Como siempre pokémon no me pertenece ni sus personajes si no a sus respectivos creadores, historia creada solo para entretener y para que yo tenga algo que leer cuando mis historias favoritas no hayan actualizado.

Antes que nada darles las gracias a los que siguen esta historia y dejaron reviews, los cuales voy a responder al final del capítulo como lo hago en mis otras dos historias.

Sin nada más que decir aparte de que esta historia sucede en el universo de los videojuegos podríamos decir que es "canon" ya que, es mi versión de los acontecimientos de los juegos de la primera generación.


Diálogos:

(Esta historia con suerte será terminada en tres años más).- pensamientos de personajes.

-Este desgraciado es muy fuerte… -Frases que son recordaras en ciertos momentos importantes y en Flash Back… ha cierto y cuando los pokémon se comunican entre sí.

[Muerte a Giovanni]. - Pokémon con una gran capacidad mental como Alakazam, Gardevoir, Gengar, etc.

[Prepárate para ser ejecutado].-Pokémon legendarios y seres de categoría superior.


Pocket Monsters:

El trueno rojo

Capítulo 1: Un comienzo electrizante.


Para su sorpresa se había despertado bastante temprano.

La mezcla de emociones que tenía en su interior lo tenían bastante inquieto, toda esa determinación que tenía en la noche anterior había sido esfumada por los nervios que lo traicionaban.

Nervios que aumentaron al darse cuenta que su madre no estaba a su lado.

-Siempre pensé que este día sería más alegre.- Su voz era apenas audible y sin ninguna pisca de emoción se levantó de la cama para cambiarse y estar preparado para volver a enfrentar a su madre.

Aunque dudaba lograr convencerla.

Observó un buen rato su consola NES, aunque no lo admitiera extrañaría bastante el poder pasar la tarde disfrutando los juegos de plataformas y la idea de jugar una última partida pasaba por su mente.

Pero tan rápida que apareció se había ido de esta.

-Recuerdo haber guardado una poción cerca del PC.

En efecto, cerca del dispositivo electrónico se encontraba la dicha medicina que curaba las heridas más leves de los monstruos de bolsillo en medio del combate.

Puede usarse en medio de combate como fuera de este… salvo que sea una lucha contra un líder de gimnasio, en un campeonato y contra los miembros del alto mando.

-…- Con algo de lentitud guardo la medicina en una antigua mochila de color amarilla que antes fue usada por su padre en su respectivo viaje por su región.

Tomó con algo de delicadeza la foto que tenía cerca de su pc, en esa imagen estaba junto a ambos castaños sonriéndole a la cámara.

¿Cuánto tiempo ha pasado desde que se tomaron esa foto?

¿Un año o dos?

Y esos recuerdos que los encontraba tan lejanos ahora los veía como los momentos más maravillosos de su vida.

Dicen que todo tiempo pasado siempre fue mejor ¿No?

-Blue…- Se mordió los labios tratando de aliviar el ardor que había comenzado a afectar su pecho, la ausencia de la castaña siempre le causaba un corto pero terrible malestar.

Un mal sabor de boca que no podía quitarse nunca.

A pesar de todo eso… esa sensación fue el empujón que necesitaba para enfrentar nuevamente a su madre.

-Te traeré de vuelta.- Acomodándose la gorra le dio una última mirada a esa foto para abandonar su habitación por un largo tiempo.


-¿Te iras tan temprano?

Green se detuvo antes de abrir la puerta de su casa, volteo algo sorprendido de encontrarse con su hermosa hermana que estaba sentada en la mesa mientras disfrutaba de una taza de té.

-Había quedado con Red.- Respondió el castaño tratando de quitarle importancia al asunto.- Ambos aceptarnos quedar a primera hora.

-Ya veo.- Fue lo único que menciona la joven para luego beber lo poco que le quedaba de té.

El castaño de ojos verdes notando que al parecer su hermana no diría otra palabra comenzó a girar la perilla de la puerta.

-Es eso o ¿Solamente te aseguras de recibir a Eevee?- Daisy observaba con algo de diversión como su hermano pequeño se había detenido por completo y un pequeño escalofrió recorrió su cuerpo.

-¿Quién sabe?- Fue lo último que dijo el castaño mientras abría la puerta y comenzar a correr hacia el laboratorio de su abuelo.

La hermosa castaña no pudo evitar soltar una ligera risa por la reacción de su hermano.


Al bajar las escaleras su madre estaba de brazos cruzados mirándolo seriamente, él solo se quedó mirándola por un largo tiempo.

Red notó las ojeras en su madre pero no quiso decir nada o mejor dicho las palabras no salían, él no quería irse sabiendo que su madre estaba molesta, mientras el trataba de encontrar las palabras que iba a decir ella suspiro.

-En fin… - Red simplemente observaba a su madre entre curioso y nervioso, ya que ella había comenzado la conversación.- Todos los niños se van de casa algún día.

-…

Eso no se lo esperaba.

Sinceramente no esperaba que su madre dijera un comentario como ese, ni que lo estuviera mirándolo con una ternura que lo impulsaba a ir a su lado y abrazarla pero ella se le adelanto.

-Así es la vida...- Con algo de lentitud sus brazos rodearon la cintura de su madre y con una pequeña sonrisa disfrutaba ese agradable momento.- Promete que volverás sano y salvo, eso es lo único que me importa.

Todas sus dudas fueron borradas al escuchar las últimas palabras de su madre, se separó un poco de ella cosa que a la hermosa mujer parecía molestarle… hasta que Red le sonrió como nunca lo había hecho.

-Volveré junto a Blue y con una gran cantidad de dinero.- Su madre sonrió con dulzura y depositó un beso en su frente, él se despedía con la mano y antes de salir escucho una última frase de su madre que no pudo evitar sonreír al oírla.

-Te amo tesoro.

-Yo… también mamá.- Fue lo último que dijo el pelinegro antes de abandonar su hogar, con una pequeña sonrisa se dirigía hacia la casa de su amigo para ver si ya estaba listo para comenzar el viaje.

Un sentimiento algo extraño la invadió al quedar completamente sola en su hogar, sentía que le había faltado decirle tantas cosas a su pequeño, darle algunos consejos o simplemente repetirlo muchas veces lo mucho que lo amaba.

Pero no se arrepentía de su decisión… muchos al ver la última sonrisa en el rostro de su hijo.


-Tks... Ese maldito de Green.

Daisy le había respondido como siempre dulcemente sobre el paradero del castaño, al parecer no quiso perder tiempo y fue de inmediato por el pokémon tipo normal.

Se quedó observando el inicio de la ruta 1, desde el acontecimiento del mes anterior los pokémon salvajes se comportaban mucho más violentos y el solo encontrarse con un humano los hacia abalanzarse sin piedad contra él.

Pero eso no lo detendría… iba a capturar algo aunque tuviera que molerlo a golpes.

Se adentraba poco a poco a la hierba alta mientras la suave brisa del viento movía de un lado a otro los mechones de su cabello, no se percataba de como una criatura observaba cada uno de sus movimientos.

Una ratita eléctrica que ya había sufrido bastante por culpa de los humanos y la idea de atacar a ese niño como lo hicieron ellos a su especie… era realmente tentadora.

-¿?- Red se detuvo al notar que algo se iluminaba dentro de la hierba alta… no muy lejos de él.- ¿Un tipo eléctrico?

Para su sorpresa lo siguiente que vio fue un ataque eléctrico que se dirigía hacia él, tuvo que lanzarse sin pensar mucho hacia su izquierda para salir ileso de ese impactrueno.

-(¿Qué hace un Pikachu en esta zona?)- El pelinegro observaba algo sorprendido como de la hierba alta aparecía un roedor eléctrico muy lastimado y que técnicamente lo mataba con la mirada.- (Esa mirada de odio… no es normal).

-¡Pika!- Chilló ese Pikachu mientras reunía una enorme cantidad de electricidad en sus mejillas rojas, Red trato de levantarse rápidamente para tratar de esquivar el próximo ataque.

Sin embargo una poké ball había tenido contacto con ese Pikachu, este al ser atrapado con la guardia baja había sido succionado con facilidad por una luz de un intenso color rojo… siendo capturado inmediatamente.

-¿Red estas bien?

El chico de rojo simplemente asintió como respuesta al profesor Oak para luego agradecerle por llegar en el momento más indicado.- Gracias…

Ambos estaban algo sorprendidos por encontrarse a un pokémon como Pikachu en la ruta 1 y también en el estado que se encontraba ¿Contra qué estaba luchando para terminar en ese estado?

-Dejando eso de lado.- Red simplemente ocultó su mirada con su gorra al notar el cambio de tono en el anciano.- No puedes comenzar tu viaje sin un pokémon que pueda protegerte Red.

La respuesta que tuvo simplemente fue un gruñido de parte del chico y el famoso investigador sonrió un poco al ver que a pesar de todo seguía siendo tan testarudo como siempre.- Ven conmigo.

El pelinegro seguía al anciano mientras guardaba sus manos en los bolsillos de su chaqueta roja, a pesar que su fuerte no eran las palabras quería aclarar las dudas que tenía cuanto antes.

-Profesor ¿Aún le quedan algunos pokémon aparte de ese Eevee?

-Ho… ¿Sabes de ese Eevee?

El pelinegro sonrío un poco al responderle.- Usted sabe lo bocón que es su nieto.- El anciano simplemente soltó una carcajada ante esa respuesta.

-(Bueno… acabamos de solucionar ese problema).- El anciano abrió las puertas de su laboratorio y lo primero que vio el chico de ojos rojos fue al castaño que lo miraba con algo de burla.

-Sabía qué harías algo estúpido así que le pedí a mi abuelo que fuera a echar una mirada.- Red simplemente rodó los ojos ante esa respuesta y decidió ignorar por completo esa sonrisa en su amigo.

Aunque no le faltaban ganas para sacársela de un puñetazo.


-Debo admitir que esto es mejor de lo que había pensado.

Dentro de la enorme Ciudad Azulona se encontraba cierto casino que se había hecho bastante popular en los últimos años, no solamente porque uno podía salir rico de la noche a la mañana o perderlo todo y quedar viviendo en la calle.

Podías obtener objetos muy interesantes si eras un entrenador pokémon.

También podías canjear tus puntos por valiosas MT, movimientos que no pueden faltar en tu arsenal.

Y lo más importante… pokémon, algunos que eran difíciles de conseguir, otros que se creían extintos ejemplo claro es Dratini.

Uno de los pokémon más poderosos de la región de Kanto.

Muchos entrenadores pasaban bastante tiempo en ese establecimiento para incrementar de manera brutal las capacidades de sus pokémon y obtener nuevos integrantes en su equipo.

Lo que no sabía ni la nueva protectora de la ciudad es que dentro de ese casino se encontraba la puerta a la base de la organización criminal más peligrosa de la actualidad.

El equipo rocket que cada día ganaba enormes cantidades de dinero gracias a los pokémon que han conseguido en todo estos años.

