Como siempre pokémon no me pertenece ni tampoco sus personajes, si no a sus respectivos creadores.

Historia creada solo para entretener y para que yo tenga algo que leer cuando mis historias favoritas no hayan actualizado, lo que ahora es una completa mentira, ya que ni me doy la molesta de descubrir nuevos fics y solo sigo como 3 historias de todas las que tengo en favoritos.

Ya comenzaré hacer espacio mejor jaja.

Antes que nada quiero disculparme por la tardanza, el poco tiempo que tengo me impide realizar bastante cosas y en ese tiempo todas las ideas que tengo pierden fuerza al no poder traspasarlas a un escrito, cosa que se me hace muy frustrante y creo que entienden el porqué.

Agradecerles también a los que se han dado el tiempo de comentar esta historia, espero que este episodio sea mejor que el anterior.


Diálogos:

-(¡Ahora si actualizas cabrón!).- Pensamientos de personajes.

-Lo peor que puede pasarle a un hombre es llegar a pensar mal de sí mismo.- Frases que son recordaras en ciertos momentos importantes, usado en Flash Back, cuándo los personajes se comunican entre un dispositivo electrónico, descripciones de algún libro u otro aparato/lugar y cuándo los pokémon se comunican entre sí o están pensando.

-[Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad].- Pokémon con una gran capacidad mental como Alakazam, Gardevoir, Gengar, etc.


Había amanecido y con este hecho daría inicio a otro cambio en su vida, cuándo recién se estaba acostumbrado al anterior.

Pero esta vez con una pequeña luz de esperanza quizás tan brillante como la luz que el sol le estaba entregando a la ciudad Azulona.

-¿Sientes temor querida?- La respuesta era obvia para Keita pero quería saber todo lo que estaba sintiendo su pequeña, porque ahora no solamente debería ser el trabajo de padre sino también todo lo que Fumiko su esposa es para Blue como también el refugio que era Red ante todas las dudas y miedos que ella tuviera.

-Mucho…- Ambos castaños detuvieron su andar al estar frente del casino de Azulona, para la entrenadora novata le era bastante curioso que este establecimiento fuera la guarida de la organización criminal más temible de la región; ya que era muy similar a las películas de mafiosos que veía junto a su familia y las de sus amigos.- Cada paso que daba sentía más pánico papá… solamente quiero correr hasta el pueblo.

Keita no sabía de qué manera reconfortar a su hija cosa que lo frustraba bastante.

-Pero…- Esa palabra era algo que no se esperaba el científico.- No puedo solamente huir de lo que me aterra y esperar que alguien venga a callar mi llanto.

A pesar de que lo decía con una voz muy baja y entrecortada, Keita podía notar claramente la voluntad de su hija en sus palabras y eso era algo que lo había dejado en blanco ¿Cómo es posible que su hija haya crecido de la noche a la mañana?

O acaso… ¿Esa era una faceta que solamente el desconocía?

-(No sería una sorpresa… en la noche reaccionó de una manera que nunca hubiera esperado).- Estos pensamientos del castaño solamente afirmaban que no conocía del todo a su hija.

-Red, Green y Squirtle hicieron todo lo posible para salvarme de esos tipos.- Blue tenía grabado en su memoria el como esos hombres habían golpeado sin misericordia a sus amigos, el cómo Green sabiendo que el tratar de golpearlos era un intento inútil siguió insistiendo para tratar de crear una apertura y que sus amigos lograran escapar; mientras que Red y su agotado pokémon solamente la cubrieron mientras recibían todos los golpes.- Jamás me había sentido tan frustrada como en ese día papá…

Como no estarlo, ella solamente había quedado paralizada mientras sus amigos sufrían frente a ella y si lo pensaba detenidamente siempre había sido así, como cuando los niños de las otras ciudades trataban de meterse con ellos pero siempre concluía con Red y Green solucionándolo a golpes; terminando con leves heridas y algún que otro moretón.

¿Y ella?

Mientras más lo pensaba se daba cuenta de las molestias que pudo haberle causado a Red, siempre protegiéndola de todo incluyendo del otro castaño.

En lo único que podía ayudarlo era en tareas del hogar y temas escolares.

Debía volverse fuerte en muchos sentidos, para proteger a su madre, sus amigos y ayudar a su padre.

-Además… es imposible que alguien tan frágil pueda convertirse en un maestro pokémon.- Mencionó con un tono más firme mientras entraba en el establecimiento seguido de su sorprendido padre.- Debo cambiar eso… espero no decepcionarte.

Keita la tomo de los hombros para luego darle un pequeño beso en la frente.- Nunca lo has hecho pequeña… vas a seguir llenándome de orgullo y también a tu madre.

-Que conmovedor.- Esa frase junto a los aplausos hicieron voltear a ambos castaños, encontrándose con el líder de la organización criminal observándolos con una pequeña sonrisa.- Creo que faltaba el ambiente familiar en este lugar.

Keita frunció el ceño al escuchar las palabras de Giovanni mientras que Blue retrocedió un poco al ver como ese hombre se acercaba a ellos.- Tranquila Blue… él es mi jefe.

-Vuestro jefe.- Corrigió Giovanni mientras acercaba su mano derecha al rostro de una temerosa Blue, aunque en su mirada también podía notarse otro sentimiento.- ¿Me miras así por patear a tu amiguito?

A lo largo de su vida había conocido distinto tipos de miradas, gracias a esto Giovanni podía reconocer cualquier pizca de emoción en sus hombres, victimas, colegas y adversarios; no iba a negar que disfrutó ver como esa niña tan frágil era capaz de darle una mirada tan afilada.

-Hump no hay de qué preocuparse niña.- Acaricio el cabello de la castaña mientras sentía la intensa mirada de Keita en él.- Mientras des buenos resultados, ese acontecimiento jamás se volverá a repetir.

-(Este hombre… este hombre dejo sin aliento a Red de una patada).- Con algo de dificultad logró responder con un débil entendido, logrando así ocultar su malestar por volver a recordar los acontecimientos de ese día.- D-daré mi mejor esfuerzo…

Giovanni sonrío un poco tras la respuesta de la chica, podía ver claramente el potencial que tenía la castaña así que sin perder tiempo se adentró en el casino que en algunos minutos más abriría sus puertas para el público.- Les mostraré la entrada secreta a nuestra guarida.


Pokémon enjaulados, con moretones y graves heridas.

Especies que solamente había visto en libros.

Algunos la observaban con gran tristeza.

Otros gruñían y trataban de morder a esos hombres vestidos de negro pero estos furiosos atacaban con un látigo provocando que algunos chillaran de dolor.

Cerró los ojos con fuerza, la mano de su padre le ayudaba a recordar la situación en la que se encontraba y en las palabras que había mencionado antes de entrar al casino.

No debía derrumbarse.

Entraron en una enorme habitación, la cual era bastante iluminada por unos focos azules y por un campo de batalla.

-Con que esa es la mocosa que estará a mi cuidado.

Blue digirió su mirada a la pared más cercana al campo de batalla pokémon, encontrando a una hermosa mujer con rasgos muy femeninos, largo cabello liso que le llegaba más debajo de la cintura de color magenta, ojos azules y llevando el típico uniforme del equipo rocket.

La castaña se sintió algo intimida por la fría mirada que le daba la mujer.

-Así es.- Giovanni se dirigía hacia la puerta de la habitación seguido de un cabizbajo Keita.- Confío plenamente en tus métodos

-No lo decepcionare señor Giovanni.

-Estoy seguro de eso Musashi.- Tras esas palabras Giovanni abandonó la habitación.

Mientras Keita intercambiaba una última mirada con su hija, ambos trataban darse ánimos con una pequeña sonrisa.- Esfuérzate.

Blue solamente asintió mientras observaba a su padre dejar el lugar quedando completamente en silencio.

El cual duro poco ya que la hermosa mujer comenzó a caminar haciendo un leve sonido con sus calzados hasta llegar al campo de batalla.- Bueno niña primero quiero que me muestres de que estas hecha.

-¿?- Blue no entendió al principio pero la respuesta llegó rápida a ella cuándo Musashi lanzó una poké ball de la cual salió un Arbok, el cual tenía intenciones de atacarla si no actuaba rápido.

-Te estás tardando mucho y eso puede ser fatal mocosa.

La castaña tuvo que correr para salir ilesa del ataque que había lanzado la cobra, movimiento que se asemejaba a miles de agujas.

-¡Lanza rápido a tu pokémon!- Notó como la chica se intimido un poco con su grito, cosa que le estaba sacando de sus casillas.- ¡En la siguiente Arbok no va a fallar!

Blue con algo de torpeza saco a su pokémon al campo de batalla, a pesar que su padre le había estado entrenado este último mes dudaba que fuera capaz de derrotar a un pokémon evolucionado.

-Picotazo venenoso.

-Squirtle usa Burbuja.- Las agujas destruyeron cada burbuja que había lanzado Squirtle dejándolo sorprendido al igual que a su entrenadora.- Refugio.

-Joooh.- Una pequeña sonrisa se mostraba en Musashi al ver cómo había sido neutralizado el ataque de Arbok.- Al parecer no eres tan inútil mocosa…

Arbok deslizándose rápidamente enrolló con su cola a squirtle y seguido de esto comenzó a estrujarlo con bastante fuerza para asfixiarlo… el estar dentro de su caparazón no ayudaba mucho al inicial de agua.

Fue así como dio inicio a la nueva vida de Blue, la cual apenas logró extender su brazo para regresar a su pokémon antes que ocurriera algo irreversible.

Arbok y la escena que había sido protagonizada por la cobra la había dejado paralizada.


Pocket Monsters:

El trueno rojo

Capítulo 2: El Bosque Verde.


Entre bostezos abandono mi habitación para dirigirme al primer piso del centro pokémon, hay muchas cosas que quiero hacer y es la razón por la cual me levante lo más temprano posible.

