De bares
Jet los había arrastrado hasta un pequeño bar una colonia dentro del cinturón de asteroides, perdido entre las calles cerca del puerto. Un antro oscuro con olor a cigarrillo, pero el tipo decía que allí se escuchaba el mejor jazz y a juzgar por su cara de gusto debía ser cierto.
Estaban los tres sentados en una mesita pegada a la pared, cada uno con un vaso de whisky aunque obviamente no era el primero ni sería el último. Jet tenía la mirada clavada en el escenario y el humo de su cigarro era una densa nubes gris plomo sobre su cabeza.
Faye estaba justo enfrente de él y Spike en el medio, contra la pared. Ella tenía las piernas cruzadas, la barbilla apoyada en una mano. Estaban allí hacia una hora y recién ahora la adrenalina del último trabajo empezaba a bajarles. Venían derecho de la policía, de cobrar la recompensa.
Spike le dio una pitada a su cigarrillo y un trago a su bebida. El whisky le quemó la garganta. Faye tenía la mirada perdida en la distancia pero no creía que estuviera viendo a los músicos. Más bien parecía perdida en sus pensamientos. Llevaba el cigarrillo a los labios automáticamente. El suyo estaba rojo carmín.
Tenía puesto ese conjunto amarillo suyo aunque sin el abrigo rojo. La presa ese día había sido una mujer y había sido ella la que había tenido que enfrentarse cuerpo a cuerpo con la tipa, bastante atleta dicho sea de paso. Como si la pelea del otro día, en la que le había pegado una buena patada en los huevos, hubiera sido el preámbulo del día de hoy.
Faye tenía un arañazo en el brazo y otro en el vientre pero la otra mujer había quedado peor. Había sido el encuentro de dos gatas, ahora que lo pensaba. Nunca la había observado tan en detalle porque con un tipo ella no podía permitirse delicadezas. Él lo sabía bien. En cambio, con otra mujer había sido distinto. Su técnica, mezcla de pelea callejera y defensa personal, era... bastante buena.
Bebió más whisky. ¿Dónde habría aprendido a pelear?, se le ocurrió de repente. La chica del video no parecía ser tan ruda, la chica del relato que le había escuchado contar a Ein tampoco. ¿Cómo había aprendido a pelear y a disparar? Probablemente de la peor manera, pensó. Cómo él mismo. Las chicas de la Tierra si dudas eran raras y Faye no se estaba comportando muy normal los últimos días.
Faye apagó el cigarrillo en el cenicero y bebió de un solo trago lo que le quedaba en el vaso, que no era poco. Tuvo un escalofrío. El barman la estaba mirando, notó Spike, e inmediatamente tuvo otro vaso en la mesa. Ella le sonrió y su mirada volvió a perderse por ahí, vaya a saber dónde.
.- Tu sí que la tienes fácil. - le dijo Spike.
Ella volteó la cabeza y lo miró, interrogante.
.- Con los tragos, en los bares. Dudo de que ese whisky aparezca en la cuenta.
Ella sonrió y volteó un poco el cuerpo para mirarlo de frente.
.- Supongo que te pasa lo mismo en las cafeterías donde las meseras son chicas. - le contestó.
.- Ahora que lo dices, sí...
Ella se estiró sobre la mesa y le sacó un cigarrillo del paquete que tenía en el bolsillo delantero del saco. Se lo puso en la boca y esperó que él le diera fuego. Así fue. Volvió a recostarse contra su silla. Se la veía cansada.
Se quedaron en el bar dos horas más, hasta que el conjunto del escenario terminó lo suyo. La cuenta de Jet y Spike fue abultada, la de Faye, como era de esperar, no. Ella se encogió de hombros y después de intercambiar un par de palabras con el barman se unió a ellos en la calle.
.- ¿Dices que tenemos descuento si volvemos a este bar? - le preguntó Jet, mientras caminaban rumbo a sus naves.
.- Sabes, Jet, es hora de que te pongas las pilas tú también. Con Spike tenemos asegurado el desayuno, conmigo los tragos... ¿qué aportarás tú?- se mofó ella, mientras abría su nave.
.- Faye tiene razón, Jet.
.- ¿Además de la nave y mis servicios de cocinero y mecánico? ¿En serio? - Jet rió y los dejó solos, la Hammer Head estaba un poco más lejos y con el mando a distancia encendió sus luces. Por su parte la Swordfish II se distinguía bajo el haz mortecino de un farol, a unos 50 metros.
Fue una noche tranquila, la noche tranquila de un día normal. Agradablemente normal. Tal vez las cosas por fin habían empezado a calzar en su lugar.