La mayoría de dinero se utilizaba para la creación de Mewtwo en Isla Canela y en la creación de los primeros pokémon artificiales… Porygon.

Mientras que lo que quedaba era para expandir más y más su imperio, cada día su base subterránea debajo de Ciudad Azulona era más y más grande.

Ahora en lo más profundo de la base del team rocket, estaba la oficina del líder de gimnasio más poderoso de la región y líder de la organización criminal.

Giovanni sentado en su escritorio observaba con un rostro serio a su nueva mano derecha Keita.

-Trabajar para mí no debería ser una tortura.- Mencionaba el experto en el tipo tierra mientras le entregaba un informe al castaño.- Al contrario… todo depende si tienen un buen comportamiento.

El castaño se acomodaba sus lentes mientras comenzaba a leer la información sobre los primeros pokémon que vivían en la región de Kanto.- ¿Aerodactyl, Kabutops y Omastar?

Giovanni asintió mientras observaba cada detalle del castaño… para su sorpresa no se notaba ni una pisca de duda al ejecutar una orden, solo bastaron de dos semanas para que se convirtiera en alguien de confianza para él.

Aunque la cosa cambiaba si mencionaba algo sobre Pueblo Paleta… era la única pisca de debilidad del castaño.

-Hemos logrado adentrarnos en los ordenadores del museo de Ciudad Plateada.- Esperó un momento en que Keita leyera toda la información para luego continuar.- Tienen ya en su poder el ámbar viejo para traer a la vida a Aerodactyl mientras que los fósiles de los otros dos se encuentran en alguna parte del monte luna.

Era imposible que pudieran conseguir toda esa información sin crear un caos, el museo estaba bastante protegido por guardias, cámaras y también por el líder de gimnasio de la ciudad.

Keita dedujo que tuvieron que usar la otra opción.- ¿Usaste a Porygon para adentrarte en la red del museo verdad?

Giovanni simplemente sonrío como respuesta.

-(Como siempre es un hombre terrible).- El castaño seguía leyendo sobre todas las habilidades de los pokémon prehistóricos, eran unos monstruos temibles.- Entonces… ¿Iras por los fósiles que se encuentran en ese monte?

-Así es, mandaré a una mínima cantidad de mis hombres a esa zona.-Keita simplemente asentía a las palabras de Giovanni mientras le entregaba el informe sobre los pokémon prehistóricos.- Aunque enviare a otro grupo a ocasionar destrozos en Ciudad Celeste para confundir a la policía.

Ya tenía preparado cada movimiento que realizará en cada ciudad y eso le aterraba, Keita podía sentir como una gota de sudor recorría por su rostro al solo pensar que su pueblo solamente era uno entre todos los planes que tenía Giovanni.

-Entonces… ¿También te has adentrado en las redes de Silph S.A.?

-Es por eso que te llame a mi oficina.- Keita observaba curioso como su jefe sacaba de un cajón de su escritorio una carpeta de bordes plateados.- Quedaras incrédulo con lo que han estado trabajando en estos últimos tres años.

El castaño se acomodaba nuevamente sus gafas para comenzar a leer el largo documento, desde nuevas MT hasta el descubrimiento de nuevas habilidades para los monstruos de bolsillo.

Pero había una sola cosa que había robado toda su atención y lo había dejado boquiabierto.- ¡!

Giovanni sonreía siniestramente al notar que su subordinado había llegado al proyecto más importante.- Con ese dispositivo capturaremos a Mewtwo.

-La master ball…- No pudo evitar sonreír al ver todo lo que querían crear esta vez esa empresa.- Esta vez han sido muy ambiciosos… mira que crear un artefacto que solamente podía imaginar en mis sueños.

-He estado leyendo su teoría por más de dos meses y no encuentro fallos en esta.- Giovanni al igual que él estaba realmente emocionado al descubrir ese proyecto de parte de esa poderosa empresa.- Pero de todas formas quiero asegurarme y quisiera saber qué opinas sobre esto.

-Mañana mismo te daré una respuesta.- Mencionaba el castaño mientras comenzaba a leer todas las ideas que se agregaban o se terminaban eliminando en la poké ball definitiva.

Giovanni no podía estar más complacido al escuchar eso.- ¿Pero qué harás con tu hija?

Y solo eso necesito para aterrizar de esa nube.

Con un rostro serio Keita… no era mucho más que eso, estaba dispuesto a matar al hombre que tenía en frente si era necesario.- ¿A qué viene esa pregunta?

-Yo también soy padre ¿Recuerdas?- La tensión en el ambiente no parecía afectar al líder de gimnasio, de todas formas el que terminaría bajo tierra si algo pasaba no sería él.

Keita trataba de tranquilizarse luego de esa respuesta.- La verdad le he estado entrenando este tiempo…- Su rostro lo único que mostraba era culpa.- Quiero que este lo más preparada para cuándo uno de tus hombres se convierta en su tutor.

-Ya veo…- El líder de gimnasio se cruzó de brazos mientras escucha al joven castaño.- ¿Me habías pedido que fuera una mujer verdad?

Keita simplemente asintió a la pregunta.- Así me sentiría más seguro.

Giovanni se quedó observando al hombre en frente de él, solo faltan algunos meses para que se convirtiera en uno de sus miembros más poderosos y uno de los más fieles… simplemente no debería tocar a ese pequeño pueblo y proteger a su hija.

-Está bien.- Mencionó el experto en el tipo tierra mientras le daba una pequeña y fría sonrisa al castaño.- Esto es una forma de agradecerte por el desarrollo que tuvo Mewtwo gracias a ti.

Keita frunció el ceño ante lo último dicho por su líder.- Muchas gracias Giovanni.- Las palabras apenas salieron tras recordar todas esas atrocidades que había cometido en el pasado.

Atrocidades que su hija podría descubrir.

Pero si era la única forma de mantenerla a salvo como también a su esposa… lo haría sin dudarlo.

Y Giovanni sabía aprovecharse de ese sentimiento.- Te has ablandado bastante Keita.

-Yo esperaba que lo mismo te ocurriera tras el nacimiento de tu hijo.


-Me alegra que a pesar de todo aun quieran iniciar su viaje como entrenadores.- El anciano les dedicaba una sonrisa cada uno para luego continuar.- Ambos deben tener sus propias metas y espero de todo corazón que puedan cumplirla.- Tomó un poco de aire para luego exclamar con entusiasmo.- ¡Háganme sentir orgullosos de ustedes chicos!

Ambos chicos asintieron a las palabras del famoso profesor Oak, Green no podía apartar la mirada de la única poké ball que estaba frente a ellos… sentía una emoción que recorría todo su cuerpo, al fin se convertiría en un entrenador.

Mientras tanto el pelinegro solamente guardaba sus manos en los bolsillos de la chaqueta esperando que al menos el anciano tenga guardado por ahí un tipo hierba o algún tipo fuego.

-Bueno ¿quién será el primero?

Su nieto fue el que dio un paso adelante y no pudo evitar sonreír ante eso con algo de nostalgia… se parecía tanto a su difunto hijo.- (Donde quiera que él esté actualmente de seguro está orgulloso de ti Green).

El castaño con una pequeña sonrisa tomaba la poké ball entre sus manos, al igual como la tierna Eevee que lo miraba con calidez y no podía esperar a salir para estar entre sus brazos.

Red veía con un rostro frío la escena que estaba ocurriendo delante de sus ojos.

Como su mejor amigo lanzaba la poké ball en el aire para que luego su pokémon fuera rodeada por los brazos del castaño.

-Es algo injusto que se llevaran bien desde antes.- Sus murmullos solamente eran ignorados o simplemente no alcanzaban a llegar a los oídos de los Oak.

El anciano se acercó al castaño pidiéndole que cuidara con mucho afecto a ese Eevee y su amigo no tardó en asegurarle que lo cuidaría de la mejor manera posible, además de que junto a ella conquistarían la liga pokémon.

¿Envidia?

¿Celos?

Red no podía identificar la emoción que recorría su cuerpo.

Lo que si sabía era que la escena delante de él le incomodaba bastante.

Decidió perderse observando todo lo que había en el laboratorio, la cantidad de libros que se encontraban no se comparaban a todos los que había antes del acontecimiento del team rocket.

Observó el ordenador del anciano y cerca de este se encontraba una máquina que podía curar a seis pokémon a la vez mientras estaban dentro de su poké ball.

Además encontró tres dispositivos rojos en una mesa… nunca había visto algo similar.

¿Para que servirían?

Le daba algo de curiosidad el intenso color rojo de esos artefactos.

-Ahora es el turno de Red.- Al escuchar la voz del anciano había logrado salir de sus pensamientos y enfocarse en la poké ball que tenía el profesor en su mano derecha… le causaba algo de gracia su rostro nervioso.- Este es el pokémon que capture hace poco Red.

Solo al escuchar eso su rostro mostró una mueca de fastidio.- (Mierda).

-Además sigue en estado salvaje por lo que no es para nada manso.- ¿Era necesario ese comentario tan obvio?

-(Si dígamelo a mí que casi me electrocuta la maldita rata).

-Pero sé que lograras un lazo fuerte con este pequeño.- Red se quedó mirando esa sonrisa sincera en el anciano, no era como las típicas sonrisas que llevaba siempre.- Confió en ti totalmente.

Al recibir la poke ball del ratón eléctrico, Red se quedó observándola y pudo notar como lo miraba su pikachu… llego a la conclusión de que ese pokémon por alguna razón lo quería matar.

¿Le había hecho algo a ese Pikachu? Estaba seguro que ni un sus primeros años se había encontrado con un pokémon de esa especie.

¿Sería un rencor hacia los humanos?

Era la opción más probable… la pregunta ahora era ¿Por qué?

El profesor comenzó a explicar sobre las debilidades de cada tipo, su nieto escucho un poco pero al notar que su amigo estaba más concentrado en la poke ball se le ocurrió una idea.

-Abuelo… ¿Podríamos probar los pokémon en un combate?

El profesor Oak llevo su mano izquierda hacia su mentón pensando si en verdad eso era una buena idea… anteriormente hubiera aceptado esa petición sin problemas pero ese Pikachu podría causar graves problemas en su laboratorio.

-No lo sé Green.- El primero en dar una respuesta fue el chico de rojo que miraba con algo de inseguridad la poké ball que tenía en su mano derecha.- Este Pikachu podría atacar a todos… no solamente a tu pokémon.

-En eso Red tiene ra…- El profesor no pudo continuar al ver como la poké ball de Red se había abierto sin su consentimiento, el roedor eléctrico se posiciono de manera cuadrúpeda y comenzaba almacenar una gran cantidad de electricidad en sus mejillas.- Al parecer el si quiere pelear.

-¡Pika!- Soltó un chillido mientras esperaba que el pokémon tipo normal tocara el piso para abalanzarse contra él, seguramente tendría un gran aumento tras derrotar a un pokémon tan raro… nunca había visto uno de esos en su corta vida.

Green solamente sonrío ante eso.- ¡Entonces comencemos!- Eevee asintió mientras de un brinco aterrizo en el suelo y se posicionó de la misma forma que su contrincante.- ¡Placaje!