Bueno también para ver los precios de la cafetería, quién sabe si me alcanza para comprar un buen desayuno… pero eso no es lo importante.

Sí en el primer día logré atrapar a dos pokémon ¡Quién sabe que emocionantes sucesos podrán ocurrirme hoy!

Hoy me centraré en entrenar a mis pokémon, descubrir sus cualidades como también sus debilidades pero tampoco desaprovecharé la oportunidad de capturar otro pokémon.

Debo hacerlo por mí y también por mi abuelo.

En especial me gustaría capturar al pokémon icónico de la ciudad: Nidoran.

Gracias a los conocimientos de mi abuelo sé muy bien del gran potencial que tiene esta especie, sobre todo en sus etapas finales donde obtienen una gran fuerza y resistencia; además de tener acceso a una enorme cantidad de movimientos.

Es un pokémon que no puede faltar en mi arsenal si quiero llegar a la cima… o al menos me servirá para superar ciertos obstáculos.

Incluso ese bastardo llamado Giovanni posee uno.

-Tks…- No negaré que recordar el nombre de ese sujeto me causa molestia, había lastimado al abuelo y es el causante de que el laboratorio esté tan limitado actualmente.- Pero…

Derrotó al abuelo de manera justa, o es lo que se por el relato de mi hermana.

Detengo mi caminar al bajar las escaleras.- Si él no hubiera dejado los combates por nosotros… el resultado hubiera sido totalmente distinto.

Eso me hace sentir un poco culpable pero también decepcionado… si el abuelo no se hubiera dedicado a sus investigaciones, el resultado del combate hubiera sido completamente distinto.

¿Por qué dedicarle el tiempo a alguien que te hará vulnerable?

¿No se supone que el hombre debe ser lo suficientemente fuerte para proteger a su familia y hogar?

-Oye idiota… ¿Hasta cuándo te quedaras parado ahí?

-¡Pika!

Todo esa molestia la dejo de lado al escuchar la voz de Red, no negaré que me sorprende verlo despierto tan temprano… leyendo un libro.

-Cierra la boca.- Menciono molesto por el insulto y apuesto que esa rata también se estaba burlando de mí pero ya veré mi oportunidad para fastidiarlos.- ¿Qué rayos estás leyendo?

El aparta la mirada del libro un momento y puedo notar el cansancio en sus ojos… ¿Desde cuándo está leyendo?

Igual no pienso decir nada sobre eso.

-De lo básico.

-¿Lo básico?- Su mirada "suave" cambia a una de total desprecio hacia mí al no lograr captar a lo que se refería ¿Acaso yo tengo la culpa que no te sepas expresar maldito?

-Lo básico para un entrenador.- Suspira algo fastidiado para luego volver a centrarse en el libro.- No era difícil deducirlo si solo piensas en lo sucedido hace un mes.

Es mi turno de suspirar.

Odio admitirlo pero Red siempre ha demostrado una gran inteligencia la cual nunca le dio uso en la escuela salvo para discutir o corregir a los profesores, cabe decir que eso lo hacía con toda la buena intención del mundo… o eso dice él.

-Nos está enseñando mal…

Tras eso daba una gran respuesta que siempre nos llegaba a sorprender, en ocasiones yo lo apoyaba con algunos argumentos o viceversa; para luego terminar con: solo use el sentido común para deducirlo.

Y una pequeña sonrisa aparecía en su rostro… disfrutando de la frustración que sentían los adultos.

Jah y tiene el descaro de decir que lo hace con la mejor intención del mundo.

-Oye no todos tienen esa habilidad de deducción que tú tienes.- Me siento a su lado para darle un ligero vistazo a las páginas que estaba leyendo.- Con que la tabla de tipos ¿He?

-Admito que subestime la tabla.- Dice mientras avanza unas páginas que tratan de los problemas de estados, como la palabra lo dice es un problema que no permite al pokémon rendir al cien por ciento.- Es bastante interesante tratar de encontrar lógica en porque un tipo es superior a otro… y esto lo explica de una manera bastante precisa.

No sé exactamente si Pikachu estaba atento a la conversación o no, parecía que trataba de dormir y olvidarse de algo… como si algo le preocupara.

¿Pasó algo entre ellos en la noche?

-Y por lo que veo… esta se actualiza cada cierto tiempo.

-¿La razón?

-Pensé que ya sabías todo lo relacionado a este tema.- Me observa con algo de diversión pero trato de ignorarlo, acción que logra que Red continúe con su relato.- Te daré un ejemplo con los pokémon tipo bicho, ellos eran muy vulnerables a los ataques del tipo veneno pero en estos últimos años han logrado desarrollar algo de resistencia a estos ataques.

-Los pokémon nunca paran de evolucionar ¿He?- Menciono fascinado mientras levanto mi mirada al techo pensando que quizás todos los pokémon que conocemos van adquirir nuevas destrezas que los ayudaran bastante para combatir contra sus peores debilidades.

-Tiene algo de sentido, algunos pokémon insecto tiene del tipo secundario el veneno… por lo que es normal que solo reciban un daño normal.

¡Ni siquiera me está prestando atención maldito!

Al parecer mi cara mostraba mi irritación porque ese maldito Pikachu comenzó a reírse tras verme... ¡Estos dos me irritan demasiado!

-¡Dejen de burlarse de mí!- Tras elevar algo mi voz apretó los dientes con rabia para evitar decir más idioteces y no quiero ser regañado por el personal del centro pokémon.

-Sí que andas sensible.- ¿Qué me estas tratando de decir idiota?

Red se levanta de su asiento y se dirige a la cafetería, Pikachu alegre lo sigue… enserio algo tienen esos dos.

-¿Esperas una invitación Green?

Arrugo el ceño pero prefiero no caer en sus provocaciones por ahora, si Red va a desayunar significa que hay algo económico en el menú ¿Verdad?


-¿Por qué tuve que pagar yo TÚ desayuno?

Red había dejado su gorra en la mesa que se sentaron para comer, observaba disimuladamente a los demás entrenadores que estaban en la cafetería y le sorprendía ver a niños que no aparentaban tener más de diez años.

Podía jurar que esos niños con redes para atrapar insectos tenían incluso ocho.

¿Por qué permitirles iniciar su viaje en plenos ataques del equipo rocket?

El chico de rojo no le encontraba sentido por mucho que lo pensara.

Su madre se mató pensando en los puntos positivos y negativos de iniciar su viaje, incluso en la decisión final Red dudaba completamente que esta fuera sincera… pudo notar la indecisión y el arrepentimiento en el rostro de su madre.

Dudaba que los familiares de estos niños hayan pasado por algo así y la duda del chico es ¿Por qué?

¿Se trataba de la confianza que tenían los adultos en sus hijos? O acaso… ¿Los habían preparado toda su niñez para este día?

-Red…

Por mucho deberían saber conocimiento general como la tabla de tipos, los estados, como capturar pokémon y lo necesario que son las medallas para todo entrenador que busca la grandeza.

Junto a la compañía de un pokémon debería ser suficiente ¿Verdad?

Red se decepcionaba del actuar tan relajado y especialmente irresponsable de los adultos.

Como si un monstruo de bolsillo con nula experiencia en combate fuera suficiente para proteger a los niños de todos los peligros que hay, especialmente de especies con un comportamiento violento y de gran poder.

Razón por la que no inició su viaje hace dos años y esperó que Blue tuviera la edad suficiente para iniciar su viaje, había logrado convencer también a Green de ello aunque este tenía sus propias razones por las cuales no haberse ido de viaje antes.

El plan era ese, estar pendientes de ambos y poder ayudarlos cuándo fuera necesario pero tuvo que venir a ese hombre arruinarle todo.

Esa sonrisa.

Esa maldita sonrisa volvía aparecer en sus recuerdos y nuevamente sus sentimientos le traicionaban.

Su mirada se volvió más afilada y sus manos se cerraron con fuerza para convertirse en puños.

Le arrebato todo en un momento a otro.

Su tranquilidad, su confianza en sus habilidades y esa tierna sonrisa.

-Oye…- El tono de preocupación del castaño había logrado entrar en él, miró hacia el frente para encontrar a Green mirándolo con seriedad.- ¿Estas bien?

Bajó la mirada algo avergonzado por mostrar signos de debilidad nuevamente.- Perdona… ¿Me decías algo?

Green ya se hacía una idea de las dos personas que habían pasado por la mente de su amigo.- Olvídalo… era una idiotez.

Una pequeña sonrisa había aparecido en Red agradeciendo internamente la empatia que tuvo Green con él.

Tras esto ambos comieron en silencio, cada uno pensando en sus propios objetivos y el cómo llegarían a ellos.

-¡Pika!

Bueno hasta que el chillido agresivo de Pikachu los hizo volver a la realidad.

-¿Qué sucede Pikachu?- Red miraba curioso cómo el roedor eléctrico señala al plato con alimento para pokémon.- ¿No te gusta la comida?

Pikachu la olfateaba una y otra vez, le atraía sin embargo no le daba confianza ese tono tan pálido del alimento.

-Realmente es cauteloso.

Red tuvo que darle razón a Green, no iba a negar que le agradaba esa parte de Pikachu ya que no subestimaba a sus oponentes pero en situaciones como estas...

-No seas malagradecido y come de una vez.- Pikachu lo observó molesto pero el chico de ojos rojos no parecía inmutarse con ello.- La enfermera Joy no nos cobró tu comida y al menos sabes que si puedes confiar en ella.

-Dirás que no me cobró.- Murmuró el castaño.

Entre quejas el roedor lo obedeció y la mueca de disgustó se desvaneció rápidamente al probar la comida.

-Se queja pero se las come igual.- Menciono Green con diversión.- Me pregunto si es macho o hembra…

-Lo único que sé es que tiene solo algunos años de vida.- Red sonrío un poco al verlo comer con tanto gusto.- vivía en conjunto con su especie y protegía a los bebés de los demás Pikachu… era como un hermano mayor.

-Cómo tú con Blue.

