ending...

Abrió la cabina de la RedTail y encendió el sistema. Revisó los controles, chequeó que todo funcionara más o menos bien. No tenía mucho combustible, eso sí, así que iba a aprovechar la estancia en Ganímedes para cargar las baterías al tope. El equipo de emergencia estaba intacto, aunque lo verificó de nuevo.

Comenzó a juntar la basura que solía dejar tirada allí dentro: comida, botellas plásticas, ropa, oh, condones.

.- Entonces... ¿te estás preparando?

Cuando se dio vuelta vio a Jet con los brazos cruzados. Alcanzó el envoltorio de un chocolate y lo metió en la bolsa de basura. Después salió de la cabina.

.- Puede ser... -lo miró - No sé qué hacer, Jet. Sabes que no me gusta la idea de dejar la nave después de todo este tiempo pero tal vez por una temporada... por un tiempo sea lo mejor.

Jet se rascó la cabeza. Sus sospechas habían sido ciertas. Las aguas parecían no aquietarse nunca.

.- ¿Entonces las cosas con Spike no tienen solución?

.- ¿Solución? No creo que Spike esté pensando en eso.

.- ¿Y tú?

.- Jet, yo estoy harta. Si él quiere ser un viudo triste toda su vida yo no puedo hacer nada. Tal vez no sea su culpa tampoco. Uno no elige qué sentir y qué no, ¿no es cierto? ¿Recuerdas cómo salía corriendo en busca de Julia cada vez que su nombre aparecía? Bueno, ahí no tenía ninguna duda no daba ninguna vuelta. Así que...

Faye se encogió de hombros.

.- Evidentemente no está destinado a ser, ¿no crees?

.- No lo se...

Faye sonrió con tristeza y le apoyó la mano en el hombro.

.- Te paso el testigo, como en una carrera de relevos, Jet. - le dijo - Volverán a ser los dos, como al principio. Todo más sencillo, pura testosterona.

.- Estarás en contacto, ¿no?

.- Me estás haciendo llorar, Jet - ambos rieron - Claro que sí, de vez en cuando.

.- ¿Hay reunión de tripulantes? - Spike estaba allí.

.- Yo soy el capitán, Spike - lo corrigió Jet. Él se encogió de hombros y dejó que el cuerpo se apoyara en el palo de escoba que usaba de bastón. Miró la bolsa de basura que sostenía Faye en la mano.

.- ¿No es hora de cambiarme las vendas? -le dijo - Te veo adentro.

.- Qué mandón... - comentó Jet cuando Spike se perdió de vista.- Es un paciente difícil.

.- Qué espere, a ver si todavía piensa que voy a ir corriendo. - dijo Faye - Como sea, cuando finalmente sepa a dónde ir te aviso, Jet, no voy a desaparecer de un momento a otro. Pensé... pensé en visitar a Ed, ya sabes, ella y yo somos terrestres y me puedo instalar allí un tiempo.

.- No es mala idea.

Después se separaron y Faye se deshizo de la basura, aunque se guardó los condones en el bolsillo del short. Trató de tomarse su tiempo pero llegado un punto ya no había nada más que hacer así que buscó el botiquín en el baño, los cigarrillos en su habitación y enfiló hacia la sala. Pero la sala estaba vacía. La cocina también.

Volvió sobre sus pasos y estaba por ir a la sala de control cuando vio la luz de la habitación de Spike encendida. ¿Él estaba ahí? Se acercó despacio y se asomó. En efecto, el tipo estaba acostado en la cama con el brazo derecho cruzado en la nuca y un cigarrillo colgando de la boca.

No iba a preguntarle que estaba haciendo allí y no en la sala. Obviamente la situación no era cómoda pero a la mierda, haría lo que tenía que hacer y listo. Apoyó el botiquín metálico sobre la mesa de luz y esperó, pero él no hizo ningún movimiento para sacarse la camisa.

.- A ver, ¿crees que tengo todo el tiempo del mundo? Sácate la camisa, Spike. - le dijo, abriendo la caja y empezando a acomodar las vendas y la tijera.

.- Una orden a la que no puedo negarme...

Ella lo miró. No dijo nada. La habitación era pequeña y angosta y ella no estaba acostumbrada a estar allí salvo que Spike estuviera convaleciente. Olía a cigarrillo y colonia para después de afeitar.

Por fin Spike se movió, se sentó en el borde de la cama y se sacó la camisa. Estaba más flaco que de costumbre, si acaso eso era posible. Tenía el pelo largo, además. No pudo evitar suspirar.

.- ¿Qué pasa? - él la miró.

