Y llegó el día de la partida, una Akane muy deprimida ni siquiera había bajado a despedirse.
- Akane, Ranma se va ya, puede que no lo vuelvas a ver hasta dentro de varios meses, baja para despedirte de él.
Kasumi le dijo a Akane a través de la puerta, a una Akane acurrucada debajo de sus mantas muy compungida, que había pasado noches y noches sin dormir porque Ranma la había estado evitando y parecía que ya no quería saber de ella.
No podía bajar, con qué cara iba a mirarle, con sus ojos hinchados de tanto llorar esa noche, seguro que si bajaba se iba a poner a llorar otra vez, y eso no, eso nunca, no dejaría que nadie la viese llorar.
Ranma mientras tanto ponía buena cara a la familia que estaba por despedirlo, ojala que bajase Akane, no podría soportar el no verla por tanto tiempo, pero entendía que no bajase, semanas de estarla evitando la habrían destrozado, como a él.
- … y entonces iré yo.
Le decía Genma, había estado tan sumido en sus pensamientos que no sabía lo que había dicho.
- Que dices papa?
- En que estás pensando, no vayas despistado que te puede pasar cualquier cosa. Digo que encuéntralo y cuando por fin sepas donde está, me mandas una carta o un telegrama e iré yo, aunque la vida de panda no es mala.
Todos se rieron ante el comentario del padre de Ranma, la verdad es que como panda no vivía nada mal, era de los malditos el que mejor vivía hasta hace poco junto con P-chan, que hacía mucho que no veían.
Kasumi por fin bajaba las escaleras, sola, así que ya era hora de partir, Akane no bajaría a despedirse, le dolía, pero lo entendía, no podía obligarla.
Nabiki la hermana más perspicaz el día anterior le había regalado una foto de Akane y le había dicho:
- Para que no te sientas solo en China
A esa chica no se le pasaba una, a veces daba miedo.
- Bueno, me voy ya, gracias por tomaros la molestia de despediros de mi. Espero volver pronto y sin maldición.
Y agitando la mano, salió de la casa.
Cuando todos se ocuparon de sus quehaceres, Akane bajo a escondidas. Salió corriendo de la casa a por lo menos verlo partir de lejos.
Allí estaba con su mochila a la espalda, no iba muy deprisa, parecía andar con desgana.
- Espera!
Ranma se dio la vuelta y vio a Akane corriendo hacia él. Se lanzó a sus brazos y se abrazaron muy fuerte.
- Porque me has estado evitando? Te he echado de menos, y te voy a echar de menos.
- Lo siento, era lo mejor, no quería que vinieses conmigo a China, lo siento.
- Ten mucho cuidado y vuelve sano y salvo, da igual que aun te conviertas en chica.
- Intentaré volver sin maldición.
La separó un poco y le dio un beso, un beso lleno de promesas de un futuro juntos.
Kasumi había visto bajar a Akane y se había acercado a la puerta para ver como ambos se despedían. Una sonrisa iluminaba su rostro.
Na:
Ya queda poco, a ver si encuentro inspiración porque no se como continuar.
Agradezco todos vuestros comentarios, sean buenos o malos
