Una sincera disculpa por no escribir capitulo en un tiempo considerable, estas fiestas navideñas el trabajo, la escuela, todo es mucho y no había tenido tiempo de subir capitulo, espero sea de su agrado, les deseo una feliz Navidad ¡!
Una luz que se apaga.
Todo eso había pasado tan deprisa, que ni si quiera se había percatado de que aun traía puesto el pantalón de pijama consigo, pero ahora que Atem se alejaba tras esas puertas del quirófano rodeado de doctores y enfermeras todo parecía mundanamente simple e irrelevante.
La amabilidad de las enfermeras le era indiferente, escuchaba sus voces pero su cerebro no podía procesar lo que decían y mucho menos formular una respuesta, solo podía asentir con la cabeza, le habían hecho firmar algo, ni si quiera sabía que era, y pronto todas esas personas vestidas de azul con deslumbrantes placas de policía le esperaban en la sala de espera del hospital tratando de obtener información alguna, frustrándose al no obtener nada del chico, se había quedado momentáneamente sin habla.
Ahora las personas se acercaban a él para ofrecerle un asiento y un cálido café que tomo entre sus manos, ese olor le hizo poco a poco conectarse con su mente, trato de sujetar el rompecabezas del milenio esperando encontrarse con su pecho, pero ahí estaba, fuera de él, expuesto, frio y ausente, la voz de Atem ya no podía ser escuchada, y su esencia se estaba extinguiendo, como una luz que parpadea antes de apagarse por completo, trayendo consigo obscuridad absoluta.
- Regresaremos en un momento, lo lamentamos muchísimo. - Dijeron un par de detectives que se alejaron del lugar, tomando el camino de regreso a su auto y probablemente a la estación, un caso tan grotesco e infame como este no pasaría desapercibido por nadie y mucho menos por la policía local.
Odiaba tanto los hospitales, aun recordaba la última vez que estuvo en uno de ellos, podía revivir vívidamente cuando el doctor había salido por esas mismas puertas que ahora permanecían cerradas con el letrero rojo iluminado, ese hombre le dio malas noticias la última vez, le dijo que a las 2:30 a.m. el corazón del viejo abuelo Muto se había detenido para no volver a latir otra vez, esa misma hora era la que se reflejaba en el reloj de pared de la habitación donde estaba.
No podía perder a alguien amado otra vez, él no era tan fuerte, si la partida de su abuelo había sido dura para él, la de Atem terminaría por devastarlo, él era la única persona en la que se apoyaba, sabía que no tenían la mejor relación del mundo en la actualidad, pero aun así deseaba tenerlo cerca, necesitaba de su compañía, el al igual que Ryou odiaban permanecer solos por mucho tiempo.
Trato de contener las lágrimas que amenazaban con salir de sus hermosos ojos violeta, luchaba por mantenerse ecuánime y por tratar de hablar nuevamente, pero su cerebro y su boca se habían desconectado, la impresión por saber que había ocurrido con su mejor amigo lo había dejado sin habla.
En su mente seguían rondando las palabras violación y castración, dos palabras que no podía digerir, alguien había abusado de Atem, para después castrarlo y no conforme con ello lo habían molido a golpes…¿Que ser en la tierra pudo ser tan cruel? ¿Qué animal sin escrúpulos fue capaz de cometer una barbaridad como aquella? En qué mundo estaba viviendo. Atem había vuelto del pasado para tener una segunda oportunidad para ser feliz, para poder hacer una vida nueva, lejos del palacio, lejos de sus problemas, empezando de cero y tratando de encontrar una estabilidad y una paz que le fueron arrebatadas en su época ¿entonces porque mermarlo así? ¿Porque atentar contra su dignidad, contra su vida? ¿Quién pudo ser capaz de eso?
Los reclamos que hacía en su mente y el enojo que se acumulaba en su pecho solo alimentaban más la idea de que el único y verdadero responsable de todo esto era nada más y nada menos que el maldito de Bakura, nadie más pudo ser tan cruel, nadie más odiaba tanto a Atem como el, ellos tenían un pasado juntos aun no sabía de qué se trataba, pero podía asegurar que era algo muy malo.