.- Nada. Estás muy flaco.

.- Soy flaco.

.- Sí, bueno, pero ahora eres piel y huesos - tomó la tijera y se sentó a su lado, recortando con cuidado las vendas. La herida estaba muy bien. Presionó con suavidad.

.- ¿Duele?

Él negó en silencio. Puso antiséptico, por costumbre, y esta vez decidió no vendarle todo el torso. Ya no hacía falta. Cogió un apósito rectangular y lo pegó con cinta. Con la misma cinta cubrió el apósito para que él pudiera ducharse tranquilo.

.- De frente - le ordenó.

Él se movió sobre la cama y ella volvió a inspeccionar las heridas del pecho y el vientre. ¿Cuánto hacía de aquella vez en la sala en la que él le había pedido perdón y la había acariciado?

.- Esta es la última vez que te curo las heridas - le dijo con una firmeza que en realidad no sentía. Otra vez la cercanía de su cuerpo le jugaba una mala pasada - La verdad es que ya no hace falta, puedes hacerlo tú mismo. Tu recuperación ha sido muy buena.

Le pasó un algodón por las heridas pero no tocó la del vientre.

.- Listo

Trató de levantarse pero Spike la tomó de la muñeca.

.- Me molesta la herida de abajo. - le dijo. Ella lo miró.- ¿La revisas?

Estaba por negarse pero era mejor terminar rápido y salir de allí. Bajó la mirada, palpó la herida sobre la venda.

.- ¿Duele?

.- Como el demonio.

.- ¿Qué estás diciendo? ¿Cómo puede dolerte tanto?- protestó ella, sorprendida, empezando a cortarla para ver cómo estaba. Pero al descubrir la herida la vio bien, con los puntos en su lugar y con un color saludable. Levantó la vista y se encontró con la sonrisa de Spike.

.- Mentiroso.

Spike le tomó la mano y la apoyó en su pecho desnudo. Ella trató de zafarse pero él no la dejó.

.- Faye...

.- Suéltame, por favor.

.- Faye, escúchame. -ella volvió a intentar zafarse pero él de nuevo lo impidió. Faye miró hacia la puerta abierta y el corredor vacío. Por fin lo miró a los ojos.

.- ¡¿Qué?!

.- Soy un idiota.

.- No es una novedad.

.- Tienes razón cuando dices que soy un idiota emocional.

.- ¿Quién te dijo-...? - ella lo miró enojada - ¿Jet anda soltando la lengua?

.- Jet se divierte mucho con nosotros dos y le encanta imaginar cosas. - Spike sonrió apenas - pero tiene razón cuando dice que tú te vas a ir, ¿no?

.- Sí. -tiró de su mano pero Spike no la soltó.

.- Escúchame, Faye. Yo no quiero que te marches.

Ella suspiró, cansada.

.- Esta conversación me parece que ya lo tuvimos, si no vas a decir nada nuevo, Spike, mejor cierra el pico y suéltame de una buena vez.

.- Estás tan cerca que solo pienso en comerte la boca...

Ella quedó sorprendida y automáticamente se alejó un poco. De golpe fue muy consciente de su mano apretando la suya, de la desnudez de su pecho y de lo cerca que estaban. Pero aún así...

.- Spike... - empezó.

.- Me cuesta hablar de mí mismo, Faye. - la interrumpió - Me cuesta hablar de mis sentimientos, nunca fui bueno. Creo, creo que Julia pensaba lo mismo que tú... pienso que la otra persona puede comprenderme igual pero...

.- No eres tan transparente...

.- Me doy cuenta. Tu eres la segunda mujer con la que tengo una relación, Faye... una relación constante, y... me confunde. Es decir, te veo todos los días, vivimos juntos, trabajamos juntos... eso es nuevo. No estoy acostumbrado... Estoy, estoy todo el tiempo obligado a pensar, me obligas a eso...

.-¿Yo te obligo? No sigas, ¿sí? Las cosas tienen que ser sencillas entre dos personas, si son complicadas es porque no están destinadas a ser. - él no la soltó - ¿Quieres que te hable con sinceridad?

.- Yo quiero hablarte con sinceridad, Faye, pero hablas demasiado y no me dejas seguir.- le dijo.

Ella abrió la boca y volvió a cerrarla. Se puso colorada.

.- Lo que trato de decirte es que quiero que te quedes, aquí, conmigo, que no te vayas a ningún lado.

.- ¿En calidad de qué?

.- No sabía que te importaban tanto los títulos...

.- Sirven para saber qué lugar tenemos en la vida del otro. Jet es mi compañero, a estas alturas es también un amigo. Ed lo mismo. Los únicos que tengo.

