Sinopsis
Las madrastras son malas. Las madrastras son malvadas.
A las madrastras solo les importan su belleza y el marido rico que se consiguieron. Las madrastras ven a sus hijastras como sirvientas. Las madrastras planean matar a sus hijastras.
Las madrastras te encierran en una torre para que no te midas el zapato que perdiste en el baile del príncipe.
Las madrastras se convierten en brujas y te dan una manzana para envenenarte.
Es lo que siempre se dice de las madrastras, ¿cierto? Las madrastras son malvadas, punto.
Eso no es verdad. Al menos, no en mi caso.
Mamá murió cuando yo tenía cuatro años y papá me crió él solo hasta que cumplí ocho años. Se enamoró de una mujer más joven que él y muy hermosa, pero sobretodo, buena y se convirtió en mi madre.
Esme Platt, mi madre, se ha casado de nuevo, con un doctor sacado de un libro o un cuento de hadas, pero tiene siete hijos. ¡SIETE! A ella no le importa, adora ser madre de ocho niños, incluyéndome.
Nos mudamos al otro lado del país, ahora tengo una nueva vida. Vivo en una mansión en Seattle, con siete chiquillos ricos y mimados, voy a una escuela preparatoria privada, tengo un auto de lujo y… por fin sentí mariposas por alguien, alguien prohibido… Nunca me he enamorado, solo crushes, pero nunca sentí mariposas, de esas de las que Esme dice sentir al ver a Carlisle y que tan coloridamente las describe como: ganas de vomitar al verlo.
Las sentí por primera vez al ver a Beau, el chico más lindo y torpemente adorable que he visto. Mi maestro de historia, el profesor Beaufort Dwyer.
¡Diablos!
CAPÍTULO 13
-Él estaba afuera en el jardín… Lo encontré cuando salí de la fiesta…
-Mmm – mamá refunfuñó.
-Él fue tan lindo conmigo, limpió las lágrimas de mi cara con cuidado y me dio su abrigo y nos sentamos en el columpio y me dijo que su papá es amigo de Carlisle, que él lo encontró escondiéndose en la biblioteca porque las grandes fiestas no son o suyo… -dije en un solo aliento, sin pena y sin vergüenza, chismeando con mamá-. Creo que es por su ansiedad.
Mamá escuchó atenta.
-Me dijo que es maestro. Yo no le dije que soy policía, ya ves que la gente se pone rara o no me cree para nada, como los niños Cullen –mamá ahogó una risa cuando la miré feo-. Solo le dije que trabajo para el Gobierno. Seguimos hablando y… Cuando escuchamos la cuenta regresiva dentro de la casa… él me besó y fue increíble –retorcí mis manos alrededor del volante, mientras nuestro auto avanzaba a vuelta de rueda por el abarrotado estacionamiento del aeropuerto-. ¡Casi le vomito encima! Las mariposas fueron como tú dijiste. ¡Sus ojos son tan azules y besa tan bien!
-¿Ok? – mamá me miró con una mueca.
-Iuk, lo siento –arg, ¿le acabo de decir a mamá que un chico besa bien?-. Luego te escuché y discutimos y fue cuando decidí irme de la casa, porque no conozco a esos niños y me dan mala espina. Así que hice mi maleta e iba a marcharme, pero recordé que quede con él de vernos en la biblioteca y cuando fui él me ayudó a salir de la casa. Le di un aventón a su apartamento, por cierto vive en el edificio de Carlisle ¡y es hermoso! Está genial, quiero vivir ahí cuando esta asignación termine.
-Ya veremos.
-Sí, lo que sea. Y así es como terminé viviendo con un chico por una semana…
-Tenemos que hablar de eso jovencita – mamá me miró enfadada, cruzándose de brazos.
-Mamá, usamos condón si eso es lo que te preocupa.
-No, lo que me preocupa es tu actitud rebelde repentina. Y sobre todo tu actitud hacia los chicos. Estaban muy preocupados por ti, lloraron cuando Carlisle y yo nos marchamos, estaban tan asustados de que no te encontraron en la boda. ¿Y qué le hiciste a la pobre Renesmee? Estaba llorando.
-Ugh. Ella me vio irme con él. Pero no creo que haya visto quien era en realidad… porque si no me lo hubiera dicho… Por cierto… Beau es algo así como primo de ellos… sobrino de Carlisle… Así que oficialmente soy parte de la Comuna Cullen. Tuve sexo con un miembro de la familia. Puaj.
