Por fin había llegado la mañana, no había podido dormir nada de los nervios. Después de tantos años se iba a librar de la maldición, por fin dejaría de convertirse en chica, por fin podría elegir la temperatura del agua sin preocupaciones.

El guarda fue a despertarlo y se lo encontró ya vestido y muy impaciente.

- Veo q estás muy nervioso, pero tenemos que desayunar, es un camino largo y peligroso si no vas con cuidado.

Llegaron al camino después de desayunar sin más preocupaciones, al fin y al cabo estaban en buena forma y antes de llegar no era peligroso.

Pero el camino propiamente dicho era en la montaña cercana, escarpado y sin barandillas a las que agarrarse, un traspiés podía ser el fin tranquilamente.

Después de horas de un camino un tanto peligroso llegaron a la cima donde estaba la fuente purificadora.

A Ranma se le iluminaron los ojos. Por fin.

Había sido precavido y llevaba unos recipientes preparados con agua fría y caliente, tenía que probarlo antes de volver a bajar.

Cogió el recipiente vacío q había llevado, se acercó a la fuente y se quedó parado.

- Debo coger el agua del chorro o del estanque?

- Eso da igual, vamos, comprobemos si funciona.

- Estoy muy nervioso, y si no funciona? Y si esto no ha servido para nada? La decepción me hundirá...

Por fin se decidió y lleno el recipiente hasta los topes, se lo acercó a la cabeza y vertió todo el agua.

Estaba helado, tenía los ojos fuertemente cerrados y no se atrevía a abrirlos.

El guarda empezó a reír y a aplaudir.

- Funciona, funciona, lo has logrado! Has vencido a la maldición.

Ranma empezó a llorar de pura felicidad, por fin lo había logrado, su periplo de años había concluido por fin y de forma satisfactoria.

Na:

Lo sé, este me ha salido muy cortito, a ver si para los últimos consigo alargar un poco más, pero no prometo nada.

Como siempre muchas gracias por leerme a todxs, gracias por todos los comentarios q me dejáis y muchas gracias por seguir leyendo a pesar de mis idas de olla.