El pasado.
El cielo ya no estaba tan obscuro como hacia horas, ahora por fin el día nublado estaba a punto de comenzar, la nieve había detenido su cruel paso contra los árboles, pero pronto volvería, los primeros días de invierno se daban cabida en ese mes de Noviembre.
Verle ahí sentado sobre la cama colocándose la camisa blanca del uniforme nuevamente, esa que se colocaba casi diario para ir a la escuela, pero que jamás había podido apreciar como lo hacía o como se sacaba con cuidado ese largo cabello blanco, atándolo en una bonita coleta con la que deseaba jugar, la espalda de Ryou le traía buenos recuerdos.
- Oye, ¿Por qué de repente quieres regresar a Inglaterra? - Esa pregunta hizo que los ojos de Ryou se desviaran para mirar al otro que seguía recostado sobre la cama con los brazos cruzados detrás de la cabeza examinando al menor colocarse la ropa nuevamente
- Sé que estás pensando que quiero alejarte de él, y tienes razón eso quiero hacer, pero además de eso, creo que quiero volver a estar en contacto con mi familia…..Tal vez fui muy injusto, además ahí esta Seto y Mokuba, estará Marik y Mariku, me sentiré más amparado allá.-
-¿Estás seguro esta vez? La última creíste que era lo correcto y te arrepentiste de estar aquí desde que dejamos el aeropuerto -
- Creo que si…..No puedo huir de ellos todo el tiempo, además los extraño, todo lo que tengo esta allá, mi familia, los hoteles, las casas, mis amigos, tus amigos…..Brandy la recuerdas- El chico se sentó al borde de la cama para acariciar la frente del otro, apartando ese flequillo gris azulado de su piel perla para después besar sus labios con gentileza, haciendo que la piel del ladrón se erizara, el toque de Ryou siempre había sido frio, pero con el ambiente tan helado se había sentido impresionantemente gélido.
- ¿Seguirá viva? En serio amaba a esa perra.- Acentuó Bakura sonriendo, Brandy era el nombre de una bella pastor alemán que había sido de su abuela, aparentemente era una perra bipolar porque algunas veces amaba a Ryou, y otras tantas le ladraba sin control, solo los dos albinos sabían que Brandy adoraba la compañía de Bakura, pero la inseguridad de Ryou la fastidiaba.
- Lo único que quiero es estar contigo, y recuperar mi vida….- La voz de Ryou era tan suave que por un momento creyó que susurraba o que hablaban a través de su lazo mental, algo que aún no había aprendido a usar el menor de ellos.
-Si ya lo decidiste, entonces de regreso a Westminster. - Continuo para levantarse también de la cama y comenzar a vestirse, Ryou lo miro por un segundo girándose inmediatamente con el rostro completamente enrojecido, ver a Bakura desnudo aun le causaba un sentimiento que no sabía con exactitud como describir.
- ¿S-seguro que puedes manejar? ¿No es algo grosero irnos así sin despedir? - Esos boxers de color azul oscuro por fin cubrían el sexo de Bakura lo que le hacía poder volver a verlo sin sentir ese sentimiento de pudor que quería conservar todavía, pero verle aun así por el rabillo del ojo le ponía los nervios de punta.
- No te preocupes, me siento bien además la tormenta se detuvo, pero volverá, andando.- Bakura se vestía con velocidad, no se había esmerado mucho en su arreglo personal esa mañana, y se sentía fatal aunque dijera lo contrario, su cabeza lo estaba matando, sus piernas temblaban sin control y ese frio helado se apoderaba de su nuca a pesar de que su cabello seguía estando ahí.
- Si….- Ryou se colocó la chaqueta del uniforme abrochándola hasta el último botón, tomando también las sabanas de la cama de huéspedes de Marik para envolverlas y llevárselas también.
- ¿Porque te llevas eso? - Sonrió el ladrón colocándose la capucha de su sudadera para después tomar las llaves del auto y sus demás objetos de valor.
- E-es…..es q-que están….manchadas….le comprare unas nuevas después.-Ryou las coloco tras su espalda bajando el rostro apenado, ese color carmín se apodero de su rostro, de sus dulces mejillas y del puente de su nariz, mientras se mordía los labios.