Mamá soltó a reír.
-Ya eres una Cullen. ¿Y a donde se supone que vamos? Este no es el camino que tomamos de la casa al aeropuerto, Carlisle y yo.
-Vamos a la escuela por mi uniforme, ahora que por tu propia voluntad te metiste a mi auto, te voy a secuestrar.
-No es necesario.
-¡Claro que lo es! Literalmente estaba lloriqueando y moqueando en tu hombro, cuando la Comuna llegó y te arrebató de mi lado.
-Solo son niños, Edythe.
-Lo que sea. ¿A dónde te llevo el Dr. Ricón* de luna de miel?
-¡Oh, Edythe! Primero tomamos un vuelo a Houston, de Houston a la Ciudad de México… pensé que iríamos a Cancún, pero ahí tomamos otro vuelo a Costa Rica y dije, ¡es aquí! ¡No! ¡Tomamos un avión privado que nos llevó a Rio de Janeiro!
-¡¿Fuiste a Rio?! ¡Wow!
-No, solo fue una parada, tomamos una avioneta… la cual… ¿Lista?
-¿Para qué?
-Carlisle… ¡piloteó la avioneta a una isla privada!
-¡NO!
-¡SI!
-¡Oh por Dios! ¿También pilotea? ¿Hay algo que Carlisle no haga? Ciertamente es todo un Marty Stu.**
-¡El lugar era hermoso! –mamá ignoró mi mini insulto-. La isla tiene un hotel con solo dos suites, en la otra suite estaba… ¡a que ni sabes quién!
-¡No, obvio no lo sé! – me reí frenando en el semáforo.
-Te vas a desmayar.
-¡Ya dime mujer!
-Coraline Cole tu amada Coco de Red Riding Hood y…
-¡¿Y quién?! – OH. DIOS. ¡OH DIOS!
-River…
-¡NOOO! – ¡Coco y River de nuevo juntos! ¡Voy a morir! Si, lo sé, ya estoy bastante grandecita para estar shipeando celebridades, pero ellos son el uno para el otro.
-¡Sí! ¡Y se veían totalmente lindos! – mamá y yo nos hicimos fans de Red Riding Hood desde que solo subían videos a YouTube, antes de que se convirtieran en la nueva sensación súper extra mega explotada de la música y ganaran Grammys y Oscars y uno los viera hasta en la sopa. Literalmente en la sopa, hicieron un jingle para la Campbell's.
Espera…
-¡Se supone que no son novios! Se supone que ella es novia de Oliver Applebaum.
-Bueno, si es que son novios, Coco lo está engañando con el baterista de su banda.
-Fueron novios en la preparatoria y se supone que terminaron cuando se hicieron famosos y después se hizo novia del otro vocalista –no tenía que decírselo, ella lo sabía y a ambas nos destrozó el corazón cuando terminaron-. También se dijo que Oliver era novio de su mejor amiga, Valentina Reddington.
-Pues ya ves como son los chismes de los famosos. Y en Hollywood todos andan con todos – mamá dijo molesta, cruzándose de brazos. Era la cosa más adorable, verla enojarse porque los famosos no eran fieles.
-Me hace tan feliz que Coco este de nuevo con River. ¡Son OTP!
-Les tomé una foto por si quieres verla, Carlisle me ayudó, se suponía que era una foto mía en la playa, pero obviamente se las tomó a ellos.
Dejamos nuestros chismes hollywoodenses y me estacioné en la Preparatoria Halloway. Parecía un castillo pequeño, con torres, gárgolas, de piedra gris y ventanales.
-Wow, es más imponente que en las fotografías.
-Me parece tétrico – dijo mamá bajándose del auto.
-Es mejor que estar infiltrada en la mafia… Por cierto, Beau me llevo al Red Rose, un night club popular en la ciudad, a los dueños les dispararon por no querer trabajar para la mafia rusa. Los policías pueden entrar cuando quieran y… usé mi placa para no hacer fila. Me sentí tan corrupta y como de una película. ¡Fue increíble! – me reí enlazando mi brazo con mamá y nos dirigimos a la gran puerta de la entrada.
El interior de la escuela era cálido, con paredes de madera oscura con interminables pasillos. Gracias al cielo había señalamientos hacia las oficinas, estaban a la izquierda al final del pasillo principal.
