Disclaimer: Naruto no me pertenece, todo es creación y propiedad de Masashi Kishimoto. Sin embargo, esta historia es mía y se pide amablemente que no haya cualquier tipo de plagio.


— Es como si quisiera deshacerse de mi… —Ahora eso estaba claro— pues no la tendrá tan fácil—. Bien, ya estaba determinado: Tenten iba a conseguir pareja sin importar como.

IV. Fantasmas del pasado.

Cuando alguien piensa en el lugar más romántico de la tierra lo que seguramente hará es pensar en Paris, Francia. Patético. Aunque la respuesta aún más cursi sería: "al lado de la persona que amo", ¿Es enserio? ¿Y si esa persona no te ama? Y no, no sería culpa de los humanos, simplemente sería culpa de alguno de nosotros. Pero volvamos a la romántica Francia…

El año era 1793. Ya había visitado esa parte del mundo anteriormente, lo recordaba como un sitio relativamente bello y con mucho potencial pero ahora ese lugar estaba devastado por el hambre, la pobreza y el terror; en ese momento no necesitaban amor, necesitaban esperanza, ayuda, una ruta de escape para salir de ahí.

Charlotte Dubois, tenía 19 años, de grandes ojos castaños, con pecas en toda la cara que le daban un aspecto infantil, su cabello era rubio cenizo, casi castaño y de lo que recuerdo es que tenía siempre una sonrisa en la cara a pesar de la situación tan miserable que vivía porque tenía la esperanza de que su futuro le deparaba algo mejor. Nunca debí haber ido.

La chica era pobre, vivía en las calles por lo que estaba muy desnutrida y seguramente moriría de hipotermia en el inminente invierno que empezaba a azotar Paris; ¡necesitaba comida y abrigo, no una pareja! Y sin saber en cómo se iban a desatar las cosas para la pobre Charlotte, tomé mi arco, apunté y le di, justo en el corazón, como dicta el trabajo, seguí su hilo rojo hasta su pareja ideal en ese momento.

Ese tipo era todo menos perfecto para Charlotte; era un jacobino que se había enriquecido en el Reinado del Terror, por eso mismo tuve mis dudas en ese momento, ¿sería lo correcto involucrar a una niña inocente con alguien así? Oh joder, claro que no. Por lo que, por primera vez en cientos de años me rehusé a hacer mi trabajo.

Eros tiene un lado vengativo cuando quiere, yo lo había provocado anteriormente y él ya estaba harto de mis insubordinaciones, debido a eso me tocaría vivir algo similar a lo que le hizo a Dafne y Apolo: el desamor y la muerte. La excusa perfecta para hacerme sufrir llegó cuando descubrió que yo me había enamorado de Charlotte.

Cupido tomó dos flechas: una de oro y otra de plomo, la de plomo la utilizó contra Charlotte sin que yo pudiera hacer algo al respecto, mientras que la otra la utilizó en un miembro del Comité de Salvación Pública. Por algunos meses el hombre trató de enamorarla, pero ella simplemente no podía ¡Ya no podía amar a nadie, maldita sea! Charlotte lo rechazó miles de veces, todo frente a mis ojos. la impotencia que sentía en ese momento fue lo que me agrió el ánimo al trabajar de cupido, ahí fue cuando rompí mi arco para cambiarlo por una ballesta. También, yo soy la razón por la que existe la regla de no enamorarte de tu objetivo; porque al parecer, si vas a joderlo, tienes que hacerlo en grande.

Hasta las flechas de cupido se van disolviendo con el paso del tiempo y cuando una flecha de oro se disuelve termina por romperle el corazón a la persona, un corazón roto es demasiado peligroso; ese hombre se hartó de las negaciones por parte de Charlotte, la sentenció a la guillotina acusándola de rebelión ¡a ella solo le importaba no morir de hambre! Aunque debo admitir que si no fuera por ese hombre, Charlotte hubiera muerto en el invierno, él le dio comida y techo a esa niña pecosa. Ahora ya poco viene a mi memoria de como era su rostro, solo recuerdo como caminó junto a otros acusados y la cuchilla de metal cayendo hacia su cuello.

