Capítulo 3 - En La Oscuridad
sofia the first no me pertenece.
Después del doctor regresaron al castillo logrando que nadie se diera cuenta pero lo cierto era que no podían salir de la estupefacción al enterarse de la noticia.
"¡¿Embarazada?!, Amber, ¿cómo pasó esto?" - le exigió la peli castaña.
"Sofia...yo...Desmond y yo...hemos tenido relaciones antes del matrimonio" - le explico con algo de pena.
"¡Oh, Amber, debiste saber que esto pasaría, además estuvo mal que lo hiciera!" - le regañó.
"Si, pero es que no pudimos evitarlo, por favor no se lo digas a nadie, sobre todo papá, deja que yo sé lo diga" - le pidió.
"Pero Amber, no podrás ocultar una barriga de embarazada" - por supuesto que no podía ocultarlo por mucho tiempo, el estomago comenzaría a crecer y su vientre se abultaría en lo que el bebé se formaba.
"Por favor" - le pidió con suplica.
"Bueno, pero tienes que decirles a todos, incluido Desmond, debe saber que tendrás a su hijo" - era cierto, debía decirle a él que sería padre, la pregunta era como.
"Gracias James, me encanta poder tener una cita contigo" - le decía una Vivian muy contenta a James.
"Desde hace mucho quería tener un tiempo para nosotros" - respondió el joven príncipe besándola.
James ya estaba instalado en Zuamria para el nombramiento de Ricardo como heredero puesto a que él se casaría primero que su hermana, por lo que decidieron aprovechar y pasar un día de campo en el jardín mágico del castillo.
"¿Sabes?, he visto a Sofia y a Hugo muy tristes, ellos se aman pero no entiendo porque Sofia se quiere casar con Federico, ojalá que pronto estén juntos, se lo merecen" - le preocupaba verlos tan tristes e infelices.
"Si, es como si mi hermana tratara de huir de sus sentimientos, pero conociéndola lo hace por no herir los de Federico, aunque no se, ese chico no me cae bien" - explico recordando cómo mantenía a Sofia aislada de los demás.
"Es verdad, casi no la deja sola" - mencionó la peli negra.
"Mis padres quieren que Sofia esté en el castillo de Hugo un tiempo para que aproveche y se le declare" - le informó.
"Eso es una buena idea, esperemos que funcione" - mencionó acurrucándose en su pecho y él la recibió feliz.
Los días pasaban, Sofia aceptó ser la dama de honor de Astrid y ser la embajadora de su padre en el nombramiento de Hugo como príncipe heredero de Albuquerque y por lo mismo tuvo que viajar hasta allá para los ensayos y quedarse unos días allí.
Amaba poder ver a Hugo pero era difícil aparentar que no sentía más que amistad por él y los mismo le pasaba a él, esos dos eran todo un caso, lo bueno, era que Federico no sabía que ella estaba allí y no podía interrumpirlos.
Cuando Sofia se probó el vestido de las damas de honor de la novia Hugo la había visto y casi se muere de lo bella y adorable que se veía, intentó en ese momento decirle lo que sentía pero de nuevo alguien los interrumpió pero Hugo tuvo una idea.
"¿A cabalgar contigo?" - le preguntó.
"Si, hace tiempo que no lo hacemos, ¿qué dices?" - tarto de que no sonara como una cita.
"Bueno, está bien" - respondió sonrojada, al pensar en estar sola con él.
El paseo comenzó muy bien, pidieron uno de los caballos prestados y Hugo dejó que ella fuera al frente y el atrás, realmente fue muy romántico, pasearon por los hermosos jardines frente al palacio y ella se sintió tan a gusto que casi por instinto se acurrucó en su pecho y permitió que él los guaira.
Ya frente al lago que se congelaba todos los inviernos para ser la pista de patinaje privada de Hugo en el castillo decidieron descansar.
"Sofia, quisiera preguntarte algo, ¿qué es...lo que sientes por mí?" - preguntó tomándola por sorpresa.
"Bue...yo..." - no sabía que responder, ¿podría decirle que lo amaba?
"Porque hay algo que siempre he querido decirte pero no tenía el valor" - hablo Hugo acercándose a ella - "Sofia, yo...yo...te amo"
La oji azul se quedó paralizada no sabía cómo reaccionar ante esta revelación, quería gritarle que ella también lo amaba que no podía vivir sin él pero era difícil, ella le había dado su palabra a Federico, se casaría con él, así que solo quedaba una opción.
"Lo siento...pero...yo...no puedo, no puedo corresponder a tus sentimientos...ni menos en esta situación, por favor olvídate de lo que sientes por mí" - le respondió sin mirarlo y con los ojos cerrados para luego correr y evitar que la viera llorando.
Hugo la llamo e intentó detenerla pero luego supo que no tenía porque, ella lo había rechazado pero algo en él le decía que no era sincera.