Sin embargo Eevee tuvo que desobedecer esa orden para esquivar un pequeño pero veloz ataque eléctrico.

-No debes atacar a lo loco Green.- Fue el consejo del anciano mientras observaba el combate que tenían los nuevos entrenadores novatos.- Observa a tu oponente, Pikachu desde antes que comenzara el combate estaba reuniendo electricidad en sus mejillas rojas.

Green asentía con un rostro serio mientras se sentía un poco arrinconado, le frustraba ver que lo único que podía hacer su pokémon era esquivar los movimientos del tipo eléctrico.

Mientras que Red no sabía muy bien que hacer, desconocía bastante los movimientos que poseía su pokémon salvo impactrueno pero aun así trataría de darle algunos consejos a su "querido pokémon".- No gastes tu energía de manera tan innecesaria Pikachu.

-¡Pika!- El pelinegro frunció el ceño al ver que la ratita eléctrica parecía ignorar por completo lo que él decía y continúo lanzando sus ataques eléctricos.

El anciano observaba ahora al peligro, en sí había sido un buen consejo pero era algo inútil para que lo obedeciera un pokémon salvaje… lo que sí pudo notar que ese Pikachu tenía un temperamento muy especial.

Green trataba de medir el tiempo que tardaba ese pokémon en lanzar cada impactrueno… si lograba memorizarlo podía hacer que Eevee atacara antes que eso ocurriera.- (Pero ningún impactrueno sigue el mismo ritmo que el anterior).- En efecto algunos eran más rápidos y menos potentes como también poderosos pero de muy baja velocidad.- ¡Ataque rápido!

PAAAAM

Pikachu recibió un veloz impacto de lleno y salió disparado hacia atrás revotando tres veces en el suelo, se levantó rápidamente para poder esquivar nuevamente la veloz tacleada de su oponente… sin éxito.

-¡Bien hecho!- Exclamó el castaño con mucho entusiasmo mientras Eevee aprovecho para mirarlo y dedicarle una sonrisa.- ¡Tenemos la victoria asegurada!

Red simplemente miraba con un rostro serio al roedor eléctrico que había impactado en sus pies, que se levantaba con algo de dificultad mientras comenzaba almacenar nuevamente electricidad en sus mejillas… pero se habían desvanecido segundos después.- ¿Te lo había advertido no?

Pikachu giró a mirar simplemente con desprecio al niño vestido de rojo… aun así dentro de ese odio había curiosidad por el extraño color de ojos de aquel chico.

-Profesor ¿Puedo usar una poción?- El anciano algo curioso por la petición del pelinegro simplemente asintió esperando ver que era lo que haría el joven de ojos rojos.

-A pesar de todo el resultado será lo mismo Red.- El mencionado simplemente quería borrar esa sonrisa de superioridad en su amigo cuanto antes.

Pikachu sentía como el dolor en su cuerpo se desvanecía y algo de sus energías volvían a su cuerpo.- Ataque rápido otorga bastante velocidad al usuario… por eso ha superado tu velocidad.- El tipo eléctrico frunció el ceño ante esto aun así esperó que el chico terminara de hablar para atacar.- Te sugiero que des un salto y en ese momento contraataques… usa lo que te queda de energía en un solo impactrueno.

El profesor Oak observaba curioso y le gustaría saber que era lo que le susurraba el pelinegro a su pokémon por otra parte el castaño se cansó de esperar.- Ataque rápido Eevee.

Red veía como su pokémon volvía al combate mientras comenzaba a reunir electricidad en sus mejillas, Eevee alcanzó una gran velocidad y en pocos segundos iba a impactar en el roedor eléctrico.- (Si quieres tener posibilidades de ganar… deberías seguir mi consejo Pikachu).

Para su sorpresa lo había hecho.

En el aire fue cubierto por una gran electricidad que luego fue dirigida hacia un sorprendido y aterrado Eevee que recibió el ataque por completo.

El pequeño Eevee chillaba de dolor, no pudo soportar mucho tiempo la electricidad que recorría su cuerpo y cayó lentamente al suelo.

Green no perdió tiempo y regresó a su pokémon a la poké ball.

El anciano simplemente sonrío y comenzó a caminar hacia su escritorio donde se encontraban los dispositivos de color rojo que había estado mirando Red anteriormente.

Pikachu aterrizó observando con una pequeña sonrisa al castaño que apretaba las dientes tras el resultado.

-Ganaste Red…- Para su sorpresa el pelinegro negaba con la cabeza.

-Quién gano fue Pikachu.- El mencionado observaba al pelinegro que desviaba la mirada.- En ningún momento di una orden y el consejo que di simplemente fue ignorado.

El castaño se rascó la nuca por un momento mientras recordaba cada escena del combate y el pelinegro tenía razón… técnicamente estaba combatiendo contra un pokémon salvaje más que nada.

Y viendo el último ataque de este… era un pokémon que superaba por mucho la fuerza de Eevee.- Lo hiciste bien Eevee, no te reprocho nada mereces un buen descanso.

El anciano había vuelto con dos dispositivos en sus manos y se lo entrego a ambos entrenadores.- ¿Qué es esto abuelo?

-Les responderé luego de que curemos a sus pokémon.- Ambos entrenadores asintieron, Pikachu frunció el ceño al ver como el pelinegro sacaba esa esfera que lo había atrapado hace poco tiempo y una energía roja lo había cubierto para volver a tenerlo en ese artefacto.

No le gustaba para nada ese lugar.


-¿La pokédex?- El anciano simplemente asentía a la duda de su nieto.

Ambos entrenadores observaban el aparato tecnológico de color rojo que tenían en su mano, la única opción que podían acceder era a los datos de sus respectivos pokémon capturados mientras que simplemente podía ver la imagen y el área en donde vive el monstruo de bolsillo del otro.

El profesor Oak decía con mucho orgullo que había estado trabajando todo este tiempo en perfeccionar la enciclopedia virtual portátil de alta tecnología llamada pokédex.

-(Menos mal que tiene nombre).- Pensaron ambos jóvenes algo divertidos a la vez que escuchaban la explicación del anciano.

-Cuando se avista un pokémon por primera vez, por ejemplo en su habitad o en un combate la pokédex lo registra superficialmente.- Al ver la duda en el rostro de ambos chicos trato de explicar aún más este punto.- Es decir, guardando su nombre, el área en donde viven y su imagen a su número indicado… ejemplo si hubieran combatido contra un Bulbasaur su imagen y esa poca información llenaría el puesto número uno de la lista.

-Ya veo…- Mencionaba Green mientras abría el número de Eevee para leer la descripción de su pokémon.- Cuándo es capturado la pokédex es capaz de registrar datos más importantes como también básicos.

-Su código genético es muy inestable, puede evolucionar en diversas razas de pokémon.

-Las bolsas de las mejillas están llenas de electricidad, que libera cuando se siente amenazado.

Eran las descripciones de Eevee y Pikachu respectivamente, también podían ver los movimientos que poseían actualmente su pokémon como también los que podrían aprender mediante entrenamiento, MT y al cumplir ciertos requisitos.

El pokémon de Red poseía en su arsenal: Impactrueno, gruñido y látigo.

Mientras que el de Green: Placaje, látigo y ataque rápido.

-Esa ha sido la última actualización que he podido darle.- Mencionaba el anciano con una sonrisa mientras se perdía en sus recuerdos.- Recuerdo cuando era joven quería poseer toda la información sobre cada pokémon… ese era mi sueño.

En su mente apareció cierto recuerdo cuándo se enfrentaba en la final de la liga con su rival y amiga Agatha, donde la batalla se iba a decidir por el resultado de Tauros contra el Gengar de ella.

-Bueno el convertirme campeón también lo era.- Mencionaba mientras le desordenaba el cabello a su nieto que simplemente gruñía tras esa acción en su abuelo… pero no le desagrada.

Se les había otorgado la misión de registrar todos los datos de los pokémon de la región, ninguno de los dos podía negarse a la petición del señor Oak aunque solamente Green le había prometido que completaría la pokédex.

Al pelinegro no parecía llamarle mucho la atención eso pero el dispositivo le ayudaría bastante para encontrar pokémon de gran poder o ayudar en el entrenamiento de estos.

-La que falta es la de Blue ¿Verdad?- Además no podía dejar de mirar la pokédex que aún quedaba en el escritorio del anciano, quien no pudo evitar sonreír con tristeza al escuchar al pelinegro.

Green simplemente le dio la espalda a ambos para cruzarse de brazos y suspirar… extrañaba las discusiones con ella.

-Si… era para ella.

-¿Puedo conservarla?- A pesar de esa fría mirada del chico de ojos rojos, Oak podía notar un peculiar brillo lleno de voluntad en estos.- Yo me encargare de entregársela y darle todos los detalles.

El profesor Oak no pude evitar sonreír ante eso al igual que el castaño.

-Te la entrego de inmediato Red.

-Gracias…


Para los tres fue una gran sorpresa ver al ratoncito eléctrico afuera de su poké ball mientras comenzaba a morder los muebles del profesor Oak.

Ambos habían recibido sus poké ball luego de un rato y cada uno tomó su poké ball correspondiente.

Pero la Red se abrió nuevamente sin su consentimiento.

Y Pikachu comenzó hacer estragos por el lugar… o dejarse llevar por sus instintos.

Ni el anciano lo sabía con certeza.- Al parecer no le gustan para nada las poke ball.- El profesor Oak solo miraba pensativo al pokémon.- Red vas a tener que…

No pudo continuar con su comentario porque el pelinegro había vuelto a regresar a Pikachu a su poke ball, pero esté volvió a salir como si nada mirando con gran desprecio a Red.

-¡Pika!- Aunque el pelinegro le devolvía la misma mirada… ya se estaba cansando bastante del comportamiento del roedor.

-Nada de pika…

Green parpadeaba algo incrédulo de ver como su mejor amigo comenzaba a discutir con ese o esa Pikachu que comenzaba a reunir una gran cantidad de electricidad en sus mejillas, mientras que Red apretaba con fuerza sus puños tratando de tranquilizarse y no lanzarse a golpear a ese pokémon.- ¡Jajajajaja!

Al igual que su nieto al profesor Oak le causaba mucha gracia la escena.

Aunque al final Red tuvo que ceder por el anciano y dejar que el pokémon se quedara fuera de la poké ball… quizás así comenzaría apreciarlo.

-(Si claro).- El pelinegro dejó de darle importancia al ratoncito eléctrico mientras guardaba la pokédex de Blue en su mochila.- (Apuesto que solo espera el momento exacto para acabar conmigo el desgraciado).

El castaño se acercó a Red para entregar una pequeña cantidad de dinero.- Sera mejor llegar cuanto antes a Ciudad Plateada… estoy seguro que si le ganas a un líder de gimnasio recibirás una gran cantidad de dinero.

Red simplemente asintió a las palabras de Green para luego comenzar a despedirse del investigador.

-¡Tengan cuidado con el team rocket!

-¡Sí!- Exclamaron ambo entrenadores para luego salir del laboratorio.