Se me hizo un nudo en el estómago.
Iba a ser de nuevo estudiante de preparatoria.
.
La secretaria era amable, de cabello oscuro y corto. Después de que me presenté me dio a firmar unos papeles y a mamá le dio el reglamento escolar y la hizo firmar un documento de responsiva y firmó en la hoja donde decía que la llamaran en caso de una emergencia, también puso el nombre y número de Carlisle.
-A él no le importara – dijo encogiéndose de hombros, cuando la cuestioné.
Por fin, me dieron mi uniforme.
Ugh, tenía que usar un saco todos los días. Odio los uniformes con saco, el uniforme de gala de los lunes que usaba en la preparatoria en Chicago nunca se ajustó bien. Todos parecíamos un montón de niños con sacos de papa.
Pensé que el uniforme nuevo seria el típico de preparatoria privada, saco azul marino, falda gris, calcetas azul marino, camisa blanca, zapatos negros. El uniforme diario: suéter azul marino o chaleco tejido, polo blanca, calcetas azul marino y zapatos. Y para rematar, corbata, en ambos.
Podría pretender que era mi uniforme de policía.
Pero esto… esto era otra cosa.
-Um… ¿qué clase de sacerdote pedófilo violador, diseñó este uniforme? – murmuré tomando la ropa que fue puesta frente a mi después de darle mis medidas a la secretaria.
-¡Edythe! – mamá me codeó, fuerte, en el estómago, sacándome el aire.
-Puedes usar leggins bajó la falda en temporada de invierno, cariño. No es necesario que te enfermes –dijo la secretaria, se llamaba Carol, según la identificación que colgaba de su cuello.
-Es bueno saberlo – también usaba leggins en mi otra preparatoria.
-Este es tu uniforme deportivo – me entregó una camiseta blanca, una polo de algodón, una camiseta de tirantes, un short y un pantalón de deporte, así como una chamarra deportiva. Las blusas eran blancas con el escudo de la escuela en el lado izquierdo, el pantalón y el short azul marino con dos franjas blancas a los costados y la chamarra azul marino con el escudo de la escuela en la espalda.
Si, ese era algo más normal. Pero el uniforme escolar, el que iba a usar todos los días, frente a mis nuevos hermanos y hermanas, frente a otros alumnos y frente a ¡MAESTROS!... Eso era sacado de una de las pornos de Beau, o de una fantasía de un empresario japonés. Parecía sacada de un anime.
¿Qué escuela americana usa este tipo de uniformes?
Era un uniforme tipo lolita. Es todo lo que puedo decir.
Falda azul marino de cintura alta que llegaba a medio muslo, con tirantes, un par de rayas horizontales blancas en el dobladillo de la falda y en los tirantes; blusa blanca de cuello Peter Pan y la corbata era un moño negro. Calcetas arriba de la rodilla. El saco era pequeño, llegaría justo en donde llegaría la cintura de la falda, debajo de mis costillas, era gris, con el escudo de la escuela en el lado izquierdo, bordado en hilos plateados.
¡Oh por Dios! Casi parecía disfraz de Halloween de estudiante zorra.
Haciendo a un lado mi shock inicial, me puse a pensar en todas las prendas de ropa innecesarias que utilizaría como fachada para mi trabajo.
Un gasto tan innecesario, tanta ropa que espero no necesitar todo el resto del año escolar. Tantas personas allá afuera sin que abrigarse y aquí estoy yo, una adulta haciéndose pasar por una adolescente, usando ropa innecesariamente cara y ridícula.
Carol me dijo que necesitaban tomarme una fotografía para mi nueva credencial. No estaba preparada para eso.
Debieron avisarme, aún tenía los ojos hinchados, la nariz enrojecida, mi cabello no estaba peinado.
-¿Y si le doy una selfie? Salí algo linda y tiene fondo blanco.
Carol me miró sin expresión alguna, acostumbrada a lidiar con las peticiones pretenciosas de chicos que se sentían superiores a ella. ¡Pero esto era una emergencia!
Busqué en la galería de mi celular y le mostré la fotografía en cuestión, era una selfie regular, con la pared de la escalera de la casa de Carlisle de fondo, era una buena luz fotografía, la luz entraba por la ventana y hacia que mis ojos se vieran perfectamente dorados, mi cabello estaba alrededor de mi cara, lizo y peinado. Mis labios tenían una pequeña sonrisa. Mis pestañas se veían kilométricas.