-Y contigo.- Si Red hubiera volteado a ver a Green hubiera notado como esté desviaba la mirada algo avergonzado.- Pero fue obligado a escapar cuándo el equipo rocket invadió el bosque verde y comenzó a capturar a todos los pokémon del lugar.

-Su instinto de sobrevivencia fue superior a su determinación por protegerlos.

-Creo que más que nada sabía que era incapaz de hacerles frente aún… razón por la cual comenzó atacar a todo pokémon que se le cruzara.

-Y también porque era tan agresivo con los humanos.- Concluyó Green observando también al roedor.- Ahora puedo comprender sus acciones de ayer.

Red solo asintió mientras miraba a Pikachu acercarse a ellos para sentarse en la silla del lado de él.

-Entonces… ¿Se dirigirán al bosque verde?

Esas palabras se habían quedado metidas en la mente del roedor eléctrico ¿Habría una diferencia si se vuelve a enfrentar a esos tipos?

Pikachu no estaba seguro de eso… ni tampoco si esos hombres aún se encontraban ahí.

Eso en verdad le daba mucha tristeza y sin darse cuenta había bajado sus orejas.

El pelinegro se había percatado de eso pero no quiso mencionar nada, al menos por ahora.- Ahora mi destino es la biblioteca de la ciudad… pienso que deben haber varias cosas interesantes.

Green sonrío ante esto.- Te lo estas tomando muy enserio… eso me alivia bastante.

-¿?

-No quisiera ganarte si no estás dando tu cien por ciento.

-Lo que digas…- No quería comentar que buscar ser el entrenador más poderoso es un objetivo bastante infantil y absurdo, no quería discutir con Green cuándo estaban teniendo una conversación agradable.- ¿Tú te dirigirás a ciudad Plateada?

Green negó con la cabeza.- Me concentraré en conocer los puntos fuertes de mis pokémon, lucharé contra otros novatos si es posible y trataré de capturar a un Nidoran.

Era el turno de Red para sonreír ahora.- Tú también te lo estas tomando muy enserio, pensaba que irías contra todo aquel que te encontraras.

-Jeh, admito que ayer estaba algo emocionado y me deje llevar… pero no cometeré ese mismo error.

-Eso espero.- Ambos competieron una mirada desafiante.- Quiero probar si es cierto en la siguiente ciudad.

-¿Te parece en una semana?- El pelinegro solamente asintió y Green tuvo que controlar su emoción.- Más te vale tener tres pokémon por lo menos.

-Trataré… aunque quizás no será necesario más de un pokémon para derrotarte.

-Andas demasiado bocón para ser tú… pero volveré a dejarte sin habla con la paliza que te dará mi equipo pokémon.

Pikachu solamente los observaba en silencio, aún no comprendía el cómo de un momento a otro cambiaban de ser amigos a rivales.

Al menos se alegraba de que no le hubieran prestado atención en unos minutos atrás… o al menos eso creía Pikachu.


-Pika...

No negaría que estaba realmente sorprendido por todos esos estantes llenos de libros, no entendía absolutamente de que se trataban pero le sorprendía la forma en que los seres humanos almacenaban conocimiento.

Y no era el único fascinado.

Red observaba las distintas áreas que había en el establecimiento pero contuvo su curiosidad y se dirigió al área que buscaba, sacó varios libros y al leer el título junto a la sinopsis los volvía a regresar al estante.

-Este nos servirá.- Pikachu observaba curioso ese libro ya que este poseía las siluetas de algunos monstruos de bolsillos que él no había visto nunca y no lo admitiría nunca pero estos se veían algo intimidantes.

Aunque quizás sea por el diseño que utilizó el autor del libro para dibujarlos.

Con ese pensamiento el roedor eléctrico trataba de convencerse así mismo.

Red lo ignoraba por completo, al llegar a la mesa abrió de inmediato el libro leyendo la introducción para entender como estaba compuesto.

¿Dé que trataba?

En ese libro tenía una gran información sobre los primeros movimientos que se lograron conocer de los pokémon gracias al ya difunto conde Tajiri, dejándonos el conocimiento de un total de 164 movimientos.

Los cuales la mayoría de los pokémon de Kanto podían aprender.

Con la ayuda del dispositivo llamado pokédex y el libro, Red saca a relucir el potencial de cada ataque y pensaba en cómo utilizarlo en combate.

-Está compuesto por orden alfabético.- Se dirigió rápidamente hacía las páginas dedicadas a la letra (I).- Aquí esta Pikachu…

-¿Pi?- El roedor eléctrico observaba sin poder entender que le fascinaba al chico ¿Era algo que lo beneficiaba?

-Aquí está todo acerca del ataque impactrueno.- Al notar como las orejas de Pikachu se habían levantado más de lo normal supo que había captado todo el interés del pokémon.- Sabremos sus pros, contras y sus límites.

-Chaaaa.- Ese tono de emoción le confirmaba que debía leer la información para ambos.

Impactrueno:

Nombre original: Denki shokkuu/Choque eléctrico.

Uno de los movimientos más básicos de los monstruos de bolsillo eléctricos, una veloz descarga eléctrica que alcanza normalmente los 1.000 voltios siendo así capaz de causar parálisis en sus objetivos, aunque las posibilidades no pasan del 10% por cada ataque acertado.

A lo largo de mi vida he podido notar que algunas especies reúnen más electricidad de la debida cuándo su ataque no es suficiente para frenar a su depredador, alcanzando así la enorme cantidad de 4.440 voltios pero perdiendo casi toda la velocidad del ataque eléctrico por lo cual siempre tratan de lanzar el "choque eléctrico" lo más cerca posible de su objetivo.

Como todo ataque eléctrico es inútil ante los monstruos de bolsillo que posean el tipo tierra.

He visto como criaturas que están en su etapa final poseyendo aún este movimiento en su arsenal, al ser un ataque veloz puede ser lo suficiente para que el adversario pierda el equilibrio o tenga que tomar distancia; dándole tiempo suficiente para que el pokémon eléctrico conecto un ataque devastador como lo son: rayo y trueno.

-Una descripción básica junto a una en base a su experiencia.- Le había gustado bastante la información precisada dejada por ese conde.- Bueno logré aclarar mis dudas que tenía desde que luchaste contra la Eevee de Green.

-¿Pi?- El roedor miraba confuso el rostro sereno del chico de rojo, podía jurar que el chico estaba aliviado o incluso contento.- ¿Pika?

-Tienes un gran control en tus descargas eléctricas ¿Verdad?- Pikachu solamente asintió, sabía que el pelinegro se daría cuenta tarde o temprano.- En tu batalla contra Green lanzaste rápidos impactruenos pero tras quedarte casi sin energía y por el agotamiento, trataste de conectar potentes pero lentos ataques… gracias a la poción que te había dado recuperaste la energía para un ataque más, siendo este veloz pero más potente que el común.

Red era muy observador y a Pikachu le agradaba bastante eso, también gracias a él ya sabía hasta cuántos volteos podía almacenar lanzando ese ataque.

Y así siguió el pelinegro por varios minutos aprendiendo así importantes detalles del arsenal de Pikachu como por ejemplo que el movimiento gruñido era capaz de afectar a varios adversarios a la vez, y varias formas de utilizar el ataque rápido, formas que nunca hubieran pasado por su mente.

Siguió con algunos movimientos que mostraba la pokédex, dos que le llamaban bastante la atención y el último sería de gran ayuda para capturar algún pokémon.

-Pika…

-Espera estoy viendo los movimientos del tipo veneno.

-Pika.

-Ya llevas dos días corriendo y atacando a lo loco, será cosa de tiempo que te encuentres con un pokémon que no se verá afectado por tus ataques eléctricos.

-¡Pika Pika pi!

-Compórtate idiota, hay varias formas de fortalecerte y el conocimiento es una de ellas.

Nuevamente una escena protagonizadas por ellos se repetía…

Red fruncía el ceño y Pikachu almacenaba electricidad en sus mejillas, este último nuevamente mirándolo con un desprecio similar a su primer encuentro.

Estaba irritada.

No paraba de pensar en que estaba sucediendo en el bosque verde, en varias ocasiones quería aprovechar su último movimiento aprendido y correr lo más rápido posible a su hogar.

Pero aparecían las dudas… ¿Haría una diferencia?

En esa ocasión solamente había logrado derrotar a dos simples adversarios, se vio superado de inmediato por esos Ekans y Koffing.

Por eso debía aprovechar cada hora del día para fortalecerse con los pokémon de su alrededor.

Y no perdiendo el tiempo en porquerías que no serían de relevancia en una batalla.

Ese niño no se ponía en su lugar… no sabe lo que pasa por su me…

-Yo también quisiera traerla pronto conmigo…- Mencionó el pelinegro cerrando los ojos y tratando de olvidar el malestar que le había provocado el actuar del roedor.- No paró de pensar en qué condiciones está viviendo ni por qué experiencias está pasando.

La rabia en Pikachu se desvaneció poco a poco con cada palabra que decía el chico, se sintió algo estúpido tras olvidar la charla que tuvieron hasta quedarse dormidos sin antes aprender el objetivo que tenían y algunos interesantes sucesos de sus vidas.

-También reventaron mi burbuja y sin piedad me mostraron lo frágil que era… quería cuidarlos Pikachu.- Dirigió su mirada hacia el libro sin ni siquiera ponerle atención a este, solamente quería evitar que sus ojos que de pronto se habían vuelto cristalinos fueran notados por su acompañante.- Ellos son mi única familia que tengo junto a mi madre, no quiero que les pase nada malo.

Tras eso ninguno de los dos había soltado una sola palabra.

Pikachu sentía que debía disculparse por alguna razón, lamentaba dejarse llevar por sus emociones y olvidar que ambos habían vivido algo similar pero de diferente forma.

Razón por la cual habían despertado ambos más animados que de costumbre, lograron recibir la empatía del otro por al menos un momento.

Quería disculparse pero algo se lo impedía.

