El pelirrojo miro aprensivo el pequeño collar que su mejor amigo le había comprado en la feria, no era de oro ni si quiera era de chapado de plata, era una pequeña estrella verde azulada que le hacía sentir mariposas en su estomago

- Es tan linda como tus ojos – había dicho su mejor amigo, lo que ocasiono de nueva cuenta un ligero sonroja miento del más bajito, mientras nerviosamente intentaba acomodarse su pelo, había intentado cambiar de peinado, hasta que el había dicho algo que le había hecho cambiar de opinión

- A mí me gusta cómo se te ve

Esas simples palabras habían bastado para que el pelirrojo no se cortara el pelo, en si solo una ligera despuntada

Miro de nueva cuenta su reflejo en el espejo, y sonrió levemente al ver el ligero hinchamiento de sus labios ante su leve sonrisa, no había duda en este mundo había una persona que siempre lo hacía cambiar de opinión y esa persona era su mejor amigo

- A mí me gusta tu Kyle