Canción: Todo cambió de Camila
Todo cambió cuando te vi
De blanco y negro al color me convertí
Y fue tan fácil quererte tanto
Algo que no imaginaba
Fue entregarte mi amor con una mirada
Todo tembló dentro de mí
El universo escribió que fueras para mí
Y fue tan fácil quererte tanto
La noche llegó y ninguno podía dormir, ella no dejaba de pensar en su confesión pero ya era tarde, tendría que casarse con Federico, no podía faltar a su palabra.
En su habitación Hugo no dejaba de dar vueltas frustrado, obviamente quería la felicidad de Sofia pero era claro para él que ella no amaba a Federico, incluso hizo algo que casi nunca hacia, pidió que le enviaran algo de beber y tratar de matar este sentimiento de tristeza y dolor pero también en un intento de olvidar el amor que sentía por Sofia.
Sofia no dejaba de mirar a la ventana como si buscara una respuesta a su dolor, cuanto le dolía no poder decirle a Hugo que lo amaba y más ahora que sabía que él la amaba también pero ¿que podía hacer?
"Hugo" - lo nombró con triste en un susurro.
"Sofia" - Hugo estaba allí, había entrado y cerrado las puertas detrás de él, sabía que era él ya que a pesar de la oscuridad de la habitación podía reconocerlo.
Aunque Hugo había bebido unos cuantos vasos aún estaba sobrio y al verla parada frente a él con aquel camisón blanco y sin un rastro de maquillaje con su cabello castaño cayendo como cascada sobre sus hombros no podía evitar asemejarla con un ángel, eso era ella un ángel que le cambió la vida.
Algo que no imaginaba
Fue perderme en tu amor
Simplemente pasó
Y todo tuyo ya soy
Antes que pase más tiempo contigo amor
Tengo que decir que eres el amor de mi vida
Antes que te ame más, escucha por favor
Déjame decir que todo te di
Y no hay cómo explicar pero menos dudar
Simplemente así lo sentí, cuando te vi
Lentamente se acerco hasta ella para acariciar su rosto y con solo respirar Sofia puedo notar el olor a alcohol de su boca.
"¡Hugo, ¿estuviste bebiendo?!" - preguntó asombrada pero él desvío la pregunta con otra.
"Sofia, ¿tú lo amas?" - necesitaba saberlo, todas estas dudas lo carcomían por dentro.
"Yo..." - de nuevo le evitó la mirada y el la tomo de la barbilla para que le dirigiera la mirada.
"Respóndeme por favor, ¿tú lo amas a él?" - le preguntó de nuevo con más suplica.
"No" - respondió por fin aceptando la verdad.
"Y entonces, ¿a quién amas?" - le preguntó susurrando cerca de sus labios.
"..." - lo miro a los ojos y sin poder aguantar más liberó lo que tenía en su alma - "te amo a ti"
Me sorprendió todo de ti
De blanco y negro al color me convertí
Sé que no es fácil decir te amo
Yo tampoco lo esperaba
Pero así es el amor
Simplemente pasó y todo tuyo ya soy
Hugo la miro con atención pero sin despegarse de ella, esta era una cercanía que no quería acabar, tomó una de las manos de ella y la poso en su corazón para que sintiera lo rápido que latía por ella.
"Te amo Sofia" - susurro entre sus labios y los recuerdos de aquel sueño llegaron a la memoria de la joven, ¿habrá sido una premonición?
"Hugo, te necesito" - declaró ella en el mismo tono y sin perder el tiempo comenzó a besarlo con pación y lujuria.
No pudo controlar su deseo, la necesitaba, estaba loco por ella. Correspondió a su beso con la misma intensidad para luego comenzar a devorar su cuello y bajo la luz de la luna comenzaron a sucumbir al deseo y la pación que sentían el uno por el otro pero sobre todo aquel amor tan fuerte y profundo que no podían ocultar más.
Sin romper el beso Sofia comenzó a despojarlo del chaleco y luego siguió con su camisa permitiéndole acariciar aquel pecho firme y fuerte de su amado, se miraron felices por saber que sentían lo mismo.
Con la mayor sutileza, como si temiera romperla acaricio sus brazos con la yema de sus dedos provocando que la temperatura de la chica subiera y sus piernas parecieran de gelatina ante su solo contacto, al mismo tiempo él comenzó a despojarla del camisón para después verlo caer de su cuerpo y dejarlo expuesto ante él, delgado y con una curvas perfectas, un verdadero monumento a la feminidad, parecía una diosa.
Él no dejaba de verla embobado y ella se sintió tímida al verse sin nada ante él pero él volvió a besarla pegándola a la pared, abrazando sus curvas y besando cada parte de su piel que podía, liberando suspiros de placer en ella que eran música para sus oídos pero entonces su mente le advirtió de lo que estaban a punto de hacer, no, ella no se merecía esto, si la deseaba pero ella merecía ser suya con todas las de la ley, además quería respetarla.