Quizás su orgullo o no consideraba que debía hacerlo con alguien que desaparecería de su vida más adelante.

Pero al pensar eso una gran culpa entraba en lo más dentro del roedor.

Un suspiro había detenido su lucha interna, levantó la mirada para ver qué Red miraba nuevamente hacia el.- En fin… puedo hacerme una idea de lo que puedas sentir, por eso te digo que si te destruyes para cumplir tu objetivo no te llevará a nada, si no eres capaz de luchar toda esa fuerza no te sirve para nada.

-Pi…- Debía admitir que tenía razón.

Red lo miró algo frustrado porque sabía que debía animarlo de alguna forma u otra, no entendía la razón pero creía que era su deber.

Quizás el hecho de estar pendiente de ambos castaños y tratar de animar siempre a Blue afectaba inconscientemente en el pelinegro.

-Te noté así desde que estábamos con Green y es por eso que vine aquí.

-¿?

-No solo quería saber cómo utilizar tus movimientos de la mejor forma, quería ver si eras capaz de aprender un movimiento tipo tierra para que puedas hacerle frente de manera más eficaz a los tipo veneno.

-Pika…

-Quería hacerme una idea con clase de ataques nos vamos a enfrentar en el bosque verde…- Era un alivio notar que la mayoría de ataques del tipo veneno eran de poca potencia, pero con el pasar de los años los monstruos del bolsillo han logrado desarrollar nuevos movimientos y algunos realmente peligrosos.- La mayoría de los movimientos son de estado, si somos alcanzados por un gas venenoso o tóxico estaremos en graves problemas.

¿Serán alcanzados?

¿Significaba que lo iba ayudar a combatir con los rocket?

Pikachu ya se hacía una idea que el chico de rojo estaría en el bosque verde pero imaginaba que tras encontrar un pokémon capaz de resistir sus ataques, cada uno tomaría caminos diferentes sin embargo tras escuchar estas palabras no sabía que creer.

-Para dejarlo en claro… te ayudaré a salvar a tus compañeros.- Pikachu se sentía reconfortado con el apoyo que le daba el pelinegro.- Primero nos centraremos en fortalecerte y pulir tus demás movimientos, luego trataremos de capturar algún pokémon para luego dirigirnos al bosque ¿Te parece?

El roedor eléctrico no pudo ocultar su emoción.- ¡Pika!

-Jovencito será mejor que le ordene a su pokémon comportarse en un sitio como este.

Ambos se sobresaltaron un poco al escuchar a la anciana encargada de la biblioteca… ¿Tan centrados estaban en su conversación que se olvidaron de percatarse de su alrededor?

-Lo… lo siento.- Ocultó su mirada con su gorra a su vez Pikachu solamente desviaba la mirada.- no volverá a ocurrir.

La mujer mayor sonrío ante esto.- Tampoco es que pudiera enfadarme pero hay reglas que se deben cumplir ¿No lo crees?

-Por supuesto, son necesarias para el funcionamiento de nuestra sociedad.

-Una pena que no haya más jóvenes cómo tu por aquí, aunque no puedo culparlos si están preparándose para el torneo de hoy.

Red y Pikachu se interesaron bastante al oír lo último.- ¿Torneo?


Green observó detenidamente al Pidgey que trataba de emprender vuelo y alejarse lo más rápido posible de la ruta 1, las heridas causadas por Eevee se lo impedía… pero el castaño solamente pensaba... ¿Vale la pena capturarlo?

No le llamó la atención la tenacidad que estaba demostrando el ave, su velocidad al igual como sus ataques dejaban mucho que desear y si era sincero en lo único que destacaba el pokémon era en su resistencia.

-Si quiero un saco de boxeo capturaría un Metapod o Kakuna.- Green guardó la poké ball con la que tenía pensado capturar al pokémon salvaje al inicio de combate.- Ataque rápido Eevee.

Sin dudarlo en ningún momento el pequeño zorro se lanzó a gran velocidad contra el monstruo volador, el cual se estrelló con el árbol más cercano perdiendo por fin la consciencia.

-Resultó ser más molesto de lo que esperaba.- Como siempre su pokémon inicial le había respondido en su respectivo "idioma" solamente que este chillido fue distinto ¿Acaso Eevee le estaba reprochando algo?- ¿Querías que lo capturada?

Eevee negó con la cabeza y el castaño trato de deducir lo que quería decirle su pokémon, no tardó más en cinco minutos es comprender la confusión de su pokémon.

-¿No que tu objetivo es completar la pokédex para así completar el trabajo del señor Oak?- Esas habían sido las palabras y porque no decir dudas del pokémon evolución.

Green se rasco la nuca mientras le respondía a su compañero.- Obviamente que quiero completar la pokédex para mi abuelo, pero lo primordial es crear un poderoso equipo de no ser así me será imposible poder llenar las últimas entradas ¿No lo crees?

La pequeña zorrita no lo había pensado así, en efecto tarde o temprano se encontrarían con las especies más poderosas y peligrosas de la región, las cuales solamente podían a tener acceso los humanos capaces de poder controlar a esas criaturas… los entrenadores.

Para Green eso era lo más fascinante de ser entrenador, poder tener acceso a un conocimiento o en este caso poder que no todos son capaces de controlar.

Porque era inaudito que una familia normal tuviera en su hogar a un pokémon como Gyarados conocido por su extrema violencia, solo se basta de cinco de ellos para exterminar una ciudad en tan solo unos segundos.

Green quería llegar a la cima y poder ser capaz de controlar a cualquier especie del planeta, para que estas dejen de ser un peligro para la humanidad pero sin dejar que estos le pierdan el miedo o mejor dicho el respeto a estos monstruos de bolsillo… ya que el castaño se encargaría de mostrar en sus combates lo devastadores que pueden llegar a ser.

Dejar en claro que el pertenecía a un mundo totalmente diferente a los demás entrenadores.

Eevee observaba ahora con más admiración a su entrenador, un joven que no parecía temerle a nada que se le cruzara en su camino… solamente vería la forma de derrotar a ese obstáculo y continuar.

-Más adelante conseguiremos los datos de Pidgey como de sus evoluciones… volvamos a la ciudad.- Su pokémon respondió con mucho entusiasmo provocando una gran sonrisa en el castaño.


Green se sentó en una banca de la ciudad para recuperar un poco de su energía, tanto caminar por la ruta 1 lo había agotado bastante y sabía que pronto su estómago le exigiría comer algo.- (En ese caso utilizare a Spearow para conseguir algunas manzanas tal como lo hacía el Pikachu de Red).

Notó como varios entrenadores de una edad similar a la suya se dirigían hacia la plaza de la ciudad, cosa que le llamó bastante atención por lo que en poco tiempo imito la acción de los demás chicos.

-Estoy algo nervioso.

-¿Crees que yo no? Si me toca luchar contra alguien que tenga ventaja de tipo estaré perdido.

-Seguramente veremos en cada participante un Rattata o un Pidgey… será algo sencillo.

Una sonrisa desafiante había aparecido en el rostro del entrenador novato.- Jeh al parecer nos dirigimos a una especie de torneo… interesante.

En silencio escuchaba las charlas que tenían los demás participantes, no porque fueran interesantes al contrario; pero algo le decía que podía aprovechar algunos datos a su favor, como descubrir a los entrenadores más débiles psicológicamente y a los bocones que presumirían a su pokémon más fuerte.

Y si se encontraba a Red nuevamente podía luchar en condiciones más igualadas.

-(Neutralizare la calidad con la cantidad).- Aunque estaba seguro que sus pokémon poseían ambas cualidades, sabía que el estilo de combate de Pikachu era un gran obstáculo para sus atacantes físicos.- (Debo observarlo un poco más para poder encontrar una forma de vencer a esa rata).

Cada entrenador miraba de reojo a los demás participantes salvo Green, quién estaba maravillado por el encanto de la plaza de Ciudad verde con su extensa y variada vegetación asimilando así a un parque británico, en los árboles más fuertes habitaban pokémon insectos como Caterpie y sus formas evolucionadas; pero lo que más le fascino al joven castaño fue el espejo de agua de la plaza en donde jugaban pequeños niños con algunos pokémon de agua como Poliwag.

-¡Jeh! Cada hora que paso en ciudad Verde hace que me guste más.- Su mirada se dirigió a las bancas en donde niños como ancianos alimentaban a un grupo de Pidgey pero no pudo darle toda la atención que quería ya que un hombre vestido formalmente se había acercado al grupo de entrenadores.

Por lo que había escuchado sabía que en una hora comenzaría un torneo compuesto mayormente por entrenadores novatos de las ciudades y pueblos más cercanos, agregando unos pocos experimentados que lucharan por una medalla que tenía el símbolo de la ciudad bañado en oro además de algunos objetos muy valiosos para los entrenadores novatos.

Las inscripciones eran en la plaza y el torneo se organizará en los campos de batalla que había visitado el día anterior.

Green no iba a negar que en verdad está emocionado, quizás igual o más que cuándo había recibido a Eevee y cuándo había capturado a Spearow; ya que este sería el primer desafío que lo preparará para llegar a la cima.

Por lo que no le importó esperar más de diez minutos haciendo fila para la inscripción.

Por casualidades del destino para poder participar se necesitaban tener tres pokémon en su arsenal, lo que le fastidio al principio ya que Red no podría participar pero por otro lado podía fortalecer a cada uno de sus pokémon y descubrir sus cualidades al igual que sus debilidades, cosa que se había metido en la cabeza desde la mañana.

-Será un buen entrenamiento para luego enfrentarme con el líder de la siguiente ciudad.- Exclamó bastante animado tras registrarse en el torneo y recibir una placa con el número 27.

-Como si un pueblerino como tú pudiera hacerle frente a un líder.

Tan metido estaba en sus pensamientos que no se había percatado que frente de él se encontraban dos chicos que le resultaban bastante familiares.- ¿Menospreciando a alguien sin conocerlo? Aunque no debería sorprenderme que seas tan bocón con lo gordo que eres.

