El rubio miro fijamente a su amigo
- ¿Lo dices en serio? – pregunto completamente anonadado por la revelación
- Si – susurro el azabache completamente sonrojado
- Pero ¿Cómo? – inquirió el rubio
- Tan solo paso – repuso el otro
- Así nada mas – inquirió de nueva cuenta su amigo
- Si – reafirmo el azabache
- No puede ser – repuso el rubio – no pudisteis un día levantarte y darte cuenta que lo amabas – grito levemente
- Podrías bajar la voz – gruño el azabache – creo que no te escucharon en Uruguay – replico molesto, mientras sus mejillas se teñían a un mas de rojo
- Lo siento man – repuso el chico – es solo que eres tan góbidamente gay – inquirió el rubio
- KENNY – grito el azabache completamente avergonzado
Un café después, la situación se había calmado, un poco, en realidad, la situación era completamente, extraña, como lo había dicho el rubio, un día simplemente paso
Se había levantado, temprano, y a un así había llegado tarde a la secundaria, todo porque simplemente se había quedado, observando la fotografía de Kyle y el, en el parque de diversiones, por alguna extraña razón, le parecía diferente, quizás nunca lo había notado, pero en esa fotografía, kyle se veía algo apenado, por el hecho de que él lo estuviera abrazando, por la cintura
A duras penas llego a su primera clase, y de inmediato se dio cuenta de que algo no estaba bien, ¿por qué se ponía celoso, de que Kyle se sentara tan cerca de Craig? ¿Por qué se molestaba de que Kenny lo abrazara de esa forma? Entre otras cosas, simplemente fue diferente
Mirar sus labios preguntándose a que sabrían, perderse en su mirada, sentir mariposas, cuando el pelirrojo le sonreía sin motivo aparente, ese día hiso algo que solamente hacia, con una fotografía algo vieja de Wendy en traje de baño, no necesito demasiado, simplemente cerrar los ojos y susurrar el nombre del judío, ese nombre que sonaba tan excitante, tan reconfortante, en pocas palabras tan perfecto
Al instante de llegar al clímax su mente fue formulando una idea, una idea descabellada, una idea irreal, una idea que ni si quiera el más loco de los locos, se imaginaria, pero que parecía al mismo tiempo, la única explicación, para esa situación
Amaba a Kyle Broflosky
- ¿Entonces que debería hacer? – pregunto el azabache completamente nervioso
- Simple tan solo ve y dile, te amo kyle, o mejor a un kyle dejarías que bailara en medio de tus partes nobles, o que tal esta, kyle te gustaría tener un pedazo de mi en tu interior – repuso el chico hasta que sintió un golpe seco en su cabeza – auch, yo solo trataba de ayudarte man – reclamo sobándose su adolorida cabeza, eso dejaría un chichón
- No me ayudas viejo – reclamo el azabache claramente avergonzado
- Tan solo dile que lo amas – repuso el rubio mas seriamente
- Oh claro, como tu lo hicisteis con tu sabes quien – exclamo el azabache, obteniendo un silencio de parte del rubio – Kenny yo no quería – repuso el chico
- Sabes que, déjalo – replico el rubio levantándose de su asiento – tan solo díselo, si o te pasaras la vida, lamentando, el hecho de que no se lo dijisteis, como yo, entendisteis - - dijo el chico con una sonrisa melancólica
El azabache simplemente asintió,
Bien hecho Stan, se auto regaño mentalmente, el solo trataba de ayudarte y tu le recuerdas, que el único amor de su vida, solamente puede verlo, cuando el muere, o bien jugado, eh quizás después le digas a Craig sobre el cáncer estomacal de Tweek, o a Damien de que Pip lentamente esta sucumbiendo a la leucemia
En realidad, por que la vida era tan diferente a las novelas románticas, ahí el héroe simplemente, se levantaba y le decía al persona que le justaba
Te amo
Valla ridiculez pensó el chico mentalmente unas horas después, delante de la residencia de su mejor amigo
- Como si poniendo mi cara de Antonio banderas, y arrodillándome frente a el y tomando su mano delicadamente – dijo el chico lentamente, sin darse cuenta que la mano que en esos momentos tomaba no era precisamente imaginaria - y mirarlo directamente a los ojos, mientras sonrió galantemente y dijo en viva voz – poetizo el chico con un aire madrileño – Te amo Kyle Brofloski, te amo, como nunca un hombre amado, amo tu sonrisa, amo tu hermoso cabello color de la pasión, amo tus ojos, amo tu piel, amo todo de ti por que como si de una fina escultura te trataras, nada en ti esta fuera de lugar, es lo que mi corazón a tratado de decir – repitió a viva voz el chico, mientras tomaba entre sus brazos un cuerpo, en realidad estaba tan metido en su personaje mental, que no se había dado cuenta de nada – en una dos simples palabras Te amo – dijo el chico abriendo lentamente los ojos
- Stan – fue lo único que pudo decir un pelirrojo completamente apenado, ante la situación
- K…kk…..ky….lllll….ee.e- exclamo el chico, como si de una parodia de tweekl se tratara
- ¿De verdad piensas eso de mi? – pregunto el chico bastante sonrojado
- Y….ioo…buu…ee..no… - respondió el chico, sintiendo que mordía su lengua cada vez que trataba de explicarse
El pelirrojo, lentamente fue perdiendo el encanto, Stan se veía tan nervioso, en realidad que pasaría si todo era un burla, una broma, una completa perdida de tiempo, el amaba a Stanley pero si Stanley no lo amaba de esa manera, como pudo se puso de pie eh intento entrar de nueva cuenta dentro de su casa, quizás un rato de llorar sobre su cama, y comer veinte galones de helado, le ayudarían a reparar su corazón
si – grito el chico azabache antes de caer de rodillas, ante el por la falta de oxigeno – Si kyle pienso eso de ti – susurro el mayor
- Stan – repuso el azabache mientras lo abrazaba y lentamente lo empezaba a besar
Unos días después
- Y entonces eso fue lo que paso – explico el azabache con una sonrisa
- Vez que solamente tenias que decir eso – respondió el rubio de la parka
- Gracias – dijo el pelinegro
- Bueno mejor me voy, no hice un trato para que Butters volviera a vivir, para desperdiciarlo o si – repuso el rubio con una sonrisa – si me permites, no me molestes en dos días o quizás mas, tengo muchas cosas que hacer con mi rubio – exclamo el chico saliendo con un ligera sonrisa
El azabache simplemente sonrió, en realidad, cuando Kenneth le había dicho, que Butters podría volver, lo considero loco, cuando volvió, lo considero un santo, cuando se lo explico, lo considero el mejor chantajista de la creación, su sonrisa se agrando, ganarle a la muerte con un vació legal, era una cosa, pero hacer que el jefe de jefes, te paje un favor, era a un mas sorprendente, mas cuando en lugar de pedir algo para ti pedías algo para las demás personas, algo que hiciera a muchas personas felices
- Stan que piensas – pregunto su novio sentándose junto a el
- En ti – respondió el chico sin titubeos
- Stan – dijo el chico completamente apenado
- Si vuelves a decir mi nombre, kyle, tendré que comerte a besos – respondió el chico picadamente
- Stan – fue lo único que respondo el pelirrojo
En realidad, la vida, si podía ser como una novela romántica o no, claro esta, que para que todo saliera bien al final, tenias que tener un amigo, al cual le debieran algunos favores celestiales
