Ta´Linda estaba encima de una roca disparándole a todas las criaturas que se le acercaban a diestra y siniestra, sin embargo estaba tan concentrada que no vio que un Adlet se le acercaba por detrás, la criatura alzó sus garras en alto y estaban a punto de caer sobre Ta´Linda, por suerte una flecha le atravesó el cráneo y cayó muerto.

Ta´Linda se volteó asustada y vio al monstruo yaciendo en el suelo.

"Estuvo cerca"

-Tal no te distraigas-le digo Amy, quien había disparado la flecha que la había salvado-Debemos vencer a estos monstruos.

-Claro-respondió Ta´Linda mientras cargaba su arco nuevamente.

Disparó contra un Akhlut y le dio en el ojo, pero eso solo enfureció a la bestia que rugió y se lanzó contra ellas, saltó y por poco aterriza sobre ellas, pero por suerte las dos fueron suficientemente rápidas para correr antes de que las aplastaran.

"Sitka, Denahi, Koda, apresúrense no sé cuánto tiempo más podamos aguantar"

Los tres hermanos estaban subiendo por la montaña, con la lluvia golpeándoles la frente y el viento arrojándoles pequeños pedazos de piedra que caían de la montaña.

-¡No se detengan, estoy seguro que ya casi llegamos!-dijo Sitka tratando de darles palabras de ánimo, aunque parecía que todo estaba en su contra para evitar el rescate de Kenai.

-¡Estoy seguro que sí!-Koda.

Pero de repente, una silueta alada se proyectó en el cielo gris y se lanzó sobre Denahi, era la Bruja en su forma alada, con sus garras sujeto a Denahi y se lo llevó volando.

-¡Denahi!-gritaron Sitka y Koda al mismo tiempo, pero en ese momento algo muy grande empujo a Koda, quién cayo por el precipicio, había sido el Oso del Odio.

Miro a Sitka y le dio una horrible sonrisa, luego se arrojó al vacío junto a Koda, Sitka iba a seguirlo pero una enorme hacha se clavó en la pared que tenía al lado.

-Vaya, vaya, nos volvemos a ver-dijo Sangilak burlonamente mientras se acercaba a Sitka, jalo el hacha con su mano y esta se despegó de la pared, luego regresó a él, atada a su cintura Sangilak tenía otra hacha.

-Tu...-Sitka.

-¿Qué no te había matado ya?

Sangilak lanzo su hacha nuevamente contra Sitka, pero esta vez Sitka fue más rápido y s agacho antes de que pudiera rebanarlo, el hacha se atascó con la pared y antes de que Sangilak pudiera sacarla Sitka corrió hasta él y dio un salto en el aire, su rodilla golpe la mandíbula de Sangilak, este se tambaleo para atrás y Sitka saco el cuchillo que guardaba en sus bolsillos, trato de rebanarle la garganta a su oponente pero Sangilak le detuvo el brazo con una mano, y después con todas sus fuerzas levantó a Sitka del suelo, lo paso por encima de él y lo lanzó del otro lado, Sitka voló por el aire y luego cayó al suelo con un golpe, rodo hasta que llegó a la orilla y cayó por el precipicio, pero por suerte pudo agarrarse del borde antes de caer, pero la lluvia estaba haciendo que sus manos se resbalaran.

Puso todas sus fuerzas en sus brazos y trato de subir, pero Sangilak llegó y le dio una patada en la barbilla, Sitka no pudo resistirlo y cayo, pero Sangilak lo sujeto del cuello de su suéter y lo arrojo de nuevo al camino, Sitka cayó de golpe y no pudo levantarse.

-¿A dónde vas? Aún no he terminado de jugar contigo.

Sitka logro ponerse boca arriba, pero estaba demasiado exhausto para seguir peleando, Sangilak se acercó a él y quiso pisarle la cara, pero Sitka levantó ambas manos y logro detener su pie, luego lo empujo y Sangilak se tambaleo hacia atrás, en lo que estaba distraído, Sitka se puso de pie, tomo un poco de tierra y se la lanzo a los ojos a Sangilak, esté grito y se limpió la tierra de los ojos, en ese momento Sitka aprovecho y se lanzó con todas sus fuerzas contra Sangilak, el impacto fue tan fuerte que los dos cayeron por el precipicio hasta que aterrizaron en una roca plana.

