La anciana estaba en coma y los doctores pidieron que alguien debía quedarse con ella para hacerle compañía y estar pendiente por si despertaba.
Candy decidió que qué mejor persona para cuidarla que ella misma que era enfermera y que era la causante de su enfermedad.
Pasaron los días y llego el día de la boda, Candy lo había cancelado porque le dijo a Albert que ellos no se podían casar con la tía Elroy en coma, aunque Albert estaba deseando casarse con ella, lo entendía, también era su tía, y a pesar de cómo era, la quería.
Pasaron más días y aparte de Albert muy poca gente más iba a visitar a la tía Elroy.
Archie fue un par de veces y se enfadó con Candy porque decía que como podía cuidar a una persona que le había hecho tanto daño.
Candy solo le sonrió con un semblante triste.
- Archie, es mayor y no tiene a nadie más, no la puedo dejar sola, es la tía de mi prometido.
Archie aunque enfadado siguió visitando a la tía Elroy.
Ya Albert había sido presentado en sociedad y todo el mundo sabía que era el patriarca de la familia Ardley, estaba muy ocupado con los negocios de la empresa y con las reuniones de trabajo, pero aun así sacaba tiempo para ir a visitar a la tía, y a su joven prometida que no se separaba de la cama de la mujer mayor.
Candy le leía, y de vez en cuando le hablaba y le contaba su vida como lo había pasado con la muerte de Anthony, cuando la mandaron a México, en el colegio en Inglaterra, como había conocido a Albert y como se había enamorado de él.
También le contó su triste historia con Terry, como sus vidas se habían separado para siempre y como ella había encontrado a un Albert desmemoriado en el hospital y se lo había llevado a casa.
Lo que ella no sabía es que hacia un tiempo que la tía Elroy había recobrado la consciencia y ella en vez de demostrarlo, quería hacerlo delante de uno de sus verdaderos sobrinos, seguía haciéndose la dormida, y como no tenía otra cosa que hacer escuchaba a esa huérfana a la que se lo había hecho pasar tan mal.
Se daba cuenta que aparte de esa muchacha, nadie más iba a visitarla, los Legan no habían aparecido, y Archie y William no se pasaban mucho, y siempre estaba ella, nunca se separaba, solo para ir al escusado, comía allí y dormía allí.
Su odio estaba empezando a mermar por ver como esa joven que había sufrido tanto por su culpa, la cuidaba, la arreglaba, y le hacía parte de su vida.
Otro día más, Candy estaba relatándole a la tía Elroy un pedazo de sus vivencias, el accidente de Anthony, la joven estaba contando punto por punto lo que paso y no pudo evitar ponerse a llorar, un llanto desgarrador que la hacía ver como esa muchacha había querido a su pequeño Anthony, y no pudo evitar ponerse a llorar ella también.
- Tía Elroy, tía Elroy, estas despierta, que bueno, voy a llamar al doctor.
La muchacha salió corriendo de la habitación en busca del doctor.
La anciana mujer seguía llorando, no solo por su Anthony perdido sino por todos los sinsabores que le había hecho sufrir a esa pequeña cuyo único defecto era ser huérfana.
Cuando el doctor llego Elroy ya se había recompuesto y miraba con una extraña mirada a la joven enfermera.
- Como se encuentra señora Ardley? Sabe cómo se llama?
- Elroy, soy mayor pero aun no estoy senil- los hábitos no cambiaban
- Perdóneme señora Ardley, no lo decía por eso, ha estado en coma por mucho tiempo y temíamos riesgo de pérdida de memoria. Sabe quién es esta jovencita?
- Si, Candice White, la huérfana adoptada por mi sobrino con la que se ha casado al cancelar su adopción.
- No tía Elroy no nos hemos casado, esperábamos que despertaras y nos dieras tu beneplácito, he llamado también a Albert, Archie y los Legan para que sepan que has despertado, los espero a todos pronto.
- No me lo puedo creer, William ha hecho algo considerando mis sentimientos?
- Me temo tía que no he sido yo, fue Candy la que por nada se quería casar conmigo si tú estabas en coma- entraba justo Albert por la puerta.
- Lo siento mucho Candice
Albert, Candy y Archie que llegaba sin aliento miraron sorprendidos a su tía.
- Doctor, algo le pasa, no es su verdadero yo- dijo Archie
- No digas tonterías Archivald, me encuentro perfectamente, le pido perdón porque a pesar de como la he tratado yo ella ha estado por semanas aquí conmigo contándome todos sus sinsabores y haciéndome compañía, lo que no ha hecho ninguno de mis sobrinos.
- ESTABAMOS TRABAJANDO TÍA- dijeron ambos muchachos a la vez
- No lo digo por vosotros, sé que me habéis visitado, lo digo por Neil y Eliza, Florida no esta tan lejos como para no llegar en varias semanas, cuanto he estado en coma?
- Señora Ardley, ha estado en coma por un mes y medio
- Lo dicho. Cuando puedo salir de aquí?
- Bueno teniendo en cuenta su condición debería esperar unos días más para que veamos cómo se desarrolla
- Me encuentro perfectamente, solo un poco baja de forma después de tanto tiempo en cama, quiero volver a mi casa.
Y dicho y hecho, la tía Elroy fue llevada en una silla de ruedas a la casa de los Ardley en Lakewood, porque muy pronto Candy y Albert se iban a casar, y ella no lo iba a impedir.