Pero ese dolor en su pecho le hizo detenerse, sus ideas dejaron de fluir en su mente, ahora solo se centraba en ese ardor en su pecho, sentía como si alguien oprimiera su corazón, se asusto al sentir algo como eso, jamás había sentido el malestar a causa de Atem, su espíritu del rompecabezas era el mas poderoso de los tres, y aunque siempre estaban separados la conexión entre ambos era muy fuerte.
- Por favor amigo no me abandones…..No dejes de luchar- Dijo por fin, fueron sus primeras palabras después de estar horas sentado en el hospital sin decir nada, su mente se estaba calmando por fin, tomo su teléfono entre sus manos, iluminando la pantalla buscando su más reciente contacto, era ella, necesitaba de la compañía de Anzu y de sus amigos para poder sobrellevar su pena, las cosas no se arreglarían pronto pero se sentiría menos solo si alguno de ellos quisiera acompañarlo y sabía que contaba con ellos, que ninguno le fallaría, después de todo siempre habían sido los mejores amigos.
Miro la pantalla de su teléfono desbloqueándolo para poder realizar una llamada, Anzu era su primera opción, ella le daría el ánimo y el apoyo que necesitaba, se limpió un poco el rostro, sus lágrimas no detenían su camino por sus mejillas y le impedían ver con claridad a su alrededor, aun miraba de reojo la puerta de emergencias esperando que alguno de los médicos saliera para darle una noticia sobre la condición de su Yami, pero las cosas seguían estando exactamente igual.
La llamada ya había sido realizada pero la joven no respondió, dejo un mensaje al igual que lo hizo con el resto de sus amigos, era tarde de madrugada y la joven tenia el sueño pesado, el único que respondería en estas circunstancias seria Ryou, pero su número seguía invalido, no había forma de comunicarse con el sin que Bakura se enterara.
Bakura, ese monstruo sin escrúpulos era el culpable de eso no tenia duda pero, si era capaz de hacerle algo así a Atem que era mucho mas grande y fuerte que Ryou entonces que podía esperar del albino, se llevo ambas manos al rostro preocupado, si Seto no acudía a su llamado entonces él se encargaría de eso, su deber era proteger a sus amigos y Ryou era uno de ellos, temía mucho por la salud del espíritu del rompecabezas pero también esa preocupación emergente volvía a ocupar terreno en su cabeza, las mordidas, las ataduras, esas marcas moradas y su bajo peso, eran alertas que nadie vio, que nadie atendió, inclusive el mismo había visto algo diferente pero le ignoro inconscientemente, ¿Y si Atem había tratado de defender a Ryou de Bakura? ¿Y ese era el motivo por el cual había terminado de esa forma?
- Por favor Atem, resiste amigo. - A diferencia de Mariku y Bakura, Atem siempre fue muy sincero con Yugi, siempre le mostro la forma de comunicarse, de usar ese lazo mental, de sanar sus heridas mutuamente, de estar siempre vinculados aunque no se dirigieran mucho la palabra, antes de que Ryou llegara a Japón, Atem era de lo mas atento con Yugi, cariñoso, sincero, amable, siempre había cosas nuevas que quería mostrarle, hobbies de lo que se sentía orgulloso, y recuerdos que permanecían bien guardados en su memoria, adoraba la compañía del Faraón.
Pero tal vez seria mejor que Atem muriera, una vida como la que enfrentaría si sobrevivía sería demasiado difícil, demasiado cruel, nunca podría ser el mismo, seria un hombre incompleto, el entendía que su Yami tenia ciertas necesidades que no se molestaba en ocultar, a veces llegaban mujeres y hombres desconocidos que salían de su habitación a altas horas de la madrugada, y también estaba el hecho de que Ryou le fascinaba, pero ahora como podría relacionarse con alguien, su confianza y su virilidad no volverían jamás a ser las mismas. Aunque por otra parte su regreso al mundo terrenal seria incierto, si no había suficiente energía, entonces Atem nunca volvería a tener una forma física, se quedaría encerrado en el rompecabezas del milenio hasta que las cosas cambiaran, y tal vez en ese entonces Yugi ya no podría volver a ver a su mejor amigo otra vez.