- ¿Manchadas de qué?…..¡Oooooh…! ¿Puedo ver? -Por un segundo verdaderamente no comprendió el comentario pero después de esa exclamación recordó que Ryou había sangrado esa noche, era cierto él era prácticamente "virgen" otra vez, todas sus heridas habían sanado.
-¡NO! - Grito el chico aun con ese rubor en su rostro molesto alejando las sabanas como si fueran una especie de secreto que no estaba dispuesto a revelar.
El camino a casa había sido bastante relajado, Bakura estaba de muy buen humor, al igual que Ryou que aún no podía creer lo lucido que estaba después de dormir apenas un par de minutos, el reloj del auto marcaba las 6:12 de la mañana cuando ambos pudieron entrar a casa, la nieve había cubierto ligeramente la entrada del garaje, pero todo lucia en orden.
En cuanto abrieron la puerta trasera rumbo a la cocina Bakura hizo una leve pausa para sacar de los cajones del estante más medicamentos, la medicina que le daba a Ryou para el dolor para ser exacto, sonriendo al ver en el estante esa botella de burbon que parecía tintinear en su cabeza.
- ¿Siempre mezclas alcohol con medicamentos? -
- Hoy sí, me duele todo.- Sonrió su oscuridad para tomar la botella y servirse un poco, tomando nuevamente los medicamentos, eso aliviaría su dolor, o por lo menos le distraería.
- Oh, disculpa creo que fui muy rudo contigo para ser tu primera vez ¿verdad? - Dijo Ryou sonriendo divertido para acompañar a su espíritu guardián.
- Chistoso…Adelántate a dormir, yo estaré despierto un rato más -El mayor había sacado del congelador un bote de helado que era el favorito de Ryou y se lo coloco en el ojo afectado para después sentarse en su usual lugar en la mesa del comedor.
- No tengo sueño…. hay cosas que quiero preguntarte…. ¿te molesta? - Ryou tomo la chamarra que Bakura había dejado en una de las sillas del comedor, sentía mucho frio en especial en las manos que habían adquirido un tono azulado pero su curiosidad era demasiada.
- No, pero prefiero que sea reciproco, también quisiera saber ¿Por qué huimos de Inglaterra? Pasaron tal vez dos o tres días después de que murió tu abuela cuando decidiste que nos mudábamos ¿Por qué? Aún tengo memorias de tu familia, ellos no eran malos contigo. - Bakura se llevó una mano a los bolsillos, sacando ese encendedor plateado con un bonito grabado que Ryou le había regalado hacia un par de años, encendiendo un cigarrillo y sirviéndose más alcohol sobre un vaso de cristal.
- Nunca fueron malos conmigo…Es solo que…..- Ryou se levantó de su lugar para tomar uno de los ceniceros de cristal cortado para acercarlo a Bakura, encendiendo la tetera para prepararse algo de té.
- Cuando mi madre se casó con mi padre la familia de mamá no lo quería, decían que solo estaba interesado en su dinero, que había seleccionado a mama por su gran fortuna, ella no quiso hacer caso de los consejos de sus hermanos y de sus padres e igual se casó, a los pocos meses desheredaron a mi mamá y no había más dinero para gastar…- El chico sonrió con melancolía para juntar ambas manos y tomar su taza favorita, negra, grande y muy honda, Ryou nunca pasaba un día sin tomar por lo menos una taza de té caliente.- Hasta que mi abuela se enteró de que mi madre estaba embarazada, ella volvió a darle su apoyo, y a los pocos meses de tenerme mamá enfermo…..Mi familia siempre culpo a mi padre pero nadie tiene la culpa de que alguien se enferme ¿verdad?...- Ryou sabía que había un trasfondo, algo que su familia no le estaba diciendo, pero entendía el odio hacia su padre, su madre había sido la mujer más amada por su familia. - Recuerdas que toda la vida vivimos en diferentes casas, por temporadas con mi abuela, otras tantas con mi tía B, otras con mi tío Patrick, otras tantas en el internado con Seto…..El día que murió mi abuela mi padre me dijo que el había querido acercarse a mi desde mi niñez, que siempre quiso estar a mi lado, pero que mi familia se lo impidió, ellos le pagaron una suma de dinero para mantenerlo al margen…Eso me dolió mucho, y me dolió mas saber que era cierto, que mis tíos y tías se ponían de acuerdo para ver quién iba a pagar el mes siguiente para que mi padre no estuviera conmigo….- La tetera había comenzado a sonar, el pequeño vertió el agua caliente en su taza, para dejar caer un sobre de su te favorito, sacando del refrigerador la leche para servir un poco y teñir su té de un color castaño.