En serio me veía linda… y de dieciséis años. Era lo más importante.
-Mire, es esta – le mostré la fotografía a la secretaria y ella sonrió.
-¡Aw, te ves tan linda! Solo por ti, haremos una excepción.
Y así es como salí de la escuela con una nueva identificación, uniforme de stripper y reglamento nuevo… y me recordaron que Renesmee Cullen me daría el recorrido el lunes y me estaría esperando ahí mismo en la oficina.
Rayos.
.
Carlisle le llamó a mamá camino a casa, ellos acaban de llegar y nosotras no estábamos.
-¡La estoy secuestrando! ¡La llevaré de nuevo a Chicago! – grité para que Carlisle me escuchara.
-Dice Carlisle que tiene recursos y que nos encontrara – dijo mamá con una sonrisa.
-Soy policía, se cómo desaparecer sin dejar rastro.
-Carlisle dice que nos apuremos, que compraron comida y si no llegamos rápido, Emmett se acabará todo.
Ambas sonreímos y cinco minutos después llegamos a casa.
Tendría que disculparme con Renesmee y tal vez el resto. Pero me interesaba más disculparme con ella, pues sería mi boleto de entrada. Ella me daría el recorrido y dijo que me presentaría con sus amigos. Necesito a esos amigos.
Y quiera o no, necesito a los Cullen.
.
Entramos a la casa por la puerta de la cocina desde el garaje y nos recibieron, nada más y nada menos que tres sirvientas, con todo y el uniforme como se ve en las películas con personas estúpidamente ricas.
-Yo llevaré esto a su habitación señorita – la más joven tomó mi maleta aun en mi hombro y las bolsas de lavandería con mi nuevo uniforme.
-Ah, um… ¿Qué?
-Señora bienvenida – la mujer que se veía mayor de las tres, tomó el abrigo de mamá y su bolso.
-¡Oh, gracias! – las mejillas de Esme se enrojecieron, igual que las mías.
¿Qué estaba pasando?
-Los chicos ya sirvieron la comida en el comedor, las están esperando – nos informó la chica que quedó en la cocina y mamá y yo nos miramos.
Nos lavamos las manos, ahí mismo en la cocina y la chica me ayudó a quitarme el abrigo.
En el comedor estaba un gran despliegue de comida rápida. KFC, McDonalds, Little Ceasar's, Taco Bell y gaseosas de todos los sabores.
-¡¿Dónde estaban?! – nos preguntó Emmett, con las manos en las caderas, tratando de lucir amenazador.
-Fui a la escuela por mi uniforme y a firmar unos papeles – respondí sentándome a la mesa.
Conté a los niños, faltaba uno.
Renesmee no estaba.
-¿Y Renesmee? – le pregunté a Edward, frente a mí en la mesa.
-Dijo que no se sentía bien – se encogió de hombros.
-Está sexteando con Jake – dijo Alice y Edward la miró feo.
Me levanté de la mesa.
-¿Cariño a dónde vas? – preguntó mamá, pero la ignoré y subí las escaleras con rapidez.
Le dije al Capitan Swan que no podía con la angustia juvenil, esto está fuera de mis capacidades. La Academia no me entrenó en cómo hacer las paces con tu hermanastra cuando la tratas como la basura. Dame un campo de tiro interactivo y seré la mejor tiradora y romperé el record, dame a un delincuente con un cuchillo en la mano y lo desarmare en un par de segundos, pero esto…
Hablar con una adolescente estaba más allá de mis capacidades, por eso no tuve amigos en la preparatoria, ni en la universidad.
Dios, soy una patética, mocosa chillona.
Al parecer Renesmee no les dijo a los chicos lo que le dije en el aeropuerto, tener que disculparme con siete niños seria agotador.
Toqué a la puerta de Renesmee.
-Estoy bien, solo quiero dormir – dijo con voz queda y yo giré la perilla. No tenía cerrado con seguro.
-Soy yo, ¿puedo entrar? – pregunté abriendo su puerta. La habitación tenía las cortinas abajo, impidiendo que el sol de la tarde entrara.
-¿Qué quieres?
-Quiero hablar contigo.
-Yo no quiero hablar.
Entré a la habitación en penumbra y caminé hasta la cama que tenía un pequeño bulto.