El chico cerro los ojos por un momento, sentía mucho dolor, su garganta se cerraba y su vista se nublaba, algo malo seguía pasando dentro de la sala de operaciones, tenía miedo, en este punto no podía sentir la punta de sus dedos, y la movilidad de sus piernas se estaba pausando no se atrevía a recibir una mala noticia otra vez, tapo sus oídos con sus manos dejando caer mas lagrimas que rompieron con el frio suelo blanco del hospital. No deseaba permanecer solo, necesitaba de sus amigos, un hombro en cual apoyarse, un abrazo que le serviría de consuelo, tomo el teléfono nuevamente y comenzó a marcar.
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Con algo de nostalgia el albino se despidió de sus amigos cerrando la puerta tras de si, a pesar de insistir en que ellos permanecieran el resto de la noche en su casa, ambos se habían negado, Anzu y Joey no querían dar más molestias a esos dos, con lo que había sucedido esa noche, y con esa deliciosa cena había sido suficiente.
- ¿Estás bien? Te noto diferente - Pregunto Bakura, el mayor que permanecía recargado contra la pared mirando con atención a su contraparte que le devolvió la mirada con algo de ausencia en sus ojos.
-Diferente tal vez…..No sé, no puedo creer lo que sucedió esta noche tengo un mal presentimiento…..Es horrible, y es aún más horrible que Atem haya dicho mi nombre, estoy confundido me siento muy culpable…..- El pequeño seguía de pie con la espalda contra la puerta de madera, bajo el rostro un poco, admirando el suelo un rato esos eventos no saldrían tan fácil de su mente, y mientras más lo pensaba más monstruoso se volvía el acto; Era horrible lo que le había ocurrido a su joven compañera, esa chica alegre y fuerte con un gran talento para el baile había pasado por uno de los peores actos que alguien puede cometer contra otro ser humano, era horrible, pero la venganza de Anzu también lo había sido y después estaba el hecho de que Atem había "satisfecho" sus necesidades biológicas con ella pensando en el, ambos temas eran algo que no podía dejar de rebobinar una y otra vez en silencio.
- ¿Culpable porque? - Ese comentario hizo que el espíritu dejara de cruzar sus brazos y le mirara con extrañeza, odiaba que el chico se culpara por cada una de las cosas que salían mal a su alrededor, lo de Anzu había sido desafortunado, pero no tenía culpa, las acciones de Atem estaban fuera de su control, ni si quiera Bakura se podía sentir culpable, cada uno era responsable de sus acciones, Anzu había sido un daño colateral, al igual que lo era Ryou o Yugi, todos eran víctima de las circunstancias, el único culpable de todo esto era Atem y su gran apego a un amor que era imposible.
- El uso a Anzu pensando en mi, es…..No quiero sentirme asi. -
- Lo sé, pero no es tu culpa, ni si quiera es mi culpa, debes aprender a separarte de esos sentimientos, el abandono de tu padre, la muerte de tu madre, el que Atem este loco, nada de eso es tu culpa, no puedes tener el control sobre las personas ni de sus acciones Ryou. - Le dijo llamando la atención del pequeño que comenzó a caminar hacia el de forma inconsciente buscando consuelo en sus brazos, entendía que cada persona manejaba sus emociones de formas distintas, la mente humana era un verdadero rompecabezas, y para prueba un botón, Bakura había pasado por lo mismo que Anzu, él había elegido el camino de la venganza, el odio movía su vida y dejo que el odio y el rencor se apoderaran y controlaran su actuar, por el contrario de Ryou que también había pasado por la misma situación solo dejo que las cosas tomaran su curso que fluyeran con su destino encontrándose con el amor. Y ahora Anzu estaba tomando el mismo camino que Bakura alguna vez enfrento solo.
