Le justaba nadar, era algo tan reconfortante y tranquilizador y divertido en sí, o al menos eso era lo que decía cada vez que alguien le preguntaba por qué le gustaba nadar

Sonrió al ver la verdadera razón por la que le gustaba nadar era en realidad

- Stan – grito un chico pelirrojo corriendo hacia su mejor amigo el cual se sonrojo ante la bella visión

Una linda piel blanca libre de imperfecciones incluso la cicatriz de su cirugía de riñón casi había desaparecido, unos pequeños pezones rosaditos casi como dos pequeños botones de cereza listos para morder en cualquier momento, el traje de baño conservador a un que levemente dejaba bastante bien detallado las lindas nalgas y la pequeña entrepierna del pelirrojo mientras que unos pequeños pelitos surgían de su parte de arriba como tentando a la mirada, era obvio que el traje se había resbalado un poco en la última inversión de su mejor amigo

El azabache cerró los ojos levemente, diablos otra vez no

- ¿Listo para continuar? – pregunto el chico sonriendo

En tener esa linda vista ante sus ojos lo sonrojo levemente ¿Por qué diablos Kyle era como una maldita sirenita? Se pregunto mentalmente, no era justo para él, y su pobre imaginación lujuriosa en ver a tan lindo chico siendo prácticamente desnudado por la mayoría de los chicos de la piscina ese día

- Creo que no – dijo el pelirrojo sonriendo levemente mientras miraba discretamente a la entrepierna de su mejor amigo, valla que si se le notaba la excitación, bueno era normal en un chico de su edad, después de todo Barbará estaba usando un traje de baño de dos piezas y Wendy había aumentado de talla de sostén como era evidente, aun que algo en su interior sintió que quizás y solo quizás esa reacción se pudiera deber a el

- Te estaré esperando cuando se te pase tu pequeño problemita – musito sonriendo como si con eso quisiera incitar al azabache a correr tras de el

Stan suspiro profundamente mientras se ponía de pie, el ser descubierto con una erección era simplemente vergonzoso, mas a un si la persona que te descubría era la persona con la cual estabas fantaseando era peor, pero a un peor era ver la cara que en esos momentos le estaban lanzando Craig Cartman y Clyde a su pelirrojo, expulso un poco de aire por sus fosas nasales, si esos imbéciles pensaban que podrían tener a su Kyle estaban sumamente equivocados, después de todo Kyle era su sirenita y el por ende era su príncipe encantador