Masajes
Cortó la cebolla y revisó los fideos que estaban cociéndose en la olla. Un poco de sal por aquí, algo de condimento sabor carne por allá.
Jet bebió un trago de su cerveza. La cena estaría lista en pocos minutos. Se asomó al corredor, a ver si veía a Spike o a Faye para pasar el aviso. Esos dos a veces tardaban en aparecer a la hora de la cena y ninguno quería buscar al otro por toda la nave. La amabilidad recíproca no era su especialidad.
.- Ahhhh
¿Había escuchado bien?
.- Ayyyy, sí... ¡Dios!
Ahora escuchaba más claro. ¿Esa era la voz de Faye? Miró la cena y volvió al corredor. La voz provenía de la sala. Ahhhh, qué bueno... , volvió a escuchar. Pues sí, la mujer estaba gimiendo en voz alta. ¡¿Qué mierda estaba pasando?!
.- Dios, Spike, no soy una nena, aprieta con más fuerza. ¡Ahhhhh! ¡Qué bueno!
Olvidándose de la cena en el fuego Jet empezó a caminar rumbo a la sala de estar con el cucharón en la mano. La voz de Faye era cada vez más clara pero no se escuchaba ningún otro sonido.
.- Ahhhhh, esto está tremendo...
Se asomó por la puerta y se detuvo. En efecto allí estaban Faye y Spike. Faye estaba sentada en el sofá individual, abrazada al respaldo, y Spike estaba sentado sobre la mesita a su espalda. Tenía las mangas de camisa arremangadas y la camiseta de Faye estaba levantada mostrando el sostén. La misma camiseta le tapaba la cabeza.
Tres segundos después de mirar la escena entendió que estaba viendo realmente: Spike le estaba haciendo masajes a Faye. La mujer se había levantado la camiseta por detrás para que él pudiera acceder a su espalda y el muchacho estaba concentrado en apretar aquí y allá. Y parecía estar haciéndolo muy bien a juzgar por los grititos que pegaba Faye.
.- Ejemmm- se aclaró la garganta, una, dos veces, hasta que Spike lo escuchó y lo miró.
.- Ay, por Dios, Spike, no te detengas, te regalo cigarrillos, en serio... -Faye movió la cabeza pero la camiseta sobre su frente le impedía ver con claridad y el resultado era gracioso. Al final lo distinguió, con el delantal y el cucharón .- Jet, nos interrumpes.
.- Quería decirles que la cena estará en cinco minutos.
.- Listo, entonces hasta aquí llegamos, Faye - Spike hizo una mueca, se bajó las mangas de la camisa y le tendió la mano con la palma abierta y hacia arriba - Mi paga, por favor.
Faye se bajó la camiseta y quedó despeinada. Sacó su paquete de cigarrillos, eligió cuatro y se los tendió.
.- Ahí tienes un buen oficio, Spike. ¿Sabías, tu Jet, qué este tipo hace buenos masajes? - Faye se acomodó en la silla y se estiró como un gato. La delantera de su camiseta rosa casi explota.
.- Pues no... - atinó a responder Jet. Y desapareció rumbo a la cocina. De golpe recordó la comida en el fuego y apuró el paso. Se escuchó una maldición a la distancia.
Spike se movió al sofá grande y se acomodó con los pies sobre la mesita. Ella decidió fumar el último cigarrillo antes de la cena. Estiró el cuello, haciendo algunos círculos para aflojar los músculos.
.- Tienes muchos nudos ahí atrás. - le dijo Spike - Te conviene hacer algo de ejercicio.
.- No me gusta.
.- Te conviene entrenar un poco. - repitió él.
.- ¿Puedo entrenar contigo? - ¿en serio le había preguntado eso?
.- No.
Ella dio una pitada, molesta. Tanto por su pregunta como por la respuesta de él.
.- Era un chiste, como si quisiera.
.- Como si pudieras...
.- ¿Qué quieres decir?
.- Lo que yo hago no es algo que se aprende de la noche a la mañana. Deberías practicar o perfeccionar tu propio estilo de pelea que, si me preguntas, hace agua por muchos lados.
.- Pues no te pregunté.
Silencio.
.- Yo no peleo mal. Soy una chica, no tengo tanta fuerza física. - dijo ella, por fin. Imposible cerrar la boca.
.- Por eso mismo. Con un tipo siempre estás en inferioridad de condiciones. Te asesta un puñetazo y te deja out en dos segundos. Entonces, debes evitar que te toquen. Siempre.
Faye se inclinó hacia él con la mano en la barbilla.
.- Todavía tengo esta cara tan linda porque hago precisamente eso, Spike.- dijo.
Él hizo una mueca.
.- Ok, no eres mala peleando Faye. Pero siempre te basas en tus encantos y tienes una gran dependencia en tu arma. Lo único que digo es que deberías fortalecer otros aspectos.
.- Mañana a la mañana, a las 8 donde tu entrenas.
.- ¿A las 8? Faye, estás durmiendo hasta las 11... si es que llegas a la cama y no te desmayas en la cubierta.
.- ¿Qué dices?
Spike se encogió de hombros.
.- A las 10 entonces. - dijo ella.
Jet apareció con la bandeja con la cena y terminó la conversación. Ya le demostraría a ese tipo que ella podía golpear bien. Wait and see, cowboy, wait and see.