Antes de adentrarse a la ruta 1 Green mencionaba que iría a despedirse de su hermana y el pelinegro no desaprovecho esa opción.

-Oye, oye…- El castaño miraba con bastante frialdad a Red pero como siempre este ni parecía inmutarse con esa mirada.

-…- No menciono nada y espero que Green entrara a su hogar primero para luego entrar junto a su Pikachu.- Más te vale no hacer ningún espectáculo.

La respuesta que recibió fue una ligera descarga eléctrica.

-¿Ara?- La joven de hermosos ojos verdes le sonrío a ambos chicos.- Green, Red ¿Cómo les fue?

Ambos comenzaron tomaron asiento junto a la chica que decidió prepararles unos aperitivos a los nuevos entrenadores, ni siquiera habían desayunado en la mañana.

Para sorpresa de Red y Green ese Pikachu aceptó sin quejas la comida que le había dado Daisy.

No sabían si era por que en verdad estaba muerto de hambre o por el encanto de la chica.

-Por cierto hermana.- La mencionada observaba a su hermano que ya se había devorado todo lo que había en su plato.- ¿Ya tienes el mapa que te pedí?

La castaña observaba con confusión al chico o mejor dicho fingía hacerlo.- ¿Uno? Pero si me habías dicho ayer que tuviera otro mapa para Red.

Green volteo lentamente algo nervioso a mirar a su amigo, quien le devolvía la mirada divertido… el desgraciado se estaba burlando de él.- Hooo ¿Así que no puedes dejar de pensar en mí?

-¡Solo fue porque eres un inútil que seguramente se perderá en la siguiente ciudad!-Exclamó el castaño bastante alterado mientras tomaba uno de los mapas, como también su pequeña "mochila".- ¡Hermana nos vemos!

Al cerrar la puerta con fuerza se pudo escuchar dos cosas:

La primera que volvería al pueblo convertido en campeón y la otra que Red tenía que alcanzarlo rápido.

-Escapó…- Fue lo único que dijo el pelinegro mientras seguía comiendo lo que quedaba en su plato mientras que Daisy soltaba una ligera carcajada.

-Nunca admite lo preocupado que esta por ti o por Blue-chan.- Daisy observaba con ternura hacia la puerta, aunque el castaño trataba de ocultarlo en verdad quería bastante a ambos chicos.

Red observaba disimuladamente la sonrisa de su vecina.- Es bueno saberlo.- Desvió de inmediato la mirada al sentir los ojos de ella enfocados en él.- Estaba dudando bastante si estaba pensando en Blue actualmente, aunque no se puede evitar supongo… Green ha esperado bastante por este día.

Luego de ese cambio de palabras la casa se llenó de silencio, el pelinegro se terminó lo que quedaba en su plato y antes que lograra llevarlo al lavaplatos la chica se adelantó y lo hizo por él.

-¿Quieres dejarle algún mensaje a tu hermano?- Red se acomodaba su gorra mientras se dirigía a la puerta junto a su pokémon que mediante quejas y al parecer insultos se posiciono a su lado.

-Solo que lo quiero mucho.

Red miraba con una pequeña sonrisa a su vecina.- Sonara bastante extraño que venga de mí.- Como respuesta recibía una linda sonrisa de Daisy.

-Lo sé y creo que será bastante divertido.- Para sorpresa del entrenador de rojo la chica se había acercado bastante a él dejándolo bastante nervioso.- Mira que desordenado estas.

-…- No mencionó nada mientras la chica ajustaba su chaqueta y también depositaba el mapa en la mochila de Red, le parecía bastante curioso el cómo sentir la mano de la chica lo ponía bastante incómodo y lo relajaba a la vez.- Gracias… por el mapa y también por esto.

Ella simplemente le sonrío.- Mucha suerte en tu viaje.


Tenía que reconocerlo.

Ese Pikachu era bastante fuerte.

Al llegar a la ruta 1 comenzó a correr a gran velocidad y el trataba de no perderlo de vista, cuándo un Pidgey o un Rattata aparecían para atacarlos Pikachu los derrotaba con un impactrueno.

-(Ya veo… no podía luchar antes con todo su poder al tener el estómago vacío).- Eso explicaba por qué no rechazó el alimento que le había dejado la hermana de Green.- (Además estaba bastante lastimado cuándo no encontramos esta mañana… ¿Contra qué estaría combatiendo?).

Agradeció internamente que el ratoncito eléctrico se hubiera detenido para sacar unas manzanas de los árboles de la ruta, aprovechó ese momento para sacar la pokédex y con algo de torpeza la encendía.- Han aparecido algunos datos de Pidgey y Rattata.

Ignoró por completo a ambos pokémon del tipo normal y siguió bajando hasta encontrar la imagen de Pikachu.- Con que habita en el Bosque Verde y en la central eléctrica.- Dio una fugas mirada a su pokémon que estaba bastante ocupado tostando su fruta y aprovecho para buscar esos dos lugares en el mapa.- Es imposible que sea de la central… tuvo que haber salido del bosque.

Guardo ambos objetos para luego acercarse un poco a Pikachu quien al notar eso lanzó una pequeña descarga eléctrica contra él que con suerte logro esquivar.- ¿Podías dejar de atacarme maldita rata?

-¡Pika!- Al parecer había provocado al pokémon que se preparaba para lanzar un ataque de verdad y no una simple advertencia.

Red frunció el ceño… era imposible que este pokémon le ayudaría con su objetivo.- Sera mejor que te comportes o volverás a tu poké ball.

Pikachu solo le daba una mirada desafiante como si lo estuviera retando a ver si tenía los huevos suficientes para hacer esa acción.

-Tks con que eso quieres… ¿He?- Se preparaba para regresar a su pokémon pero un sonido de la hierba lo hizo detenerse.- (Otro pokémon salvaje ¿He?).

Antes de que lograra hacer algo ese Pidgey había recibido un ataque eléctrico de parte de Pikachu que luego de ver al pájaro inconsciente se terminó la manzana dejando de lado a su supuesto entrenador.

-(Es demasiado fuerte para los pokémon de la ruta 1).- Soltó un suspiro tratando de controlarse, aún tenía dudas de porque había atacado a ese pokémon que lo tenía a él como objetivo… Pikachu no sería molestado desde ese árbol.- (Es imposible que haya sido por salvarme… ¿Acaso quiere aumentar su fuerza?).

Seguramente para derrotar a sus depredadores o ¿Sera por ese odio a los humanos?

Aunque con el profesor Oak y Daisy no parecía molesto.

-(Espera… ¿Habrá sido el equipo rocket?).- La verdad no le sorprendería al parecer mientras escapaban de la policía ocasionaron bastante caos.- (Si es así no culparía que nos tuviera tanto rencor).

Pero no era su problema.

Y con este pokémon debería tener bastante paciencia… más que con Green y Blue juntos.

-¿Tú no quieres ser mi pokémon verdad?- Al notar como las mejillas de Pikachu se cubrieron con electricidad… el solo mencionarlo irritaba al tipo eléctrico.- ¿Quieres que te libere?

Al igual que la electricidad el rostro de pocos amigos en Pikachu había desaparecido y solo estaba la duda.- ¿Pi?

Red simplemente asentía con un rostro serio mientras se arrodillaba frente al pokémon.- Pero con una condición.- Pikachu solamente asentía con un rostro serio.- Ayudarme a capturar un pokémon, solo debes obedecerme hasta ese momento Pikachu.

-¿Pika pi?- Red observaba algo curioso a su pokémon tratando de deducir la "pregunta" que le había dado.- ¡Pikaa!

Sacó la poké ball del cinturón y la puso en frente de él.- Hay dos opciones, la poké ball al ser destruida pierde todo efecto en ti y técnicamente no hay nada que te una a mí.- Prefirió levantarse de ese sitio ya que podría ser presa fácil para un ataque de algún pokémon.- La otra es una mecánica que hay en la poké ball donde libera al pokémon que se almacena dentro de esta… en el centro pokémon me asegurare de averiguar el cómo activarla.

Pikachu asintió a cada palabra con especie de ¿Sonrisa? Red podía decir que incluso el pokémon era adorable de esa forma.

Sin embargo con todo lo que ha pasado a su lado… eso estaba bastante lejos de ser verdad.

-Supongo que es un trató ¿No?

-¡Pika!- Red sonrió un poco ante esto para luego mirar a su alrededor.- Al parecer hemos llamado demasiado la atención.

Pikachu siguió su mirada para encontrar con una gran cantidad de Rattata que lo miraban con bastante odio a ambos, no perdieron tiempo para abalanzarse contra ambos.

-¡Pikachu salta!- El tipo eléctrico no necesitaba la orden del chico para hacerlo pero no quiso decir nada… por ahora habían hecho las paces.- ¡Impactrueno!

Red no iba a negar que algo de adrenalina o mejor dicho emoción lo invadió al tener que retroceder para salir del rango de alcance de la tacleada de uno de los Rattata, tampoco cuándo su pokémon "temporal" nuevamente lanzaba su ataque característico que conectó en los cinco pokémon tipo normal.

-¡Nuevamente impactrueno!

-¡Pika!- El ratoncito tampoco iba a negarlo… el tener alguien que te estuviera "animando" era algo divertido si lo veía de otra forma como ahora.

Eran compañeros por tiempo limitado.


Green se dirigía hacia la tienda pokémon de Ciudad Verde para comprar algunos artículos como pociones, antídotos y poké ball.

-¿Eres el nieto del profesor Oak?- Simplemente asintió como respuesta al dueño de la tienda que sonrío ante eso.- Que alegría, este es un paquete que tenía para tí.

Curioso se acercó para recibir el paquete y no pudo evitar alegrar al ver que eran diez poké ball, seguramente eran cinco para él y cinco para Red.

-Gracias.- Guardó el paquete mientras se quedó observando el mostrador donde estaban todos los artículos que podía comprar, compró un poco de todo para luego retirarse de la tienda.

-Espero verlo pronto por aquí.- Fue lo último que había escuchado del amable señor para luego quedar observando cada detalle de la ciudad.

Tenía suave brisa aunque no tanto como la de su pueblo y entendía por qué el nombre de la ciudad, había bastante flora en esta, casas adornadas con flores, árboles que les daban sombra a los entrenadores que descansaban al lado de sus pokémon los cuales eran Nidoran de ambos sexos.

Columpios improvisados gracias a las fuertes ramas de los árboles y no pudo evitar sonreír con algo de nostalgia al ver como un padre empujaba a su hijo para que este ganara más y más altura en el columpio mientras reía.

-¿Hace cuánto que dejamos de hacer eso en el pueblo?- El no quiso volver a jugar en los columpios tras la muerte de sus padres, la única que se seguía divirtiendo con ello era la castaña que siempre le pedía al pelinegro que la empujara.- Si seré subnormal… ahora siento tu gran ausencia llorona.

Siguió recorriendo la ciudad donde encontró una hermosa y gran florería, que al parecer era muy famosa por estos lugares ya que no paraban de llegar mujeres como hombres de todas las edades, algunos acompañados de sus pokémon tipo planta como Oddish, Gloom, Paras, Bellsprout y Weepinbell.