Sangilak fue el primero en levantarse, camino hasta Sitka y antes de que este pudiese levantarse comenzó a patearlo en las costillas repetidamente.

-¡¿Te crees muy listo?!-dijo en tono burlón-¡Tan sabio y tan maduro, un líder nato! ¿No es así?

Sitka cada vez perdía más el conocimiento, veía las cosas borrosas y podía sentir como algo ardía dentro de él.

-Pero al final no pudiste salvar a nadie ¡ni a tus hermanos!-otra patada, Sitka ahogo un grito-¡Ni a tu esposa!-otra patada, algo se había roto-¡Ni a tu aldea!-otra, sus costillas gritaron y Sitka pudo sentir la sangre en su boca-¡Ni a ti mismo!

Sin embargo Sitka aún no estaba derrotado, antes de que Sangilak le diera otra patada, Sitka rodo por el suelo hasta donde estaba su enemigo, Sangilak había dejado al descubierto un punto muy vulnerable…

Sitka levanto su pierna lo más alto que pudo, esta quedo en medio de la entrepierna de Sangilak, así que al momento de bajarla, el pie de Sitka golpeo los genitales de Sangilak, el grito de dolor y cayó al suelo, tenía su mano derecha en el suelo, cerrada en un puño.

-Te equivocas-digo Sitka lentamente mientras se incorporaba, Sangilak elevó la vista y lo vio a los ojos-Puedo salvarlos a todos.

Luego Sitka concentró todas sus fuerzas en su puño derecho y le dio un buen puñetazo a Sangilak en la cara, el cazador cayo inconsciente al suelo.

Sitka se sintió satisfecho, aunque lo más probable es que su mano estuviera rota debido al golpe, pero había valido la pena al ver a Sangilak derrotado en el suelo, pero posiblemente sus costillas no estaban bien y necesitaba reposo.

Pero no era tiempo para eso, tenía que salvar a Kenai y ayudar a derrotar al oso y a la Bruja, así que haciendo caso omiso del dolor Sitka se puso en marcha.

Koda había caído también en una roca plana, que de hecho era parte del camino que él y sus hermanos habían recorrido con anterioridad, estaba contra la pared y el Oso del Odio se acercaba cada vez más hacia él.

-Nos vemos otra vez.

Koda lanzó un fuerte rugido y se lanzó contra el oso, pero este era más fuerte y logro detenerlo, ambos chocaron las cabezas, pero el Oso del Odio era más poderoso y estaba obligando a Koda a retroceder.

-¡No puedes vencerme! ¡Tu hermano no pudo hacerlo! ¡¿Qué te hace pensar que tú tienes alguna posibilidad?!

-¡Porque yo no me doy por vencido!

Koda empezó a brillar y un aura rojiza lo rodeo, luego soltó un rugido y el Oso del Odio retrocedió, Koda aprovecho y lanzó un ataque de energía roja contra el Oso, Koda no dio cuartel a su ataque hasta que ya no pudo más, el pelaje del Oso estaba quemado y estaba tomando grandes bocanadas de aire, Koda creía que lo tenía cuando el Oso levantó la vista y sonrió.

-Mi turno.

En eso atacó con un ataque igual al de Koda, pero la energía era roja y negra, Koda creo un escudo de energía para tratar de protegerse pero el ataque del Oso era demasiado fuerte, sus patas comenzaron a resbalarse y los músculos del cuerpo comenzaron a dolerle.

-¡RINDETE, NO PUEDES VENCERME!

"No lo escuches, tu puedes"

Sin embargo Koda no pudo resistirlo por mucho más y el escudo desapareció, Koda recibió por completo el ataque y fue a dar contra la pared, el golpe fue tan fuerte que se abrió una grieta en la pared.

-Te lo dije, no puedes conmigo.

Koda estaba exhausto, no podía ponerse de pie y estaba cansado, todas sus energías se habían ido con el ataque de magia, pero al parecer el Oso del Odio era invencible, no parecía haber manera de derrotarlo…

"Piensa Koda, piensa en lo que diría Denahi en este momento el muy sabiondo" y en ese mismo momento se le vino a la cabeza una idea, solo tuvo que ver arriba de él "Si no puedes vencerlo por la fuerza bruta, usa tu cerebro"

-Y… al parecer… tú no sabes cómo golpear como un oso-el Oso del Odio se detuvo, sorprendido-Golpeas peor que una osezno.