-Entré en pánico -comencé-. Pensé que… No sé qué pensé… Nunca he tenido amigas con las cuales compartir secretos y mucho menos hermanas… Lo más cercano que tengo a una mejor amiga es Esme, mi madre y eso es súper patético… Y sí, me fui con un chico… Me fui con él porque estaba dolida, lo encontré en el jardín y me consoló… Mi corazón se rompió cuando vi a mamá con todos ustedes… ignorándome.
-¡No te ignoramos! – se giró en la cama y encendió una lamparita de noche.
-¡Por supuesto que sí!
-No, tus eres la que siempre se aparta de nosotros, hicimos todo lo posible por integrarte a nosotros, pero tú eres… Tú eres tan genial, te ves tan… madura. Te ves como nosotros pero sabemos que no lo eres. Hay algo en ti que nos intimida… Sabes manejar un arma, te vas con chicos, bebes cerveza en la casa… ¡Tú eres la que nos aparta! Ese día en la boda, preferías hablar con los amigos de papá que con nosotros. ¡Nos ignoraste y en tu cara se veía cuanto odiabas estar ahí! Jake te vio y me dijo dónde estabas, pero me advirtió que lo más probable es que no querías compañía y cuando salí te vi besándote con alguien. No le dije a nadie, pensé que era un novio que te había seguido desde Chicago, pensé que era romántico y dije: tal vez por eso nos ha ignorado, porque ha estado esperando la oportunidad para escabullirse y no le quiere dar tantas explicaciones y me quedé callada, no le dije a nadie ni cuando Esme me preguntó. Y pensé que si te guardaba ese secreto nos haríamos amigas, pensé que actuarias diferente, pensé que eras diferente… Pensé que no te integrabas a nosotros porque somos muchos y tú eras la intimidada por nosotros… pero en realidad solo eres una perra.
Auch.
Respiré profundo, tratando de deshacer el nudo en mi pecho.
-Lo soy. Soy una perra que le hace daño a todo el mundo –Era totalmente verdad. Mamá el día de su boda, a Beau esta mañana, a Renesmee-. Pero esa no es mi intención, lo juro. En serio. Hay que empezar de nuevo, poco a poco, y si, ustedes son demasiados niños. Somos demasiadas personas en esta casa. Parecemos la familia de Los Tuyos, Los Míos y los Nuestros. Y gracias por guardar el secreto y no decirle a nadie… Hoy le dije a mamá todo. Él… es un chico increíble, pero no creo que… - me quedé callada, entre menos supiera Renesmee, mejor. Así no tendría que mentirle.
-¿Quién es? ¿Lo conocemos? – preguntó con ojos grandes y brillantes.
-No sé –es tu primo Beau-. Hay que olvidarnos de eso. Lo que debería de importarnos es que… tú y yo… - me senté a su lado en la cama y tomé su mano-. Siento haber sido una perra contigo en el aeropuerto… Soy una perra celosa que no quiere compartir a su madre con ustedes, pero lo superaré. Además, tú serás mi guía en la escuela el lunes y me presentarás a tus amigos, como dijiste la otra vez. Empecemos de nuevo, tenme paciencia. Por favor.
Renesmee guardó silencio, mordiéndose el labio, pensando.
-¿Y me dirás que hiciste esta semana? Ya sabes… Eso… Si quieres no me digas quien era…
-No lo sé, Renesmee… esas cosas son… privadas – y además lo hice con tu primo.
-Oh.
-Te puedo decir que hicimos cuando estábamos vestidos – ofrecí con una sonrisa y ella la respondió.
-¡Trato!
-Ven, vamos a ver que migajas nos dejó Emmett.
Renesmee saltó de la cama y entrelazó su brazo con el mío y comenzó a brincotear camino a las escaleras y tuve que seguirle el ritmo.
-¿Jake es tu novio? – pregunté mientras bajábamos las escaleras dando brincando con ambos pies cada escalón.
-¡Sí! Toda mi vida he estado enamorada de él. En diez años, nos vamos a casar.
-¿En serio?
-Sip. Él es como… mi primo. Su papá, el tío Billy, es el mejor amigo de papá-. Jacob solo me veía como su hermanita o algo así, pero yo siempre, siempre lo que querido, desde la primera vez que lo vi, pero para él no era más que otra de sus primas… hasta este verano cuando me dijo que si podía besarme. Pensé que era una broma, pero cuando no respondí, él me besó y fue asombroso.