No perdió tiempo para registrar los datos de esos pokémon para seguir recorriendo cada centímetro de la ciudad, encontrándose con un gimnasio que al parecer había sido abandonado bastante tiempo y más allá un campo de batalla que estaba siendo usado por dos entrenadores.

-Un Sandshrew y un Cubone ¿He?- Mencionaba el castaño mientras registraba los datos de ambos pokémon, Cubone repelía el ataque de arena de su oponente con su hueso que giraba a gran velocidad para luego lanzarse a Sandshrew que comenzaba a cavar a una velocidad increíble para salir ileso de ese ataque.- Dudo que Eevee y yo con nuestro nivel actual podamos derrotarlos… menos con sus buenas defensas.

-Entrenar a los pokémon tipo tierra es una antigua tradición de nuestra ciudad.- Green observaba con un rostro algo curioso al anciano que se posicionaba a su lado para observar el combate.- La mayoría de los habitante de este lugar posee al menos a un pokémon de ese tipo.

-Curioso al ver que casi la mayoría de la ciudad esta rodeada de vegetación.- El castaño observaba cada movimiento de los entrenadores como de sus pokémon, como Cubone se levantaba rápidamente para comenzar a bloquear con su precioso palo los ataques consecutivos que daba Sandshrew con sus garras.- Cualquier forastero pensaría que el tipo planta representaría a la ciudad.

-Jojojo.- El anciano soltó una carcajada ante lo dicho por el castaño aunque le daba algo de razón.- Bueno jovencito para que la planta crezca necesita de una buena tierra que la fortalezca en el proceso ¿No crees?

Pestañeo varias veces mientras miraba algo sorprendido al anciano para luego sonreírle, ambos volvieron a enfocarse en el resultado del combate, al final Cubone no pudo resistir mucho más tiempo bloquear esos ataques y sufrió una lluvia de cortes de su oponente.

Debía capturar otro pokémon cuánto antes… especialmente un Sandshrew.


Curiosos, entrenador como pokémon detuvieron su recorrido por la ruta 1 al escuchar un ruido proveniente de la pokédex; se sorprendieron un poco al darse cuenta que les estaba avisando que Pikachu podía utilizar ataque rápido sin ninguna dificultad.

-Quizás ahora si podamos capturar algo.- Menciono Red mientras guardaba el dispositivo electrónico.- Ya que es imposible que disminuyas la potencia de tus ataques eléctricos.

-¡Pika!- Exclamó el ratoncito eléctrico mientras desviaba la mirada, como si estuviera culpando a los demás pokémon por no resistir una miserable descarga eléctrica.

Acción que le pareció un poco graciosa a Red.

Solo un poco.

Sin embargo el pelinegro hasta ese momento recordó que no tenía en ninguna poké ball.

Tuvo una especie de tic en su ojo derecho al darse cuenta que solo estaban perdiendo tiempo por no recordar esa estupidez.

-Mejor vamos al centro pokémon primero…- Pikachu simplemente observaba al pelinegro que comenzó a caminar rápidamente hacia la salida de la ruta 1.

El roedor eléctrico gruño ante esa acción cuándo por fin había llamado la atención de un pokémon Red decide hacerlo más tarde.

Aunque un descanso no le vendría para nada mal.


Pikachu sentía las extrañas miradas de los habitantes de Ciudad Verde.

Entre esas miradas podía encontrar temor, incredulidad, desprecio, rencor y una mezcla de todas esas emociones.

Pero lo que le sorprendía era que su entrenador era el causante de esas reacciones.

¿Tanto problema por su color de ojos?

No podía entender como algo tan irrelevante como un simple tono rojizo causaba miedo, que comenzaran a murmurar cosas seguramente del chico.

Gracias a su gran oído podía entender algunos diálogos de los ciudadanos.

-Ese chico tiene los ojos rojos.

-Siento como si una vez más estoy en el campo de batalla.- ¿A qué se refería ese hombre?

-Ese color al igual que el de esas bestias.- Le sorprendía más que criaturas como los humanos actuaran de esa forma, quién lo diría… no eran tan diferentes después de todo.

Lo que lo molestó un poco al pequeño roedor eléctrico fue algunos insultos que murmuraban hacia el chico, a pesar de todo el entrenador de rojo no se merecía un trato así.

-Si tienen un problema díganmelo a la cara.- Le había sorprendido el tono tan alto del pelinegro mientras miraba a los habitantes… estaba furioso.- ¡Dejen de mirarme como si fuera un bicho raro!

No consiguió respuesta… al menos los murmullos habían desaparecido un poco pero eso no lo tranquilizaba.

No tenía nada que ver con lo que había sucedido años atrás, el de alguna forma también había sufrido en ese terrible acontecimiento.

Fue donde su padre había fallecido luchando contra esas bestias ¿Tanto alboroto por sus ojos?

Tenía ganas de golpearlos a todos en este momento y luego desaparecer para no encontrarse a gente tan…

-¿?- Bajó la mirada al sentir que algo jalaba su pantalón, Pikachu no lo miraba con mala intenciones al contrario era como si tratara de tranquilizarlo o alegrarlo.- ¿Pikachu?

-¡Pika!- El pequeño roedor eléctrico apunto hacia el centro pokémon para luego comenzar a correr hacia ese establecimiento médico.

Red observó por un largo tiempo el centro pokémon y a la vez pensar en las acciones del ratoncito eléctrico.- Jeh…

No quiso perder más tiempo y se dirigió al centro pokémon.

Para su sorpresa los entrenadores que tenían casi su misma edad solamente lo miraron por un breve tiempo para luego indicarles en donde estaba el roedor eléctrico y Red agradeció esto.

Soltó un suspiro de alivio al ver que al menos los chicos de su edad no parecía afectarles el color rojos de sus ojos solamente le daba curiosidad o les daba igual.

-¿Acaso querías mostrarme eso?- Fueron las palabras que había susurrado el pelinegro mientras observaba al pequeño Pikachu ser atendido por la enfermera Joy sin ningún problema.

La enfermera sintió la mirada del chico y no tardó en regalarle una dulce sonrisa.- No te preocupes, tu pokémon estará completamente sano luego de unos minutos.

De alguna forma todos estos acontecimientos que pasaron tan rápido lo habían tranquilizado.- Gracias enfermera.


La ruta 22.

Ruta que estaba camino a la liga pokémon, la entrada era protegida por dos guardias que se rumorea que tienen un nivel similar a algunos líderes de gimnasio para detener a los entrenadores que quieran pasar sin conseguir las medallas.

Al entrar también se encuentran otros guardias que son más fuertes que los anteriores que protegen una de las zonas más peligras de la región.

La calle victoria.

El último reto para los entrenadores antes de poder desafiar a la élite de la región.

Los cuatro entrenadores más poderosos de Kanto, entrenadores que derrotarían sin problemas al ganador de la liga pokémon de la Meseta Añil.

Campeonato que se celebra cada año, donde todos los entrenadores que hayan conseguido las ocho medallas pueden participar y probar quien es el mejor de esta generación.

Pero la meta final de cualquier entrenador era coronarse como el campeón de todo Kanto.

Para ello debe adentrarse y conquistar la calle victoria, una enorme y profunda cueva donde tendrán que abrirse paso con su equipo pokémon luchando contra pokémon salvajes de gran poder y que no tendrán piedad contra los entrenadores que recorran por sus territorios.

Al igual que si se encuentran contra otro entrenador no les quedará más que otra que luchar entre ellos y ver quien merece llegar al final, ya que los cupos no sobrepasan de dos a cinco entrenadores que sean los primeros en salir de la calle victoria y lograr combatir contra el alto mando.

La meta final de todo entrenador era coronarse como el campeón.

Green observaba el enorme establecimiento ser vigilado por ambos guardias, se imaginaba a si mismo entrando en ese lugar con un poderoso equipo pokémon y derrotar todos los obstáculos que tendría en la calle victoria.

Uno de esos también sería la castaña… estaba seguro que tarde o temprano ambos lucharían para ver quien terminaría coronándose como el campeón de la región e internamente deseaba que el pelinegro también participara.

Por muy amigos que fueran siempre ha querido demostrar que él era superior a Red, que era el mejor de los tres.

Lo conseguiría a toda costa… ¡Se convertiría en el mejor entrenador del mundo!

-Pero primero debería capturar algunos nuevos compañeros.- Dio media vuelta mientras se adentraba más en la ruta, de la hierba alta no tardó en aparecer un Spearow… pokémon que no había visto en todo el día.- Se ve mucho más agresivo que un Pidgey.

El pokémon volador soltó un gran chillido para luego lanzarse contra el castaño, que tuvo que lanzarse al suelo para esquivar la tacleada del pokémon volador que emprendió vuelo… observando cada movimiento del entrenador en el aire.- ¿Así he?

Sacó rápidamente la poké ball de su pokémon y la lanzó con toda su fuerza.- ¡Eevee acaba con ese pajarraco!

Eevee respondió segura en su propio idioma y simplemente esperaba que Spearow descendiera para atacar, cuándo por fin lo hizo el pokémon eon notaba como el pico del pokémon volador había sido cubierto por una energía blanca.

No le fue difícil esquivarlo y tampoco el siguiente… se sentía muy confiada al notar que no tenía ni que utilizar su ataque rápido.

Nuevamente Spearow soltó un chillido y de un momento a otro Eevee fue cubierta por una energía azulada para luego desaparecer como si nada hubiera pasado.

-Maldita sea ha usado gruñido.- Nuevamente Spearow descendía para ahora atacar con sus afiladas garras y algo de pánico le había dado a Green.- ¡Es ataque furia!

Eevee esta vez tuvo que esquivar el movimiento utilizando su movimiento de prioridad, el ataque de Spearow al no conectar en su objetivo comenzó a arañar una enorme piedra del lugar… dejando sus marcas y demostrándoles a sus oponentes de lo que era capaz de hacer.

La pequeña zorrita se había asustado un poco al ver esa escena.- ¡No te preocupes Eevee, no debes temer si ese ataque no conecta!- Ella asintió al insegura al principio pero su entrenador tenía razón… si él estaba seguro debía confiar en él.- Ahora usa látigo antes que vuelva atacar.

Aprovechando que el pokémon salvaje nuevamente estaba en el aire, Eevee agitó su cola por unos segundos provocando así que una energía azulada cubriera por unos segundos a Spearow bajando así su defensa.

Cosa que no le causo ninguna gracia al pokémon volado y nuevamente se lanzó con toda su velocidad utilizando picotazo.

-Ve contra el con placaje.- Eevee comenzó a correr hacia su contrincante donde ya faltaba poco para que ambos chocaran aunque quien tenía más posibilidades de ganar en este intercambio era Spearow.- ¡Agáchate y luego conecta un ataque rápido!

PAAAAM

El pokémon salvaje había quedado sin aliento al recibir un cabezazo de su contrincante, quien se agacho en el momento preciso para salir ileso del ataque e impulsarse con ataque rápido para conectar un buen golpe.