Para confusión de ella se detuvo pero sin alejarse y con la respiración entre cortada - "No, no puedo...hacerte esto. Te amo Sofia..de verdad... y quiero respetarte, en serio quiero hacerte mía pero quiero hacer las cosas bien, hasta mañana mi amor, te amo" - la beso de nuevo en los labios y le dio su camisón para que se tapara y por último darle un beso en la frente para luego tomar sus cosas e irse a su cuarto no sin antes voltearse y darle una de sus sonrisas sinceras y dulces como cuando corrieron en la carrera por la corona voladora haciéndola sonrojar más de lo normal.
Al cerrarse la puerta camino hasta ella y colocó su mano en esta como si supiera que él aria lo mimo y así fue, Hugo junto su mano con la de ella atrás ves de la puerta con una mirada de tristeza e impotencia- "Te amo" - pronunciaron juntos para luego pegar sus frentes en ella, después de hoy no querían volver a la realidad pero tenían que hacerlo.
Antes que pase más tiempo contigo amor
Tengo que decir que eres el amor de mi vida
Antes que te ame más, escucha por favor
Déjame decir que todo te di
Y no hay cómo explicar pero menos si tú no estás
Simplemente así lo sentí, cuando te vi
Todo cambió cuando te vi
La boda de Axel y Astrid llegó y antes de que los novios se fueran a la luna de miel se nombraría a Hugo como heredero del reino, Sofia y Hugo se sonrojaban mucho al mirarse a los ojos pero no se arrepentirán de nada.
Ahora sabían lo que sentían el uno por el otro, debían escoger que hacer, Hugo estaba claro, lucharía por ella hasta el final pero Sofia no sabía cómo negarse al matrimonio con Federico.
llego el momento de la recepción y la novia lanzó el ramo y por más increíble que fuera cayó en las manos de una sorprendida Sofia, luego llego el turno del novio para quitar la liga de la novia y aunque él no estaba entre los hombres que la querían pero como si fuera el destino la liga cayo en las manos de Hugo al cual tomaron por sorpresa, mientras sus amigos los felicitaban.
Ambos se miraron tímidos, muy sonrojados, ¿qué quería decirles la vida con esto?
Luego se dio la ceremonia del nombramiento de Hugo como príncipe heredero.
"Ahora el príncipe Axel le entregará al príncipe Hugo la corona de príncipe heredó al trono de Albuquerque" - anunció el representante del consejo real.
Axel levantó su corona de su cabeza y se la colocó a Hugo quien hacía una reverencia.
"¡Todos saluden al futuro rey de Albuquerque, príncipe Hugo!" - anunció el hombre del consejo.
"¡Qué viva el príncipe Hugo!" - alabaron todos.
"Ahora el príncipe heredero deberá escoger a una princesa para bailar el vals ceremonial" - indicó el viejo.
A Hugo no le tomó mucho decidirse, bajo del estrado donde estaban los tronos y caminó hasta Sofia quien al verlo hizo una reverencia con una sonrisa y él tomó su mano para besarla con dulzura - "¿Bailarías conmigo Sofia?"
"Si" - acepto igual de contenta que él.
Se colocaron en el centro de la pista de baile y comenzaron a bailar pero sin dejar de verse a los ojos y sonreír felices de estar juntos.
Todos los veían felices y algunos suspiraban ya que parecían una pareja de novios en su primer baile de bodas.
Garrick estaba muy contento de ver que el plan parecía funcionar, a este paso Sofia y Hugo terminarían casados y ya los veía como los reyes de Albuquerque y con los nietos preciosos que seguro le darían.
Al día siguiente Sofia despertó feliz y contenta, ok, aún se sonrojaba por lo de la noche antepasada pero sabía que Hugo la amaba, ¡Hugo la amaba!, su amor era correspondido y era la noticia más maravillosa que había recibido.
A pesar de que sabía que muy pronto debía regresar a la realidad quería saborear los últimos minutos de felicidad que tenía junto a él.
Hoy tenía que regresar a Enchancia para preparar los últimos detalles de su boda, una boda que no carecía de amor porque ella solo podía amar a Hugo pero no quería herir los sentimientos de Federico.
Al rato ya tenía sus cosas listas pero ella no quería irse sin despedirse de él.
"¿Ya te vas?" - hablo él desde las escaleras que daban a la entrada del castillo.
Sonrió pero también sus ojos se llenaron de lágrimas al voltearse a verlo y él también parecía tratar de no llorar.
"Hugo" - lo nombró en un hilo de voz y él se acercó a ella para tomar su cara entre sus manos y limpiar sus lágrimas con sus dedos pulgares para luego juntar sus rostros mientras ambos no podían evitar llorar. Lo abrazo fuertemente y se besaron como si no hubiera un mañana - "Debo irme"
"Sofia, quiero que sepas que no me rendiré, te amo y no me importa si se opone el mundo lucharé por ti, Federico no es quien dice ser, es un hombre que juega con las mujeres, el día de tu boda estaré allí y sé que tú sabrás qué hacer, te amo mi princesa" - le dio un último beso y la dejo ir.
Mientras se iba no pudo evitar ver hacia atrás pero sabía que Hugo cumpliría con lo que dijo.