Algo de hipocresía en sus palabras pero no parecía notarlo el castaño.

Y tal como lo esperaba había causado ira en el chico mayor.

- ¡Maldito mocoso creído!

Antes de ser agarrado por el chico obeso, Green se impulsó rápidamente hacia atrás dándole el tiempo suficiente para sacar dos de sus poké ball sorprendiendo a ambos chicos.

Algunos entrenadores que se habían registrado en el torneo se habían alejado rápidamente al notar como la tensión entre esos tres chicos estaba aumentando, en cambio otros solamente se quedaron observando la situación.

Este último hizo sonreír al castaño… le encantaba ser el centro de atención.- Y bien… ¿Quieren ser humillados antes de la competencia?

Los chicos mayores se habían percatado de la mirada de los demás participantes perdiendo así la confianza y el valor que tenían al principio.- Tks… esto no se quedará así niñato.

-Vamos acabar con cada uno de tus pokémon en el torneo.- Tras esas amenazas ambos abandonaron el lugar mientras que Green solamente los observaba irse.

¿Quiénes eran esos niños?

Pueblo Paleta destaca por el laboratorio del famoso investigador y ex campeón Oak, quién decidió entregarle un pokémon a cada niño que decidía iniciar su viaje como entrenador, ya que la región se vio muy afectada tras la última guerra en donde perecieron casi todos los hombres al igual como varias especies propias de la región.

Por lo que no era una sorpresa para los habitantes del pueblo encontrarse con varios niños durante estos cinco años, los cuales se retiraban con pokémon que se podían encontrar entre los alrededores de Pueblo Paleta y Ciudad Verde pero estos habían sido entrenados por el mismo anciano, quién los hizo lo suficientemente fuertes para poder enfrentarse a los pokémon que se encontraban en las primeras rutas.

Gracias a esta noble acción del anciano muchos chicos lograron empezar su viaje, sin embargo una minoría no estaba muy conforme al descubrir que el profesor Oak estaba guardando tres crías de los conocidos pokémon iniciales para los niños del pueblo.

La envidia invadió sus jóvenes corazones agregando la poca disciplina que tenían en sus hogares… no los hacían respetar al prójimo menos si estos eran de un supuesto lugar inferior.

Tampoco conocían los límites para conseguir lo que querían.

Estos chicos eran de esa minoría y trataban de hacer de todo para amargar la vida de los chicos del pueblo… sin embargo eran ellos quién se llevaban la peor parte, ya que los dos chicos de Pueblo Paleta eran bastantes fuertes para su corta edad y siempre resultaban siendo los vencedores en esos pleitos.

Era algo normal en la vida de Red y Green, por lo que es entendible que el castaño no reconociera a esos chicos.

No se puede diferenciar un trozo de basura de otro.

Al menos eso decía Green.

-Sin la ayuda de mi abuelo ni siquiera tendrían pokémon par de imbéciles.- Ahora estaba más impaciente por participar en esta competencia, quería humillar a esos tipos cuanto antes frente todos.


-Ya es la tercera vez de lo que va del día.

La enfermera Joy solamente observaba con el ceño fruncido al peculiar dúo que había llegado el día anterior.- Deberían tomárselo con más calma.

-Lo lamentamos.- Murmuro el chico vestido de rojo mientras regresaba a Pikachu a su poké ball para entregárselo a la enfermera.- Queremos estar preparados para el bosque verde es todo.

-Ese lugar es un verdadero laberinto será mejor que seas precavido.- Joy deposito la poké ball en la máquina y en unos instantes Pikachu había recuperado sus energías.- Muchas personas se han perdido en ese bosque.

Pikachu salió de su poké ball y se posiciono al lado del pelinegro quién no mostraba sorpresa o curiosidad por lo que decía la enfermera.- Lo sé pero eso no es un problema ya que Pikachu conoce bien el lugar.

-¡Pika!

La enfermera simplemente negó con la cabeza.- Eso no les asegura nada, en estos dos días no han vuelto aparecer entrenadores que conocen muy bien el bosque.

Red dirigió su mirada al roedor eléctrico el cual frunció el ceño tras las palabras de la hermosa enfermera, habían altas posibilidades de que eso fuera provocado por el equipo rocket.

Era una oportunidad que el chico de rojo no iba a desaprovechar.

Les sacaría información a esos hombres del paradero de Blue como sea.

-Muchas gracias por la información enfermera.- Como respuesta tuvo una hermosa sonrisa de la mujer.


-Vuelve pronto.

Red guardó en su mochila los artículos que había comprado para luego dirigirse a la plaza de la ciudad y debía admitir que era un lugar que se debía admirar con calma.

Lo mismo pensaba Pikachu, quién tuvo un fugaz pensamiento de lanzarse en el espejo de agua y perseguir a los Poliwag que se asustarían con su presencia pero tan rápido que llego se desvaneció de su mente.

Era más fuerte pero no estaba seguro de cuanto, había logrado derrotar a varios Mankey, Nidoran y Spearow que habitaban en la ruta 22 pero dudaba que estos tuvieran un poder cercano a los pokémon del equipo rocket.

¿Podría liberar a su familia?

-Vas a liberarlos no te preocupes.- Pikachu se sobresaltó al escuchar al pelinegro ¿Cómo sabía lo que estaba pensando?- Hemos pulido tus nuevos movimientos y estos son muy eficientes en combate… no veo razón para dudar de tus capacidades.

Pikachu no se esperaba que el pelinegro tratara de animarlo, le sorprendía bastante ese gesto proveniente de él; pero ahora que lo pensaba mejor… Red era un chico bastante atento y observador, deducía rápidamente lo que estaba sucediendo además que a pesar de todas las molestias que se causaron ambos, él fue quien dio el primer paso para llegar a un acuerdo… un acuerdo que dudaba que otro entrenador se lo hubiera propuesto.

Ignorando su mal carácter y que es algo conflictivo, Red era un buen chico que estaba tratando de animarlo y Pikachu agradecía eso.- ¡Pika!

Red ocultó su mirada con su gorra, expresarse tan abiertamente no era lo suyo pero en estas últimas semanas consolando a Fumiko habían ayudado bastante en este aspecto, eso y el convivir la mitad de su vida con su hija.

-Hump… así está mejor.- Podía haber terminado la conversación en ese instante.- En eso eres similar a ella.

No supo cual la razón que lo hizo seguir hablando.- ¿Pi?

El pelinegro se mantuvo en silencio tras eso dándose cuenta que estaba apunto de expresar sus emociones sin ningún problema... las palabras simplemente querían salir de su boca.- Olvida lo último, estoy hablando demás.

Pikachu no mencionó nada tras eso y Red agradecía eso, se sentía algo incomodo al darse cuenta que quería seguir narrándole cosas bastantes personales a su pokémon.

En sí el roedor no quiso decir nada porque ya se hacía una idea de quién se refería el chico de rojo, y en silencio caminaban por la ciudad hasta que algunos gritos llamaron su atención.

-Seguramente se trate de ese torneo que mencionaba la señora de la biblioteca.- Pikachu asintió para luego dirigirse al campo de batalla que había en la ciudad, las gradas eran suficiente para los participantes que no parecían ser más de 32 y para algunos habitantes de la ciudad que querían ver el potencial de la nueva generación.- ¿Quieres quedarte a ver los combates?

Pikachu gruño y señalo el campo de batalla ¿Acaso Red no podía notar quién estaba adelante?

Tras alcanzar a Pikachu pudo ver a un idiota conocido.- ¿Green?

En efecto se trataba del castaño de Pueblo Paleta quién se enfrentaba a un chico de la ciudad, se le notaba nervioso y más al ver la sonrisa de tanta confianza del chico de ojos verdes.

Ambos participantes fueron presentados por el árbitro del torneo, no fue una sorpresa para el castaño comenzar a oír murmullos que lo tenían como protagonista a él… al nieto del profesor Oak.

-¿Escuchaste? Se apellida Oak

-Seguramente debe tener una de las pocas crías que quedan de los iniciales…

-Qué envidia.

-Darle tanto poder a un crió malcriado ¡Maldita sea!

-Me preocupa más que sea tan talentoso como lo fue su abuelo.

-Cierto, cierto… el señor Oak fue conocido como uno de los campeones más poderosos.

-Jah seguramente el pueblerino solamente comparte con su abuelo el apellido y nada más.

Red frunció el ceño ante los comentarios de los demás chicos temiendo de que Green reaccionara mal a ellos, pero para su sorpresa nada le había quitado la sonrisa que llevaba en su rostro.

¿Qué tenía en mente?

-(Ya verán de lo que soy capaz niñatos).- Sacó una de sus poké ball de su cinturón mientras esperaba impaciente que el árbitro diera por comenzado el combate.- (Debo ser precavido y usar a mi favor que piensan que poseo un inicial en mi arsenal).

-¡Comiencen!

Y no bastó más de un segundo para que Green lanzara su poké ball al campo de batalla.- ¡Sal y ve por la victoria!

La confianza había regresado en el entrenador de Ciudad Verde al ver que su contrincante utilizó un pokémon extremadamente común.- ¡La victoria es mía!

Rattata no parecía ser intimidado por la mirada llena de furia de ese Mankey.

-La victoria está decidida.

-Además Rattata no resiste demasiados golpes.

-Esperaba algo más del nieto del profesor Oak.

Red simplemente suspiro al escuchar esos comentarios.- Estamos rodeados de idiotas.

-¿Pi?

-Ni siquiera sabemos si ese Mankey posea un movimiento tipo lucha en su arsenal y de ser así en este caso… si ese ataque es incapaz de conectar en Rattata es completamente inútil.

Pikachu simplemente asintió al comentario de su entrenador, el tener la ventaja de tipo no llevaba a una victoria asegurada ya que todo dependía de como pokémon y entrenador utilizaban el arsenal de movimientos a su favor, al igual que otras cualidades del pokémon.