Green no desaprovecho esta oportunidad y lanzó una de sus poké ball.- ¡Ve!

El pokémon volador que aún no se recuperaba del golpe fue cubierto por una luz proveniente de la esfera roja con blanco que se había abierto para atrapar al pokémon.

Eevee y Green observaban con un rostro serio los movimientos de la poké ball dando entender que Spearow aún se resistía.

Para luego detenerse y tener un peculiar brillo amarillo por unos segundos… lo habían capturado.

Ambos con una pequeña sonrisa fueron por la poké ball, Green no tardó en guardarla en su cinturón para luego abrir los nuevos datos que se registraban en la pokédex.

-Es incapaz de volar a gran altura pero es muy rápido, lo que le permite protegerse.

-Lo hiciste muy bien Eevee.- Se arrodilló para acariciar a su pokémon quien recibía las muestras de afecto gustoso.- Has mejorado rápidamente, no pudo haber tenido un mejor compañero.

Un tono rosado se había apoderado de las mejillas de Eevee quien saltó a los brazos de Green que soltaba una ligera carcajada ante esto.


-Al parecer voy a tener que gastar el dinero de Green para unas poké ball.

-Pika…- El ratoncito eléctrico observaba con algo de lastima la poca cantidad de dinero que tenía su entrenador temporal y dudaba que con ese lograría comprar más de una poké ball.- ¿Pika?

-Supongo que no comeremos hoy.- Parecía que el chico había gruñido al sentir como su cuerpo le pedía comer algo.

Pikachu se le ocurrió una idea por lo que comenzó a correr nuevamente hacia la ruta 1, Red se apresuró para salir del centro pokémon y no perderlo de vista.

Se detuvo delante de los árboles y lanzó unas pequeñas descargas eléctricas para hacer caer algunas manzanas al suelo.- ¡Pika!

Red observaba con una pequeña sonrisa como Pikachu se comía con una gran alegría las manzanas y el imitó esa acción.- Gracias.

-¡Pika!

El pelinegro se acurruco en el tronco de uno de los árboles de la ruta mientras se comía algunas manzanas al lado de su pokémon.- ¿Sabes? No eres tan molesto como pensaba.

Al parecer el sentimiento era mutuo porque tuvo como respuesta un energético ¡Pika!

Cerró los ojos disfrutando de la sombra que le entregaba las hojas de los árboles y de la suave brisa del viento.

Podía aprovechar de recorrer toda la ciudad a ver si encontraba alguna información sobre el team rocket, si iba a la estación de policía era casi imposible que le dieran algo de información a un simple niño como él.

Debería esperar que ellos actuaran nuevamente… era la mejor opción.

Tendría que llegar rápidamente al lugar de los acontecimientos, si aún está Pikachu a su lado su pokémon no tendría problema para detenerlos… su velocidad ha aumentado drásticamente desde que dominó el ataque rápido.

Pero tampoco podía dejar a sus pokémon solos contra esos malnacidos.- (Tengo dos opciones… comprarme una bicicleta o comenzar a mejorar mi resistencia).- Aunque se sentiría un poco incómodo si la gente lo viera corriendo de un lado a otro.

El tener un pokémon de gran tamaño que llevara de un lado a otro a gran velocidad le serviría bastante más adelante.

-¿Red?- Abrió los ojos al escuchar su nombre y observó a su Pikachu que cubría sus mejillas con electricidad al sentirse amenazado por algo.

Se levantó para encontrarse con el castaño que lo saludaba levantando su brazo derecho.- Green.

-Por fin te encuentro idiota.- El castaño al ver al tipo eléctrico se detuvo… ese maldito pokémon no dudaría en rostizarlo de un impactrueno.- Tengo algo para ti.

-¿Para mí?- Eso en sí era curioso y se acercó al castaño que sacaba un paquete de su pequeña bolso.- ¿Son poké ball?

Green sonrío al ver que el chico se había animado bastante al verlas.- Ajam… saca cinco poké ball sin miedo.- Pikachu al ver esos dispositivos los ignoró un poco y comenzó a tirar más manzanas con pequeñas descargas.

Tenía que ser un buen anfitrión.

-Ósea ya has usado dos poké ball.- Red no le había quitado la vista al cinturón del castaño donde ahora guardaba tres poké ball.- ¿Puedo saber cuáles son tus pokémon?

Ahora ambos se sentaron debajo de la sombra que otorgaban los árboles, Green aprovechó de sacar un momento a Eevee que para sorpresa para ambos entrenadores estaba socializando con Pikachu que solamente se enfocaba en sus manzanas.

Ambos sonrieron cuándo Pikachu que parecía simplemente ignorar a la pequeña zorrita le entrega una manzana para que lograra recuperar algo de sus fuerzas, Green le mostraba los nuevos datos que había obtenido su pokédex a Red mientras ambos comían una manzana.

-Al parecer tienes un peculiar gusto por el tipo normal.- Green se encogió de hombros ante lo dicho por Red.

-No he podido encontrarme con ningún pokémon de otro tipo.- Mencionaba Green mientras recordaba como su Spearow había derrotado con brutalidad a Rattata con su ataque furia, no perdió tiempo y aprovecho de también capturar al roedor.- Por cierto… ¿Cómo lograste llevarte bien con ese Pikachu?

-Tregua temporal.- Fue lo único que menciono el pelinegro mientras trataba de disfrutar la brisa del viento pero sentía la intensa mirada de castaño que seguramente exigía una explicación.- Le pedí que me ayudara capturar un pokémon y luego de eso voy a liberarlo.

Ahora que lo pensaba se había olvidado de preguntarle a la enfermera sobre como activar la opción de la poké ball de liberar al pokémon capturado.

-Pues entonces ya se acercan los últimos momentos a tu lado ¿No?

-No es tan sencillo como crees… sus ataques no tardan en debilitar a los pokémon de esta zona.

Green se sorprendió un poco al escuchar eso, quiere decir que ese Pikachu en verdad era fuerte.- Debes probar tu suerte en la ruta 22, los pokémon son más fuertes que en la ruta 1 y mucho más agresivos.

-Debe ser por estar cerca de la calle victoria.- Red se quedó observando los pokémon tipo planta que había logrado observar Green en Ciudad Verde y en su mente aparecieron los tipos a los cuales Bulbasaur resistía.- El tipo eléctrico es poco efectivo contra el planta ¿No?

-Me sorprende que te acuerdes de eso.- Aunque suponía que había investigado muy bien sobre todos los tipos que tenían ventaja o desventaja contra un pokémon como Bulbasaur.- ¿Por qué lo preguntas?

-Para localizar a un tipo planta y que logre resistir los ataques de Pikachu.- Green asintió a las palabras de Red y comenzó a buscar en el área en donde vivían estos pokémon para luego mostrárselos al pelinegro.- Con que hay un pequeño grupo de Paras y Bellsprout en el Bosque Verde.

Pikachu se tensó un poco al escuchar lo último por el entrenador de rojo.

¿Estaba listo para volver a enfrentarse a esos malditos?

En verdad dudaba bastante de su fuerza aún.

Necesitaba volverse más fuerte rápidamente para salvar a los demás de su especie.

-¿Vee?- Pikachu observaba al pokémon eon que lo miraba con algo con preocupación, con una pequeña sonrisa negaba la cabeza y se centró en comer lo que quedaba de su manzana.

-Aun así no pierdes nada intentando en la ruta 22.- Sugirió el castaño haciendo memoria de los pokémon que podía encontrarse en ese lugar según lo que le habían dicho otros entrenadores.- Además se está haciendo bastante tarde y es peligroso que andes a esas horas en el Bosque Verde.

-Supongo que tienes razón.- El pelinegro se levantó y Green imitó su acción.- Vamos a descansar en el centro pokémon Pikachu… mañana continuamos.

El pokémon tipo eléctrico iba a protestar hasta que se dio cuenta que estaba anocheciendo y mediante quejas siguió al chico de rojo.

Green se quedó observando un rato a su Eevee.- Menos mal que yo la tuve fácil.- Al regresar a su pokémon apresuró el paso para alcanzar al pelinegro.


-¿Nos alcanzará para una habitación?- Green contaba lo poco que le quedaba tras comprar algunos artículos en la tienda, mientras Red simplemente estaba de brazos cruzados apoyándose en una de las paredes del lugar.

-Lo dudo.- Mencionó el pelinegro mientras le hacía señas a Pikachu para que lo siguiera.- Bueno mientras tu creas el milagro voy a preguntarle a la enfermera el cómo liberar a mi pokémon.

La respuesta que tuvo fue un gruñido de Green pero como siempre ni importancia le dio.

Cosa que le causaba gracia al pokémon eléctrico.

Al acercarse a la enfermera Red le preguntaba sobre cómo podría liberar a un pokémon, lo que ella algo curiosa por esa petición quería saber por qué le gustaría saber eso.- Pikachu y yo tenemos una tregua temporal, él no quiere ser mi pokémon y no quiero perder tiempo convenciéndolo de lo contrario.

Por no decir que el sentimiento era mutuo.

-Solo me ayuda a capturar un pokémon y cada uno seguirá su camino.- Terminó de decir el pelinegro mientras Pikachu asentía con la cabeza, la mujer de cabello rosado sonrío con algo de nervios por el peculiar dueto que tenía en frente.

La enfermera le explicó el procedimiento: Cuando un pokémon es liberado, el entrenador pronuncia el nombre del pokémon e indica que lo libera. Acto seguido debe abrir la poké ball para que el monstruo de bolsillo salga de ella con un rayo azul y si el pokémon ya se encontraba fuera de esta simplemente la poké ball brillara unos segundos por una luz de color azul indicando que el pokémon ya no está unido a esa poké ball ni al entrenador.

Era bastante sencillo la verdad y Red comenzó a mirar la poké ball de Pikachu por un breve momento para luego guardarla.- Gracias enfermera por la información.

Ella simplemente le responde con una sonrisa para luego indicar que no había sido nada.

-Por cierto… ¿Cuánto sale una habitación?- Menciona el pelinegro mientras ocultaba su mirada con su gorra, la verdad no le estaba gustando para nada quedar como un completo ignorante.

Green se acercó al pelinegro para escuchar la respuesta de la enfermera, la verdad estaba bastante atento a la conversación de ambos porque nunca se sabría cuándo tenga que liberar a un pokémon por un motivo mayor.

La enfermera no pudo evitar mirar con ternura a ambos chicos que suplicaban con la mirada de que hubiera una habitación a un bajo precio.- No se preocupen chicos, las habitaciones en los centros pokémon son gratis.- Le dio una linda sonrisa a ambos entrenadores para luego continuar.- Lo único que se paga en este lugar es en la cafetería.

-Menos mal que nos hemos llenado con manzanas ¿No Red?- Red simplemente asentía algo aliviado al escuchar a la enfermera.- ¿Entonces hay habitaciones disponibles?

-Por supuesto… ¿Compartirán o querrán una individual para cada uno?- Ambos chicos no tardaron en responder al mismo tiempo.