Desperté.

Pasé mis manos por los ojos, ese sueño en vez de hacerme descansar me agotó. No sé cómo pueden hacer eso los humanos, tener sueños cada noche en donde tu subconsciente te juega bromas pesadas, aunque para mi desgracia yo solo tenía como sueño permanente ese fatídico día; empezaba a tener sueños. Me estaba volviendo humano, o eso dijo Hinata cuando le hablé después de despertar de mi primer sueño; en algunos meses, dijo, empezaría a sentir la necesidad de comer y quizá dos años en empezar a envejecer. Necesitaba apurarme en conseguirle una pareja a Tenten.

— Oh, ya despertaste —dijo Tenten señalando lo obvio. Al parecer había vuelto de su trabajo en el jardín de niños. Me levanté del sillón que había sido mi cama durante ya algunos meses; la miré algo enojado, no con ella, sino conmigo por seguir en este lugar—. Estoy cansado de este mundo —Dije.

— Pues no es que hagas mucho esfuerzo para irte, quizá eres un mal cupido —fruncí el ceño—, las citas que me has conseguido fueron un… total fracaso, es la descripción que más se acerca —ella tenía razón, en esos seis meses de convivencia Tenten había tenido cuatro citas con diferentes hombres, pero en general todo terminaba en catástrofe.

La primera fue con un chico llamado Edward, vino a Japón a pasar sus vacaciones; a mitad de la cita recibió una llamada desde Inglaterra… era su esposa y vaya que Tenten se enojó ese día. En la segunda cita todo iba bien, Kiba era un chico con una personalidad similar a la de Tenten; el único detalle es que hablaba mucho de su exnovia en plena cita, obviamente no era capaz de una relación en ese momento. Para la tercera, Tenten comprobó que no todos aman la comida china; su cita le vomitó encima y después la culpó a ella por elegir el lugar. Ya para la cuarta, Tenten había perdido el entusiasmo inicial y después de esa cita perdió algo de esperanza; esa vez yo tuve la culpa, elegí a Shino ya que igualmente era maestro, solo que de secundaria mientras que Tenten era de preescolar, lo que no sabía es que él era amante de los insectos… Tenten tiene fobia a los insectos.

Desafortunadamente todos comenten errores, son solo humanos, bueno excepto yo.

— Hablando de eso, te conseguí otra cita —Tenten levantó una ceja, me miró curiosa pues ella nunca me había visto salir de casa o siquiera buscar a alguien después de lo sucedido— Su nombre es Sasuke Uchiha, tú y él mantuvieron una relación hace nueve años, que terminó por la mudanza de Sasuke a otra ciudad. Por motivos de negocios él ha regresado a este lugar durante unos días.

— A veces me sorprende cuanta información tienes sobre mi vida amorosa, ¿Sasuke está aquí? —Me miró sorprendida— No lo había visto desde que se fue ¿Estás seguro de que quiere verme? —Tenten se veía insegura, sus ojos delataban su miedo a otra cita desastrosa.

— Si no quisiera verte no creo que hubiera aceptado una cita mañana en la cafetería —Tenten, sorprendida, abrió aún más los ojos al saber de su próximo reencuentro— Conseguí localizarlo y programar una cita; resulta que el esposo de Hinata-sama es el mejor amigo de Sasuke y gracias a eso logré que lo convenciera de la cita —Tenten me sonrió, agradecida, nerviosa, todavía sorprendida y con el miedo de un nuevo fracaso; pero pude ver algo de esperanza, esa esperanza que no veía en nadie desde Charlotte.


Dafne y Apolo: Para los que no estén tan familiarizados con el mito griego, aquí está un resumen: Apolo se burló de Eros, entonces este flechó a Apolo con una flecha de oro y a Dafne con una de plomo, por lo que Apolo se enamoró de Dafne pero ella no lo podía amar, entonces Apolo la persiguió y cuando estaba a punto de alcanzarla, Dafne le pidió ayuda a su padre quien la convirtió en un árbol de laurel.

Gracias por leer.

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