- S-si lo se…..Es que han pasado tantas cosas, cosas malas y cosas buenas que no sé cómo sentirme.- Dijo el chico un poco acelerado, estaba comenzando a sentir emociones encontradas, por una parte estaba feliz de estar con Bakura, de que Atem no volviera a cruzarse en su vida por un tiempo, hasta que se recuperara, pero al mismo tiempo no deseaba ser el único al que la vida le sonriera con el amor y buenas noticias, Anzu había pasado por algo espantoso, y Yugi estaría destruido moralmente, Atem era la única persona sobre la tierra que le quedaba, además se sentía responsable por no haber sido lo suficientemente valiente para poder enfrentarse a Yugi y contarle la verdad, si el lo hubiera sabido probablemente Anzu no habría pasado por eso, ni nada de lo que había ocurrido habría pasado en primer lugar.
- Porque no me cuentas que pasa por tu cabeza, así será más fácil - Le dijo con suavidad el rey ladrón que ya sostenía al chico entre sus brazos, tratando de confortarlo, sabía que su hikari era muy sensible con respecto a temas que para él no eran la gran cosa, o tal vez la deshumanización de Bakura se debía a su pasado.
- Nada, no es nada, perdón solo….Estoy algo alterado. - Dijo hundiendo el rostro contra el confortable pecho de aquel hombre, se sentía protegido al lado de Bakura, y deseaba cada vez más el tiempo en el que esos problemas desaparecieran para poder vivir un noviazgo pleno con él, sin temores, ni preocupaciones, en un lugar lejano inclusive más lejano que su natal Inglaterra.
- Solo déjalo salir. -Le dijo el mayor notando como Ryou aspiro hondo para comenzar a hablar aun con el rostro hundido en su pecho.
-¡Estoy! No sé cómo estoy por todo esto, es mucho para mí, primero nos vamos a mudar, Seto viens ici (Viene para acá), debo hablar con mi familia, y Je dois dire au revoir à mes amis (tengo que despedirme de mis amigos) aquí en Japón, después lo de Anzu, lo que le sucedió a Atem, luego la première fois j'ai fait l'amour (la primera vez, que hicimos el amor), tu….Todo ….. ¡tout est trop! ma tête va exploser. (Todo esto es demasiado mi cabeza va a explotar) - El pequeño pecho del menor subía y bajaba, su dulce voz alteraba su ritmo natural, ese característico acento francés que prontamente se transformó en su fluido francés se había desatado con tanta naturalidad que Bakura no pudo evitar reír, el chico abanicaba con las manos buscando las del espíritu para poder abrazarlo nuevamente, o tal vez solo para apretarlas con fuerza porque era lo único que había hecho durante su ataque de verborrea.
- Si, creo que si estas alterado. - Contesto su obscuridad abrazando al pequeño por la cintura para cambiar de lugar para arrinconar a Ryou contra la pared que una vez ocupo su espalda, acorralar al pequeño por toda la casa era una de sus actividades favoritas, en especial ahora que se veía tan adorablemente exaltado. - Tal vez pueda hacer que dejes de pensar un rato ¿tu que dices? - Dijo tomando una de las manos del menor besando el dorso de la misma sonriéndole con esa sensualidad que le caracterizaba y le acompañaba en cada uno de sus actos. El embrujo de sus ojos rojos lo había cautivado, ahora tenía toda la atención del jovencito que le examinaba con sus bellos ojos color avellana.
- Pero…¿Cómo? - Ese beso hizo que el jovencito cerrara la boca inmediatamente y mirara al hombre con una dulce sonrisa, la belleza de ese espíritu le recordaba lo afortunado que era de encontrar el amor en alguien como Bakura.
-Tomare eso como un si - Continuo el mayor guiando con sus dedos la quijada de Ryou para elevarla lo suficiente y tener acceso a sus labios rojos, besándolo con sutileza acariciando sus mejillas para avanzar por esa esbelta figura y detenerse en su estrecha cintura.
- Si….Creo que si. - Respondió separándose momentáneamente Ryou, para enredar sus brazos sobre el cuello de Bakura, besándolo nuevamente, necesitaba de él, necesitaba sentir ese calor que solo el cuerpo y la piel del ladrón le podían ofrecer, podía sentir toda esa fuerza bajo sus poderosos brazos, sentir los dedos de Bakura acariciar su espalda y recorrer su vientre, quería repetir aquella noche en la que amos se volvieron uno. Pero súbitamente este se alejó, dejando al dueño del anillo confundido por un instante.