-¡Individual!

La enfermera Joy soltó una risita y le entrego una llave a cada uno, quienes agradecieron con una reverencia a la hermosa mujer.

Ambos tomaron asiento en uno de los sofás del centro pokémon, observaban como entraban y salían los entrenadores del lugar, acompañados de sus compañeros pokémon donde ambos entrenadores aprovechaban para registrar sus datos.

Pikachu observaba algo curioso ese artefacto pero lo que más le llamo la atención fue la mirada que los dos chicos pusieron al ver un grupo compuesto por tres chicos de su edad.

Dos niños y una niña para ser exactos, no entendía por qué el chico llamado Green fruncía el ceño ni tampoco porque la mirada de Red se había ablandado al verlos.

-En otras circunstancias pudimos haber estado así…

-Lo se Green.- La verdad le molestaba bastante ver a esos tres chicos tan alegres disfrutando el día, esta vez estaba muy seguro de la emoción que recorría dentro de él… la envida.- Ahora que lo pienso… no me despedí de Fumiko.

Green observaba como Red se levantaba y se dirigía al segundo piso del lugar seguido de su Pikachu, el castaño soltó un suspiro para luego seguirlo… suponía que mañana podrían entrenar en la ruta 22.

-La madre de Blue… no es ni la sombra de lo que era antes.- Fue el comentario del castaño mientras ambos subían las escaleras, aunque no lo pareciera Pikachu estaba bastante interesado en lo que hablaban aunque no comprendía de todo el asunto.

Era normal después de todo… había perdido de un momento a otro a su hija y a su esposo.

-A veces sonreía como antes.- Mencionaba el pelinegro mientras se detenía en su habitación para luego mirar con una pequeña sonrisa a Green.- Terminábamos recordando juntos ciertos momentos junto a Blue o su marido.

-Ya veo…- Sonrió un poco al escuchar eso y ver la sonrisa de su mejor amigo.- Quién diría que alguien como tu podría animar a alguien ¿No?

-Jeh… aunque me siento un poco mal el no poder despedirme de ella.- Trataría de enviarle una carta a ella la semana siguiente como también a su madre.- Espero saber algo de Blue pronto.

-Lo haremos… a su tiempo Red.- No podía asegurarle nada al pelinegro pero de alguna forma quería darle confianza.- Vamos a captar la atención de esos desgraciados de alguna forma u otra… necesito golpear a ese tal Giovanni por lastimar a mi abuelo.

Red agradeció escuchar eso internamente… entonces Green también tenía como objetivo a esos del team rocket.

-Nos vemos mañana bocón.- Fue lo último que mencionó el castaño para dirigirse a su habitación.

-Púdrete idiota.- Menciono Red para luego intercambiar una pequeña sonrisa con el castaño, Pikachu no entendía muy bien la relación de ambos entrenadores.

No sabía si considerarlos pésimos amigos o rivales que se llevaban bastante bien.


-Papá… ¿Sigues despierto?

En el hotel de Ciudad Azulona en una de las últimas habitaciones del piso más alto se hospedaban los castaños que ahora estaban bajo "los cuidados" del team rocket.

Blue solo observaba como su padre seguía leyendo una gran cantidad de información en su escritorio, a veces anotaba ciertos datos en uno de sus cuadernos para luego continuar con su lectura.

-(La master ball no tiene fallas).- Keita simplemente sonrío al ver la imagen del prototipo de ese dispositivo.- (Ni siquiera una criatura como Mewtwo podría oponerse a ser capturado por ella).

La pequeña castaña observaba con tristeza a su padre, era como si no le importara estar fuera de su pueblo trabajando para esas horribles personas.

Gente que no dudo en lastimar a su Squirtle ni a sus amigos.

¿Cómo se encontraran ellos?'

¿Estarán preocupados por ella?

-(Tonta… por supuesto que lo están).- Recordó con algo de ternura la reacción de Red al ver que se la llevaban.- (¿Habrán iniciado su viaje?).

La idea de comenzar el viaje todos juntos aun pasaba por su cabeza pero… si ya hubieran abandonado Pueblo Paleta, significaba que ambos pasarían por Ciudad Azulona.

Podrían reencontrarse y eso era una de las cosas que más deseaba junto a volver a ver a su madre.

Mientras Keita guardo sus lentes para comenzar a guardar esos documentos en la carpeta que le había entregado Giovanni.- (¿Esperaras que ellos la terminen?).- El movimiento que quería hacer Giovanni no terminaría en eso… estaba seguro que era algo más.- (¿Acaso querrás fusionar esa empresa con el team rocket?).

Mewtwo, Pokémon prehistóricos y estaba seguro que tarde o temprano irían por las aves legendarias.

¿Control de la región?

No… estaba seguro que se estaban expandiendo a las otras regiones.

Estaba aprovechando que la región vecina Johto, ni siquiera tenía una élite y se han estado llevando tratos con Kanto para preparar a futuras promesas para convertirse en miembros de ese nuevo alto mando.

Al parecer eran unos adolescentes aún y los líderes de gimnasio no encontrarían un sucesor muy pronto… por lo que solo queda seleccionar a los mejores entrenadores de Kanto para prepararlos para ese puesto.

Uno de ellos al parecer era el asesino silencioso y el protector de Ciudad Fucsia… el ninja Koga, que estaba preparando a su hija para convertirla en la siguiente líder de gimnasio.

¿Giovanni se aprovechara de esos acontecimientos?

-Seguramente estará pensando en conquistar el país entero.- Murmuraba para sí mismo mientras trataba de tranquilizarse… estando de su lado no tenían por qué temer y los habitantes de Pueblo Paleta no se iban a interponer tras los acontecimientos de hace un mes.

Tenía que calmarse pero entonces ¿Por qué no podía?

-Papá…

-¡!- ¿Cuánto tiempo llevaba Blue a su lado? ¿Tan metido estaba en sus pensamientos y en la información de la master ball que no la había notado?

Blue solamente miraba con tristeza al suelo.- Ya es un mes sin mamá, ni con el molesto de Green.- Soltó un respiro para luego continuar.- Sin Red.

Keita dejó de lado todo lo que tenía para acercarse a su hija y tomarla de sus hombros.- Lo se pequeña…- La verdad extrañaba bastante estar acompañado de la radiante sonrisa de su mujer.- Pero no podemos hacer nada por ahora y solamente ser obedientes a sus órden…

Para su sorpresa la chica se apartó de sus brazos y lo miraba con rabia.- ¡Pareciera que no te disgustara estar con ellos!- Su hija nunca le había gritado en todos estos años… ni siquiera los primeros días que se alejaron de Pueblo Paleta.- ¡Deberíamos estar ahora mismo comiendo con mamá!

La voz de la castaña comenzaba a quebrarse mientras las lágrimas comenzaban a recorrer su rostro.- ¡Debería estar junto a mis amigos, iniciar mi viaje con ellos!

-Yo… lo siento.- Susurró el castaño mientras agachaba la mirada y con algo de temor acercaba sus brazos a ella para rodearla con ellos.- No he pensado el cómo te sentías… solamente en asegurar que no te hicieran daño, ni tampoco a tu mamá.

-¿Por qué nos alejaron de ellos?- Mencionaba mientras al final cedió al abrazado de su padre, quería sentir afecto de alguien… extrañaba los abrazos y los besos de su madre, las caricias que Red le daba en su cabeza o cuándo le felicitaba por algo.

Hasta extrañaba pelear con Green.

-Porque son personas horribles Blue.- El castaño la apartó un poco para limpiar sus lágrimas mientras ella sollozaba.- Ellos no dudarían en hacerle bastante daño a nuestro pueblo… el jefe de ellos me prometió que no le harían daño si obedecíamos sus órdenes.

-¿Obedezcamos?- Keita asintió a la duda de su hija.- ¿Yo también?

Pudo notar como el rostro de su padre comenzaba a cambiar, como si estuviera enfadado con él mismo por lo que le recomendaría hacer a su pequeña niña… a su tesoro más valioso.

Blue notaba la culpa y remordimiento en el rostro de su padre.

-Si…- Keita apretaba sus dientes con bastante fuerza si seguía así podría hasta romperlos.- Mañana tendrás que venir conmigo para conocer a tu tutora.

La castaña simplemente asintió con bastante tristeza ¿Acaso tendría que hacer cosas horribles al igual que esas personas?

¿Tendría que ayudar en atacar otras ciudades y pueblos?

Keita tenía una idea de los pensamientos de su hija así decidió contarle algo sobre sus planes que tenía para más adelante.- Pero podemos aprovechar esto pequeña.

-¿?

Así el castaño comenzó a explicarle que la palabra de Giovanni no era siempre de fiar, pero era lo único que les aseguraba que sus seres queridos estarían a salvo y que esas posibilidades aumentarían si ellos son un gran aporte a la organización criminal.

Y por otro lado podrían volverse mucho más fuertes junto a ellos, podían proteger a Fumiko y a los demás desde este lugar.

-¿Proteger a mamá?- Keita simplemente asentía a las preguntas de su hija pero internamente se alegraba de ver como esos hermosos ojos azules de ella volvían a tener ese encantador brillo.- Cuidar de Green… cuidar de Red.

-Ellos dos hicieron todo lo posible para protegerse ese día ¿No?- Al ver que su hija asentía con algo de tristeza al recordar ese acontecimiento continuo.- Especialmente Red que te ha estado cuidando siempre como si fueras su hermanita pequeña.

¿Así era como el chico de ojos rojos la veía?

Le molestaba bastante pensar que eso fuera verdad.

-Entonces… ¿Me volvería más fuerte junto a Squirtle?- A pesar de su tono tan bajo Keita podía sentir algo de determinación en su pequeña y eso lo enorgullecía.- ¿Podríamos protegerlos a todos?

-No será nada fácil pero… cuándo seas bastante fuerte.- El castaño depositó un beso en la frente de la pequeña para luego darle una pequeña sonrisa.- Saldremos de este lugar aunque sea por la fuerza.

Blue asentía con una pequeña sonrisa pero luego se sorprendió de que su padre se alejara para buscar unos documentas ¿Eso era todo? De alguna forma eso le molestaba bastante.

Pero su padre le entrego un informe sobre Porygon.- ¿Qué dirías si Porygon puede superar sus límites mediante una evolución artificial?

-¡!- Sorprendida comenzó a leer un poco el documento aunque habían bastante cosas que no entendía pero ya se daba la idea del medio que usaría su padre para eso.- ¿Evolución por intercambio?

Keita asentía mientras le explicaba que estaba bastante inspirado en algunos pokémon de la región vecina, que al tener contactos con ciertos objetos o materiales naturales y ser intercambiado obtienen una nueva forma.

-Al parecer algunos pokémon de nuestra región también pueden hacerlo.- Mencionaba Keita mientras tomaba la poké ball de su Magneton y Porygon.- Tratare de averiguar si hay algo similar con mi Magneton… pero para mí pokémon normal es una realidad.

Pero para eso necesitaba unos aliados como el team rocket.