Emmett dijo que en el verano le crecieron las tetas a Renesmee, la mire brincotear a mi lado y supe porque Jacob hizo un movimiento con la pobre e ilusionada Renesmee.
-¿Cuándo podré conocerlo?
-Lo más probable es lunes. Hay que checar tu horario con los nuestros y ver que materias compartimos – dijo Renesmee cuando llegamos al comedor.
-Qué bueno que llegaron, pudimos rescatar comida de la gran bocota de Emmett – dijo Edward entregándome una hamburguesa, una rebanada de pizza y una pieza de pollo frito.
Alice me entregó una bolsita de papas francesas y Bella me dio otra rebanada de pizza.
A Renesmee, Rosalie y Jasper le entregaron su parte de la cena y Carlisle le entregó un pay de manzana. Mamá tomó el pay de cereza de su regazo y me lo entregó.
-¡No se vale, ustedes dijeron que se comerían eso! Si ellas no estaban en la repartición, es su problema – se quejó Emmett engullendo un muslo de pollo con una mano y una hamburguesa doble con otro.
Era asqueroso.
-Una pregunta estúpida – levanté la mano después de que me comí la mitad de mi hamburguesa en dos bocados. Era igual de elegante que Emmett.
Los Cullen me miraron.
-¿Porque tienen tres sirvientas si siempre comen comida rápida?
-Estaban de vacaciones navideñas, regresaron ayer y se dedicaron a limpiar la casa, espera a que inicien las clases y verás que son necesarias. Son siete adolescentes desastrosos y comelones – dijo Carlisle con una sonrisa.
-No somos desastrosos – se quejó Jasper y Rosalie casi se ahoga con su bebida.
Emmett eructó a mi lado.
-¡Emmett! – Carlisle casi se desmaya.
-Lo siento, pero yo siempre digo es mejor afuera que adentro.
-Ok, Shrek – dije antes de darle una mordida a la pizza.
.
Los chicos hablaron sobre las clases el lunes y Renesmee habló de los horarios, fui a mi habitación por el mío y cuando los chicos se pasaban la hoja para verlo, me llegó un mensaje.
Era de Beau.
Era una selfie suya en el baño, sin camisa y frente al espejo. No se veía su cara, solo sus apetitosos labios.
Te extraño. Me extrañas?
Decía el mensaje.
No debí abrirlo en el comedor, con mamá, Carlisle y la Comuna Cullen. Mis mejillas se enrojecieron y casi me caigo de la silla al ver sus abdominales en la pantalla del celular.
-¿Estás bien? – me preguntó Renesmee, a mi lado.
-Aja, sí.
-¿Era él?
-Um…
-Te pusiste roja -cuchicheó-. Era una dick pic?
-¡Renesmee! – la miré con los ojos muy abiertos.
-¿Qué? ¿Si lo era?
-No.
-¿Quieres ver una de Jake?
-¡NO!
Renesmee soltó a reír y yo recuperé mi horario de las manos de Edward; estaban garabateados sus nombres en las clases que compartiría con ellos.
-Todos tenemos clases contigo – anunció Jasper, como si no hubiera visto ya mi estropeado horario.
-Tendrás Gimnasia con Jake y sus amigos los lunes y los viernes – dijo Renesmee con una sonrisa, tomando el horario y la pluma para anotar sus nombres-. Te caerán muy bien.
Edward gruñó.
.
El temido lunes llegó.
No estaba lista.
No quería estar lista para ser una adolescente de nuevo.
Pero ahí estaba, vestida con mi nuevo uniforme. Ya puesto no se veía tan mal. Definitivamente me veía como una adolescente y Alice ajustó el saco para que me quedara bien, solo unas cuantas puntadas a los lados.
Renesmee el fin de semana posteó un video sobre el maquillaje de regreso a clases y yo lo seguí al pie de la letra. Era un maquillaje sencillo, sombras neutras, un toque de iluminador, delineado en café oscuro en lugar de negro, labios con brillo de cereza, cejas definidas con polvo en lugar de gel o delineador. Me veía totalmente como yo, solo había realzado mis atributos, como lo llamó ella en su tutorial.
-¡Toc toc! – Renesmee entreabrió mi puerta y la vi con el mismo uniforme.
Mi mochila de cocodrilo que me regalaron en navidad, estaba lista, como la de una buena y diligente niña. Contenía mi iPad, un par de libretas y el libro de Historia Europea que utilizaría hoy. Solo usaría tres libros en físico, el resto los descargué en la Tablet. La escuela era muy moderna.