El Oso del Odio no daba cabida a lo que sus oídos escuchaban, así que solo sonrió y movió maliciosamente la cabeza hacia los lados.

Luego le dio un zarpazo en la cara a Koda, y sujeto su cuello con sus mandíbulas, Koda no pudo contener el grito al sentir como los colmillos del Oso se incrustaban en su piel y la penetraban, fue peor que cualquier dolor que Koda hubiese experimentado en su vida.

Luego el Oso se aseguró de tenerlo bien sujetado y con todas sus fuerzas lo lanzó hasta el otro lado del camino, Koda por poco cae al precipicio, su cabeza quedó fuera del camino.

-Voy a matarte lentamente, y lo voy a disfrutar tanto…

-Tal… vez-dijo Koda poniéndose en cuatro patas-Pero… creo que eres más tonto de lo que creías.

Koda comenzó a reírse, a pesar del dolor que sentía en todo el cuerpo, el Oso del Odio estaba confundido por esta reacción.

-Creo que con tantos golpeas te has dañado la cabeza niño, pero no importa, en unos momentos voy a arrancarte la cabeza del cuerpo.

-No estaría tan seguro, te enfocaste tanto en tu ataque que no notaste que te habías puesto a ti mismo en una posición fatal.

Y antes de que el Oso pudiese comprender que era lo que Koda quería decir, el oso soltó un enorme rugido que fue amplificado gracias a su magia, el rugido provoco que la grieta en la pared se hiciera más grande y que un enorme pedazo se rompiera, este se despejo del resto y tenía una enorme punta al fondo, el pedazo cayó de la pared y se desplomo encima del Oso, lo atravesó como si fuera una enorme lanza.

El Oso del Odio lanzó un poderoso rugido que resonó por todas partes, había sido atravesado por la piedra en el estómago, si lograrán quitársela de seguro quedaría partido a la mitad.

Koda se acercó al Oso, debería estar feliz porque por fin había derrotado al enemigo que les había causado tanto dolor… y era el que había entregado a Kenai a la Bruja; pero al ver a esa criatura retorciéndose por su vida Koda solo sintió una cosa en su interior… Compasión.

Se sentía mal por ello, pero no podía evitarlo, el Oso estaba sufriendo y Koda deseo poder hacer algo para terminar su sufrimiento…

"Tal vez si pueda hacer algo"

Koda se acercó al Oso, quien rugía de dolor y trataba de escapar en vano, en cuanto vio a Koda mostró los dientes, estaban llenos de sangre; la sangre del Oso escurría por la parte inferior de la piedra y dejaba caer gotas al suelo donde se estaba formando un charco.

-¿Vienes a regocijarte?

-No-Koda-Vengo a liberarte.

Koda se puso en dos patas, luego cerró los ojos y se concentró, para lo que quería hacer tendría que usar todas sus fuerzas, las patas de Koda se iluminaron y apuntó al Oso, este fue rodeado por el aura.

"Grandes Espíritus, denme fuerza para esto que voy hacer, permítanme sacar a esta criatura de su sufrimiento, aunque no debería hacerlo"

Poco a poco, la cara del Oso del Odio comenzó a deformarse, se movió hacia ambos lados, de repente todo el cuerpo del oso se volvió como masa y comenzó a distorsionarse, como si no supiera que forma tomar.

"No ha conocido otra cosa más que el odio toda su vida, no puedo cambiar eso, pero puedo usar el amor que tengo para tratar de liberarlo"

Koda concentro todos sus pensamientos en los buenos ratos que había pasado con Kenai, Denahi y Sitka, el amor que sentía por sus hermanos servía de contraste contra el odio que el Oso sentía por sí mismo, o por ellos mismos mejor dicho, eso debería ayudar.

Finalmente la masa se partió en dos y aterrizaron en el suelo lejos de la piedra que había caído sobre el Oso, esta se desplomo en el suelo con un gran golpe, ahí las masas comenzaron a tomar forma, algo grande y peludo, eran dos osos, uno rojo y otro negro, los dos tenían su pelaje manchado de sangre y respiraban con dificultad.

Koda se puso de nuevo en cuatro patas y vio a los dos osos, iban a morir, pero luego los osos comenzaron a reducir en tamaño, se hicieron más pequeños y el pelo comenzó a caérseles, las garras se les cayeron y el hocico se les contrajo y la nariz se les hizo más pequeña y recta, finalmente ahí aparecieron dos humanos desnudos encima de una gran pila de pelaje negro y rojo, curiosamente un humano era pelirrojo y el otro pelinegro, era la única diferencia que presentaban esos dos, gemelos.