- Perdón por interrumpir….Yo, debí tocarme…¡tocar el timbre!….Lo siento muchísimo.- Dijo Joey que había abierto la puerta de madera nuevamente ruborizándose por lo que acababa de ver, la forma en la que Bakura sostenía a Ryou y le devoraba era una imagen que usaría de vez en cuando para sus noches de soledad.
- O-olvide cerrar la puerta con llave….- Se apresuro a decir Ryou acomodándose con velocidad el cabello y bajando la mirada apenado mordiéndose los labios, tratando de ignorar la clara molestia de Bakura que había golpeado la pared dejando una marca en la misma.
-Ya lo note. - Respondió el espíritu del anillo cruzándose de brazos molesto, odiaba ser interrumpido mientras estaba con Ryou.
- No sabía que ustedes eran pareja, bien por ti Bakura serás el responsable de la ola de suicidios de la escuela preparatoria de Domino se deprima al saber que Ryou ya tiene pareja. - Continuo Joey divertido, tratando de volver el momento incomodo en algo menos bochornoso consiguiendo lo contrario Ryou se llevó un dedo a los labios tratando de silenciar a Joey que le sonrió nervioso.
- ¿Me estás diciendo que hay mucha gente interesada en Ryou? ¿Cuántos? ¿Quiénes? - Le dijo el rey ladrón cerrando sus ojos hasta convertirlos en pequeñas rendijas rojizas que miraban directamente el rostro pálido del rubio que solo se encogió de hombros nervioso.
- ¡NO! El está jugando, nadie se interesa en mi te lo juro, ¿Porque regresaste? ¿S-se te olvido algo Joey? - Continuo Ryou acomodando su largo cabello blanco dando un paso al frente, sentía mucho calor en el rostro, no iba a negar su romance con Bakura, era algo que no le interesaba ocultar pero si se sentía incomodo al sentirse observado cuando intimaba con su novio.
- ¿Eh? Si, bueno esto no te va a gustar…..Yugi nos llamó, está en el hospital. -
- ¿Yugi está herido? ¿Es por lo que le ocurrió a Atem? ¿Le afecto a el también? - Su vergüenza y calor se habían esfumado por completo, la preocupación invadió su ser, no quería que nada malo le pasara a Yugi y mucho menos por culpa de Atem, había advertido a Bakura muchas veces, Yugi no debía sufrir si el peleaba con Atem o si el se llegaba a vengar de él.
- No, no está herido Yugi está bien físicamente hablando claro pero….Atem está muy mal herido y Yugi quiere que le hagamos compañía, Anzu, Marik, Tristan y yo iremos, el pregunta mucho por ti, sé que le alegrara verte, y verte así de bien como estas y con tu pareja ¿si son pareja? ¿O todavía existe una posible ruptura? - Insistió el rubio sonriendo con esa picara e infantil sonrisa que le caracterizaba.
- Una palabra más y te hare callar Katsuya.-
- Es broma solo es una broma. - Sonrió el rubio frotándose la nuca con alegría, el tono de Bakura le daba mucho miedo, pero sabía que no haría nada en su contra, no mientras Ryou siguiera de pie frente a ellos. Era como estar con un feroz tigre y su pequeño y adorable domador albino.
- Claro, yo, solo iré por un abrigo, no tardo. - Esa bella figura del pequeño se alejaba por el pasillo, ahora se había quedado con el feroz tigre frente a él, esos ojos rojizos de Bakura brillaban espeluznantemente bajo la sombra de ese espeso flequillo grisáceo azulado.
- ¿Y Ryou es tu novio voluntariamente? ¡Perdón! Digo estupideces cuando estoy nervioso, y me da hambre - Dijo sin querer el otro, inclinándose en una reverencia tradicional japonesa, disculpándose de inmediato, asustado al ver caminar a ese hombre directamente hacia él.