-No pido que apruebes mis métodos Blue.- La castaña mientras lo escuchaba le entregaba la información que Keita había estado recolectando en este tiempo.- Pero que al menos entiendas por qué hago estas cosas.

La castaña no dijo nada por unos minutos, estaba pensando en todo lo que le había dicho su padre.

¿Su papá podría derrotar a alguien como ese tal Giovanni? Había escuchado que este había logrado derrotar al poderoso Tauros del profesor Oak.

Sería bastante tiempo al lado de esta organización para ser tan fuertes como para enfrentar al líder.

Pero…

Ahora la castaña tenía un objetivo… protegería de su familia y amigos desde este lugar.

Al tener la confianza suficiente podría hasta darles una pequeña visita.

-Voy apoyarte papá.- Keita miraba algo incrédulo a su hija que le daba una linda sonrisa.- Trataré de darte los menos problemas posibles para que logres superar los límites de tus pokémon.

No supo porque pero algo lo impulsó abrazar a su hija con bastante afecto y ella le correspondió gustosa.

-¿Protegerás a mamá?

-¡Por supuesto!- Sonrío al escuchar el tono tan animado de su padre… al parecer lo había motivado.- También a tus amigos, al profesor, a todo el pueblo.

-Trataré de ayudarte en todo eso papá.

Keita se separó un poco para besarle la frente nuevamente a Blue.- Gracias cariño… sé que lo harás porque te convertirás en la mejor entrenadora de esta generación.


Red se dirigía a su cama solamente llevando su camiseta negra y su ropa interior de color azul.

-…- De alguna manera al cubrirse con las sabanas de la cama había notado lo enorme que era la cama.- Nunca había tenido tanto espacio a dormir.

Pero esto era lo que quería ¿Verdad?

No… solamente porque de esta forma su madre dormiría mejor.

Frunció un poco el ceño al darse cuenta que a su edad aun le agradaba bastante dormir junto a su madre.

Comprendió más la ausencia de ella en su vida y eso le daba algo de tristeza ¿Estará durmiendo en este momento? ¿Estará preocupada por él?

Esperaba de todo corazón que no estuviera llorando y que estuviera bien.

-¡Pika!

Giró su rostro hacia el sofá de su habitación donde estaba descansando Pikachu al lado de su gorra, al parecer estaba bastante curioso por saber por qué Red estaba tan pensativo.

-¿Qué sucede?- Al parecer el ratoncito eléctrico no tenía sueño y el sería el encargado de entretenerlo.- ¿Quieres saber algo?

Pikachu asentía, refiriéndose más en la conversación que tuvo con Green o mejor dicho la razón del viaje del pelinegro.

Red apenas mostraba entusiasmo en su viaje al contrario de ese castaño bocón.

-No me interesan ganar los gimnasios, torneos o la propia liga.- Comenzó a decir Red mientras observaba serio hacia la nada.- Pero si tengo que participar en estos solamente para volverme más fuerte lo haré sin dudarlo.

-¿Pi?

-Porque quiero traerla de vuelta a mi lado.- Podía notar la determinación en esos ojos rojos del chico y por unos segundos se sentía bastante atraído Pikachu por esos ojos… eran como la electricidad.

Tan peligrosos como sus propios ataques.

-No importa contra que tengo que enfrentarme voy a traerla nuevamente a mi pueblo.- Sin darse cuenta cuándo había comenzado apretar sus puños con bastante fuerza.- Quiero volver a ver esa sonrisa que el team rocket me ha quitado.

-¡!- Pikachu se levantó del sofá sorprendido al escuchar sobre los rocket… los malnacidos que tenían una R de color rojo, los que habían capturado a la mayoría de su especie… a su familia.

La electricidad comenzó a cubrir sus rojas mejillas y Red se sorprendió de ver eso.- Con que también has tenido problemas con esos hijos de perra.

-¡Pika!- Pikachu estaba de acuerdo con el insulto que le había Red a esos desgraciados… les quedaba perfecto.- Pika chu pi.

No supo cuánto tiempo estuvo tratando de descifrar todo lo que le trataba de narrar Pikachu, el cómo era su vida antes de que ellos se encontraran esta mañana hasta que los hombres de negros habían comenzado a causar caos en el Bosque Verde.

Ese día había sido el mismo en que se llevaron a Keita y a Blue.

Y Pikachu también oía algo interesante algunas anécdotas del pelinegro, las que más gracia le causaban era cuándo el castaño terminaba siendo golpeado por Red.

No se dieron cuenta cuándo el cansancio de apoderó de ambos.

Si no tuvieran tanto sueño se hubieran dado cuenta de las palabras que se habían dicho.

-Buenas noches compañero.

-¡Pika pi!


Fin del capítulo 1

Si llegaste hasta aquí déjame darte las gracias.

Hace bastante tiempo que no me sentía tan bien mientras escribía (Creo que desde Agosto) y era increíble el cómo disfrutaba escribir cada dialogo entre los personajes, lo que pensaban y también el pequeño combate contra Spearow.

La verdad creo que podría escribir ahora mismo el siguiente episodio pero me tomare mi tiempo y releeré mi otra historia de pokémon ("La famosa") que desde hace un rato no disfruto escribirla (Desde que terminé el arco del monte plateado) y ni siquiera sigo todo lo que tenía en mente.

Como dijo un mal y querido amigo en Facebook el 12 de febrero: Este camino es de ripio y si quieres llegar a algún sitio recuerde siempre sus metas y nunca olvide sus principios.

Y eso es algo que había olvidado, no lo estaba haciendo por mí que quería verla terminada si no para complacer y es en ese momento queridos usuarios cuándo una historia u otros medios de entretenimiento decae de manera brutal.

Ahora de nuevo solo lo hago por las cosas que quiero ver y obviamente tratando de dar una buena historia sin que tenga las cosas que tan detesto yo en una.

No puedo decir que fue perfecto, tuve bastantes problemas con Green ya que es quién tiene por así decirlo ya una personalidad en los videojuegos y tengo que mostrar un poco de eso en esta historia.

Y como siempre voy aprovechar de darme mis libertades para algunas cosas, que respetaré algunos pokémon que poseen en el "canon" pero también daré algunos nuevos.

Como el equipo de Green que será una mezcla de su equipo en Pokémon Amarillo y en los otros.

Sobre la descripción de los pokémon en la pokédex usaré casi todos los del juego al que me estoy basando el amarillo y otros como Pikachu aproveche de usar la única pokédex que tengo completa en un videojuego… la de rojo fuego, ya que en sí la descripción en el juego de la "Game boy color" era demasiado simple.

Si podría buscarla en internet pero no tengo jaja ando vacacionando.

Pero en fin espero que hayan disfrutado el capítulo como yo en hacerlo, mientras estaré reescribiendo la otra historia también avanzare lentamente el siguiente cap (En este me tarde en cinco días en terminarlo).

A los review:

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Dark of Mystery: Bueno todo depende la historia que quieras crear, a veces las mismas bases te limitan bastante en el avance de esta… o simplemente confunde al "escritor".

Estoy de acuerdo en el nuevo diseño que le dan a Red, simplemente no le queda con la "personalidad" que le tratan de dar y como dices no impone para nada, en los remakes de las dos primeras generaciones te lo puedo pasar pero verlo en sol y luna, orígenes y generaciones ya me cansa.

Bueno en orígenes muy pocas cosas fueron buenas y generaciones me quede al inicio de Sinnoh, pensaba en que nos mostrarían cosas que no vimos en los videojuegos no ciertas partes importante con "buena animación".

Porque en blanco y negro 2 uno puede notar que tiene el pelo negro ¿No? O simplemente es imaginación mía. Trataré de moldear las personalidades de los tres sin parecerse a sus contrapartes del manga, con Red es más sencillo supongo al no tener que ser el tipo que siempre le sonríe a todo el mundo y que ama las batallas.

¿Gary Stu? ¿Sabes en verdad de lo hablas mijo? Porque cae completamente en Rubí y en X (Al menos lo que alcance a leer) al ponerse "serios" pueden medirse con cualquiera pero los que se ganan la medalla de oro son los oc del manga: Yellow y Esmerald… la otra con un power upp completamente op que podría fácilmente acabar con cualquier amenaza si disfrutara más de los combates y Esmerald con su increíble habilidad en los combates.

A los dos ni los paso bueno un poco más al chico por que al menos trataron de darle un pasado. Por otra parte Red y Gold junto a su equipo tienen el poder del "Deux es machinne" el primero con que su inicial evoluciono en el momento preciso para detener a la fusión de las aves (La cosa es que ni siquiera con eso lo hubieran logrado con tanta facilidad) y cuando Pikachu logró impactar su trueno a los pokémon tipo tierra y en el mismo Giovanni.

Pero al ser la primera generación supongo que había "Libertades" las mismas que tuvo el anime en su tiempo, pero como olvidar el deux ex machinne de los entrenadores de Johto donde todos los iniciales evolucionaron ¡Al mismo tiempo! Contra el pokémon legendario y además del otro tener el poder del protagonista levantándose a pesar de todos los madrazos que recibe.

Y a pesar de todo en sus respectivos viajes siempre eran apaleados y fueron mis quejas, técnicamente ese Poliwrath debería tener un nivel increíble y es siempre le primero en caer debilitado contra el team rocket o contra el Snorlax salvaje.

No recuerdo que los otros tuvieran ese trato a pesar de tener amenazas peores a las cuales a enfrentar (Es más el que todos revivan en hoenn ya me parece… demasiado patético).

Ya hablando de otra cosa, según las imágenes que publicaban con la salida de los primeros juegos, se veía a Red luchando con su Bulbasaur contra el Charmander de Green… supongo que por eso en generaciones se le ve también con el inicial tipo planta al inicio.

El encerrarse en una sola historia mmm depende de la persona, si se siente a gusto no hay problema que abuse de sus historias famosas (Total los reviews, favoritos y otras cosas solamente están ahí para avisarte que alguien disfruta de tu pasatiempo).

Por cierto... ¿Como es eso de que no le respondo cabrón? siempre respondo los reviews... aunque sea tarde xD jaja cuídese.

Spero Tenebris: Hace tiempo que no tengo señales tuyas tampoco, las creepypasta de pokémon nunca me han llamado la atención es más terminan dándome risa como cuándo decían que Red era un fantasma jaja.

¡El que crea que Raticate esta muerto que se joda!

Ya tengo una historia del manga y crear un reboot de este como del anime lo he pensado bastante, pero supongo que siempre es más divertido empezar con una base como menciono Dark of Mystery.

Jaja supongo que decía Gary algunas partes simplemente las pegaba de mis escritos anteriores jaja y supongo que le daré los iniciales de Kanto aunque es algo "aburrido" cuándo ya tienes un equipo fijo… lo que estoy seguro de darle Espeon me encanta ese pokémon.

Jajaja cuídese mijo.


A pesar de ser dos reviews escribí bastante xD jaja espero que nos leamos pronto (¿?).

Se despide un escritor de pacotilla que tiene ganas de jugar megaman.