Increíble. Una estrella fugaz cruzó el cielo nocturno y desapareció. Le hizo recordar las palabras del chamán sobre cómo cada estrella era un guerrero. ¿Qué había pasado con la suya entonces? Suspiró. Parecía haber vivido una vida tan larga y apenas rozaba los 30 años... Todos ellos, en realidad, Jet, Faye... todos con una vida que debía haber ido hacia un sitio y se había disparado para cualquier otro.
Annie, Julia, Vicious, Shin... todos muertos. Todos pronto serían realmente un pasado lejano. Si él seguía vivo, si no moría en algún trabajo o de cirrosis o de cáncer de pulmón, algún día todos ellos serían tan solo un recuerdo...
.- ¿Quieres compañía?
No la había escuchado acercarse. Ella se sentó a su lado con un par de latas de cervezas y le tendió una. La noche era clara, super despejada y algo fresca pero agradable. Ella se cruzó de piernas, a lo indio, y revolvió en su escote hasta sacar un atado de cigarrillos arrugado. Del escote también sacó un mechero y prendió el cigarrillo.
La ciudad se distinguía a la distancia pues la Bebop estaba amarrada en un puerto más lejano y por ende, más barato. Se quedaron en silencio.
.- Entonces... - empezó él al cabo de un largo rato - ¿ya recuerdas toda tu vida?
Faye suspiró y se encogió de hombros.
.- Todo todo, no. Por ejemplo, no recuerdo mi apellido, ¿puedes creerlo? Y los archivos de Singapur se perdieron así que no puedo saber a nombre de quién estaba la casa que se que era la mía...
.- Ed puede ayudarte con eso...
.- Puede ser... - volvió a encogerse de hombros - ¿Qué te parezco en ese vídeo? ¿Mi yo niña?
Spike sonrió.
.- Muy dulce. O sea, nada que ver contigo - se mofó. - Pero debe ser rarísimo verse en un vídeo siendo tan niño...
.- ¿Hubo un Spike niño? - Faye se rió - Claro, bendito pasado - agregó con un poco de acidez.
Silencio de nuevo.
.- Recuerdo a mis padres, a algunas amigas, el colegio... un vestido hermoso que tenía, el chico que me gustaba cuando tenía 15... - Faye terminó el cigarrillo - Cosas así, como si fuera un álbum de fotos...
.- ¿Te puedo preguntar algo?
Faye lo miró, con curiosidad.
.- Tal vez, si yo tengo el mismo derecho después...
Spike asintió.
.- ¿Como aprendiste a pelear y disparar?
Faye sonrió.
.- ¿Cómo aprendiste tu? -retrucó ella.
.- En la calle. - respondió él.
.- Yo también. Bueno, Whitney insistió en enseñarme a disparar pero digamos que la práctica la tuve en la calle, cuando él se hizo el muerto y tuve que vivir escapando.
.- Eres buena. - le dijo él, sin mirarla.
.- ¿El gran Spike Spiegel me está elogiando? - Faye lanzó una carcajada - Pues muchas gracias, lo sé.
Abrieron otras dos latas de cerveza.
.-¿Y tu cómo estás? - Esa era la pregunta que quería hacer desde hace tiempo y quería aprovechar que había sido él quien abriera el juego de preguntas personales.
Spike se encogió de hombros.
.- Vivo, supongo.
.- Bueno, te fuiste a ver si estabas vivo y regresaste así que más te vale.- él hizo una mueca - ¿Algún día vas a contarme tu vida en el Sindicato?
.- No.
Ella volteó a mirarlo. Iba a retrucar algo pero calló.
.- No me termino de amigar con la vida que me tocó, sabes, pero a veces me olvido de que no soy la única con una pasado de mierda. -susurró, a modo de disculpas.
Spike la miró y suspiró. Dejó la lata en el suelo y sorpresivamente se recostó sobre ella, apoyando la cabeza en su falda. Estiró el cuerpo y después se puso de costado. Faye se quedo quieta, sorprendida.
.- Oye, no soy un cojín, sabes... -dijo, después. Él puso sus manos bajo su cabeza y se acomodó mejor. No dijo nada así que pasados unos minutos Faye desistió de continuar la charla, fumó otro cigarrillo y lentamente fue terminando la cerveza. Es casi imposible tener algo apoyado en la falda y no tocarlo así que en algún momento su mano derecha empezó a entretenerse con el pelo de Spike.
Y así pasaron un buen rato, en un silencio cómodo, bajo el cielo estrellado.