-No sé qué hacer con mi cabello – murmuré aun viéndome en el peinador.
Renesmee dejó su mochila, de cuero color tabaco, junto a la mía en la cama y se acercó a mí.
-Me gusta tu maquillaje.
-Y deberías, usé tu tutorial.
-¡¿En serio?! – su rostro se iluminó y sus manos volaron a su pecho.
-Sip.
-En ese caso, como prácticamente hice tu maquillaje, tal vez debería de peinarte también – tomó mi cepillo del peinador y comenzó a pasarlo por mi cabello.
-Gracias.
Renesmee deshizo los pocos nudos y tomó una liga e hizo una alta coleta con mi cabello.
-¡Ya regreso!
Salió corriendo y regresó casi de inmediato con una pinza para el cabello y una diadema con pequeñas perlas.
-Se va a ver súper lindo, ya verás.
Conectó la pinza y yo solo la miré.
-¿Me hiciste una coleta, me rizaras el pelo y me pondrás eso? -señalé la diadema-. ¿No se verá raro?
-¿Quién de nosotras dos tiene un botón de oro y ha sido nominada a varios premios?
-Ok – me reí de su expresión enfadada.
Una vez que la pinza estuvo caliente, Renesmee cepilló de nuevo mi cabello y tomó un mechón, lo enrolló en la pinza y lo dejó ahí unos segundos e hizo lo mismo con el resto de mi cabello. Pensé que duraríamos una eternidad y tendríamos que saltarnos el desayuno.
Pero no.
Terminó en menos de cinco minutos, soltó la liga y pasó los dedos por mi cabello rizado, lo dividió peinándolo hacia el lado derecho y posó la diadema en mi cabeza.
-¡Oh, wow! – me miré en el espejo. En verdad me veía bonita. Joven, inocente incluso.
Sería la mejor policía encubierta en una preparatoria, solo faltaba relacionarme en los círculos correctos y acabar con lo que fuera que había ahí dentro.
Cosa de nada. ¿Verdad?
-¡Lista! – Renesmee anunció, una vez que estuvo contenta con el resultado.
-Muchas gracias.
-Quédate la diadema y la pinza. Es muy fácil rizarse el cabello así.
-¡Ajá! – quien lo diría.
-Vamos a desayunar. Tú me llevaras hoy, ¿verdad?
-¡Si, claro!
Tomé las llaves del auto de mi mesita de noche y las metí a mi mochila y ambas bajamos a desayunar.
.
En el comedor ya estaban mamá y Carlisle, Jasper, Edward y Bella.
-¡Ow! ¡Mírate con tu uniforme! ¡Te ves tan tierna! – mamá se puso de pie y tomó mi cara entre sus manos, para llenarla de besos.
-¡Mamá! – la hice a un lado.
-Ya extrañaba verte así – me abrazó, besando un lado de mi cabeza.
-Se me hará tarde – refunfuñe saliendo de sus brazos.
Me senté junto a Renesmee en el comedor, al parecer nadie tenía un lugar fijo, excepto mamá y Carlisle. Todos se rotaban los lugares. Era raro.
El resto llegó y comenzó a servirse el desayuno de los grandes platos llenos de huevos revueltos, fruta y tocino. En las jarras había té, chocolate, café y jugo de naranja.
Todos hablaban sobre el inicio de semestre, las actividades que realizarían después de clases. Carlisle dijo que el próximo domingo vendrían visitas.
Amigos de Carlisle. No entendí mucho, pues me distraje con un mensaje de Beau.
Nos habíamos escrito todos los días. Él dijo que estaba nervioso por su nuevo trabajo. Dar clases era intimidante. Pero él lo amaba.
¡Buena suerte en tu nuevo trabajo, Edythe!
¡Buena suerte en el tuyo también!
¿Cuál se ve mejor?
Me envió varias selfies.
Camisa lila muy, muy claro que casi se veía blanca, saco color ciruela, pantalones negros y abrigo gris.
Traje gris oscuro con camisa azul cobalto y corbata azul marino.
Traje azul marino con camisa roja y corbata guinda.
Me mordí el labio mirando a mí alrededor. Los chicos hablaban sobre las clases, Carlisle y mamá discutían algo sobre un menú.