- Suficiente, tu te lo buscaste. - Dijo con enojo Bakura tomando al chico por la camiseta como si fuera un pequeño costal de papas levantándolo un par de centímetros para colocarlo contra la pared.
- ¡Bakura bájalo! - Grito inmediatamente Ryou desde su lugar con su gran abrigo negro y una bella bufanda de color rojo.
- Que suerte tienes Wheeler. - Le sonrió el espíritu con gracia, no iba a golpear a Joey, a pesar de ser un idiota le agradaba.
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Al ver a la chica caminando por el corredor su impulso lo hizo actuar, corrió hacia ella abrazándola con fuerza para comenzar a llorar, siendo consolado por las suaves manos de la joven que acariciaban su espalda y su cuello.
- Todo está bien ahora, estamos aquí. - Dijo con dulzura la joven repitiendo las palabras que le dijo Bakura, tratando de no respirar muy hondo, ese olor perteneciente a Yugi le recordaba ligeramente a Atem.
- Joey gracias, Marik tú también, gracias chicos no saben cuánto se los agradezco, su apoyo me hace mucha falta yo…¿Ryou? - Los ojos violetas del pequeño se posaron en su amigo que lo recibió con un fuerte abrazo, Yugi lo separo para mirarlo mejor, algo no encajaba, su rostro se veía diferente, los golpes que había apreciado alguna vez en él se habían borrado no había rastro alguno de violencia en su joven amigo.
- Pero ¿cómo? - Acaricio el rostro de Ryou con mucha suavidad, mirándolo de arriba abajo enfureciendo a Bakura que apretó los puños en silencio las caricias tan suaves hacia su amado y ese toque de Yugi le estaba molestando sobremanera, pero la sonrisa y ese leve rubor en su hikari terminaron por enfurecerlo ¿Ryou disfrutaba de ello?
- Es una larga historia, pero estoy bien, siempre estuve bien perdóname no quise preocuparte. - Mintió el chiquillo, esa mentira paso desapercibida ya que en estos momentos la mente de Yugi no podía procesar nada que no fuera enfocado en Atem.
- Pudiste decírmelo antes de llamar a Seto, creo que estoy en problemas otra vez. - Dijo sonriendo fugazmente para nuevamente estrechar entre sus brazos al albino que noto lo alterado del otro, no permitiría que nadie le hiciera daño, Yugi era tan inocente como el en este momento, él no debía sentir dolor, no quería verlo llorar, verlo así le recordaba cuando había perdido a su abuelo, su partida fue devastadora para el joven duelista, pero su apoyo estaba aquí, sus amigos siempre fieles a él habían llegado, no deseaba dejarlo solo en un momento tan duro para él.
- Yo hablare con él no te preocupes, tranquilo Yugi estamos aquí contigo. - Le dijo Ryou con cariño al otro, pero en un instante sintió como ese abrazo se terminó abruptamente, Yugi aparto el cabello blanco de su cuello para poder mirar mejor tras él, sus puños se apretaron y sus dientes crujieron bajo su definida mandíbula, aparto a Ryou con rapidez para tratar de caminar directamente hacia ese hombre que creía, era el culpable de su desgracia.
- ¡Tu! - Fue lo único que pudo decir antes de ser interceptado por Joey y Marik que le sostuvo al igual que Anzu y que Ryou, por su parte Bakura se encogió de hombros mientras sonreía regresando con Mariku para mantenerse al margen de la situación. Le importaba poco lo que Yugi pensara de él, solo se alegraba que por fin ese sucio chico apartara sus horribles manos de su amado.
- Cálmate viejo él nos trajo aquí, estábamos en casa de Ryou. -
-Él es el culpable, estoy seguro él le hizo eso a Atem, es el único que lo ODIA ¿POR QUÉ BAKURA PORQUE? ¿QUÉ TE HIZO PARA QUE LE HICIERAS ALGO ASÍ? ¡ERES UN MONSTRUO! ¡ME LAS VAS A PAGAR TE LO JURO, ME LAS VAS A PAGAR! - Los reclamos no se hicieron esperar por parte del ex campeón de duelo de monstruos, sentía ese ardo en su rostro, estaba furioso por tener enfrente a ese sujeto, el causante de su dolor, el que había arruinado la vida de su mejor amigo y verle sonreír de esa forma burlona le hervía la sangre, trataba de zafarse del agarre de sus amigos, pero si lo hacia probablemente lastimaría a Anzu o a Ryou, quería borrar esa sonrisa triunfal de Bakura que no se molestaba en ocultar su diversión ante esa escena.
