él se revelo que había un enorme ejército de osos, todos listos para pelear.

-Perdón que llegáramos un poco tarde-se disculpó Tug-Pero es que no encontrábamos el lugar.

-¡Tug!-grito Koda, la repentina aparición del ejército de osos le dio a Koda la oportunidad perfecta para librarse de las cabezas voladoras, con sus mandíbulas tomo a una cabeza y la aplasto con sus dientes, luego la lanzó por los aires.

Rugió con todas sus fuerzas y las cabezas asustadas retrocedieron.

Al ver al ejército de osos a Emily le dio esperanza, se dejó arrastrar por los Qalupalik, pero antes de que pudieran meterla al agua, le dio un golpe en la cara a una criatura y fue tan fuerte que la arranco de su cuerpo, luego con sus mandíbulas destrozo la garganta del otro Qalupalik y salió del agua.

Bucky aún estaba siendo golpeado por la cola del Akhlut, pero al escuchar la voz de Tug supo que tenía que ponerse las pilas, cuando la cola iba a caer encima de su cabeza otra vez, rodo por el suelo y la cola choco contra el suelo, luego se puso en cuatro patas y arremetió contra el Akhlut, lo mordido en la cabeza y luego jalo para arrancar un gran pedazo de carne.

-Muy bien muchachos-les dijo Tug a los osos-Hora de que vean porque somos los alfa del bosque.

Los osos rugieron en aprobación y comenzaron a correr colina abajo, los Akhlut se pusieron al final de la colina para tratar de bloquearlos, pero los osos fueron capaces de derribarlos y matarlos una vez que estuvieron en el suelo, luego los osos atacaron a cualquier criatura que estuviera enfrente de ellos, menos lobos y humanos, con la ayuda de los osos rápidamente recuperaron terreno y las criaturas comenzaron a perder.

-¡Es un milagro!-Ash-¡Ahora si podemos ganar!

-Y no ha terminado-dijo Ojos Azules-Mira.

Con su pata señalo hacia la cima de la otra colina, y ahí estaban…

Los Grandes Jefes del Sur y del Este estaban en la cima de ella, y traían con ellos al resto de los lobos que un principio se habían negado a ir a la batalla con los humanos.

-La fuerza del lobo es la manada-declaro el Jefe del Sur y aulló.

Todos los lobos presentes aullaron en aprobación y luego se lanzaron a la batalla, saltando encima de las bestias para después matarlas.

-¡Recuerden!-grito el Gran Jefe del Este-¡HUMANOS, OSOS Y LOBOS SON AMIGOS, MATEN A TODO LO DEMÁS!

Así que ahora eran los humanos, los lobos y los osos contra el ejército de las tinieblas, y por fin podían ganar.

-Seré honesto, jamás me imagine ver a lobos peleando al lado de osos-dijo Ash.

En ese momento, el Gran Jefe del Sur apareció.

-¡Padre!-exclamo Ojos Azules, corrió hacia su padre y junto con la cabeza con la de él.

-¡Mi hijo! ¡Gracias a los Espíritus que estas bien!

-¡Padre tenías razón, los humanos no son responsables por todo lo que ha pasado!

-Lo se hijo, no necesitas explicarme nada, lo que importa ahora es detener a esos lunáticos de conseguir lo que quieren.

-Pero… ¿Qué haces aquí?-pregunto incrédulo Ojos Azules-Creí que no querías pelear… que…

-Ojos Azules, no me entendiste, no quería pelear en una guerra innecesaria, pero me temo que esta… bueno esta es una batalla necesaria.

Una cabeza paso volando encima de ellos, pero el Gran Jefe salto y la atrapo con sus dientes, luego la destrozo en el suelo.

-Por un bien mayor-finalizo el Gran Jefe.

-¿Pero cómo sabías que estábamos aquí?-Ojos Azules.

El gran Jefe solo sonrió.

-Solo digamos que un pequeño zorro, o su espíritu, me dijo que mi hijo y sus nuevos amigos necesitaban una pata.

Y en ese mismo momento, el cielo se ilumino y algo increíble paso…

Los Grandes Espíritus descendieron del cielo y se unieron a la batalla, águilas derribaban a los cientos de criaturas que ahí había, los lobos socorrían a los heridos, los salmones cerraban las grietas en la tierra reduciendo el lago, los osos derivaban a las cabezas voladoras, y un pequeño zorro en particular estaba despejando el camino hacia la montaña, sobre la cual el cielo aún era negro.

-Raphael-dijo Denahi.

El espíritu se acercó a ellos.

-¡Rápido, vengan, los distraeremos lo más que podamos pero deben darse prisa, Kisín se está haciendo más fuerte cada momento que hablamos!

Denahi asintió con la cabeza, se volteó a ver a Sitka y dio un ladrido, Sitka comprendió.

-¡Ojos Azules, Ash, Gran Jefe, vamos a la montaña, si los Espíritus lo permiten, la próxima vez que nos hayamos visto todo esto habrá acabado!

-¡Ve Denahi, y que los Grandes Espíritus te protejan y te guarden!

-¡Y dales una paliza a esos locos por todo lo que han hecho!-Ash.

Denahi asintió con la cabeza, luego miro a Sitka y los dos se echaron a correr hacia la montaña, en el camino vieron a Koda que estaba lidiando con un Qalupalik, al verlos, Koda dejo a la criatura y corrió hacia ellos.

-Muy bien Koda-Denahi-Es la hora, salvaremos a Kenai y nos iremos a casa.

-No deseo otra cosa Denahi.

Sin embargo había un problema, Koda y Denahi eran más rápidos que Sitka, y el pobre se estaba quedando atrás, no podía competir contra cuatro patas, así que Koda se detuvo y una vez que Sitka lo alcanzo, el oso se inclinó, Sitka lo vio y entendió, se montó en su lomo y luego se pusieron en marcha.

-¿Sabes? Esto me recuerda a las veces en que te llevaba cargando en mi espalda, ¿Qué curiosa es la vida, verdad?-dijo Sitka divertido.

Koda solo sonrió, mientras que Denahi rodo los ojos pero también sonrió.

Mientras tanto, Emily, Bucky, Amy y Ta´Linda seguían lidiando con la criaturas, pero vieron cuando los tres hermanos entraron a la montaña oscura, listos para enfrentarse a su destino.

-Que los Grandes Espíritus los cuiden siempre-dijeron todos al mismo tiempo.

Luego continuaron con la lucha, los hermanos iban a necesitar todo el tiempo posible.

Hola, pues bueno ya casi hemos llegado al final de esta historia y es algo triste si me preguntan…

Pero bueno, aún quedan algunos capítulos así que no se desanimen, espero poder terminarla antes de que acabe el año así que aún habrá mucho de Kenai y sus hermanos por un tiempo.

Ahora también quería aclarar unas cosas, los monstruos que aparecieron en este capítulo son parte de la cultura Inuit (Esquimal) , con la excepción de la Cabeza Voladora que aparece en un cuento folclórico de los Iroqueses, un pueblo nativo de Norteamérica, aunque trate de respetar el aspecto físico la verdad es que estas criaturas son diferentes en los mitos.

Un ejemplo es el Qalupalik, quién en realidad solo se lleva a los niños pequeños mientras que le teme a las personas más grandes.

Sin nada más que decir me despido por ahora.

Saludos.