Hola! Empecé a trabajar de nuevo así que ando con menos tiempo. También es cierto que en esta historia llegué a un punto de bloqueo y me pregunto siempre cómo seguir. Es más fácil jugar a juntarlos qué decidir qué pasa después, jajaja. Pero bueno, paso a paso.
Quiero agradecer mucho las reviews que dejaron. CB es una serie que ya tiene sus años y su público original está también más grande, jajaja, pero es lindo aunque sea continuar de esta manera. Muero de amor cuando veo imágenes...
Bueno, gracias a Herria, tus historias han sido inspiradoras y para mí, lejos, eres la mejor escritora en español de esta serie, adoro los momentos que logras. Los amo. Gracias Luna, me encantaron tus palabras y me dan ganas de seguir esa historia, y gracias XorimxFriki porque te ha gustado la de Vicious. Te confieso que pensaba dejarla allí pero por tu culpa he estado pensando cómo continuarla!
Besos !
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Y así fue. Faye descubrió que tenía dentro una gran capacidad para simular que Spike le importaba una mierda. ¿El motor era el enojo? Podía ser. El tipo la cabreaba como siempre. Antes era por lo idiota, ahora por... por lo idiota y pendejo que era. De alguna forma u otra la cagaba siempre. ¿Cómo podía ser tan estúpido y decir esas cosas? ¿En serio pensaba que ella iba a decir sí a esa propuesta de estudiante caliente? Qué poco adulto, por Dios...
No era fácil tratarlo como si nada, pero era posible. Eso se repetía cada mañana en el espejo. Jet no debía sospechar nada, no quería que su rutina en la nave se alterara así que delante de él era una lady, o la misma tipa de siempre que ciertamente no se parecía a una dama. En fin. Con Jet habían logrado congeniar en el último año, él sí la había visto caer y arrastrarse en la miseria y el dolor cuando Spike se debatía entre la vida y la muerte y juntos habían pagado sus astronómicas cuentas médicas, sumadas a las averías que la nave había sufrido tras el ataque del Sindicato. Había sido un año y pico de mucho trabajo para ambos y no iba a tirar eso por la borda por una noche de sexo.
OK, tal vez para ella había sido más que eso... No podía creer que se hubieran acostado, al final. No es que no lo hubiera pensado o no lo hubiera deseado nunca, a veces era muy consciente de sus deseos pero lo que le había pasado a Spike era tan terrible que en ese año y pico no había habido lugar para nada puntual. Ella solo había querido ayudarlo a que pudiera superar ese dolor silencioso que acarreaba. Y creía haber hecho avances pues había habido muchos momentos buenos. Muchos.
Entonces, ¿cómo se le ocurría a él ser tan, tan... tipo y decir esas cosas? ¿Cómo podía sugerirle tener sexo así como si fuera un intercambio justo y nada más? ¡Qué estúpido! Eso la enfurecía.
Atraparon dos tipos más en el transcurso de las dos semanas siguientes a esa noche con Spike. Presas fáciles y baratas pero aún así aprovechadas. Tenerlo cerca no fue fácil, tocarlo fue más difícil todavía. La segunda presa había sido un tipo rudo y si no hubiera sido por la aparición de Spike en el callejón ella hubiera terminado con las costillas rotas. Verlo aparecer había sido tan tranquilizador. Ella estaba tirada en el piso tras recibir un par de patadas, sin aliento, sintiendo que una patada más y no podría sostener sus músculos para resistir... Y de golpe el tipo no estaba más, Spike lo molía a golpes en una esquina y Jet la ayudaba a levantarse.
Suspiró, tratando de despejarse la mente mientras revolvía el estofado en la olla tal y cómo Jet le había indicado hacer mientras él se pegaba una ducha.
Las noches, salvo que estuviera muerta de cansancio, no solían ser tranquilas. Dormir en su cama recordando lo que había pasado entre esas sábanas se le hacía a veces una tortura. ¿Prefieres que me vaya de bares y de putas? ¿Qué te deje en una mesa con Jet mientras me voy con una chica por ahí? Eso le había dicho el cara dura. No, claro que no prefería eso, si llegaba a ser testigo de algo así le iba a doler muchísimo pero... ¿esa debía la razón por la que lo aceptara en su cama? No.
No era ingenua, un tipo no se enamora de una solo por el sexo. ¿Entonces quería que él se enamorara de ella? Sí. Gran revelación. Ese era su deseo, si ella lo quería, ¿por qué no podía esperar que él la quisiera también? ¿Tan dañada estaba que nadie podía amarla? ¿Tan hija de puta era, tan insoportable? Podía tenerlo todas las noches pero elegía no tenerlo, no de esa forma...
Complicada, era complicada, pero algo le decía que no debía jugar esa carta y por algo le iba tan bien como Pocker Alice. Sabía escuchar sus instintos. Encendió un cigarrillo y se recostó contra la pared. El aroma del estofado era delicioso.
.- Jet, sabes dónde puedo encontrar la...?
Spike se asomó a la cocina vestido con su ropa de entrenamiento y la cara manchada. Debía estar viendo algo en la Swordfish. Cerró la boca al encontrarla a ella con el cucharón.
.- Jet está en la ducha. - le dijo ella, sin dejar de mirarlo. Había veces en las que simplemente sus ojos no la obedecían.
Spike la escaneó en dos segundos, desde su top banco, pasando por el short oscuro hasta las zapatillas. Estaba recién duchada y entre el aroma del estofado se sentían flores. Su aroma personal.
.- ¿Tomaste algún analgésico? -le preguntó, en alusión a los golpes que había recibido el día anterior del tipo ese. Se apoyó en el marco de la puerta.