- ¿Tu padre te vendió con tu familia? -Ahora comprendía por fin el enojo de Ryou, pero su padre siempre había sido un idiota.
- No….El….Creo que si…..- Ryou torció el ceño, tomando su taza en las manos para regresar a su lugar en la mesa, sus manos heladas por fin se estaban calentando.
-El dinero no compra el amor Ryou, tu padre buscaba dinero, no tiempo contigo…. - Bakura le miro por un segundo, había tristeza en el semblante de Ryou, sabía que era difícil para el aceptar que su padre era un cretino, el niño siempre quiso pasar tiempo con él, pero el muy sinvergüenza ponía un millón de excusas, y en su único viaje "familiar" iba a matar a Ryou haciéndole beber nueces.
- Al principio creí que no podía estar con mi padre por culpa de ellos, que ellos habían hecho que se alejara de mi…..Pero, el jamás pregunta por mí, nunca me llama, no me escribe, solo esta vez, cuando necesito dinero para su boda…..- Ese tema era doloroso, pero contárselo a Bakura le hacía ver su claro error, enojarse con su familia por querer protegerlo era sencillamente ilógico, pero a su edad todo era trágico. Sorbió un poco de su té caliente hasta que Bakura se lo arrebato de las manos para beberlo el también.
- ¿Él tiene tu tutela? - Inquirió refiriéndose a su padre, si esa sanguijuela tenía la custodia del menor por supuesto que dispondría de sus bienes, de su herencia tan restringida por su abuela, Ryou lo miro extrañado por un segundo, recordando cuando Bakura le arrebataba las cosas de la boca, tenía ese mal habito, pero ahora le parecía tierno, el chico sonrió para después responder.
- No, vendió también mi tutela, pero no te imaginaras quien fue el mejor postor…..-Ryou tomo la botella de Bakura y dejo caer parte de su contendió sobre su taza, sabía que él lo haría, mezclaría su té con burbon, algo común, así que se levantó nuevamente a preparar uno más para el mismo.
- ¡No me digas! ¿En serio? ¿Él? ¿No es muy joven para tener tu custodia? - Era divertido poder comunicarse sin palabras, solo con miradas, esos ojos castaños le habían revelado el nombre de su comprador mucho antes de si quiera formular la pregunta, ni si quiera habían usado ese lazo mental, al parecer la cercanía y su complicidad eran suficientes para comunicarse.
- Claro que es joven, pero el juez no pudo decirle que no a Seto Kaiba, lo hizo después de venir a Japón, mi tía B me dijo que Seto había insistido y que ellos habían cedido para darme mi espacio.- Ryou volvió a ocupar el asiento que le correspondía, con su nueva taza de té que no iba a compartir esta vez.
- ¡Huy Kaiba al ataque! Pensaba en devolverte tu té esta vez lo juro.- Sonrió el ladrón que continuo sorbiendo de su bebida, alcohol con café o con té era la mejor forma de volver a la vida, sentía sus mejillas calentarse, y sus extremidades recibir ese calor del que se les había privado, el invierno seria duro en Japón, no se imaginaba cual frio seria en Inglaterra.