-Aquí estoy niño bonito, sabes dónde encontrarme. - Pronuncio Bakura divertidamente haciendo que Mariku le moviera fuera del pasillo, no era necesario armar un alboroto así en el hospital, y tampoco era justo que esos celos del ladrón hirieran al pequeño Yugi.
- Yugi él no fue, estuvo con nosotros toda la tarde y la noche, estuvimos con Ryou en su casa, no se quien ataco a Atem, pero te aseguro que no fue Bakura. - Insistió Anzu poniéndose frente a Yugi llamando su atención, sujetando su rostro con las manos.
- Exacto Bakura no salió de casa estuvo con nosotros todo el tiempo. - Confirmo Joey siguiendo la corriente con la chica, ya habían pensado en cómo se zafarían de esta y proteger a Bakura era propiedad para ambos.
-Ustedes me están mintiendo…- Ahora su mente estaba confundido estaba tan seguro que el culpable era ese hombre que se alejaba junto a Mariku que ahora no sabía que pensar, no podía creerles a sus amigos, pero sabía que Anzu no le mentiría ella adoraba a Atem, ella le protegería, entonces ¿Qué debía pensar?
- ¿Anzu estas segura? Están segura que él no se fue ¿no los dejo en casa con Ryou y salió? -
- No, al principio no quiso alejarse de Ryou, después estuvo con nosotros en la cocina, ceno con nosotros, nos invitó pizza después a Joey le dio mucho sueño comió demasiado, y Ryou no nos dejó volver a casa, nos quedamos con ellos, estábamos despiertos y platicando cuando entro tu llamada, te juro que él no fue, debió ser alguien más.- Mintió la joven ojiazul con un tono firme, tratando de convencer al otro con sus palabras.
- ¿Qué te paso en el rostro? Tu labio está un poco hinchado - Afirmo el de cabellos tricolor, notando que no era el único golpe que podía percibir en el rostro de su joven novia, tal vez Bakura les había amenazado al igual que lo había hecho con Ryou, algo andaba mal y averiguaría que era.
- Fue una estupidez, me golpee con la puerta de la nueva camioneta de Joey eso es todo. -
- ¿Esa es la ropa de Ryou? Yo le regale esa sudadera - Interrogo con sorpresa Marik que hizo que todos miraran la ropa que la joven llevaba puesta.
- S-si Anzu tenia mucho frio con el uniforme de la escuela y l-le preste algo mas abrigador. - Respondió con velocidad Ryou acercándose a Marik para hacerlo callar.
Yugi la miro por un segundo, notando su desmejorado aspecto, y a pesar de lucir más recuperada se veía igual que Ryou, asustada, temerosa, lastimada, era obvio que algo había ocurrió en casa del albino y ninguno de ellos iba a decirle que, pero lo averiguaría pronto.
Al mismo tiempo, sin algún aviso previo Ryou, Marik y Yugi cayeron al suelo de rodillas, mirándose los unos a los otros, ese dolor en el pecho, esa sensación de soledad les abrazo a los tres, al igual que hizo con Mariku y con Bakura que se miraron por un segundo llevándose la mano al pecho, el poder más grande, el sol de Egipto, el eterno Faraón había concluido su tiempo, su corazón por fin se había detenido, y su espíritu se había marchado, su cuerpo mortal había muerto esa noche.
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Hasta aquí con el Fic.
Creo que siempre los hago muy largos, trabajare en eso para los próximos fics, estamos cerca del final, estoy muy contenta por poder ponerle fin a este fic, aunque lo amo y quiero alargarlo es tiempo de terminarlo.
Pasen un excelente dia y felices fiestas. }
Att: OlderSkyland18