Sin embargo su charla se terminó al ver que Mankey se lanzó al ataque con un arañazo el cual fue esquivado con facilidad por el roedor.

-Usa látigo.

Mientras tomaba distancia, Rattata agitó a gran velocidad su cola provocando que una extraña energía azulada envolviera a su contrincante por unos segundos para luego desaparecer como si nada hubiera pasado.

-¡Golpe karate!

-Vamos de nuevo Rattata.- El pokémon soltó un fuerte chillido como respuesta para nuevamente esquivar el potente ataque con gran velocidad para luego repetir su movimiento anterior.

-¡Patada baja!

-¡Arañazo!

-¡Golpe karate!

No importaba con que movimiento atacara a ese Rattata, este era capaz de esquivarlo sin ninguna dificultad.

Tanto como entrenador y pokémon se estaban frustrando.

-(A pesar de que lleva atacando un buen rato no se le nota agotado).- Observó a su pokémon y no mostraba señales de cansancio.- Creo que es el movimiento de atacar… ¡Placaje!

Red y Pikachu observaban interesados el combate.- Es un ataque muy abierto… ¿Estará esperando un contra-golpe?

El otro entrenador vio una oportunidad perfecta para conectar un golpe.- ¡Ya está cerca usa patada baja!

PAAAM

Rattata recibió de lleno la poderosa patada, la cual lo hizo elevarse algunos metros y caer brutalmente al suelo.

Green había bajado su cabeza un poco para así ocultar su mirada con su cabello, para el público era una señal de derrota al igual como para su sonriente contrincante.

-¡Salta y termínalo con golpe Karate!

Mankey dio un gran brinco para luego elevar su brazo derecho hacia el cielo, decidido a dejar inconsciente a su adversario pero de un segundo sentía que algo iba mal ya que su instinto le indicaba que corría peligro.

Green levanto su mirada de pronto para exclamar a todo pulmón.- ¡Ahora ataque rápido!

Al escuchar la orden Rattata abrió enseguida sus ojos, para de un segundo a otro levantarse como si nada y conectar un veloz ataque al mono-cerdo que había quedado sin aire para luego salir disparado a gran velocidad.

PAAAAM

Cuándo su cuerpo impactó en el suelo levantó una gran cantidad de tierra, los entrenadores más novatos se habían sorprendido de lo que fue capaz de hacer el castaño y su pokémon con movimientos tan básicos como lo son látigo y ataque rápido.

Al esparcirse la tierra todos observaron al Mankey fuera de combate tras recibir un solo ataque.

-¡Mankey ya no puede continuar!- El árbitro se tardó unos segundos en declarar el final de combate, al igual que los demás se había sorprendido pero más que nada del actuar de entrenador como pokémon… no bastaron ni de palabras del castaño para que Rattata permaneciera en el suelo y esperará la orden de su entrenador para atacar.- ¡El ganador es Green Oak!

Los que no eran participantes no tardaron en aplaudir y felicitar al chico por su victoria, quién le dio una pequeña acaricia en la cabeza a su pokémon para luego saludar a todos los que lo felicitaban.

El chico derrotado no menciono nada, solamente regreso a su pokémon y se retiró en silencio… había quedado en ridículo.- Era cierto el combate estaba decidido desde el inicio…

Desde el inicio Rattata demostró ser superior pero rápidamente la patada baja que Mankey había conectado apareció en su mente… por lo menos logró dañar a su adversario.

Logró por lo menos contraatacar ¿Verdad?

Trataba de convencerse que así era pero al ver a Rattata en tan buen estado le decía lo contrario… ¿Por qué no le afecto el ataque tipo lucha?

Y no era el único que tenía esa duda, varios entrenadores novatos también se lo preguntaban en las gradas.

Red simplemente suspiraba, al lado de ellos Green y hasta el parecían entrenadores expertos ¿En verdad la preparación que recibían era tan simple?

Estaba entre decirles o no, el que no fueran tan brillantes significaban victorias sencillas que se convertían en dinero fácil para él pero… ¿Había algo honorable en ello?

-Patada baja es un movimiento que depende principalmente de la diferencia de peso entre el usuario y el adversario.- Los entrenadores voltearon un entrenador que observaba al castaño seriamente.- Mientras más pese el objetivo más letal será por lo cual es normal que ese ataque no fuera muy efectivo en Rattata.

Tanto Green como Red dirigieron su atención al chico que parecía resaltar más de los demás, con su peculiar cabello de tono cerúleo y con un peinado considerado fino/elegante sus ojos de color purpura, su ropa deportiva compuesta por una chaqueta blanca con bordes negros y su pantalón negro con bordes blancos, ropa similar a la que utilizaban los conocidos entrenadores de élite.

-El peso máximo de Mankey está cerca de los 28 kilos mientras que el de Rattata es de 3,5 kilos.- Continúo el chico sin apartar la mirada del castaño, el cual también lo observaba con una sonrisa desafiante.- Y dudo mucho que ese Rattate pese más de 3 kilos.

-Estas en lo cierto mi Rattata apenas llega a los 2 kilos.- Tras ese comentario el castaño regresó a su pokémon que observaba con agresividad a ese joven.- (Se nota que tiene experiencia, no me sorprendería que llegara a la final… estaré atento en sus combates).

-(Agregando también que desde ese ángulo la mejor opción era atacar con una patada).- Red observaba como Green abandonaba el campo de batalla para que los siguientes entrenadores pudieran combatir.- (Mankey no lograría ejecutar a tiempo el golpe karate, por lo que era sentido común que atacaría con patada baja pensando que sería suficiente para tumbar a su oponente por tener ventaja de tipo).

Ya se estaba haciendo una idea del estilo de combate que estaba desarrollando el castaño, estaba alegre por él y no tenía razón para preocuparse ya que podía cuidarse por su cuenta.

No bastó de mucho tiempo para que Green identificara al pelinegro y no tardó en acercarse a él.- ¿Viste el combate?

-Desde el inicio… lo hiciste bastante bien.- Green se rascó la punta de la nariz tras oír la felicitación del pelinegro.- Veo que has obtenido un gran manejo con tus pokémon a diferencia de ayer.-

-¡Pika!

El castaño golpeó el hombro derecho del pelinegro con diversión.- ¡Oye estaba emocionado!- Red sonrió un poco ante esa reacción.- Por cierto ¿Qué piensas de ese chico?

Red le dio una fugaz mirada al chico de cabello cerúleo que observaba aburrido la pelea de ese Nidoran macho contra el Nidoran hembra.- Demuestra llevar más tiempo que nosotros eso es seguro, también tiene conocimiento de los ataques y a diferencia de varios participantes no se le vio sorprendido por tu participación… seguramente es quién tiene más posibilidades de ganar.

-Ya me hacia una idea de eso.- El castaño solamente se cruzó de brazos esperando que le tocara al final combatir contra ese chico, para así poder tener más tiempo para que sus pokémon se fortalezcan.- ¿Quién más no demostró sorpresa en mi combate?

Red señalo a un chico alto junto a uno gordo, los mismos que se habían encontrado antes con el castaño y también a unas chicas las cuales Green no negaría que eran bastantes atractivas.- Por último ese cazabichos.

-Seis contando al sabelotodo.

-¿Yo?- Dijo Red divertido a lo cual Green sonrío.

-¿Te quedarás viendo toda la competencia?

-No, ya vamos al bosque verde y no saldré de ahí hasta capturar algo.- El pelinegro extendió su puño derecho.- Se precavido en los siguientes combates.

Castaño no tardo en chocar su puño con el de Red.- Lo mismo digo de ti y con los pokémon que estén allá.

Red y Pikachu se alejaron rápidamente cuándo Green volteó vio como el Nidoran macho resultaba siendo el ganador gracias a su movimiento cornada.

-Mi siguiente adversario tiene un Nidoran ¿He?- El castaño le preguntaría en que zona de la ruta 22 había logrado capturarlo.

Sentía la mirada de alguien y ya tenía una idea de quién podría ser.


Giovanni leía detalle a detalle el informado dado por el pelotón de Musashi, el cual estaba encargado de capturar las especies más sobresalientes que se encontraban en el bosque verde.

No negaría que estaba sorprendido del como estaban siendo precavidos con cada uno de sus movimientos.- No me equivocaba con ella, en tan solo unas semanas convirtió a esos inútiles en hombres competentes.

Ascenderla a comandante había sido un buen movimiento.

Musashi, Keita, el equipo alpha y sus tenientes... nuevamente se estaba haciendo con un equipo con gran potencial.

No iba a negar que tras la huida de Mewtwo, su organización había perdido piezas realmente importantes como Blaine mientras que otras habían perdido la vida tratando de detener al ser genéticamente superior.

Organización que se hacía más frágil tras los enfrentamientos consecutivos con los líderes de gimnasio.

El haber desparecido por unos años había sido la mejor opción y con paciencia este hombre comenzó a formar sus siguientes movimientos.

Ya había creado al monstruos de bolsillo más poderoso aunque dudaba que eso fuera considerado un pokémon para el resto de la humanidad y habían varias razones para aquello.

Se hizo con una de las mentes científicas con más potencial, el sabía del linaje de Keita y sabía que los hombres como mujeres que llevaban esa sangre destacaban más que el ser humano normal.

Y ahora, estaba utilizando las teorías de Keita para fortalecer genéticamente a los monstruos de bolsillo, siendo el bosque verde el primer lugar para experimentar.

Con un pokémon bastante común... Wleedle, el cual junto a Caterpie se desarrollaba rápidamente para llegar a su etapa final la cual en buenas manos podría resultar bastante letal.

Beedrill, era un pokémon bastante agresivo y sus afilados aguijones les vendrían muy bien a los miembros de su organización.

Los avances genéticos de Keita estaba resultando un éxito superando por mucho la formula que había creado anteriormente con Blaine, los weedle en poco tiempo se convertían en Beedrill extremadamente agresivos en los primeros días ya que eran incapaces de controlar todo el poder que habían adquirido de un momento a otro.