- No, no ibas a hacerlo…..Creo que es la primera vez que me pongo a pensar en eso, no me gusto que mi familia le pagara a mi padre…. Pero…. ¿Él no me quería de todas formas verdad? Me siento culpable por todas esas veces que mi tía B me lloraba al teléfono para que regresara…..Fui muy tonto…..Es solo que me sentí como mercancía.-
- No te sientas tan mal, eres muy pequeños ellos entenderán y estarán felices de tenerte de regreso. -
- Espero que puedan perdonarme…..Les llamare hoy…..No tengo móvil, ni laptop…..Tendremos que salir por algo de eso. -Ryou giro los ojos hasta llegar al suelo, sabía que Bakura iba a recriminarle sobre su móvil.
- El móvil lo rompiste tú, y tienes muy mala puntería por cierto, estaba a dos metros de ti y ni así me pudiste dar en la cabeza.-Ahí estaba el reclamo, ambos habían peleado fuertemente después de la llamada de su padre, cuando Bakura le negó el dinero el chiquillo no pudo evitar hacer una rabieta y arrojarle el teléfono a la cara, pero había errado y lo único que hizo fue destruir la pantalla del móvil contra la pared.
- ¡Tu rompiste mi laptop la pateaste! Son cosas frágiles y el teléfono…..S-se me resbalo de las manos….-
-Esa inocencia tuya ya no me la creo.- Respondió sonriendo para acercarse al chico y tomar su mano entre la suya.
- ¿C-reo que es mi turno no? -
- ¿Turno de qué? -
- Cuéntame como fue tu vida, por favor.-
- Puedo intentarlo si quieres, mi memoria no es muy buena…. - Mintió Bakura, su memoria era excelente, jamás olvidaba una dirección, un número, una frase, si le abandonaban en un lugar podía entronar el camino de regreso de inmediato, pero con su vida prefería ser más reservado, las cosas dolorosas siempre estaban presentes en su cabeza, pero con Ryou se apaciguaban bastante, como estar en un barco en el medio de una tormenta, para después navegar tranquilo, en aguas cálidas y cristalinas, sabía que podía confiar en su protegido, pero no sabía que tanto su joven mente podría soportar, así que no iba a profundizar bastante y estaría atento para que ninguno de esos recuerdos volviera a colarse por la mente de Ryou, con uno de ellos era suficiente.
- Todo por favor, desde el principio, ¿porque hablas latín si eras de Egipto? -
- Pequeño detalle, no soy, bueno fui de Egipto…..- Bakura movió la taza de su lugar para acomodarse sobre su silla, miraba esos bellos ojos castaños del pequeño que lo miraba atento, con la luz tenue de la mañana la piel de Ryou se veía tal vez mas blanca de lo normal, ¿o seria el frio ambiente?
- Nací en una pequeña aldea a las afueras de Roma, la gente del pueblo decía que la tierra bajo nuestros pies escondía muchos secretos, que tenía propiedades mágicas y cosas así; Tuve una familia, mi padre, mi madre y dos hermanos mayores; Una noche invadieron mi aldea, quemaron todo a su paso, eran tantos hombres con caballos, jamás había visto nada parecido, la gente corría, había gritos por todas partes, los niños como yo estábamos solos vagando por ahí tratando de reconocer a alguien que nos auxiliara….-Bakura tomo su encendedor plateado y lo encendió una vez más, perdiendo su vista en ese hermoso fuego, como una flor roja que le cautivaba, igual de intensa que el rojo de sus ojos.
-Mi madre estaba en casa con mis hermanos, y a mí me echaron por la ventana para esconderme, los soldados de Egipto habían entrado y su intención era matar a todos, eso hicieron con mis hermanos, ellos quisieron defender a mi madre….A ella la tuvieron viva un rato, eran muchos soldados y mi madre era muy bella…..Quise ayudar pero mi padre me detuvo, el trato de huir conmigo, pero nos encontraron al cabo de unas horas y nos trajeron a Egipto, en calidad de esclavos claro. - Bakura se distrajo un momento, el gato coco se paseaba por sus pies buscando su lecho para dormir, el gato ronroneaba, tratando de llamar la atención del de cabello gris consiguiéndolo pues el ladrón lo cargo y lo coloco en sus piernas.
- Creo que tú y el gato pesan lo mismo.- Se burló acariciando el mentón del minino que cerraba sus ojos con felicidad.