Palo-de-Lluvia y Trueno-Susurrante.

Con dificultad se pusieron boca arriba y vieron al cielo, en sus pechos había un enorme círculo rojo del cual emanaba sangre a borbotones y se podían ver sus entrañas.

Koda se acercó a los dos, ambos posaron sus miradas en el oso, luego comenzaron a llorar.

-Gracias-dijeron al unísono.

Koda solo asintió levemente con la cabeza.

Luego ambos posaron la vista en el cielo gris mientras la lluvia caía sobre ellos, sus lágrimas se perdieron en las gotas de agua que les caían encima, luego dejaron de respirar y se quedaron ahí quietos, inmóviles, muertos.

Koda sintió un vacío enorme dentro de él, por fin se habían librado del Oso del Odio… pero no pudo evitar sentir pena por Palo-de-Lluvia y Trueno-Susurrante, eran lo opuesto a él, Koda amaba a sus hermanos a pesar de que no fueran sangre, pero esos dos se habían odiado durante toda sus vidas a pesar de ser hermanos de sangre.

"¿Por qué no podían aceptarse el uno al otro?"

¿Tal vez Kenai hubiese sido como ellos de no ser por Koda? Después de todo, Kenai no estaba del mejor humor cuando había a recuperar esa canasta el día que había conocido a Koda…

-¡Koda!-grito alguien detrás de él, Koda se volteó y vio a Sitka caminando hacía el.

-¡Sitka!-grito Koda y corrió hacia su hermano, luego vio el aspecto de Sitka y se asustó-¿Qué te paso?

Sitka no podía entender a Koda, pero pudo comprenderlo por la mirada que el oso tenía, Sitka sonrió aunque luego hizo una mueca.

-Estoy bien, solo me encontré con Sangilak allá atrás… no te preocupes, ya me encargué de él.

Koda asintió con la cabeza y luego se hizo hacia un lado para que su hermano pudiera ver los cadáveres de Palo-de-Lluvia y Trueno-Susurrante, Sitka abrió mucho los ojos y quedo boquiabierto, vio a Koda y señalo los cuerpos, el oso solo asintió con la cabeza.

Sitka estaba incrédulo, camino hasta ellos y los examino, Koda camino hasta él, Sitka dio una rápida oración por ellos, a pesar de ser sus enemigos, Sitka sentía un gran respeto por los muertos y sabía que era lo correcto, una vez terminada, se incorporó y miro a Koda.

-¿Tu lo hiciste?

Koda se asustó, ¿eso significaba que Sitka lo vería como un asesino ahora?

Asintió con la cabeza y señalo la piedra, Sitka la vio y asintió con la cabeza.

-¿También los separaste, con tu magia?

Koda asintió con la cabeza.

-Sabes Koda… creo que hiciste lo correcto.

Eso no se lo esperaba, Koda lo vio directamente a los ojos, ¿Sitka creía que había estado bien en matar al Oso del Odio?

-No me malinterpretes Koda, desearía que hubiera habido otra manera de resolver esto… pero no nos dejaron muchas opciones, pero creo que tú les diste una oportunidad a estos dos de encontrar la paz… una paz que nunca conocieron en esta vida.

Eso le llegó a Koda, lo había hecho principalmente para acabar con su sufrimiento, si, él había provocado que la roca que los había matado hubiera caído sobre ellos… Pero solo porqué tenía que salvar a Kenai, sin importar que, su hermano haría lo mismo por él.

-Y a veces Koda… ser valiente implica tomar las decisiones difíciles… las que a nadie les gustaría tomar.

Koda sonrió, algo forzoso pero convenció a Sitka, quien le devolvió la sonrisa.

-Ahora debemos irnos, tenemos que encontrar a Denahi y salvar a Kenai antes de que esto se ponga peor.

Koda asintió con la cabeza, y luego le indico a Sitka que se montará en él, Koda se agacho para hacérselo más fácil y, con un poco de dificultad, Sitka se subió en el lomo de su hermano oso.

-Ahora vamos.

Koda comenzó a correr para subir de nuevo a la montaña, pero no pudo evitar mirar para atrás y ver por última vez a Palo-de-Lluvia y Trueno-Susurrante, sinceramente esperaba que encontrarán la paz que no habían conocido en vida.