Pero con el tiempo van a pulir esos detalles.

Toc Toc

-Adelante.- Giovanni levanto la mirada al escuchar el peculiar sonido de su recluta.- Oh... Musashi.

La menciona hizo una reverencia para luego dirigirla la palabra a su líder.- Vengo a informarle lo sucedido con el pelotón de Kojiro en ciudad Azafrán.

-Te escucho.

Sin vacilar la hermosa mujer le contestó.- Nuestros soldados no tardaron en ser interceptados por la actual líder de gimnasio Sabrina, incluso Kojiro tuvo que dejar a su suerte a sus hombres para no ser atrapados por ella o por la policía.

Giovanni frunció el ceño ante esa noticia, ya llevaba meses tratando de averiguar sobre ese extraña habilidad que poseía esa chica y en todos sus intentos no conseguía nada.- ¿Kiyo tuvo que intervenir en la batalla?

-Negativo señor, el experto del tipo lucha ni siquiera había hecho aparición en la protección de la ciudad... además ya es un hecho que la chica resultó ser el ganador en la batalla entre gimnasios.

El que haya derrotado a Kiyo con o sin ventaja de tipo ya le daba una idea a Giovanni de la habilidad que tenía Sabrina en combate.- Tiene potencial... sería un gran aporte a nuestra organización.

Musashi simplemente asintió, entendía el interés que tenía su líder por esa joven entrenadora ya que estaba demostrando superar a la mayoría de líderes de gimnasio de la generación anterior.

Sin contar a Blaine y a Giovanni.

-Kojiro está confundiendo a la policía, no volverá a la base hasta que asegure de perderle el rastro.

-Supongo que ahí recibiré algo más de detalles.- Los planes de fusionarse con la compañía Silph deberían de cancelarse por ahora, ciudad Azafrán estaba siendo protegida por dos líderes de gimnasio actualmente e incluso para él sería algo complicado luchar contra ambos al mismo tiempo.- (Lo mejor será crear nuestros propios prototipos de la master ball).

Aún era pronto para atacar, seguiría siendo precavido y solamente centrarse en fortalecer a su organización.- Nos ocuparemos de los líderes de gimnasio más adelante, por ahora es más importante hacernos con los fósiles del monte luna.

-Con todo respeto señor me gustaría estar a cargo de ir por los fósiles.- Giovanni observó los ojos de Musashi y no encontró duda alguna, estaba segura de sus capacidades y en ningún ha demostrado seguridad o alguna muestra de debilidad.- Le prometo que no voy a fallar.

-¿Cómo te fue con la niña de Keita?

La mujer de largo cabello pastañó tres veces al no esperarse esa pregunta.- Keita le ha entregado buenas bases, su pokémon esta bien entrenado físicamente pero su set de movimientos deja mucho que desear.

-¿Qué tal su estilo de combate y como reaccionó al tuyo?

-Se dedicó más en evitar que Squirtle sufriera daño innecesario en vez de centrarse en atacar.- Musashi mostró molestia la recordar el comportamiento de la castaña.- La chica es una enclenque, me sacaba de quicio al ver como se derrumbaba cada vez que su pokémon era presa de mi Arbok... no tardé en ordenar que la atacara.

Giovanni observó con una fría sonrisa a su acompañante.- ¿Jo? Dudó que cierta persona reaccione muy bien a eso.

-Sabe muy bien en donde encontrarme.- Giovanni disfrutó bastante esa respuesta.- Sin embargo luego me percaté de algo.

-¿Dé?

-No se como explicarlo pero... la chica parecía que iba a romper en llanto pero comenzó a murmurar cosas que no logré a escuchar.- La frialdad en la mirada de Musashi se había desvanecido, ahora parecía demostrar intereses al recordar ese acontecimiento.- Tras eso y el hacer que su pokémon recuperará sus energías sus ordenes dejaron de ser torpes, a pesar de no conectar ningún ataque logró sorprenderme casi al final del combate.

-(Como imaginaba, ella también posee un gran talento).- Se encargaría de sacar todo el potencial de Keita y su linaje, gracias a ese pensamiento se le había ocurrido otra día.- Si en una semana la chica demuestra un gran avance estarás a cargo de la misión del monte lunar.

-Le agradezco su consideración y gentileza señor.- Musashi nuevamente inclina su cuerpo en señal de respeto al hombre frente de él.- Le entregaré muy buenos resultados con la mocosa.

Giovanni solamente sonrió.- Espero que así sea... puedes retirarte.

-¡Sí!


Red se había quedado sorprendido del enorme grueso de los árboles de este bosque, por esto entraba muy poca luz del sol cosa que internamente el pelinegro agradecía.

La vegetación era incluso más abundante que en los alrededores de su pueblo y podía escuchar algunos murmullos provenientes de pokémon como Caterpie pero nada que les llamara la atención.

De todas maneras sería cuidadoso con sus movimientos, alrededor podían haber soldados del equipo rocket capturando todas las especies del lugar.

-Vamos Pikachu.

-¡Pika!- El roedor eléctrico no negaría que estaba realmente ansioso con todo lo que estaba sucediendo, su joven corazón latía rápidamente y cualquier sonido llegaba a sobresaltarlo.

Ambos se abrieron paso lentamente por el bosque, encontrando rastros de combate por la zona.- Mira es seda… ¿Habrá sido un combate entre pokémon salvajes o acaso habrán sido los caza-bichos?

-Pi…

-Sigamos…- No servía de mucho quedarse pensando en eso, mientras caminaban encontraron más rastros de seda como también algunos pokémon como Caterpie y Metapod los cuales fueron derrotados fácilmente por un impactrueno de Pikachu.

Red tuvo la fugaz idea de capturar a alguno pero el roedor negó con la cabeza divertida, quería que su reemplazo fuera alguien decente y el pelinegro sonrío ante ese pensamiento.

Aún no se habían percatado pero alguien observaba detenidamente cada uno de sus movimientos, esa criatura no reaccionaría muy bien si los recién llegados se acercaban a su territorio.

-Qué extraño… no nos hemos encontrado con ningún Weedle o Kakuna.- Sacó su pokédex para buscar en que zonas habitaban estos monstruos de bolsillo, indicándole la zona actual.- ¿Se encontrarán más adentro?

O acaso…

-¡Pika!

Red volteó de inmediato al escuchar el chillido de Pikachu y notó como un proyectil se dirigía a ellos a gran velocidad, apenas habían logrado esquivarlo mientras que el roedor eléctrico no tardó en lanzar un impactrueno pero ese pokémon se había elevado esquivándo sin dificultad el ataque para luego mirarlos con una gran intensidad desde una rama del árbol más cercano.

Fue ahí donde pudieron verlo claramente.

Un pokémon muy parecido a las águilas pescadoras y los Merlín, con talones afilados, una cola de plumas rojas y amarillas, así como una cresta roja en su cabeza… Pidgeotto.

Pikachu nuevamente lanzo una descarga eléctrica más poderosa que la anterior pero nuevamente su adversario esquivo el ataque con bastante facilidad para luego conectar un velocidad ataque que mandó al roedor eléctrico varios metros hacia atrás; pero este se reincorporó y se lanzó hacia Pidgeotto con el mismo movimiento utilizado por su adversario.

Sin embargo el ave le lanzó tierra en los ojos dejándolo sin visión.

El roedor eléctrico estaba asustado, no sabía desde que lugar vendría el ataque ni muchos sabía cómo esquivarlo... su respiración comenzaba acelerarse.

-¡Pikachu salta rápido!- Sus orejas se levantaron al escuchar la voz de Red y sin pensarlo dos veces le obedeció.- ¡Ahora lanza un impactrueno a tu posición anterior!

Para Pidgeotto fue imposible esquivar la veloz descarga eléctrica, chilló de dolor al principio pero rápidamente se adaptó y logró agitar rápidamente sus alas creando así poderosas ráfagas de aire que desvanecieron el ataque eléctrico.

-¡!- Ambos habían quedado sin habla tras ver eso.

Pikachu no se rindió y nuevamente lanzó varias descargas eléctricas pero Pidgeotto las esquivaba con facilidad desde el aire, Red trataba de pensar en una forma de tenderle una trampa al pokémon volador pero aún no encontraba el cómo.

Las respiración de Pikachu comenzó a entrecortarse, acción que Pidgeotto aprovechó para atacar.

El ave comenzó agitar rápidamente sus alas lanzando así poderosas ráfagas de aires que se dirigían hacia Red y Pikachu.- ¡Es tornado!

Ambos salieron disparados hacia atrás por la potencia del ataque como también ligeros raspones comenzaban aparecer en sus cuerpos.

PAAAM

Red se había estrellado contra un árbol, sentía un gran dolor en la espalda pero no dudo en levantarse rápidamente para ver el estado de Pikachu, quién había recibido otro ataque rápido antes de caer al suelo.- ¡Pikachu!

-Pi…- El ratoncito eléctrico no lograría levantarse a tiempo y recibía de lleno otro ataque de Pidgeotto, Pikachu solamente podía maldecir a Pidgeotto que se dirigía hacia él a gran velocidad.

Pero antes de que el ataque rápido impactara en Pikachu una luz rojiza había envuelto a Pidgeotto para luego ser absorbido por una poké ball, la cual al atraparlo comenzó a agitarse bruscamente.

-¡No pierdas el tiempo y toma distancia idiota!- ¿Acaso Red sacrificó una poké ball solamente para darle tiempo para levantarse?

Tan solo bastaron de tres segundos para que la esfera se destruyera mostrando a un Pidgeotto muy enfurecido que no olvidaría lo que el entrenador había tratado de hacer.

Red pudo sentir la mirada llena de furia que le dirigió el ave, como si le estuviera avisando que iba a pagar por aquello pero antes de poder hacer algo el ave tuvo que esquivar un impactrueno de Pikachu, para luego lanzarse a este con ataque rápido.- ¡Doble equipo!- El roedor asintió para luego crear 9 copias de sí mismo, Pidgeotto confundido atacó a varios pero todos habían resultado ser falsos.- ¡ataque rápido!