.- Sí.- Lo escuchó suspirar. Dios, qué ganas tremendas se achicar la distancia entre los dos y meter las manos bajo esa camiseta. - Gracias por eso.
Él sonrió.
.- Para que son los compañeros - respondió. Dos segundos, un aire que se llenó de recuerdos y palabras no dichas - Nos vemos.
Maldición, Spike, maldición. ¿Para qué usas esa cabeza que tienes? ¿Por qué no reflexionas, no piensas un poco? Te odio.
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No esperaba verla en la cocina, pensé que los golpes la habían dejado de cama pero allí estaba, recién duchada y con un cucharon en la mano. Una imagen rara. Me alejé de la cocina repentinamente nervioso y volví al hangar donde revolvía algo en el motor de mi nave.
Faye me evitaba y no me evitaba. Era una gran actriz porque frente a Jet, ¡hasta me pasaba la sal! Me encendí un cigarrillo, frente a mi estaba su nave, sucia, le vendría bien una lavada. Recordé la vez que Faye la había lavado, creo que una sola desde que estaba con nosotros. En short y la parte superior del bikini. Un espectáculo.
Suspiré. La extrañaba. La extrañaba por las noches porque ahora fumaba y bebía solo. Extrañaba esas conversaciones que últimamente habían empezado a tener y hasta la "normalidad" de actuar en un equipo de dos cuando se trataba de salir a atrapar a alguien. Una mierda como habían cambiado las cosas. Pero, aún así no quería volver el tiempo atrás, no sentía remordimientos, lamentaba como estaban las cosas pero no me imaginaba otro final para esa noche que habíamos compartido.
La vida sigue, con o sin amigos, con o sin amor. Faye me lo había dicho al comienzo, cuando estaba recuperándome, una tarde lastimera en la que me arrastraba por la nave tratando de no parecer un trapo. Eso me enfureció y le había gritado cosas horribles, incluso delante de Jet, pero ella no se había inmutado. Al día siguiente me trató igual, trayéndome cigarrillos y los antibióticos, como si nada.
Me rasqué la cabeza. Faye siempre había sido rara, distante. Salvo el último tiempo. La había cagado, ¿no? Había sido un poco estúpido. Bueno, bastante.
.- ¿Ustedes dos están jugando al "sino me habla, no le hablo" o algo por el estilo?
Me di vuelta. Jet me miraba con media sonrisa.
.- ¿No estabas en el baño?
.- Ya terminé. - se apoyó contra la nave, entre serio y sonriente - ¿Me vas a decir qué está pasando?
.- No creo que quieras saber. Y yo no sé si quiero contarte.
.- Déjame decirte que el último año y pico hice un curso acelerado en psicología femenina. Mientras tú estabas durmiendo, sedado o borracho yo compartí 24 por siete con Faye, y la verdad, la personalidad de esa chica abarca capítulos enteros... -me miró sonriendo, con su mente evocando vaya a saber qué situaciones- pero ahora que lo pienso tú no te quedas atrás.
Sonreí. Nunca dije que fuera un tipo sencillo.
.- Bueno, parece que no vas a abrir el pico así que por lo menos abre las orejas y escucha lo que voy a decirte: lo que creas saber de las mujeres también aplica a Faye. Ella no es extraterrestre aunque sea una en un millón- hice un gesto y él repitió- Sí, es una en un millón. El tema, Spike, es que empiezo a creer que tú no sabes mucho de mujeres...
Jet rió con ganas como si de la nada hubiera descubierto una gran cosa y me apretó el hombro.
.- Lo peor que puedes hacer con una mujer es dejar que pase el tiempo. El tiempo es nuestro enemigo, muchacho.
.- Estás suponiendo...
.- Estoy observando, Spike - me interrumpió, suspiró y continuó - si vas a hacer algo, hazlo ya. Si quieres algo sal a buscarlo. Esa chica ya te veló, sabes, y un día se puede levantar pensando que en verdad estás muerto, que es hora de seguir. Y va a seguir sola. Es más, creo que ya lo está pensando...
Dicho eso se marchó del hangar y me dejó solo. Nunca había hablado con Jet de mujeres, o bueno, siempre superficialmente. Lo que sí nunca habíamos hablado sobre lo que ellos habían hecho por mí cuando regresé abierto al medio de mi encuentro con Vicious. Ninguna pregunta. Nada. Se limitaron a asistirme y ayudarme. Y yo tampoco dije mucho más de lo que había finalmente sucedido en esa torre.
Julia... Julia... Recordé sus ojos, su sonrisa, sus besos. No era justo que estuviera muerta pero la vida era todo menos justa y eso, los que habitábamos la Bebop, lo sabíamos más que bien. Miré la RedTail. Su dueña también sabía de injusticias.
¿Y si Faye estaba enamorada de mí, qué? ¿Y si esa noche no había sido solo sexo? ¿Si en cada uno de sus besos o abrazos hubiera algo más qué? ¿Y yo? ¿Acaso no la buscaba para fumar, no me había dormido en su regazo, no había disfrutado de su compañía todo un bendito día? Todo era tan confuso. Mierda, odiaba tener que pensar tanto.
¿Será que estoy tan mal que ya no puedo ni siquiera reconocer la normalidad? ¿No es normal disfrutar de estar con una mujer, de conversar, de reír con ella? Yo no quiero acostarme con otras, pensé de golpe, yo quiero estar aquí... con ella. No sé por qué, no sé qué es, no me animo a pensarlo, pero es. No lo tengo claro, es cierto, pero no me la puedo sacar de la cabeza.