Definitivamente el primero. Te hace ver más lindo, elegante y moderno. Debes verte profesional pero de manera en que tus alumnos te vean abierto. Sabes a lo que me refiero?
¿Crees que soy lindo? :o ;)
¡Cállate! :*
¡Hablamos más tarde! Ya quiero que sea el fin de semana :P
Yo también ;)
Terminé de desayunar junto con los chicos y antes de levantarnos Marla, Karina y Jenny –Renesmee me dijo sus nombres después de la cena, cuando nos reconciliamos-, levantaron los platos deseándonos un buen día.
Mamá y yo nos miramos, cuando nos quitaron los platos de las manos, nosotras mismas pensábamos llevarlos a la cocina y lavarlos. Ya sabes, como las personas normales que éramos.
Solo teníamos un par de días viviendo con sirvientas y era muy raro. Ellas recogían, limpiaban, lavaban, cocinaban… era raro después de toda una vida haciendo todo por nosotras mismas. Y comíamos en el comedor y no en la cocina, como ella y yo solíamos hacer por las mañanas. El comedor solo era para la cena en ocasiones especiales. No aquí con los Cullen.
Sentarme en el enorme comedor de los Cullen era demasiado. Éramos muchos, y al parecer seriamos muchos más el fin de semana, lo único que capté de la conversación es que vendría el alcalde y sería una cena formal el domingo.
Ser una más de la Comuna Cullen me iba a hacer envejecer con tanto ajetreo, eso son contar con mi empleo.
*Se refiere a Ricky Ricón
**Personaje ficticio aparentemente perfecto. Mary Sue es su versión femenina.
Estoy intentando algo nuevo. Espera larga = capitulo largo.
Que les parece?
No?
Ok, ya me voy...
Fran Ktrin Black Beau te manda un beso, de esos que dejan mareada y horny a Edythe. Jejeje Me siento generosa, hoy. Enjoy!
AIDEE SANCHEZ SALGADO Feliz cumpleaños adelantado! Yeeei, ya vas a sacar tu INE! Mummy is really proud of you. My Little Pervert, isnt Little anymore! Just PERVERT! jeje Todas mis historias comparten un universo, por que son historias originales. La unica que es historia dentro de otra es Pink Moon (donde Nessie es una princesa extraterrestre), Valentina Reddington (en un futuro muy, pero que muy lejano, Edythe) es la que protagoniza esa pelicula. Todo eso estaba en la Tablet que murio. BUUUAH! Nunca has visto el meme (o como dice Sebastian Stan, miimii), del Capitán América que dice: ENTENDÍ ESA REFERENCIA ? Por cierto, has roto el corazon de tu Mother Pervert al no ver sus peliculas...
pd: WHAT THE F*** Toda una vida siendo tu madre y no se que eres de Mexico? OH MY GAAAAH! Que bueno que estas bien! Siempre me sorprendo cuando tengo LPs de Mexico. Siempre son del resto de Latinoamerica, España, tengo LPs viviendo en Irlanda, en EUA, Pero en Mexico? OMG! Mis hermosuras, manifientense!
CCNH . Tributo - Runner Oh, vaya que se va a adaptar jajajja pobre pequeña policia de bolsillo jajaj que mala, verdad? LOL
AyelenMara Recuerda que Edythe es una perra. Esta Renesmee me agrada, es linda, inocente y buena amiga. Me gusta mas que cuando es protagonista... Hum... Tendré que pensar todas mis malas decisiones en sus fics... Oh God...
Ladyvani Chiquilla, donde habias estado toda mi vida? Tu si entiendes! Es como Marvel y DC yo misma se los dije en undisclosed Desires. Ademas, nadie muere... Excepto Pietro (Snow en Black The Beast) muajajaja
PD: TENGAN MUCHO CUIDADO! Por favor, cuidense mucho. Las cosas que estan pasando a diario alrededor del mundo, rompen mi corazon cada vez. Ya sea desastre natural o atentados... me duele cada titular, cada numero que dan de victimas...
Mis dos hogares... hermoso Mexico y mi hermosa Inglaterra hay sufrido mucho este año. No queda nada mas que hacer, que encomendarnos a nuestro Dios particular y agradecerle cada dia que seguimos aqui.
Las amo.
Kisses and Love
Victoria Wittaker - Mother Pervert
pd 2 : Coco = Nessie
River = Jacob
Valentina = Edythe
En el universo de Teenage Dream/RRH