PAAAM

El ave retrocedió algunos pasos hacia atrás, había quedado bastante enfurecido tras recibir el impacto y sin pensarlo mucho lanzó un tornado que había mandado a todos los Pikachu estrellarse contra los árboles, quedando así solamente el original muy lastimado.

Una piedra se dirigía hacia Pidgeotto quién la bloqueó con una de sus alas, al ver al roedor casi sin fuerzas se enfocó en su nuevo objetivo.

El chico de ojos rojos, que tenía otra piedra en su mano izquierda.- Ven por mi pajarraco.- Exclamó lanzando la piedra la cual no había impactado en nada ya que el ave se había convertido en un veloz proyectil que no tardó en llegar hasta Red.

PAAAAM

Red trató de aguantar el golpe y tratar de atrapar el ave entre sus brazos pero fue inutil, antes que lograra mover sus brazos el ave ya estaba fuera de su alcance.

-¡Mierda!- Exclamó tras sentir como se estrellaba contra el suelo, acción que provocó que su gorra saliera volando tras la fuerza del impacto.

Sus manos inconscientemente se dirigieron hacia su estómago tratando de disminuir el dolor de alguna forma, al igual como recuperar el aire que había perdido tras recibir ese veloz ataque.

A Pidgeotto se le había cruzado la idea de atacarlo consecutivamente a picotazos, mientras más lo pensaba se le hacia más apetitosa y sin pensarlo mucho emprendió vuelo hacia el chico de rojo.

-¡Pika!- Pero el chillido de cierto roedor lo hizo detenerse ¿Seguía consciente tras esa paliza?

Pero pronto el ave captó que algo andaba mal, sentía que era observado por todos lados y al voltear lo comprendió, su asombro no se hizo esperar al ver que esta rodeado por una enorme cantidad de Pikachu, los cuales no tardaron en lanzarse hacia el con ataque rápido.

recuperó la compostura rápidamente y contra-atacó con un tornado que mandó a volar a todos los roedores… todos resultaron ser falsos.

-¡!- Cuándo sintió la presencia del original ya era demasiado tarde al bajar su mirada se encontró con él, almacenando una gran cantidad de electricidad mientras dio un gran salto gracias al impulso que había recibido con el ataque de prioridad

Sería imposible esquivarlo.

Recibió la descarga eléctrica de llena, la cual era muy diferente a la anterior sin embargo no sintió dolor en ningún momento ¿Acaso se le habían acabado las energías al roedor tras crear tantas imágenes de él?

Seguro de su victoria se preparaba para acabar con ambos pero algo estaba mal.

Al tratar de moverse una fuerte descarga eléctrica se lo había impedido… y su cuerpo comenzó a temblar, en poco tiempo dejo de aletear comenzado así a descender.

-Onda trueno.- Murmuro el pelinegro que se levantó con una pequeña sonrisa.- Ataque lento pero paraliza por completo al objetivo.

Pidgeotto quedo sin aliento al recibir el ataque rápido de Pikachu, quien siguió empujando con lo que le quedaban de fuerzas para estrellarlo contra un árbol.

Eso más un ataque eléctrico le darían la victoria pero el pelinegro sabía muy bien que debía ser un ataque realmente potente.

Una descarga de 4.440 voltios.

-¡Pikachu!- Exclamó Red dejándose llevar por toda la adrenalina que corría por su cuerpo.- ¡Impactrueno!

-Pika… ¡Chuuu!

Así el roedor se aseguró de conectar la descarga eléctrica más poderosa que había lanzado hasta la fecha, creando una pequeña explosión que lo hizo retroceder varios pasos hacia atrás.

Mientras Red sin pensarlo dos veces lanzó una de sus poké ball que no tardó en atrapar a Pidgeotto dentro de ella.

En silencio se quedó observando como la poké ball se agitaba de un lado a otro, incluso una gota de sudor caía por su rostro ¿Qué tipo de sensación estaba sintiendo ahora?

No tenía palabras para expresalo salvo… que estaba realmente emocionado, si esa poké ball se abría sentía que su corazón iba a detenerse.

Las fuerzas de Pikachu tuvieron que desvanecerse tras esa combinación de movimientos.

Sin embargo sus dudas y preocupaciones desapareciendo al escuchar un sonido proveniente de la poké ball que dejó su mente en blanco por varios segundos, los cuales parecieron ser eternos para el joven entrenador.

La esfera se había detenido para luego obtener una extraña luz que duró solo unos segundos.

Lo había conseguido.

Capturó a Pidgeotto.

-Lo logramos…- Corrió hacia la poké ball y al tomarla la extendió lo más alto que pudo.- ¡Lo logramos!

Sintió una gran satisfacción al poder hacerle frente a un pokémon que demostró ser superior a ellos desde un inicio, no... la palabra satisfacción se quedaba corta para lo que estaba sintiendo.

No se había percatado de la gran sonrisa que adornaba su rostro solamente quería resaltar este logro que habían realizado juntos.

-Pikachu mir...

Pero al voltear no se había encontrado con nadie.

-¿Pikachu?

Miró hacia todos lados para ver si encontraba algún rastro del ratoncito eléctrico.

Se había ido.


-Se hace con un territorio muy vasto y lo sobrevuela para controlarlo. Si invaden su espacio vital, no tendrá reparo en atacar con sus afiladas garras.

Red se había apoyado en el tronco de uno de los enormes árboles del bosque, leyendo una y otra vez la descripción de Pidgeotto.

Sin embargo no dejaba de pensar en la decisión de Pikachu.

Era cierto que su trató había terminado con la captura de un pokémon pero también habían quedado que ambos se enfrentarían a los reclutas que aún deberían rondar por el lugar.

Quizás el orgullo del roedor era mayor al sentido común o simplemente no quería involucrarlo en sus asuntos.

-De todas maneras ya me hice con un pokémon mucho más fuerte.- No podía quejarse al obtener un pokémon evolucionado que además demostró ser realmente poderoso.- Podré utilizarlo para buscar a esos tipejos desde el aire, será de gran ayuda para detectarlos en poco tiempo.

Guardó la pokédex y lentamente se puso de pie, seguramente tenía más de un moretón en su cuerpo.

Soltó un suspiro para luego comenzar a caminar.- Supongo que aquí termina nuestra cruzada.

-¡Pika!

Al escuchar ese chillido que lo había vuelto loco durante estos dos días se detuvo inmediatamente, al voltear Red se había encontrado con el roedor eléctrico con varias heridas en su cuerpo pero no era eso lo que le había llamado la atención.

Pikachu lo miraba alegre mientras llevaba su gorra en su boca.

¿Se había ido a buscar la gorra?

¿Con esas heridas y le interesa más ir por su gorra?

-...- No iba a negar que el roedor se veía realmente tierno así, esa mirada era completamente diferente a todas las que había recibido hasta esa fecha.

Al roedor se le había alegre y satisfecho.

Red no pudo evitar sonreír ante ese hecho, camino lentamente hacia el para acariciarle la cabeza.- Buen chico...

Pikachu poco a poco comenzó a relajarse al sentir como la mano del pelinegro se movía suavemente, era una sensación muy agradable.

Quizás permitiría que le hiciera eso más seguido.


Fin del capítulo 2

¡Sigo vivo!

Con trabajo, en otra ciudad, por mi cuenta... ¡Con dinero! y vivo.

Realmente es difícil retomar algo que debes dejar de lado por fuerza mayores, de todas maneras quede bastante conforme con el resultado ya que en sí mi Green iba actual algo OC comparada a la caracterización que tiene en los juegos, son ligeras libertades que me quiero dar.

Creo que este episodio cumplió su cometido para resaltar la caracterización de los protagonistas pero principalmente ya dando una idea de la forma de pensar que tiene cada uno, si alguien comenta de ello en algún review voy a disfrutar bastante de aquello.

Dejé algunas pistas de ciertas capacidades o mejor incapacidades de algunos personajes.

Aparte de eso vamos aclarar algunas cosas:

Como notarán esta es mi versión de la primera generación y de toda la franquicia en general, historia centrada en un Kanto post guerra en donde sus habitantes trata de construir un mañana de una forma u otra ¿Me basé en la supuesta teoría que circula por internet? claro que sí y mientras más rejuego la primera generación más llego a esa idea.

Dejando eso de lado por ahora, también estoy siendo agregando detalles que se nos dan a conocer en la novela escrita por Takeshi shudo (Escritor principal de la serie original y de las tres películas) muchos ya no pueden entrar en el canon pero quise agregar el dato del conde que ayudo bastante a diferenciar a los pokémon de otras criaturas como hadas/sirenas/dragones (Porque aparecer habían otro tipos de dragones) obviamente inspirado en el creador de la franquicia.

También en lo que girará la historia ignorando los personajes que son lo más importantes será la genética junto a la misma existencia de los pokémon, conceptos de los cuales destaca la primera generación (Como la segunda de los mitos, la tercera del como el clima afecta a los monstruos de bolsillo y etc) aunque aquí me centraré más en la genética.

Quería dar más detalles pero si veo una duda lo responderé en el siguiente review, si hay obviamente.

Sip musashi es la contraparte que cree para Jessie, y el entrenador que destacó es una combinación de los diseños de distintos entrenadores "guay" o de elíte.

Seguramente se me escapan varias cosas como lo de las habilidades y los movimientos, habrán movimientos hasta de la tercera generación ya que según la cronología oficial los acontecimientos de Kanto/Hoenn ocurren en la misma época/año.

Trataré de actualizar más seguido ahora, pero tengo que centrarme en la otra historia porque aún ni termino la primera saga pero aparte les aviso que me he creado un blog, donde subiré varios tipos de contenido pero lo daré a conocer cuándo termine unas entradas.

Se despide de ustedes el "escritor" de pacotilla que está harto de la tos que tiene.