- ¿Ahí conociste a Atem? -
- No, yo tenía tal ves 6 años, mi padre y yo no duramos mucho de esclavos, él era herrero y uno bueno, así que decidieron darle un taller para ponerlo a trabajar, él podía hacer todo tipo de cosas, desde collares hasta lanzas, era bueno pero siempre me mantenía al margen en las entregas, a veces pintaba mi cabello con añil, decía que era muy llamativo…..Yo le hacía caso y siempre me ponía bastante ceniza para pasar desapercibido, pero estos ojos de color llamaban más la atención que mi cabello, la gente me conocía por ellos, y por mi habilidad para robar claro…..Crecí y un mal día en la plaza principal la gente se reunió para ver pasar al Faraón de Egipto, todos querían estar cerca de él, porque arrojaban monedas de oro, muchas monedas de oro, yo tampoco pude resistirme a la idea de tener monedas, así que me acerque bastante, fue ahí cuando lo vi…..Me dio un anillo que llevaba puesto y me beso.- Ese pequeño detalle se escapó de sus labios con mucha facilidad, casi se había arrepentido de decir lo último, pero ya estaba dicho, no era un secreto que él y Atem tuvieran un pasado juntos, Ryou lo sabía y acababa de ver cual cercanos eran el uno del otro, apretó los labios y sonrió para después rascarse la coronilla molesto.
- ¿El anillo del milenio? -
- No, ese fue su regalo de cumpleaños, un anillo normal….Me sorprendí, la gente trato de arrebatármelo, era oro de verdad, y claro había estado en contacto con el idiota del faraón, la luz del mundo…..- El hombre negaba con la cabeza en son de reproche mientras acariciaba al gato que se acercaba más y más a su pecho, coco quería meterse dentro de la capucha de Bakura para reposar cerca de su cabello.
-¿ Que paso después? -
- Los soldados no me dejaron salir del mercado, me llevaron al palacio de inmediato y cuando llegue me guiaron a un lugar muy hermoso, era enorme con agua cristalina y repleta de flores, lavaron muchas veces mi cabello, porque seguía saliendo ceniza de el…..Me peinaron y me dieron ropa linda….Después me llevaron a los aposentos de Atem, pensé que….No se me imagine que esa sería mi habitación, no tenía idea era pequeño, comí y el llego por la noche, después de esa noche todo fue igual, si tenía oportunidad me escapaba, si tenía algo a la mano lo atacaba, y cuando podía hablar le insultaba. -
- ¿Cuándo conociste a Mariku? -
- Atem quería que llevara su nombre tatuado a la espalda, así siempre estaría conmigo, Mariku fue el que lo hizo, también tenía largas sesiones de curación espiritual con él, lleno de humo y hojas de flores apestosas, siempre era igual, me llenaban de henna, me cubrían con miel, me daban oro…..Me da asco solo recordar el asqueroso olor de la mirra….- Y era verdad, la piel de su guardián se había erizado inclusive su postura se habían enderezado bastante, Ryou sabía que so le produciría dolor en el pecho, él lo había sufrido así.
- ¿Cómo escapaste? -
- Con la ayuda de Mariku y un hombre que se parece mucho a tu amigo Seto Kaiba, curiosamente su nombre es casi igual, se llamaba Seth, ellos dos me ayudaron a escapar, pero solo Mariku se fue conmigo.-
- ¿Cuánto tiempo estuviste en el palacio? -
- No lo sé….Tal vez dos años….tres años….No lo sé, solo sé que fue más del tiempo que podía soportar.-
- ¿Tu papá nunca te busco? -
- En eso somos iguales Ryou, mi padre fue a cobrar una suma de dinero por mí, pero Atem lo mato antes de dársela, a mí también me vendieron. - Sonrió Bakura, habían sido demasiadas preguntas, muchos recuerdos y ese gato ya le estaba incomodando, o seria que las pastillas por fin estaban haciendo su efecto, sentía mucho sueño, pesadez en los brazos, sería mejor subir a dormir un rato más.
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Hasta aquí con el fic.
¡Que tengan un lindo fin de semana!
Att: OlderSkyland18.