.- ¿Y yo?

.- Tú eres el tipo que me gusta. - sus ojos verdes lo miraron sin vergüenza - Aunque no quiera, aunque piense que sigues de duelo y enamorado de ella, aunque me duela recordar cómo nos dejaste sin dudarlo cuando de Julia se trató... a pesar de todo... Pero antes que tú estoy yo así que no me voy a quedar a entretenerte ni como suplente...

.- ¿Suplente? -Spike la interrumpió - Tienes una mente tan retorcida, Faye. Yo no pensé en ella cuando estuve contigo así que olvídate de eso. No soy así. Pienso en Julia siempre, la amé, me enamoré y se murió de la forma más horrible... no voy a olvidarla. Pero no ando por la vida buscando una suplente o viéndola en otras mujeres. ¿Lo entiendes? ¿Soy claro?

Ella lo miró en silencio.

.- ¿Y entonces qué somos tú y yo? ¿Qué soy para ti? - le preguntó después.

Spike se le acercó.

.- No eres una amiga. No eres una compañera de nave o de trabajo. - le dijo - Antes eras un grano en el culo, eras la que gastaba el agua caliente y se comía todo, eran una tipa en la que se podía confiar poco. Pero hacías ruido, me hacías ruido. Me obligabas a mirarte, a tenerte en cuenta, a charlar contigo, a sentirte...

Spike le soltó por fin la mano pero ninguno de los dos se movió.

.- Me empezaste a gustar, lo admito, aunque no podía hacer nada. Todo lo que pasó, pasó y debía pasar. Era frustrante, pero no había otra forma. - continuó - Y después no quise pensar más pero tú estabas aquí todavía, sigues aquí y...

.- Y te quiero. - Faye le acarició la mejilla y le acomodó el pelo tras la oreja, con media sonrisa. El corazón le golpeaba el pecho con fuerza. - No es tan complicado, ¿no? ¿Te gusto?

.- Sí.

.- ¿Te gusto mucho?

Él sonrió y asintió.

.- ¿Casi que podrías decir que también me quieres? No tanto como para salir corriendo a descabezar a la Mafia de Marte o suicidarte pero... -trató de imprimirle cierta gracia e ironía porque sentía una mezcla de amor, alegría, pena y dolor.

Spike le dio un beso. Planeaba que fuera simplemente uno pero el volver a sentir sus labios no pudo resistirse y lo profundizó. Ella lo aceptó.

.- Supongo que sin el componente dramático es mejor, ¿no? -le dijo cuando se separaron.

.- Debería... - susurró ella. Miró sus ojos café, estaban tan cerca como aquella vez en el pasillo, cuando él se iba sin despedirse y ella, ella descubría de golpe que le importaba mucho más de lo que quería aceptar.

Tal vez con el tiempo él se abriera más. Tal vez con el tiempo pudiera expresarle mejor sus sentimientos. Tal vez con el tiempo se abriera incluso a revelarle ese pasado trágico que lo marcaba a fuego. Tal vez. O tal vez no. Tal vez ella aceptara su forma de ser, tal vez ella aprendería a leerlo mejor o tal vez simplemente terminarían conociéndose más.

Faye se levantó y cerró la puerta. Volvió a la cama e hizo que Spike se acostara boca arriba. Le acarició el pecho y después sus dedos descendieron por el vientre hasta el botón del pantalón. Lo abrió.

.- Ya que no se te dan muy bien las palabras, Spike... - le dijo, con media sonrisa y una mirada lasciva. Lo había extrañado mucho, tanto...

Él tiró de ella y la besó. Tal vez después de todo su vida empezaba recién ahora, tal vez todo el drama por fin había terminado y podía simplemente vivir. Más tarde, mientras estaban en la cama, observó a Faye acostada a su lado, desnuda bajo las sábanas, una pierna sobre las suyas, la mano descansando en su pecho, el oscuro cabello violeta enmarcando su rostro. Ella alzó la vista.

.- ¿Qué piensas? - le preguntó.

.- Qué la vida tiene tantas vueltas que es posible marearse... - su mano se metió en su pelo- Si no hubieras tenido el accidente no estarías aquí... pensar que estuviste congelada casi toda mi vida...

Faye sonrió y se incorporó apoyándose en el codo.

.- En mi época se decía que Einstein había dicho alguna vez que Dios no juega a los dados. - le dijo. Besó su vientre - Tal vez sea cierto.

Spike apretó su abrazo. Se sentía tan a gusto, tan tranquilo, tan liviano. Cerró los ojos. Y descansó.